"En relación con salud no tiene ningún impacto y no existe un estudio del mundo que señale que la obesidad ha cambiado por un tema tributario o se ha disminuido por un tema tributario, pero el impacto social y económico es lesivo. Claramente es un impuesto fiscalista es una propuesta que lo que plantea y subirle el impuesto a productos de consumo popular y el resultado va a hacer que más personas de menores ingresos tengan que sacar más dinero de su bolsillo para poder seguir tomando las bebidas de su preferencia", dijo López.
Por eso, el gremio hizo un llamado al Gobierno para que las medidas para mejorar la salud de los colombianos y reducir enfermedades como obesidad y diabetes no sean tributarias, sino que se evalúen hábitos como el sedentarismo.
Para el dirigente gremial, por el contrario un impuesto del 5% para las las bebidas azucaradas reduciría su recaudo en más de 41 mil millones de pesos por el desestímulo en las ventas. Si dicho impuesto fuera de 10% el recaudo caería 8,5%, si fuera de 15% disminuiría en 12,8% y si se impusiera un IVA de 20% el recaudo de impuestos por bebidas azucaradas caería 17%.
Por su parte, el exministro de Salud y actual gerente de EConcept, Mauricio Santa María, explicó que con un IVA de 20% sobre las bebidas azucaradas el recaudo llegaría apenas a 0,13% del PIB nacional, es decir cerca de 700 mil millones de pesos.
"El Gobierno estima que dicho recaudo alcanzaría los $2,4 billones anuales, cifra que no es real si se tiene en cuenta que la industria de bebidas factura 5,6 billones de pesos al año", agregó Santa María.