La temporada de lluvias en el primer semestre del año y una eventual llegada del fenómeno El Niño mantienen encendidas las alertas de varias entidades; sin embargo, el Ideam, la UNGRD y la Dimar entregaron algunas precisiones sobre los fenómenos climáticos.
“Todavía no tenemos certeza sobre su inicio exacto”, dijo la directora del IDEAM, Ghisiliane Echeverry, sobre el fenómeno de El Niño. Aseguró, además, que hay una probabilidad de que pueda consolidarse y que los mandatarios locales deben estar preparados ante una eventual situación que podría darse en el segundo semestre de este 2026.
Este fenómeno se produce cuando las aguas del Pacífico se calientan más de lo normal, lo que altera las lluvias, las temperaturas y los vientos, lo que podría generar sequías en algunas regiones del país.
Sobre las lluvias que iniciaron este mes de marzo
De acuerdo con la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, en lo corrido del año se han registrado más de 600 emergencias en 328 municipios de 24 departamentos, dejando cerca de 155 mil familias afectadas.
Para la directora del Ideam, todo apunta a que, en efecto, se van a presentar lluvias durante esta temporada, como ocurre todos los años, pero podría llover menos.
“Las lluvias no van a estar tan fuertes como históricamente se espera en un mes de abril y también continuarían hasta el mes de mayo con menor intensidad de lo que suele ocurrir. En resumen, el mensaje es que en los próximos meses van a continuar las lluvias en gran parte del territorio nacional, como suele pasar”, señaló Ghisiliane Echeverry.
Las alertas que emitió la UNGRD a alcaldes y gobernadores del país
Sobre la temporada de lluvias, aseguró Carlos Carrillo, el director de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, que se deben activar planes de contingencia, monitorear puntos críticos y asegurar recursos para emergencias en los Fondos Territoriales de Gestión del Riesgo.
Y sobre la posible llegada del fenómeno El Niño, se recomienda iniciar planificación ante sequías y posible desabastecimiento hídrico, particularmente hacia final del año, ahorrar agua, identificar zonas de riesgo por incendios forestales y actualizar estrategias de respuesta.