Desapareció Andrés Vásquez, candidato al Senado en el Cesar: al parecer lo secuestraron
La familia halló la camioneta con documentos y celular adentro. Su esposa dice que no hay exigencias ni amenazas y pide ayuda para ubicarlo.
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Desapareció Andrés Vásquez, candidato al Senado por el Partido Conservador, luego de que su familia reportara que salió de madrugada en Pelaya (Cesar) rumbo a Aguachica y su vehículo apareció estacionado, con puertas abiertas y sus pertenencias adentro. En entrevista con Mañanas Blu, su esposa, Adriana Avendaño, aseguró que desde que se le perdió el rastro “nadie se ha comunicado” y que no habían recibido amenazas previas.
La desaparición fue reportada en Pelaya, en el sur del Cesar, donde el aspirante al Senado se encontraba visitando a su padre. De acuerdo con la información conocida públicamente, Vásquez se disponía a salir hacia Aguachica alrededor de las 6:00 a. m., pero sus allegados notaron que el carro “aún seguía estacionado”, lo que encendió las alarmas.
La escena que encontró la familia resultó clave para descartar, al menos en principio, un hurto común: “Las pertenencias del candidato se encontraban en el vehículo” y “las puertas del carro estaban abiertas”, según el reportea. Ese detalle, sumado a la ausencia total de contacto, sustenta la hipótesis —todavía sin confirmación oficial— de un posible secuestro o retención ilegal.
En conversación radial con Néstor Morales, Adriana Avendaño, esposa del candidato, relató que la desaparición se detectó “a eso de las 5 de la mañana” y que, hasta el momento de la entrevista, “no se ha sabido absolutamente nada”. Su testimonio enfatizó un punto que hoy pesa en la evaluación del caso: “en ningún momento hemos recibido amenazas”, lo que deja abierta la pregunta sobre el móvil y los responsables.
La entrevista también reconstruyó, desde la versión familiar, el momento previo a la desaparición: el candidato estaba en el pueblo y se alistaba para salir a Aguachica, mientras su padre permanecía en casa. Avendaño advirtió que la falta de comunicación no encaja con los hábitos del candidato ni con la situación familiar, por lo que —en su lectura— “aparentemente” sí podría tratarse de un secuestro.
Mientras avanzan las verificaciones, el secretario de Gobierno del Cesar, Eduardo Esquivel, indicó que la situación se está analizando con Policía y Ejército “para verificar si se trató de un secuestro”. Esa revisión institucional marca el punto de partida formal para establecer línea de tiempo, posibles testigos, rutas de salida del municipio y cualquier evidencia alrededor del vehículo hallado.
Aunque no hay una atribución directa a un grupo armado en los reportes citados, el caso ocurre en un contexto regional atravesado por riesgos de seguridad y disputas de control territorial que suelen afectar la movilidad y la actividad política. Por ahora, lo que existe es una denuncia pública de desaparición y la confirmación de que se activaron revisiones de fuerza pública para determinar la naturaleza del hecho.
El episodio se conoció el mismo día en que también se denunció la desaparición de Ana (Anita) Güetío, candidata a la Cámara en una curul especial de paz, cuyo equipo reportó pérdida de contacto tras actividades proselitistas entre Nariño y Cauca, con último registro en zona rural de El Tambo y desplazamiento hacia Morales. En ese caso, el comunicado de campaña pidió activar “de manera urgente todos los mecanismos de búsqueda” y señaló que el último contacto fue hacia las 8:40 p. m.
La coincidencia temporal de ambos hechos reaviva el debate sobre garantías de seguridad para candidatos y equipos de campaña, especialmente en territorios con presencia de actores armados y antecedentes de retenciones. En el caso de Vásquez, el Partido Conservador y la familia han pedido acelerar la búsqueda y esclarecer si se trató de una desaparición forzada o secuestro, a partir de los indicios hallados en Pelaya.
Hasta el momento, la información pública se resume en tres puntos: la desaparición ocurrió en Pelaya cuando el candidato se preparaba para viajar a Aguachica, su vehículo fue hallado con puertas abiertas y pertenencias dentro, y las autoridades locales evalúan el caso para establecer si hubo secuestro. A eso se suma la declaración de su esposa sobre la inexistencia de amenazas previas y la ausencia de comunicación o exigencias, elementos que aumentan la incertidumbre sobre el paradero y el móvil.
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El desenlace dependerá de resultados de búsqueda, verificación de cámaras o testigos, rastreo de comunicaciones y el avance de las autoridades en una zona donde los traslados tempranos y las vías secundarias suelen complicar la trazabilidad. Por ahora, el caso sigue en desarrollo y se mantiene como una alerta de alto impacto en la campaña al Congreso en el Cesar.