El Juzgado 17 Penal Municipal con función de garantías de Bogotá avaló la aplicación de un principio de oportunidad en la modalidad de renuncia a favor de Manuel Ramírez, un ciudadano que había sido investigado por amenazar al presidente Gustavo Petro a través de redes sociales. La decisión se adoptó en el marco de una diligencia judicial en la que también se conoció un mensaje del mandatario en el que acepta las disculpas del implicado.
Ramírez había sido vinculado por los delitos de amenazas contra defensores de derechos humanos y servidores públicos, en relación con publicaciones en las que se refería al jefe de Estado con amenazas de muerte.
Durante la audiencia, el juez dio vía libre a la figura jurídica que permite suspender la acción penal. En su pronunciamiento, señaló “resuelve primero dar control de legalidad para la aplicación del principio de oportunidad en la modalidad de renuncia en favor del señor Manuel Sacro Ramírez investigado por los delitos de amenazas contra defensores de derechos humanos y servidores públicos en la persona del doctor Gustavo Francisco Petro Urrego, presidente de la República de Colombia y de sus familiares”.
Por su parte, la Fiscalía General de la Nación presentó formalmente la renuncia a la persecución penal, lo que permitió materializar el principio de oportunidad en este caso, en línea con un enfoque de justicia restaurativa.
En la diligencia, Ramírez ofreció disculpas públicas y reconoció su responsabilidad en los hechos. En su intervención manifestó que “por la rabia, por la ignorancia, por lo que uno oye (…) me llené de veneno y no pensé en lo que decía. Hoy me duele haber sido parte de ese odio”. Además, agregó: “La pobreza y la desigualdad no me dan derecho a amenazar a nadie (…) repetí frases que escuché y sin pensar. Dije cosas violentas que ahora me dan vergüenza”.
Como parte de la audiencia, fue presentado un video en el que el presidente Gustavo Petro aceptó las disculpas del implicado. En su mensaje, el mandatario expresó: “Esas expresiones, nacidas de un momento de ira o desconcierto, no definen al hombre que hoy, con humildad sincera, se enfrenta a la verdad y busca redención. Para eso es la justicia restaurativa”. Asimismo, añadió: “Como presidente de todos los colombianos y como un ser humano marcado por sus propias luchas, acepto de corazón su pedido de perdón”.
La decisión judicial marca el cierre del proceso penal contra Ramírez bajo la figura del principio de oportunidad, al tiempo que pone de relieve el uso de mecanismos de justicia restaurativa en casos de amenazas a servidores públicos, en los que se privilegia el reconocimiento del daño, la reparación simbólica y el compromiso de no repetición.