Actualizado: 22 de mar, 2017
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El papa se vio sorprendido por una niña de tres años que le quitó el sagrado solideo mientras la saludaba.
Se trata de Estella Westrick, una niña estadounidense que llegó a Roma gracias a su padrino Mountain Butorac, pues este quería que conociera el Vaticano y de paso al papa Francisco, señala el portal argentino Infobae.
Lo que nadie se imaginó, incluso el propio Francisco, es la travesura de la pequeña que cuando tuvo cerca al sumo pontífice vio su oportunidad de ‘robarle’ lo que llevaba en la cabeza, generando carcajadas en todos aquellos que fueron testigos del curioso episodio.
Hasta Francisco esbozo una sonrisa luego de la escena.
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