En diálogo con Mañanas Blu, la ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), Karina Murcia, hablo sobre la posición de su cartera ante el proceso electoral y los recientes incidentes de seguridad digital en el país
La funcionaria fue enfática al delimitar las funciones del Ministerio, desmarcándose de las versiones que sugerían una intervención directa en la auditoría del software de la Registraduría Nacional.
Acompañamiento técnico, no auditoría forense
Ante la controversia generada por declaraciones previas del ministro del Interior, Armando Benedetti, quien sugirió que el Ministerio TIC debería realizar una auditoría al software de escrutinio, Murcia aclaró que la entidad no cuenta con la competencia ni el personal para tal fin.
"Nosotros desde el Ministerio no tenemos la responsabilidad ni somos auditores", afirmó la ministra, señalando que las auditorías deben ser realizadas por empresas certificadas e idóneas, como el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (Capel) o la firma McGregor SAS, que ya han sido contratadas por la organización electoral.
El papel del Ministerio TIC se centrará en ser un garante y acompañante técnico a través del grupo ColCERT (Grupo de Respuesta a Emergencias Cibernéticas). Su labor consiste en participar en la mesa técnica de ciberseguridad y en los simulacros de preconteo para identificar posibles vulnerabilidades en las redes o sistemas de información, pero siempre respetando la autonomía de la Registraduría.
Discrepancia sobre el hackeo a la Dian
Uno de los puntos de mayor tensión en la entrevista fue la discrepancia entre el Ministerio TIC y la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) respecto al reciente hackeo a la Dian. Mientras que la DNI emitió un comunicado alertando que dicho ataque buscaba afectar los resultados de las elecciones, la ministra Murcia aseguró que, según los análisis técnicos de su cartera, no hay evidencia de que este incidente impacte el panorama electoral.
Según la ministra, el hackeo a la Dian se debió a fallas básicas de seguridad y debilidades en la gestión, y no a una sofisticación técnica que amenace los comicios.
Para Murcia, el impacto de este evento es principalmente operativo y reputacional, reiterando que el Gobierno no ha ratificado que la filtración de información sea utilizada para alterar las votaciones.
Escuche aquí la entrevista: