Además de recibir extorsiones por bandas criminales tuvieron no sólo que salir desplazados, sino que sus viviendas ahora están invadidas.
El soldado Edison Rocha, quien perdió una pierna por una mina antipersona, hoy exige lo que por derecho le pertenece.
"A nosotros nos tocó salir desplazados de donde nos habían dado las viviendas, por extorsiones y muchas cosas que estaban haciendo contra nuestra integridad. Solo pedimos una vivienda digna, porque no nos la están regalando, a nosotros nos descuentan”, dijo.
“Que tengan igualdad. A los guerrilleros les dan todo lo que quieren, a nosotros miseria”, dijo.
Lo más grave de esta situación y dramática historia es que la Caja de Honor ha aceptado que en el año 2011, cuando se hizo entrega de este terreno, no se tuvieron en cuenta las condiciones de seguridad, y por ahora no hay una solución.