La Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, respondió a los cuestionamientos que surgieron tras la publicación de una audiencia de 2019, en donde Rodrigo Londoño, antes conocido como Timochenko, habló sobre las condiciones en las que permanecían los secuestrados de las antiguas Farc.
Los apartes de esa audiencia reservada fueron revelados por la senadora María Clara Posada, del Centro Democrático, en medio del debate que se adelanta en el Congreso por el presupuesto de la justicia transicional.
Publicidad
En uno de los fragmentos divulgados, Londoño aseguró que dentro de las Farc existían instrucciones para garantizar la alimentación y el buen trato de los secuestrados, y sostuvo que no estaba permitido torturarlos.
Frente a esto, la JEP hizo una precisión sobre lo establecido en sus investigaciones dentro del Caso 01, que investiga la toma de rehenes, las graves privaciones de la libertad y otros crímenes cometidos por las Farc.
El tribunal señaló que sí encontró la existencia de una norma interna de “buen trato” para los cautivos. Sin embargo, aclaró que esa directriz no se cumplió en la práctica.
Según la JEP, los secuestrados quedaron a merced de quienes estaban encargados de vigilarlos y fueron sometidos a diferentes formas de violencia y graves vulneraciones de sus derechos.
Publicidad
La jurisdicción recordó que, dentro del Caso 01, imputó crímenes de guerra y de lesa humanidad a 63 exintegrantes de las Farc por la toma de rehenes y graves privaciones de la libertad.
Entre los responsables señalados se encuentran los siete integrantes del antiguo Secretariado, incluido Rodrigo Londoño.
Publicidad
La JEP también estableció responsabilidades por otros crímenes relacionados con el cautiverio, entre ellos tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes, homicidio, desaparición forzada, desplazamiento forzado y violencia sexual.
De acuerdo con una sentencia de la JEP sobre el Caso 01, los antiguos integrantes del Secretariado no impartieron instrucciones suficientemente claras y específicas para garantizar condiciones dignas de reclusión. El tribunal señaló que, más allá de la consigna general de preservar la vida de los cautivos, existió una amplia discrecionalidad para quienes estaban encargados directamente de los secuestrados.
Es por esto por lo que la JEP recordó que sus conclusiones sobre los secuestros no se basan únicamente en lo expresado por los excomandantes, sino en el conjunto de pruebas y testimonios recopilados durante la investigación del Caso 01.