Un operativo militar en zona rural del municipio de Yacopí, en Cundinamarca, permitió ubicar y desmantelar un punto dedicado al cultivo y procesamiento de estupefacientes, en lo que autoridades califican como un intento reciente de reactivar economías ilícitas en el departamento.
La intervención fue adelantada por tropas de la Décima Tercera Brigada del Ejército Nacional, específicamente del Batallón de Infantería No. 38 Miguel Antonio Caro, que lograron erradicar aproximadamente dos hectáreas de cultivos ilegales. En el lugar fueron destruidas cerca de mil plantas de marihuana y un semillero con unas dos mil matas de coca.
Además, durante la operación se incautaron 22 kilogramos de marihuana tipo creepy y se desmanteló la infraestructura utilizada para el procesamiento de estas sustancias. Según el reporte oficial, esta incluía una estructura plástica de ocho por ocho metros, sistemas de secado, calentadores eléctricos, una gramera digital, cableado, insumos químicos y diversas herramientas empleadas en la producción.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, aseguró que el departamento no permitirá el resurgimiento de este tipo de economías ilegales. “No permitiremos que esta economía resurja en Cundinamarca; seremos implacables con las estructuras de delincuencia que intenten ingresar al departamento con estas prácticas”, afirmó.
De acuerdo con el mandatario, el cultivo llevaba cerca de seis meses de establecido y su hallazgo resulta especialmente relevante, ya que desde hace más de 20 años no se registraba presencia de cultivos ilícitos en esta región del país.
Por su parte, el general César Augusto Martínez, comandante de la Brigada Décimo Tercera, explicó que la operación hace parte de una ofensiva sostenida contra las estructuras criminales. El oficial destacó que la acción permitió no solo la erradicación de los cultivos, sino también la neutralización de toda la cadena de producción.
El gobernador enfatizó que este caso evidencia un intento reciente de reactivación de economías ilegales en zonas donde no tenían presencia desde hace más de veinte años, lo que ha encendido las alertas en materia de seguridad y control territorial.
En paralelo, en una operación de inteligencia realizada en la madrugada de este 7 de abril, tropas del Ejército detectaron un objeto sospechoso en el sector de Cuatro Esquinas, entre los municipios de El Rosal y Facatativá. Tras la verificación por parte de expertos antiexplosivos, se determinó que el elemento no representaba riesgo para la comunidad.
El gobierno departamental reiteró que continuará el trabajo articulado con la Fuerza Pública para anticipar y neutralizar cualquier intento de expansión de actividades ilícitas en el territorio, con énfasis en la protección de la seguridad ciudadana y el control institucional.