Una mujer de 93 años residente en la región de Shiga, al oeste de Japón, alertó a las autoridades después de recibir llamadas sospechosas y permitió que los agentes detuvieran a un hombre de 47 años que intentaba robarle la tarjeta de su cuenta bancaria.
Japón es el país con la población más envejecida del mundo, por detrás de Mónaco. Muchas de esas personas suelen ser víctimas de estafadores. Alrededor de 325.700 millones de yenes (unos 2.000 millones de dólares) fueron robados a través de estafas en ese país.
Publicidad
¿Cómo logró la mujer de 93 años que arrestaran al supuesto estafador?
La nonagenaria, que vive en la región de Shiga, recibió el miércoles y el jueves llamadas telefónicas de un hombre que se hacía pasar por un policía.
El estafador le dijo que alguien había sacado dinero de su cuenta bancaria sin su autorización y le pidió que le diera su tarjeta bancaria a un hombre, supuestamente también policía, para que las autoridades pudieran verificar su cuenta.
La japonesa, al sospechar que se trataba de una estafa, se lo comentó a su hijo y avisó a la policía. La mujer decidió esperar en su domicilio la visita del estafador quién le había dado fecha y hora en las que se acercaría a su casa para recoger la tarjeta.
Publicidad
"La familia de esta persona contactó a la policía el miércoles en la noche, y pudimos enviar agentes a su domicilio", declaró a la AFP un responsable local de la policía, de forma anónima.
El hombre de 47 años se presentó en la puerta de la casa de la mujer pensando que había engañado a la anciana y lo que se encontró fue una decena de agentes de la policía que lo estaban esperando para arrestarlo.
Publicidad
La anciana está "en buen estado de salud y (es) muy elocuente", añadió el policía, que instó a las personas mayores a avisar a familiares cuando sospechen ser víctimas de una estafa.