La inspección de la Fuerza Aeroespacial Colombiana presentó los hallazgos preliminares sobre el accidente del avión C-130 Hércules ocurrido en Puerto Leguízamo, Putumayo, que dejó 69 miembros de la fuerza pública muertos. Según ese informe, la aeronave no registraba fallas técnicas, problemas de mantenimiento ni restricciones operacionales antes del despegue.El inspector coronel Luis Fernando Giraldo Escobar, director de Seguridad Operacional de la Inspección de la FAC, explicó que la investigación se encuentra en fase inicial y aún no busca determinar responsables o causas definitivas. Sin embargo, sí permitió establecer elementos técnicos relevantes sobre los últimos segundos del vuelo.Uno de los hallazgos más contundentes es que el avión despegó dentro de los márgenes operacionales permitidos. Según el informe, el peso estimado de la aeronave al momento del despegue era de aproximadamente 133.000 libras, cifra inferior al límite máximo permitido para las condiciones del aeródromo de Puerto Leguízamo.Los cálculos fueron reconstruidos mediante entrevistas, análisis del grabador de voz de cabina y registros técnicos, debido a que parte de los formatos físicos de peso quedaron destruidos tras el accidente. La investigación preliminar también determinó que la tripulación utilizó una configuración estándar de despegue, con potencia máxima limitada por temperatura de turbina y parámetros normales para la operación.Según los datos del grabador de vuelo, aproximadamente cuatro segundos después de despegar, la aeronave impactó varios árboles ubicados en la trayectoria de salida de la pista 30 del aeropuerto, lo que podría llevar a concluir a un error humano en el cálculo relacionado a peso y velocidad de la aeronave, así como le confirmaron fuentes a Blu Radio que hicieron parte del grupo de investigación de accidentes.“El motor número tres impacta el árbol número uno; posteriormente, el motor número uno y el motor número dos impactan el árbol número dos y el árbol número tres”, explicó Giraldo durante la presentación del informe. Los investigadores encontraron evidencia física que indica que fragmentos de material vegetal fueron ingeridos por los motores uno y dos, situación que alteró de manera crítica el desempeño de la aeronave.Posteriormente, los registros del grabador de datos revelaron una pérdida progresiva de potencia. “La pérdida de potencia de los motores número uno y número dos fue consecuencia del golpe contra los árboles, no porque tuvieran previamente algún tipo de falla”, enfatizó el coronel Giraldo.La FAC fue enfática en aclarar que la aeronave mantenía certificación completa de aeronavegabilidad y estaba habilitada para operar sin restricciones. “La aeronave tenía una aeronavegabilidad al cien por ciento, es decir, no tenía ninguna anotación de mantenimiento que impusiera restricciones a la operación”, afirmó.El coronel Giraldo reiteró y fue enfático en que los hallazgos preliminares no muestran anomalías técnicas antes del impacto. “La aeronave se encontraba perfectamente aeronavegable y sin ninguna restricción de vuelo”, insistió.Tras el contacto con los árboles, el avión comenzó a perder capacidad aerodinámica, especialmente en el ala izquierda, generando un viraje de hasta 29 grados hacia ese lado y pérdida de altitud. El informe detalla que el piloto intentó recuperar el control reduciendo potencia en motores específicos, aunque aún no existe evidencia concluyente sobre la ejecución completa de procedimientos de emergencia.La aeronave permaneció en vuelo aproximadamente 36 segundos desde el despegue hasta impactar el terreno a unos 2.080 metros del final de la pista. Otro aspecto que llamó la atención de la investigación es que no existían antecedentes formales sobre reportes de riesgo relacionados con los árboles cercanos a la pista.Como medida preventiva, la Fuerza Aeroespacial Colombiana recomendó restringir temporalmente operaciones por la cabecera utilizada durante el accidente y solicitó retirar obstáculos vegetales en ambas aproximaciones del aeropuerto de Puerto Leguízamo.
Fuentes que hicieron parte del grupo de investigación de accidentes de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, le confirmaron a Blu Radio que, tras un mes de investigación sobre el accidente del avión C-130 Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC-1016) que se estrelló al despegue en Puerto Leguízamo, Putumayo, dejando al menos 69 muertos, se llegó a la conclusión preliminar de que todo se dio, al parecer, por una falla humana.De acuerdo con la fuente oficial, la tripulación habría hecho un mal cálculo del peso del avión y la distancia de la pista, teniendo en cuenta que esta apenas tenía 1200 metros de distancia, por lo que podría considerarse como muy corta. Además, la premura por salir de la zona, teniendo en cuenta que podría cerrarse la ventana por clima, habría contribuido al despegue en dichas condiciones.Aunque el avión tenía toda la capacidad para llevar el peso que tenían en el momento de pasajeros y carga, no hubo la suficiente velocidad para que pudiera despegar de manera exitosa.Según el comandante de la FAC, general Carlos Silva, la aeronave iba a despegar con un peso de 133.000 libras, y en Puerto Leguízamo, este tipo de avión puede despegar hasta con 139.000 libras. Incluso su peso máximo de operación en una pista adecuada es de 155.000 libras.Al ocurrir esto, y salir sin velocidad, la aeronave tuvo lo que se cataloga un hundimiento con potencia, que consiste en que el avión pierde altura rápidamente aunque el motor siga generando potencia y ocurre cuando la aeronave entra en una condición aerodinámica inestable, generalmente durante aproximaciones lentas o maniobras a baja velocidad, en este caso el despegue.Esta condición, de acuerdo con lo conocido por este medio, habría llevado a que el avión perdiera sustentación, que ocurre cuando los motores de un avión dejan de generar suficiente fuerza para mantenerlo en el aire y allí, el C-130 Hércules se fue de lado y terminó estrellándose en zona rural de Puerto Leguizamo.El vuelo no correspondía a un ejercicio de formación. Según el comandante de la FAC, se trataba de una misión de transporte militar con personal plenamente capacitado. A bordo viajaban 126 personas, de las cuales 11 eran tripulantes.
El Instituto Nacional de Medicina Legal informó que ya identificaron a los 69 fallecidos en el accidente del avión militar Hércules C-130 ocurrido el pasado 23 de marzo al despegar de Puerto Leguízamo, en el departamento amazónico de Putumayo."Se culminó con la identificación total de los 69 cuerpos recuperados", indicó la entidad en un comunicado en el que figuran los nombres de los uniformados de las Fuerzas Militares que murieron en el siniestro.El accidente en el que también resultaron heridas 57 personas, considerado la peor tragedia aérea reciente de las Fuerzas Militares colombianas, ocurrió segundos después de que la aeronave despegara del aeropuerto de Puerto Leguízamo con destino a Puerto Asís, cuando se precipitó a tierra y se incendió tras el impacto.En el avión viajaban 126 personas, entre ellas 11 tripulantes de la Fuerza Aérea, 113 militares del Ejército y dos policías.Durante el fin de semana se realizaron en distintas regiones del país las honras fúnebres de varias de las víctimas, como la de los hermanos y soldados profesionales Daniel Esteban y Santiago Andrés Arias, que fueron homenajeados por integrantes de la Brigada 11 del Ejército en Montería, capital del departamento de Córdoba.En esa misma zona del norte de Colombia fueron despedidos los soldados Ederxander Morales y Jesús Eduardo Hernández.El Ejército expresó su "respeto y gratitud" por estos militares, a quienes calificó como "héroes de la patria" que sirvieron con vocación y compromiso, y envió un mensaje de solidaridad a sus familias en medio del duelo.Durante la última semana también se llevaron a cabo en Colombia homenajes póstumos a los militares y las autoridades castrenses no descartan la realización de un homenaje central en Bogotá, cuya fecha aún no sido establecida.El instituto de Medicina Legal señaló que para la identificación de los cuerpos dispuso de equipos forenses interdisciplinarios, integrados por 57 funcionarios, entre médicos, odontólogos, antropólogos, genetistas, técnicos y personal de apoyo, quienes trabajaron de forma articulada en las labores de recuperación, identificación y entrega digna de los cuerpos.
El Instituto Nacional de Medicina Legal informó que ya identificaron a 54 de los 69 fallecidos en el accidente del avión militar Hércules C-130 ocurrido el pasado lunes al despegar de Puerto Leguízamo, en el departamento amazónico de Putumayo, La entidad señaló en un comunicado que "los 15 cuerpos restantes se encuentran en proceso de identificación mediante análisis genéticos", para lo cual se están tomando muestras a los familiares, y prevé concluir este procedimiento en un plazo de entre 48 y 72 horas.El accidente, considerado la peor tragedia aérea reciente de las Fuerzas Militares colombianas, ocurrió segundos después de que la aeronave despegara del aeropuerto de Puerto Leguízamo con destino a Puerto Asís, también en Putumayo, cuando se precipitó a tierra y se incendió tras el impacto, dejando 69 muertos y 57 heridos.En el avión viajaban 126 personas, entre ellas 11 tripulantes de la Fuerza Aérea, 113 militares del Ejército y dos policías.Medicina Legal indicó que para la atención de la emergencia dispuso 12 equipos forenses interdisciplinarios, integrados por 57 funcionarios entre médicos, odontólogos, antropólogos, genetistas, técnicos y personal de apoyo, quienes trabajaron de forma articulada en las labores de recuperación, identificación y entrega digna de los cuerpos.La entidad aseguró que continuará con los procesos de cotejo genético pendientes, garantizando el rigor técnico.El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, indicó el miércoles que el Gobierno rendirá honores a las víctimas con ceremonias en sus lugares de origen, una vez sean identificados y trasladados los cuerpos, aunque no descartó la realización de un acto central en Bogotá.
Blu Radio habló con un sobreviviente del accidente aéreo ocurrido en Puerto Leguízamo, comienza a revelar detalles clave de lo sucedido.“No me dejen morir” es la frase que, según relata el soldado Mauro Peñaranda, de 22 años, sigue resonando en su mente tras lograr sobrevivir a la tragedia que dejó decenas de afectados.Peñaranda, oriundo de Villanueva, Bolívar, y con apenas un año de servicio militar, hace parte del grupo de 57 sobrevivientes del siniestro. De acuerdo con su relato, desde el momento del despegue la aeronave presentaba anomalías. “Traqueaba desde el inicio”, aseguró, señalando que, aunque este tipo de vibraciones puede ser común, en esta ocasión podría estar relacionado con un posible sobrecupo o fallas en el mantenimiento del avión.El joven soldado también describió que durante el vuelo se percibía un ambiente de tensión entre los ocupantes. “Todo ocurrió en cuestión de segundos, duramos solo 5 minutos en el aire”, afirmó el sobreviviente.Según su testimonio, la aeronave se partió en dos, lo que lo llevó a tomar una decisión desesperada: lanzarse para salvar su vida.“Cuando iba cayendo, se escuchó un ruido raro. Todos nos agarrábamos de las varillas, nos agarrábamos pidiéndole a Dios. Se partió todo. Unos se estaban quemando, pedían ayuda, pero uno no podía hacer nada”, señaló el sobreviviente.El soldado Peñaranda agregó que la compuerta nunca se abrió, lo que habría dificultado la evacuación de varios de los militares a bordo.Mientras tanto, en tierra, la incertidumbre comenzó con una llamada telefónica. Desde las primeras horas de la mañana, familiares de los soldados recibieron comunicaciones que alertaban sobre el accidente. A esta hora, muchos continúan llegando a centros médicos en busca de información sobre el estado de sus seres queridos.Las autoridades han confirmado que al menos 24 personas resultaron heridas. De ellas, 21 permanecen hospitalizadas, una se encuentra en la unidad de cuidados intensivos y dos más están bajo observación médica. El caso sigue en investigación para determinar las causas exactas del accidente.
El Ejército Nacional confirmó este martes, 24 de marzo, la lista de los 69 soldados que fallecieron a causa del accidente aéreo en Puerto Leguízamo, Putumayo. El avión Hércules adquirido en 2020 se precipitó a tierra poco tiempo después de haber despegado en la tarde del lunes festivo.En total fueron 61 soldados profesionales, seis miembros de la Fuerza Aérea Colombiana y dos más de la Policía que lamentablemente perdieron la vida en este siniestro aéreo.La aeronave transportaba 128 ocupantes y municiones de las Fuerzas Militares, pero no alcanzó a llegar a su destino.A continuación la lista oficial de los fallecidos por el accidente de la FAC:Sargento SegundoCarlos Andrés Tabaco FrancoCabo PrimeroJairo Andrés Rincón MachadoCabos TercerosJhon Jairo Acuña CruzYeferson Fabián Otavo YaimaSoldados ProfesionalesCamilo Andrés Argel VilladiegoDaniel Esteban Arias PérezSantiago Andrés Arias PérezCristian Camilo Baza TordecillaLuis Eduardo Blanco HernándezYeiner Cabrera BustosJulián David Céspedes AriasJuan Sebastián Chaverra RomañaJesús Enrique Chiquillo MirandaCristian Camilo Contreras AstrozaJohn Fader Cruz VargasLeandro Díaz ReyesEyder Yobany Dizu MoranoBrayan Espejo DíazCarlos Andrés Giraldo BeltránLuis Eduardo González HernándezJesús Alejandro GonzálezRafael Santo Guerra AlmeidaJesús Eduardo Hernández HernándezMateo Herrera LópezBrandon Leonel Jiménez ClavijoJhon Jairo Libreros TarapuézLuis Antonio López OrozcoJosé Esteban Marino SaavedraMarco Tulio Martínez VarónJeison Mena HurtadoJosé Marco Mendoza CaicedoGildardo Arnulfo MontánchezJorge Luis Morales RumboEderxander Morales TorresJarvi Dabián Morán ViteriAnderson Steven Moreano CanticusJonatan Moreno BaenaAndrés Javier Moreno ChávezFabián Andrés Moreno RodríguezJosé Yefer Moreno ViverosDeimer Alexis Muñoz CerónJesús Antonio Narváez VargasJanier Andrés Navarro RangelLuis Andrés Noreña AndicaEdier Enrique Obando RengifoGiovanny Ocampo TenorioWilson Daniel Otavo TiqueJuan Camilo Ovalles LozanoJosé Alfredo Pérez RamírezBenjamín Esteban Pérez TorresUrbano Junior Pertuz MartínezWilmer Olegario Petevi PantojaJuan Ernesto Quintero AquiteAlejandro José Ramírez MejíaÓscar Favián Romero SilvaJaider Alexis Solís TorresArley Camilo Tordecilla WarnesRomer Vargas SilvaHugo Mario Varón ReyesWillian Andrés Vélez OrtizSoldado Kaleth David Julio SevericheEste avión Hércules es conocido por su capacidad para operar desde pistas de aterrizaje improvisadas, es ampliamente utilizado por Ejércitos de todo el mundo y puede transportar desde tropas hasta vehículos.Por el momento no se ha establecido la causa del origen de este fatal accidente que enluta al país.
En entrevista con Mañanas Blu, el alcalde de Puerto Leguízamo, Putumayo, donde se registró el accidente del avión Hércules C-130 de las Fuerzas Militares, confirmó que el número de víctimas mortales sigue en aumento. Según indicó, hasta el momento se reportan al menos 69 personas fallecidas.“En este momento quiero anunciar, y lamentamos la noticia, que nos acaba de subir el número de fallecidos a 69; 69 confirmados que tenemos en la morgue municipal”, señaló el mandatario en medio de la conversación.El siniestro se registró el lunes festivo 23 de marzo de 2026, sobre las 9:50 de la mañana, pocos minutos después del despegue, a aproximadamente un kilómetro de la pista. Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es la rápida reacción de la comunidad, que acudió al lugar para auxiliar a los heridos.De acuerdo con el alcalde, entre 200 y 300 personas participaron en las labores de rescate, trasladando a varios sobrevivientes en motocicletas hacia puntos donde pudieran recibir atención médica. “Los primeros que accedieron fueron miembros de la comunidad; llegaron y empezaron a sacar gente que pedía auxilio. Gracias a su reacción alcanzamos a salvar muchas vidas”, explicó.Sobre las posibles causas del accidente, el mandatario señaló que aún no hay una conclusión oficial, pero se manejan varias hipótesis. Una de ellas apunta a un posible sobrepeso de la aeronave, que transportaba equipo y material militar.Otra línea de investigación contempla fallas mecánicas en uno de los motores al momento del despegue. “Hay varias hipótesis: una es que iba muy pesado, otra que la pista pudo quedar corta y otra que hubo fallas mecánicas. Esa determinación tendrán que hacerla los peritos que investiguen a fondo lo sucedido”, afirmó.Finalmente, el alcalde también denunció el abandono en el que, según él, se encuentra la región. “Puerto Leguízamo no puede seguir en el abandono… la única forma de llegar es por agua o por aire y tenemos fallas graves en el aeropuerto”, concluyó.
En medio de la conmoción que sigue dejando el accidente del avión Hércules C-130 en zona rural de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo, la familia de uno de los soldados que murió en el siniestro reveló detalles del joven.Se trata de Andrés Navarro, de 23 años, quien perdió la vida en el siniestro y que, según su familia, soñaba con crecer dentro de las Fuerzas Militares. En entrevista con Noticias Caracol, Yorjadi Méndez, su prima, afirmó que el joven era alegre, lleno de ilusiones, con metas profesionales y el anhelo de formar una familia.“Era alguien muy familiar, nos quería a todos, siempre estaba pendiente. Era alguien a quien podíamos acudir en cualquier momento si lo necesitábamos”, recordó Yorjadi.En medio de lágrimas, la mujer recordó la última conversación que tuvo con él, en la que le pidió que cuidara a su familia, conformada por dos hermanos y su madre: “Lo último que hablé con él fue que me preguntó cómo estaba, por un estado que publiqué. Me dijo: ‘¿Cómo estás, mi hermosa princesa? Te amo mucho’. Yo le respondí que también lo amaba mucho y que se cuidara, que lo estábamos esperando. Él dijo que también nos amaba mucho y que cuidara a mami y a nana”.“Él siempre decía que quería lograr un cargo alto y alcanzar cada una de las metas o retos que el Ejército le propusiera para poder crecer”, añadió Méndez, quien también pidió celeridad en el proceso de entrega del cuerpo para “acabar con esta zozobra”.Cabe recordar que en el accidente perdieron la vida 68 personas y decenas resultaron heridas, según confirmó el alcalde de la localidad, Luis Emilio Bustos, en entrevista con Mañanas Blu.“En este momento quiero anunciar, y lamentamos la noticia, que nos acaba de subir el número de fallecidos a 68; 68 confirmados que tenemos en la morgue municipal”, afirmó el alcalde Bustos durante la entrevista.Adicionalmente, el Hospital Militar Central, donde fueron trasladados algunos de los heridos, emitió un primer parte médico sobre el estado de salud de los sobrevivientes. Según informó: “A esta hora han sido ingresados veinticuatro (24) pacientes, de los cuales uno (01) es un rescatista que se encontraba en la zona. Como parte médico se tiene que veintiuno (21) se encuentran hospitalizados en piso, uno (01) en la Unidad de Cuidados Intensivos y dos (02) en observación en el área de Urgencias”.
Sigue la conmoción nacional luego de que, en horas de la mañana de este martes 24 de marzo, se confirmara que la cifra de víctimas mortales tras el siniestro del avión militar Hércules C-130 en Puerto Leguízamo ascendió a 68 fallecidos, una tragedia que ocurrió apenas segundos después del despegue.La aeronave, que transportaba a 128 personas, se precipitó a tierra a tan solo un kilómetro de la pista. Actualmente, las autoridades judiciales enfrentan un complejo reto en la identificación de los cuerpos en una morgue local que ya ha superado su capacidad operativa.Por su parte, el alcalde de la localidad, Luis Emilio Bustos, lanzó un duro reclamo al Gobierno Nacional a través de Mañanas Blu, denunciando el abandono histórico que sufren las regiones apartadas en materia de infraestructura y salud.En medio de la conmoción, Yorjadi Méndez, prima de uno de los soldados que murió en el accidente, identificado como Andrés Navarro, de 23 años, reveló detalles de lo ocurrido en Noticias Caracol.Según relató, su primo, oriundo de Aguachica, Cesar, estaba orgulloso de pertenecer al Ejército Nacional. Aseguró que era un joven muy alegre, lleno de ilusiones, que quería crecer profesionalmente y formar una familia.“Era alguien muy familiar, nos quería a todos, siempre estaba pendiente. Era alguien a quien podíamos acudir en cualquier momento si lo necesitábamos”, dijo la mujer.En un momento cargado de tristeza, en el que no pudo contener las lágrimas, reveló cómo fue su última conversación con el soldado Navarro: “Lo último que hablé con él fue que me preguntó cómo estaba, por un estado que publiqué. Me dijo: ‘¿Cómo estás, mi hermosa princesa? Te amo mucho’. Yo le respondí que también lo amaba mucho y que se cuidara, que lo estábamos esperando. Él dijo que también nos amaba mucho y que cuidara a mami y a nana”.Yorjadi contó que la familia estaba compuesta por dos hermanos y su madre. Señaló que él ingresó al Ejército con aspiraciones de crecer dentro de la institución: “Él siempre decía que quería lograr un cargo alto y alcanzar cada una de las metas o retos que el Ejército le propusiera para poder crecer”.Finalmente, la mujer indicó que aún no han recibido información sobre la entrega del cuerpo y pidió a las autoridades que les brinden detalles lo antes posible “para acabar con esta zozobra”.
La tragedia aérea ocurrida en Puerto Leguízamo, Putumayo, donde un avión militar tipo Hércules se accidentó, tiene en vilo a la familia del santandereano Albeiro Malaver Rivero, quien hacía parte de la tripulación de la aeronave.El joven, nacido en Charalá, hace parte de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y viajaba en el avión que se estrelló poco después de despegar con 125 ocupantes.Entre las víctimas de la tragedia hay 58 soldados, seis miembros de la Fuerza Aérea y dos policías.La familia del santandereano Albeiro Malaver y la comunidad del municipio de Charalá piden a los colombianos que se unan en oración para que este joven pueda recuperarse. Malaver Ribero permanece bajo observación médica en el Hospital Militar Central. "Lamentablemente, como consecuencia de este trágico accidente, 66 de nuestros militares fallecieron y están en proceso de identificación", expresó el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López.El jefe militar agregó que hay 57 militares heridos, que fueron evacuados, de los cuales ocho fueron trasladados a la ciudad de Florencia, capital del vecino departamento de Caquetá, y 49 a Bogotá.De los heridos trasladados a la capital, 19 reciben atención en el Hospital Militar y otros 30 “que no revisten mayor gravedad”, fueron ingresados en el Batallón de Sanidad Militar, agregó el general López.Cabe recordar que el accidente ocurrió cuando el avión FAC 1016 que acababa de despegar de Puerto Leguízamo con destino a Puerto Asís, también en el Putumayo, cayó a tierra por causas que aún se desconocen.“La investigación será rigurosa, transparente y con la máxima celeridad posible. El país conocerá la verdad”, manifestó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quien es general retirado de la FAC.Según el portal especializado SA Defensa, el avión accidentado tenía 43 años de uso pues en 1983 entró en servicio en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que en 2020 lo pasó a la Fuerza Aérea Colombiana.
El chance Dorado Mañana sigue siendo uno de los sorteos más consultados por los apostadores en Colombia.Número ganador del Dorado Mañana hoy, viernes 24 de septiembre de 2026El número ganador del chance Dorado Mañana de este viernes 24 de septiembre de 2026 es el en minutos ¡Felicitaciones a todos los ganadores! Verifique con su vendedor su su tiquete es el ganador.Número ganador: Dos últimas cifras: Tres últimas cifras: La quinta: ¿A qué hora juega el Dorado Mañana?El sorteo del Dorado Mañana se realiza de lunes a sábado a las 11:00 a. m.. Los resultados oficiales suelen publicarse pocos minutos después, lo que permite a los jugadores consultar rápidamente si acertaron.Los domingos y festivos no se realiza este sorteo.Plan de premios del Dorado MañanaUno de los principales atractivos de este chance es que permite ganar incluso con aciertos parciales. Por cada peso apostado, el plan de premios funciona de la siguiente manera:4 cifras directas: paga 4.500 veces lo apostado.4 cifras combinadas: paga 208 veces lo apostado.3 últimas cifras directas: paga 400 veces lo apostado.3 últimas cifras combinadas: paga 83 veces lo apostado.2 últimas cifras (pata): paga 50 veces lo apostado.1 cifra (uña): paga 5 veces lo apostado.Además, el juego incluye una quinta balota, que amplía las combinaciones posibles y agrega una nueva opción para aumentar las ganancias.Cómo reclamar un premio del Dorado MañanaDe acuerdo con las condiciones establecidas por Paga Todo, los premios iguales o superiores a $100.000 pesos colombianos pueden reclamarse en puntos autorizados, siempre que el ganador cumpla con los requisitos exigidos.Para cobrar el premio es necesario:Ser mayor de edad.Presentar el tiquete original en buen estado y debidamente diligenciado.Entregar una fotocopia legible de la cédula de ciudadanía.Es importante conservar el tiquete sin tachones ni enmendaduras, ya que cualquier alteración puede afectar la validación y el pago del premio.
Corponor elevó de amarilla a naranja la alerta por el comportamiento de las fuentes hídricas en Norte de Santander. La decisión se produce casi 15 días después de la primera advertencia y responde al mayor riesgo de disminución de los caudales de los ríos Pamplonita y Zulia.Humberto Camacho, director de Corponor, explicó que el cambio representa el paso de la prevención a la acción. “Con la alerta naranja estamos llamados ya a la acción”, señaló, al advertir que las autoridades municipales, la Policía y los organismos de gestión del riesgo deberán reforzar el cumplimiento de las restricciones.Uno de los indicadores que genera mayor preocupación está en el río Zulia. Su caudal medio normalmente se encuentra entre 24.000 y 28.000 litros por segundo, pero actualmente registra entre 13.000 y 14.000 litros por segundo.La autoridad ambiental también advierte sobre el aumento de las captaciones ilegales. “Las nacientes siguen siendo las mismas, la población sigue aumentando y el desvío del recurso hídrico de manera ilegal también sigue creciendo”, explicó Camacho.Ante este panorama, Corponor anunció restricciones temporales sobre el uso del agua y medidas contra las captaciones no autorizadas. También se suspendió el aprovechamiento de material de arrastre en las cuencas de los ríos Zulia y Pamplonita.Para los ciudadanos también hay restricciones: está prohibido llenar piscinas, regar jardines y zonas verdes, lavar vehículos con manguera y utilizar agua para lavar fachadas, andenes y parqueaderos, entre otras actividades no autorizadas.Aunque todavía no se declara una alerta roja, el director de Corponor advierte que el escenario podría acercarse a ese nivel si no se adoptan las medidas necesarias. “Estamos muy cerca si no tomamos las acciones necesarias”, afirmó.En Cúcuta, la disminución del caudal del río Pamplonita ya es visible en diferentes puntos de la ciudad. Mientras permanece activa la alerta naranja, Corponor y las autoridades locales mantienen reuniones para evaluar la evolución de las fuentes hídricas y determinar nuevas acciones durante los próximos días.
El Audi A6 Sportback E-Tron, un carro eléctrico que oficialmente puede recorrer hasta 777 kilómetros con una carga, consiguió llegar a 1.338 kilómetros antes de quedarse sin batería, una distancia cerca de 72 % superior a la homologada, y de paso estableció un nuevo Récord Guinness para un vehículo eléctrico de producción.La hazaña estuvo a cargo del piloto polaco de rally Miko Marczyk, quien inició el recorrido a la 1:55 a. m. del 11 de septiembre. El trayecto lo llevó por ciudades como Cracovia, Sandomierz, Varsovia, Toruń y Grudziądz hasta llegar a Hel, en la costa del mar Báltico. Desde allí emprendió el regreso por buena parte de la misma ruta.El Audi terminó agotando su batería después de más de 45 horas de recorrido, cuando circulaba entre Toruń y Ciechocinek.¿Cómo un carro de 777 km de autonomía llegó a 1.338 km?La diferencia entre la autonomía oficial y la conseguida en carretera se explica principalmente por el nivel de eficiencia alcanzado durante la prueba. Marczyk consiguió un consumo promedio de apenas 7,09 kWh por cada 100 kilómetros, menos de la mitad del consumo combinado oficial del A6 Sportback E-Tron.No se trató de una prueba realizada en una pista cerrada ni de un vehículo transportado durante parte del recorrido. El Audi circuló por vías públicas y enfrentó tráfico normal, incluso durante horas de mayor congestión.Las condiciones tampoco fueron completamente constantes. La temperatura promedio estuvo alrededor de los 15 grados Celsius y llegó a bajar hasta los 7 grados durante el recorrido.Para reducir el consumo, el piloto aprovechó la frenada regenerativa, anticipó las condiciones del tráfico, evitó aceleraciones y frenadas innecesarias y mantuvo los neumáticos con la presión adecuada.La aerodinámica fue clave para gastar menos energíaEl resultado también está relacionado con las características del propio Audi. El A6 Sportback E-Tron tiene un coeficiente aerodinámico de 0,21, uno de los elementos que contribuyen a reducir la resistencia al avance y, por tanto, el consumo energético.El vehículo utiliza además una batería con 94,9 kWh de capacidad neta y cuenta con un sistema de recuperación de energía mediante frenado regenerativo que puede alcanzar hasta 220 kW.Audi asegura que alrededor del 95 % de las frenadas durante el uso cotidiano pueden realizarse mediante recuperación de energía. En una prueba centrada en recorrer la mayor distancia posible, aprovechar este sistema resulta especialmente relevante.El registro conseguido por Marczyk corresponde a la categoría de vehículos eléctricos de producción. El récord general pertenece al prototipo “muc022” del TUfast Eco Team, que recorrió 2.573,79 kilómetros con una sola carga en Alemania en septiembre de 2023.La diferencia está en el tipo de vehículo. Mientras aquel registro fue conseguido por un prototipo desarrollado específicamente para eficiencia, el Audi utilizado por Marczyk es un modelo de producción que realizó el recorrido en carreteras públicas.El piloto polaco ya había conseguido otro récord Guinness en 2025, cuando recorrió 2.831 kilómetros con un Skoda Superb diésel utilizando un solo tanque de combustible
A tres meses de los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela, Amnistía Internacional denunció una grave desatención estatal hacia la población afectada. Valentina Ballesta, directora adjunta de investigación para las Américas del organismo, señaló que, si bien los sismos eran eventos naturales impredecibles, la respuesta gubernamental ha estado marcada por la negligencia institucional. "Lo que sí era controlable y lo que sí estaba bajo la posibilidad de las autoridades en Venezuela de hacerlo diferente era cómo atendía a la población afectada. Estamos hablando de un abandono absoluto por parte de las instituciones", afirmó Ballesta.Incertidumbre, desinformación y la búsqueda de desaparecidosLa representante de Amnistía Internacional enfatizó que el desastre telúrico se sobrepuso a una emergencia humanitaria compleja preexistente, en la que gran parte de los ciudadanos ya carecía de acceso a derechos fundamentales como vivienda, alimentación, agua potable y electricidad. Tras los sismos, lejos de centralizar y coordinar la ayuda, la actuación oficial ha generado desorientación en las víctimas. "Vemos que las autoridades efectivamente hacen lo que saben hacer, que es pues generar confusión; no hay una claridad, no hay una centralidad de dónde deben acudir las personas", detalló la investigadora.Ballesta advirtió que persiste una profunda incógnita sobre cuántas miles de personas continúan desaparecidas en el país y criticó la ausencia de protocolos claros para la identificación y entrega de cadáveres. Las familias se ven obligadas a recorrer morgues improvisadas sufriendo "tres meses de búsqueda, de incertidumbre, de desasosiego", sin recibir respuestas oficiales ni definitivas sobre el paradero de sus seres queridos.Un dilema habitacional: refugios, auxilio familiar o acampar sobre las ruinasFrente a la inacción del Estado, la organización documentó tres formas principales en que las familias intentan sobrellevar la tragedia. Un primer grupo de damnificados acudió a refugios temporales instalados en planteles educativos, donde reina la incertidumbre debido al inicio del nuevo año escolar. Un segundo sector optó por trasladarse a viviendas de familiares, "gestionando sus propias necesidades de manera privada" ante la falta de un plan gubernamental de reparación o subsidio de vivienda.El tercer escenario, considerado por la vocera como profundamente doloroso, involucra a personas que acampan a la intemperie frente a sus casas destruidas o marcadas con riesgo alto en los peritajes sísmicos. Muchos se niegan a abandonar el lugar por temor a perder sus terrenos y pertenencias. Ballesta citó el testimonio de una mujer afectada que reflejaba el drama colectivo: "Bueno, pero es que a mí me van a mandar a dónde, a vivir dónde y mi terreno y mi casita".Riesgo de violaciones a derechos humanos y la respuesta de la diásporaAmnistía Internacional hizo un llamado urgente al gobierno venezolano para que actúe con transparencia y aplique políticas imparciales orientadas a proteger a poblaciones vulnerables, entre ellas niños, adultos mayores y mujeres embarazadas. La vocera alertó que, mientras no se implementen medidas serias, "la población solo va a caer en una espiral de violaciones de derechos humanos en su contra".Finalmente, la investigadora destacó el papel de la población en el exterior, indicando que "las réplicas emocionales y psicológicas del terremoto llegaron a toda la diáspora". Ante el vacío dejado por el Estado, la comunidad venezolana en el extranjero se ha movilizado de manera masiva para enviar asistencia y mitigar el impacto de la catástrofe.
Una profesora fue atacada con un cuchillo dentro de un salón de clases por una de sus estudiantes, en un episodio que quedó registrado por las cámaras de seguridad del colegio. La docente terminó en el piso durante el forcejeo, pero consiguió salir del aula y pedir ayuda pese a las heridas.El caso ocurrió el viernes 11 de septiembre en la escuela pública Dr. Gerson dos Santos Peres, en Cametá, ciudad del estado de Pará, en el noreste de Brasil. La profesora fue identificada como Betânia Almeida Prestes y la agresora es una adolescente que estudiaba en la institución.La escena se desencadenó después de una evaluación académica. Según la información conocida por medios locales, la estudiante había presentado un examen y posteriormente recibió la corrección de la docente. Poco después, cuando ambas permanecían solas en el salón, la menor sacó un cuchillo de caza que llevaba escondido.Las imágenes de seguridad muestran el momento en que la joven se acerca a la profesora y comienza la agresión. Betânia intentó evitar que la atacara y logró bloquear el primer movimiento de la estudiante.La docente también trató de contenerla físicamente y la llevó hasta una de las paredes del aula. Sin embargo, durante el enfrentamiento perdió el equilibrio y terminó en el suelo, donde recibió una herida por la espalda.Aun en esas condiciones, la profesora consiguió continuar con la resistencia hasta encontrar una oportunidad para escapar. Una vez fuera del salón, pidió auxilio y alertó a otros integrantes de la comunidad educativa sobre lo ocurrido.La explicación que entregó la estudianteLa Policía fue llamada al colegio y encontró a la adolescente en las instalaciones. Los agentes procedieron con su detención y posteriormente iniciaron el interrogatorio para establecer qué había provocado la agresión.De acuerdo con los reportes de medios locales, la estudiante aseguró que no existía un motivo concreto detrás del ataque. Su explicación fue que la profesora simplemente “no le caía bien”.Durante las diligencias, además, la adolescente señaló que había arrojado el cuchillo utilizado en la agresión dentro de una caneca de basura de la institución. Los uniformados encontraron el arma en ese lugar y procedieron a incautarla.La menor quedó posteriormente a disposición de los Servicios de Protección Infantil, mientras las autoridades notificaron a su madre y trasladaron a la adolescente a la Comisaría de la Policía Civil de Cametá para continuar con el procedimiento correspondiente.¿Qué pasó con la profesora?Tras conseguir salir del salón, Betânia fue atendida por los servicios médicos y trasladada al Hospital Regional de Cametá. Allí recibió puntos de sutura por las lesiones que sufrió durante el ataque.Según los reportes conocidos sobre el caso, las heridas no fueron consideradas de gravedad. La docente permaneció algunas horas en observación médica antes de continuar con su recuperación.El episodio generó una respuesta de la institución educativa, que expresó públicamente su rechazo a la violencia contra la profesora y manifestó su solidaridad con ella.“Es inaceptable que el ámbito escolar se haya convertido en escenario de semejante violencia”, señaló la escuela en un comunicado.En el mismo pronunciamiento, la institución resaltó el trabajo de Betânia Almeida Prestes como docente y sostuvo que lo ocurrido también representa una preocupación para el resto de los profesores.“La violencia contra la profesora Betânia no es solo contra ella, sino contra todos los docentes que sufrimos violencia en las escuelas de este país”, manifestó el colegio, que cerró su mensaje cuestionando hasta cuándo los profesores tendrán que enfrentar situaciones de violencia e irrespeto dentro de las instituciones educativas.