La carretera roja: la innovadora señalización que reduce accidentes y protege vidas
Una carretera completamente pintada de rojo resulta poco habitual y ha despertado gran interés entre conductores y especialistas en seguridad vial; esta es la razón de su inusual color.
Las señales de tránsito más comunes incluyen líneas blancas que delimitan carriles, franjas amarillas que advierten peligros o cruces peatonales que indican dónde detenerse. Cada color y símbolo cumple un propósito para mantener el orden y la seguridad vial en cada territorio.
Sin embargo, una carretera completamente pintada de rojo resulta poco habitual y ha despertado gran interés entre conductores y especialistas en seguridad vial.
El color rojo no se usa de manera decorativa, sino como una señal visual potente que lo que busca es captar la atención del conductor de inmediato. Esta pintura en el pavimento tiene como objetivo:
Alertar instintivamente a los conductores sobre zonas con alta probabilidad de cruce de animales silvestres.
Inducir una reducción natural de la velocidad sin la necesidad de topes o barreras físicas.
Disminuir accidentes en tramos con historial de colisiones entre vehículos y fauna local, como ciervos, jabalíes o grandes felinos.
Además, la superficie pintada de rojo cuenta con una textura ligeramente elevada que aviva la señal y genera una respuesta física en los conductores, lo que impulsa a disminuir la velocidad automáticamente.
Ubicación y características de la carretera roja
Esta innovadora carretera se encuentra en el estado de Madhya Pradesh, India, y forma parte de la autopista NH-45, que conecta las ciudades de Bhopal y Jabalpur. Esta vía atraviesa la Reserva de Tigres Veerangana Durgavati, un área protegida donde además de tigres habitan leopardos, osos y perros salvajes. La señalización fue implementada debido a que, durante años, los atropellos de estos animales en la carretera fueron un problema recurrente.
Carretera roja.
Foto: captura de video en Instagram.
De acuerdo a un video de un aficionado en redes sociales que captó la carretera, la solución implementada consiste en un tramo de dos kilómetros cubierto con una capa termoplástica roja de aproximadamente cinco milímetros de grosor sobre el asfalto. Esta capa roja actúa como una alerta visual inmediata para los conductores, señalando que están entrando en una zona sensible para la fauna.
La carretera se distingue por amplias franjas y cuadros pintados de rojo intenso que cubren gran parte del asfalto en ambos carriles, generando un contraste muy marcado con las líneas blancas que delimitan los carriles y los bordes de seguridad pintados de amarillo y negro. Esta combinación de colores y texturas convierte a la carretera en una señal única y muy visible para los conductores.
Conservación y seguridad en la vía
Según la Dirección General de Tráfico (DGT), este proyecto es parte de una iniciativa mayor que cubre casi 12 kilómetros dentro de la reserva. A lo largo de este corredor, se han construido 25 pasos inferiores para animales en rutas habituales de desplazamiento. Además, se instalaron vallas metálicas a ambos lados de la autopista para evitar que los animales accedan directamente a la calzada y guiarlos hacia esos pasos seguros.
Cámaras instaladas en la zona han confirmado que muchos animales ya usan estos pasos para cruzar el bosque sin riesgo. A menor velocidad, la distancia de frenado disminuye, lo que puede marcar la diferencia entre ver a tiempo a un animal y atropellarlo.
La capa roja termoplástica tiene otras ventajas importantes, pues no altera la estructura ni el drenaje de la carretera, produce menos ruido que las bandas sonoras tradicionales y puede retirarse con relativa facilidad si en el futuro se decide modificar el diseño.
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Este tipo de solución también sería muy útil en países como España, donde cada año se registran más de 30.000 accidentes por atropellos de fauna, principalmente con jabalíes, corzos o ciervos en zonas de montaña y parques naturales, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT).