Fuentes que hicieron parte del grupo de investigación de accidentes de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, le confirmaron a Blu Radio que, tras un mes de investigación sobre el accidente del avión C-130 Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC-1016) que se estrelló al despegue en Puerto Leguízamo, Putumayo, dejando al menos 69 muertos, se llegó a la conclusión preliminar de que todo se dio, al parecer, por una falla humana.
De acuerdo con la fuente oficial, la tripulación habría hecho un mal cálculo del peso del avión y la distancia de la pista, teniendo en cuenta que esta apenas tenía 1200 metros de distancia, por lo que podría considerarse como muy corta. Además, la premura por salir de la zona, teniendo en cuenta que podría cerrarse la ventana por clima, habría contribuido al despegue en dichas condiciones.
Aunque el avión tenía toda la capacidad para llevar el peso que tenían en el momento de pasajeros y carga, no hubo la suficiente velocidad para que pudiera despegar de manera exitosa.
Según el comandante de la FAC, general Carlos Silva, la aeronave iba a despegar con un peso de 133.000 libras, y en Puerto Leguízamo, este tipo de avión puede despegar hasta con 139.000 libras. Incluso su peso máximo de operación en una pista adecuada es de 155.000 libras.
Al ocurrir esto, y salir sin velocidad, la aeronave tuvo lo que se cataloga un hundimiento con potencia, que consiste en que el avión pierde altura rápidamente aunque el motor siga generando potencia y ocurre cuando la aeronave entra en una condición aerodinámica inestable, generalmente durante aproximaciones lentas o maniobras a baja velocidad, en este caso el despegue.
Esta condición, de acuerdo con lo conocido por este medio, habría llevado a que el avión perdiera sustentación, que ocurre cuando los motores de un avión dejan de generar suficiente fuerza para mantenerlo en el aire y allí, el C-130 Hércules se fue de lado y terminó estrellándose en zona rural de Puerto Leguizamo.
El vuelo no correspondía a un ejercicio de formación. Según el comandante de la FAC, se trataba de una misión de transporte militar con personal plenamente capacitado. A bordo viajaban 126 personas, de las cuales 11 eran tripulantes.