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Ingeniero fue asesinado por hombre que sospechaba que era el amante de su esposa

El profesional fue hallado sin vida en la cocina de su apartamento con 13 heridas de arma blanca. Autoridades investigan.

Ingeniero fue asesinado por hombre que sospechaba que era el amante de su esposa
El hombre, de 37 años, fue hallado sin vida en su vivienda.
Foto: Redes sociales

Un hombre fue asesinado de 13 puñaladas en la cocina de su apartamento y, menos de 24 horas después, quien era señalado como el principal responsable decidió quitarse la vida.

La víctima fue Facundo Rico, un ingeniero argentino de 37 años con nacionalidad española que residía en el exclusivo barrio de Las Tablas, en Madrid. Su cuerpo fue encontrado dentro del apartamento que alquilaba, ubicado en un conjunto residencial de la calle Cirauqui, luego de que la Policía Nacional acudiera al lugar tras recibir un reporte por un fuerte olor a un producto químico que salía de la vivienda.

Al ingresar al inmueble, los uniformados encontraron al ingeniero tendido en el suelo de la cocina con 13 heridas de arma blanca en el abdomen, la espalda y el omóplato. Desde ese momento comenzaron las labores para reconstruir lo sucedido y establecer quién había ingresado al apartamento antes del homicidio.

Escena del crimen
Foto: referencia, AFP

Las investigaciones determinaron que el ataque ocurrió durante la mañana del 14 de julio. Según la reconstrucción realizada por las autoridades, el agresor llegó a la vivienda alrededor de las 10:00 a. m., sostuvo una confrontación con la víctima y posteriormente la atacó en repetidas ocasiones con un cuchillo.

Un ataque de celos lo llevó a cometer el crimen

Con el avance del caso, los investigadores identificaron como principal sospechoso a Alberto J., un ingeniero español de 65 años. La principal hipótesis apunta a que el hombre estaba convencido de que Rico mantenía una relación sentimental con su esposa, una sospecha que, de acuerdo con medios locales, terminó convirtiéndose en una obsesión.

Fuentes cercanas a la investigación indicaron que la mujer había manifestado su intención de separarse del presunto agresor y que este comenzó a investigar si existía una tercera persona en la relación.

En ese proceso descubrió que ella coincidía con Facundo Rico en un gimnasio, circunstancia que habría reforzado sus sospechas, aunque las autoridades no han informado sobre pruebas que confirmaran una relación sentimental entre ambos.

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Tras cometer el crimen, el presunto homicida abandonó el edificio y, durante su huida, se cruzó con el portero de la urbanización. Luego se dirigió a una vivienda de su propiedad en La Adrada, en la provincia de Ávila, donde se encontraba su esposa.

Al día siguiente, cuando el asesinato ya era noticia en los medios españoles, Alberto J. se desplazó hasta una garganta ubicada en las cercanías del municipio y se lanzó al vacío, acabando con su vida. Con su muerte, las autoridades dieron por concluida la investigación al considerar que no había más personas involucradas en el homicidio.

Facundo Rico llevaba más de una década viviendo en España. Antes de establecerse en Madrid había residido en la comunidad autónoma de Extremadura y desarrolló una reconocida carrera como ingeniero especializado en energías renovables. Además, había cursado dos maestrías y obtuvo un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, donde investigó sobre la optimización de la limpieza de plantas fotovoltaicas, uno de los campos en los que era considerado experto. Según vecinos del edificio, viajaba con frecuencia por motivos laborales, por lo que era poco conocido entre quienes residían en la urbanización.

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