Hace algunos años en entrevista con Juanpis González, el ahora candidato presidencial Abelardo De La Espriella criticó a Bogotá por tener como plato insignia el ajiaco, una comida que, según él, parece "un potaje carcelario de papa con pollo", palabras que ahora resuenan en su campaña a la Presidencia.
En diálogo con Mañanas Blu con Néstor Lorenzo aseguró que "a cinco días de las elecciones no puede ser el tema de conversación", pero reiteró que "todo fue una mamadera de gallo", reafirmando la opinión sobre sus gustos gastronómicos, al igual que algunas personas tienen sus diferencias con algunos platos de la costa Caribe.
"Lo del ajiaco fue una mamadera de gallo, porque en verdad me gusta el ajiaco y cariñosamente le llamo potaje carcelario. Lo que no me gusta es la changua y tengo derecho a que no me guste la changua, al igual que hay gente del interior que no le gusta el mote de queso y a mí me encanta. Eso fue una mamadera de gallo y lo he explicado 200 veces. La mejor comida es la fresca", puntualizó.
Según él, come de lo que se produce en donde está y lo mejor es "la comida colombiana" que es lo más fresco, revelando que tuvo problemas comiéndose un chicharrón previamente a la entrevista.
Es importante recordar que en la entrevista en donde soltó esta polémica frase, también dijo que no comía arepa de huevo y era más de la comida mediterránea: pastas, branzino, spigola, entre otros platos que vienen más del ámbito europeo.