La Defensoría del Pueblo advirtió sobre la presencia de grupos armados ilegales en instituciones educativas de zonas rurales de Nariño y Cauca, donde, según imágenes conocidas, los grupos han ingresado a los planteles para distribuir propaganda, entregar útiles escolares e incluso ocupar estos espacios.
De acuerdo con la entidad, los efectos de estas acciones van más allá de la suspensión de clases. “La presencia de actores armados genera miedo, inseguridad y presión sobre niñas, niños y adolescentes, lo que incrementa el ausentismo, la deserción escolar y la interrupción de sus trayectorias educativas, afectando el ejercicio efectivo del derecho a la educación y a un buen futuro”.
La Defensoría también alertó que esta exposición eleva los riesgos de reclutamiento, violencia sexual y otras afectaciones en el marco del conflicto armado, “profundizando su vulnerabilidad y debilitando las garantías para su desarrollo integral”.
En este contexto, recordó que los grupos armados están obligados a respetar el Derecho Internacional Humanitario, especialmente los principios de distinción y precaución, por lo que deben abstenerse de ocupar o afectar bienes civiles como las escuelas y evitar acciones que pongan en riesgo a la población, en particular a niñas, niños y adolescentes.
Asimismo, la entidad hizo referencia a la Declaración sobre Escuelas Seguras de la ONU, que establece que las partes en conflicto deben evitar el uso, la ocupación y la destrucción de los establecimientos educativos.
Finalmente, la Defensoría hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional y a las entidades territoriales para que adopten medidas que garanticen la protección de las comunidades y la seguridad en los entornos escolares, “promoviendo no solo el acceso, sino la permanencia de niñas, niños y adolescentes en el sistema educativo”.