El caso de Ángel Nicolás López, un niño de cuatro años, generó conmoción en Argentina tras su fallecimiento el pasado 6 de abril. Inicialmente reportado como una emergencia médica por paro cardiorrespiratorio, el hecho tomó un giro luego de que surgieran indicios de posible violencia física.
La querella, encabezada por el padre del menor y representada por el abogado Roberto Castillo, sostiene que se trataría de un “homicidio agravado en concurso con abandono de persona” y solicitó la detención inmediata de la madre biológica y su pareja.
De acuerdo con la representación judicial citada por el medio El Litoral, el caso estaría precedido por advertencias que no habrían sido atendidas. En febrero, el niño manifestó en audiencia su intención de permanecer con su madre de crianza, Lorena Andrade.
Sin embargo, tras una restricción perimetral en marzo, quedó bajo el cuidado de Mariela Altamirano y Maicol González. Según el documento, este desenlace respondió a una “pluralidad de comportamientos convergentes” que hicieron previsible el resultado.
En el ámbito médico, los hallazgos contradicen la versión inicial de un accidente doméstico. Aunque la madre indicó que el menor presentó dificultades respiratorias, un informe preliminar conocido de forma exclusiva por C5N evidenció que ingresó al hospital en estado crítico y con signos de traumatismos previos. Según dijo la periodista Mariela López Brown al medio C5N, el documento confirma que el niño presentaba "lesiones cerebrales recientes que no eran visibles externamente", lo que agrava la situación judicial de los implicados.
Las declaraciones reflejan tensiones en el entorno familiar. Según dijo la madre biológica, "Yo no maté a mi hijo". Por su parte, el padre del menor, Luis Armando López, cuestionó el vínculo afectivo en ese hogar. Según dijo: "A ella no le decía 'mami'", en referencia a la relación entre el niño y su madre biológica.
El caso ha generado reacciones que lo comparan con el de Lucio Dupuy. Según dijo el abuelo de este último al medio El Litoral, lo ocurrido con Ángel "es un calco de lo que pasó con mi nieto".
Actualmente, la justicia evalúa el pedido de prisión preventiva ante riesgos de fuga y posible obstrucción a la investigación. Según el documento, existen "indicios de que los acusados habrían intentado eliminar pruebas tras el hecho".