El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) emitió el boletín de pronósticos y alertas hidrometeorológicas para este jueves 23 de julio de 2026. La entidad advirtió sobre un incremento relativo en la nubosidad y las precipitaciones en comparación con el día anterior, manteniendo en máxima alerta a decenas de municipios por emergencias naturales.De acuerdo con el reporte oficial, las precipitaciones más intensas se concentrarán en las regiones Pacífico, sur y centro del Caribe, norte y centro de la región Andina, así como en áreas de la Orinoquía y la Amazonía.Alerta roja por deslizamientos en 51 municipiosLa situación hidrometeorológica mantiene a un total de 317 municipios con algún grado de advertencia por deslizamientos de tierra a nivel nacional. Sin embargo, el nivel de máxima criticidad (alerta roja) cobija a 51 poblaciones, con una concentración preocupante en el departamento de Antioquia, que encabeza la lista con 12 municipios en riesgo inminente.Le siguen en orden de impacto el departamento del Meta, con seis municipios bajo alerta roja, y Boyacá, con cuatro.En materia hidrológica, el riesgo por crecientes súbitas e inundaciones es crítico en la región de la Orinoquia, donde se registran 27 alertas rojas activas. Entre tanto, la macrocuenca Magdalena-Cauca reporta seis alertas rojas generales y dos puntuales.Onda tropical 28 se aproxima al territorio nacionalLas condiciones atmosféricas actuales están influenciadas por el tránsito de la Onda Tropical 28, que se desplaza por el Atlántico oriental. Aunque actualmente se ubica cerca de las Antillas Menores, el reporte del Ideam proyecta su ingreso a Colombia para este sábado, lo que incrementará la inestabilidad atmosférica y las lluvias en la zona norte del país durante el fin de semana.Paralelamente, las autoridades monitorean el mar Caribe continental, donde rige una alerta naranja por la alta velocidad de los vientos y la elevación en el oleaje en el sector central de la cuenca.Lluvias y tiempo seco: el pronóstico para las principales ciudadesA pesar del aumento generalizado de la humedad, algunas regiones mantendrán tiempo seco, como la Alta Guajira y sectores específicos del altiplano Cundiboyacense y el Eje Cafetero.Bogotá: durante la mañana se prevé predominio de tiempo seco con cielo parcialmente nublado. Para la tarde, el Ideam pronostica un aumento de lluvias sobre el norte y los cerros orientales, afectando localidades como Suba, Usaquén, Chapinero, Barrios Unidos, Teusaquillo, Santa Fe y San Cristóbal, con una temperatura máxima de 18 °CMedellín: probabilidad de lluvias moderadas a lo largo de la jornada y cielos parcialmente nublados. Temperatura máxima de 31 °CCali: se prevén precipitaciones entre ligeras y moderadas con cielo predominantemente cubierto y máxima de 32 °CBarranquilla: probabilidad de precipitaciones dispersas durante el día y máxima de 33 °CCartagena: lloviznas y precipitaciones ligeras con alta sensación térmica y máxima de 32 °CBucaramanga: tiempo seco en la mañana y lluvias ligeras hacia la tarde y la noche. Temperatura máxima de 29 °CA pesar del incremento del invierno en varios puntos geográficos, las altas temperaturas y la radiación propician incendios de cobertura vegetal en otras latitudes. El informe reporta 94 municipios amenazados por este fenómeno en las regiones Andina, Caribe y Pacífico. De ellos, 10 están en alerta roja, siendo La Guajira el departamento más afectado con 7 municipios en máximo riesgo.
Un panorama invernal complejo enfrenta Bogotá y gran parte del departamento de Cundinamarca debido a las fuertes lluvias registradas en las últimas horas. Las autoridades han encendido las alarmas ante posibles emergencias viales y afectaciones en servicios públicos.En Bogotá, el agua no da tregua. La situación se replica en municipios del occidente de la Sabana como Mosquera, Madrid, Funza, Chía y Cota; en Soacha, hacia el sur; y en poblaciones de los cerros orientales como La Calera, Choachí y Fómeque. Frente a este escenario, las autoridades de tránsito han hecho un llamado urgente a los conductores para que reduzcan la velocidad, mantengan la distancia de seguridad y estén alerta ante encharcamientos e inundaciones en los principales corredores viales.Sin luz en cinco municipios y alertas del IdeamLas inclemencias del clima ya dejan repercusiones en la infraestructura eléctrica. Al menos cinco municipios de Cundinamarca —Anolaima, Zipacón, Cachipay, Facatativá y Bojacá— reportan fallas continuas en el servicio de energía. Al respecto, la empresa Enel confirmó que sus cuadrillas y equipos técnicos se desplegaron en la zona para identificar las causas exactas de la interrupción y restablecer el fluido lo antes posible.Por su parte, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) advirtió que las lluvias se intensificarán durante la noche de este miércoles y la madrugada del jueves en gran parte del territorio nacional. Se prevé que los mayores volúmenes de precipitación se concentren en las regiones Caribe, Pacífico, Orinoquia y Amazonía, así como en sectores del interior en Antioquia y Santander.Estado de las vías: Cierre en la Transversal del SisgaLas lluvias de la madrugada causaron estragos en la movilidad hacia los Llanos Orientales:Transversal del Sisga (Cerrada): La principal ruta alterna entre Bogotá y los Llanos se encuentra cerrada de manera preventiva. La emergencia se concentra en el tramo entre Santa María (Boyacá) y San Luis de Gaceno. La concesión vial reportó al menos cuatro puntos críticos afectados por caída de rocas, deslizamientos de tierra y árboles sobre la calzada. Por el momento, no hay una hora estimada de reapertura mientras avanzan las labores de remoción de remoción de escombros y evaluación del terreno.Vía Bogotá - Villavicencio (Operativa): El principal corredor vial entre la capital y el Meta continúa operando con normalidad. La única novedad reportada por la concesionaria Coviandina es un paso alterno entre el kilómetro 44+700 y el peaje de Naranjal, debido a trabajos programados de mantenimiento en el túnel Renacer.Recomendación a los viajeros: Se aconseja verificar el estado de las vías a través de las redes oficiales de la Policía de Tránsito (#767) antes de emprender viajes intermunicipales.
El Ministerio de Educación Nacional encendió las alertas ante la posible llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026 e instó a las Secretarías de Educación y a los establecimientos educativos del país a fortalecer sus planes de preparación, prevención y respuesta para minimizar los impactos que podría generar este evento climático sobre la comunidad educativa.La advertencia se produce luego de que el Ideam estimara una probabilidad del 61 % de que se consolide el fenómeno, escenario que podría provocar una reducción significativa de las lluvias, aumento de las temperaturas y un mayor riesgo de sequías, incendios forestales, desabastecimiento de agua y afectaciones en la prestación del servicio educativo.Frente a este panorama, la cartera de Educación recomendó a las Entidades Territoriales Certificadas revisar y actualizar los Planes Territoriales de Gestión Integral del Riesgo Escolar, además de acompañar a las instituciones educativas en el fortalecimiento de sus planes institucionales, con énfasis en la identificación de amenazas, la reducción de vulnerabilidades y la capacidad de respuesta ante posibles emergencias.Entre las medidas prioritarias se encuentra la identificación de las sedes con mayor exposición a las altas temperaturas o a la escasez de agua, la evaluación de riesgos asociados a incendios forestales, el transporte escolar y el suministro del Programa de Alimentación Escolar (PAE), así como la implementación de estrategias que garanticen el acceso al agua potable, una adecuada ventilación en las aulas y protocolos efectivos de comunicación con las comunidades educativas.El Ministerio también hizo un llamado a promover campañas de autocuidado entre estudiantes, docentes y personal administrativo, incentivando la hidratación constante, el uso de espacios con sombra, la disminución de actividades físicas durante las horas de mayor radiación solar y la identificación temprana de síntomas relacionados con golpes de calor y deshidratación.Como parte de la preparación, las instituciones educativas deberán actualizar sus planes de contingencia, fortalecer las rutas de evacuación, realizar simulacros, verificar el funcionamiento de los equipos de emergencia y capacitar al personal en primeros auxilios, gestión del riesgo y atención de emergencias.Adicionalmente, la cartera señaló que las instituciones podrán evaluar ajustes en las jornadas escolares y aplicar estrategias de flexibilización curricular que permitan garantizar la continuidad de los procesos pedagógicos si las condiciones climáticas afectan el desarrollo normal de las actividades académicas.Estas acciones hacen parte de la implementación de la Política de Gestión Integral del Riesgo Escolar (GIRE), con la que el Gobierno busca consolidar instituciones educativas más seguras y resilientes frente a los efectos de la variabilidad climática. El Ministerio recordó que la gestión del riesgo es una responsabilidad compartida entre las autoridades educativas, las entidades territoriales, las instituciones y las comunidades, e insistió en la importancia de seguir de manera permanente los reportes oficiales del Ideam y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres para adoptar decisiones oportunas.
Extremar las medidas de precaución es lo que les están pidiendo las autoridades a propios y turistas que asistan a las playas en la costa norte colombiana e, inclusive, a quienes tengan planes de navegación para los próximos días en el mar Caribe, teniendo en cuenta las fuertes brisas y el alto oleaje que se está registrando sobre este litoral y por los que el Ideam debió declarar la alerta naranja.En el mar Caribe occidental, del que hacen parte las playas de Córdoba y Sucre, los vientos oscilan entre 24 y 31 km/h, provocando olas de entre 2 y 2.5 metros de altura. En el Caribe oriental, jurisdicción de La Guajira, los vientos presentan velocidades entre los 38 y 41 km/h, y las olas oscilan entre los 2.4 y 2.9 metros de altura.Sin embargo, las condiciones más fuertes se registran en el Caribe central, donde se ubican las playas y balnearios de Atlántico, Magdalena y Bolívar, donde las intensas ráfagas de viento superan los 51 km/h y las olas alcanzan hasta los 4 metros de altura.Estas condiciones persistirán hasta el próximo puente festivo, por lo que se están tomando medidas en municipios costeros como Puerto Colombia, donde se ha restringido el acceso a buena parte de los 18 kilómetros de playa con los que cuenta esta población del Atlántico, balnearios en los que este año ya han muerto ahogadas siete personas, dos de ellas en la última semana."Hoy tenemos una restricción en las playas ubicadas en la plaza del municipio de Puerto Colombia, en el sector de Manglar, esa que conocemos cerca al centro gastronómico 1888, donde buscamos prevenir situaciones lamentables a los turistas", informó Saúl Leiva, jefe de seguridad y convivencia del municipio de Puerto Colombia.Agrega el funcionario que el fuerte oleaje también ha provocado el desmonte de varios establecimientos comerciales en el sector de bajamar durante las últimas 24 horas.Alerta por incendios forestalesVale mencionar que estos fuertes vientos, sumado a las altas temperaturas y al tiempo seco que predomina en la región, también hay alerta roja por incendios forestales en por los menos cuatro departamentos del Caribe, donde el termómetro ha marcado hasta 40 grados Celsius. "Hay alerta roja en La Guajira, más exactamente en Riohacha y Barrancas; también en Valledupar (Cesar), Piojó (Atlántico), Santa Marta y San Sebastián de Buenavista (Magdalena)", informó Paola Bulla, meteoróloga del Ideam.Indicó el Ideam que para las próximas 24 horas se espera cielo entre ligera y parcialmente nublado para la región Caribe, con predominio de tiempo seco durante gran parte de la jornada. Las condiciones mayormente secas predominarán en amplios sectores de Sucre, norte y centro de Bolívar, Atlántico, centro y sur de Magdalena, y Cesar.Sin embargo, según los pronósticos, son probables algunas lluvias fuertes en sectores del sur de Córdoba, sur de Bolívar y en el occidente de Magdalena, sobre todo en horas de la tarde y noche de este jueves.
El Ideam emitió una alerta roja en varios ríos y cuencas hidrográficas del país por el riesgo de crecientes súbitas, inundaciones y niveles altos, como consecuencia de las lluvias registradas durante los últimos días. Entre los puntos que generan mayor preocupación se encuentra el municipio de Quetame, en Cundinamarca, donde persisten condiciones que podrían afectar a las comunidades ubicadas cerca de los cauces.Para Quetame, el Ideam advierte sobre la probabilidad de crecientes súbitas en el río Guayuriba y en sus principales afluentes, entre ellos las quebradas Blanca, Estaqueca, Las Jotas y San Marcos, así como en los ríos Blanco y Negro. La entidad recuerda que un deslizamiento ocurrido sobre la quebrada Estaqueca generó un represamiento que podría ocasionar una avenida torrencial si llega a colapsar, por lo que la vigilancia debe mantenerse de manera permanente.La alerta también cobija a otros municipios de Cundinamarca como Choachí, Fómeque, Guayabetal, Gutiérrez y Une, que están en la misma cuenca hidrográfica, mientras que las autoridades mantienen seguimiento especial a las condiciones de los afluentes que desembocan en el río Guayuriba.En el Meta, la alerta roja se mantiene por los niveles altos en el río Ariari y riesgo de crecientes súbitas en numerosos caños y afluentes, situación que mantiene bajo vigilancia a municipios como Cubarral, El Castillo, El Dorado, Fuente de Oro, Granada, Guamal, Lejanías, Puerto Concordia, Puerto Lleras, Puerto Rico, San Juan de Arama y Vista Hermosa. También persiste la preocupación por un represamiento en el río Tonoa, originado por un deslizamiento de tierra.La entidad igualmente mantiene alerta roja por niveles altos en el río Inírida, tanto en su parte media como baja, con especial atención para los municipios de Inírida, Morichal, Mapiripán, San José del Guaviare, El Retorno y Miraflores. A esta situación se suma el río Guaviare, donde las comunidades ribereñas de Cumaribo, Mapiripán, Barrancominas e Inírida deben permanecer atentas ante posibles afectaciones por el incremento de los niveles.En Casanare y parte de Boyacá continúan las alertas por crecientes súbitas en importantes cuencas como las de los ríos Cusiana, Cravo Sur, Pauto, Ariporo, Túa y Casanare. Municipios como Tauramena, Aguazul, Maní, Yopal, Orocué, Paz de Ariporo, Hato Corozal, Trinidad, Pore y Támara hacen parte de las zonas donde las lluvias podrían provocar aumentos rápidos en los caudales.Otra de las situaciones críticas continúa presentándose en la región de La Mojana. El IDEAM informa que persisten las inundaciones ocasionadas por el rompimiento del dique en el sector de Caregato, sobre el río Cauca, situación que sigue afectando a municipios como San Jacinto del Cauca, Caimito, San Benito Abad, Ayapel, Guaranda, San Marcos y Sucre. Además, permanecen activos otros rompimientos en el río San Jorge, lo que mantiene el ingreso de agua hacia amplias zonas de esta región.El informe señala que estas condiciones obedecen al incremento de las lluvias registrado durante las últimas horas en buena parte del territorio nacional. De acuerdo con el Ideam, el aumento de las precipitaciones ha favorecido la rápida respuesta de numerosos ríos de montaña y sus afluentes, incrementando el riesgo de crecientes súbitas, desbordamientos e inundaciones en varias regiones del país.Como medida preventiva, el Ideam recomienda a las comunidades ubicadas en zonas ribereñas mantenerse atentas al comportamiento de los niveles de ríos y quebradas, seguir las indicaciones de los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, evitar permanecer o transitar por cauces durante las lluvias intensas y estar preparadas para una evacuación preventiva si las autoridades así lo requieren.
El fenómeno del Súper Niño ya encendió las alarmas en el sector agropecuario colombiano. Según el Ministerio de Agricultura, los impactos potenciales sobre la actividad agropecuaria superan el 82%, una cifra que refleja la alta vulnerabilidad de la producción de alimentos frente a la disminución de lluvias, el estrés hídrico y el aumento de temperaturas que ya comienzan a registrarse en varias regiones del país.El sector agropecuario permanece en alerta ante un fenómeno que podría poner a prueba la producción de alimentos y la estabilidad de los precios en Colombia durante los próximos meses.La preocupación del sector radica en que prácticamente toda la producción agropecuaria requiere agua para mantenerse. Cultivos esenciales para la canasta familiar como arroz, papa, cebolla, tomate, plátano y yuca, así como cadenas pecuarias de pollo, huevo, carne, leche, cerdo y producción piscícola, están bajo monitoreo permanente ante el riesgo de sequías prolongadas.A este escenario se suma otro factor que preocupa a los productores: el incremento reciente en los costos de los fertilizantes, asociado a las tensiones internacionales en el Estrecho de Hormuz. Para la SAC, la combinación entre sequía y altos costos de producción podría afectar la rentabilidad de miles de agricultores y comprometer la capacidad de volver a sembrar en 2027, especialmente en cultivos de ciclo corto.El presidente de la SAC, Jorge Bedoya cuestionó la insuficiencia de recursos destinados al aseguramiento de cosechas y a los subsidios para créditos de inversión que permitieran a los productores prepararse frente al fenómeno climático. Según señaló, la falta de cobertura de seguros podría traducirse en futuras solicitudes de refinanciación o condonación de créditos si las pérdidas llegan a ser significativas."Si el niño le pega muy duro, después con qué va a volver a producir y vendrán las solicitudes de condonación de créditos, la refinanciación y demás y por eso los seguros son tan importantes. Pero este gobierno desafortunadamente le ha puesto mucha plata a hacer eventos en las regiones y reuniones más con una cara más política que fortalece más los recursos que se requieren para enfrentar este tipo de fenómenos climatológicos" añadió el presidente de la SAC.Desde el Gobierno, la respuesta se ha centrado en medidas anticipatorias. El Ministerio de Agricultura confirmó que el fenómeno ya se encuentra establecido en el país, de acuerdo con reportes del IDEAM y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Las zonas bajo mayor seguimiento son la región Caribe, la Andina y la Orinoquía, mientras que las cadenas priorizadas incluyen arroz, caña de azúcar, papa y la producción láctea.Como parte de la estrategia de preparación, la cartera activó desde el pasado 4 de junio un Puesto de Mando Unificado (PMU) sectorial que ya ha realizado tres sesiones de coordinación. Además, trabaja junto con autoridades ambientales y de gestión del riesgo en planes de financiamiento, nutrición de cultivos y optimización del uso del agua para enfrentar los posibles efectos de la sequía.En materia de apoyo económico, el Ministerio anunció una bolsa de 69.000 millones de pesos para el seguro agropecuario durante el segundo semestre del año. Asimismo, informó avances en instrumentos de gestión del riesgo y financiamiento productivo, mientras el programa FAIA, Fondo de Acceso a Insumos Agropecuarios, dispone de 110.000 millones de pesos, de los cuales ya se han ejecutado 17.000 millones beneficiando a cerca de 7.200 productores de cultivos como café, maíz, arroz, fríjol, plátano, caña y papa.Las autoridades prevén que los efectos más fuertes del fenómeno podrían sentirse entre noviembre de 2026 y el primer semestre de 2027. Por esta razón, el próximo 30 de junio se realizará un encuentro nacional agroclimático para fortalecer las acciones de prevención y consolidar un plan de respuesta que será entregado al siguiente Gobierno.
El Ministerio de Minas y Energía hizo un llamado a los colombianos al ahorro de energía en el país tras la declaratoria de El Niño.El Ideam ya confirmó oficialmente el inicio del fenómeno climático y advirtió que se va a intensificar entre septiembre y enero de este año. De acuerdo con las predicciones enfrentaremos una sequía 'fuerte o muy fuerte' lo que implicará un desafío para el país en áreas que van desde la salud pública y la seguridad alimentaria, a la generación de electricidad y el suministro de gas natural."El sector energético trabaja unido y con rigor técnico. Por eso hacemos un llamado a los colombianos al ahorro y uso eficiente de la energía, para que los desafíos climáticos se aborden con responsabilidad, lejos de intereses electorales", aseguró el Ministerio de Minas y Energía en un pronunuciamiento en redes sociales.Y es que en medio del pico de temperatura la demanda por energía en los hogares está disparada y el país alcanzó su pico máximo de demanda en la historia el pasado 15 de mayo con 261 GWh, según XM. La demanda está creciendo mucho más rápidamente que a inicio de año, especialmente en zonas calurosas como la Costa Caribe pero también en la región de Huila, Valle del Cauca y Tolima.A la fecha el Ministerio de Minas ha realizado 36 sesiones Comisión Asesora de Coordinación y Seguimiento de la Situación Energética (CACSSE) y asegura que ha implementado unas implementado 53 acciones de mediano y largo plazo para minimizar riesgos y fortalecer la confiabilidad energética de Colombia.Sin embargo, las compañías del sector llegan debilitadas financieramente a enfrentar esta sequía, sin contar con que el país ya tiene un déficit de energía en firme y que los embalses aún no están en el nivel óptimo para resistir el verano.El gobierno está afinando las reglas de activación del estatuto para situaciones de riesgo de desabastecimiento que permite tomar medidas para coordinar cuáles plantas deben generar energía y cuáles deben priorizar el almacenamiento del agua.
El Gobierno nacional confirmó el inicio del fenómeno de El Niño en Colombia, luego de que el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) evidenciara la presencia de las condiciones características de este evento climático en el océano Pacífico ecuatorial.Según la entidad, el fenómeno se presentó cerca de tres meses antes de lo previsto inicialmente, en un escenario que había sido advertido por las autoridades ambientales a partir del monitoreo permanente de las condiciones oceánicas y atmosféricas. Los análisis técnicos, apoyados en información de organismos internacionales y modelos climáticos, indican que existe un 96 por ciento de probabilidad de que El Niño se mantenga entre noviembre y diciembre de 2026 y enero de 2027.Además, los pronósticos señalan una probabilidad del 63 % de que el evento alcance una intensidad muy fuerte durante ese periodo, lo que podría ubicarlo entre los fenómenos de El Niño más intensos registrados desde 1950.El Ideam advirtió que la evolución del fenómeno incrementa la probabilidad de una reducción de las lluvias por debajo de los promedios históricos, especialmente en las regiones Caribe, Andina y Pacífica. También se prevén aumentos en las temperaturas, disminución de caudales y niveles de embalses, así como posibles afectaciones al abastecimiento de agua, la producción agrícola, la generación hidroeléctrica y diversos ecosistemas.Las autoridades ambientales alertaron igualmente sobre un mayor riesgo de incendios forestales y episodios de deterioro de la calidad del aire en diferentes zonas del país, especialmente durante el segundo semestre del año.Ante este panorama, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales emitieron medidas orientadas a fortalecer la gestión del recurso hídrico, la prevención de incendios forestales y la preparación de entidades territoriales y organismos de gestión del riesgo.La ministra encargada de Ambiente, Irene Vélez Torres, hizo un llamado a reforzar las acciones de ahorro y uso eficiente del agua y la energía, evitar las quemas abiertas y fortalecer las medidas de prevención frente a posibles emergencias asociadas al fenómeno.Por su parte, la directora del Ideam, Ghisliane Echeverry Prieto, señaló que la entidad mantendrá el monitoreo permanente de los indicadores oceánicos y atmosféricos y continuará emitiendo alertas y boletines de seguimiento para apoyar la toma de decisiones de autoridades y comunidades.
Miles de colombianos se preparan para viajar durante el puente festivo de junio y una de las preguntas más frecuentes es si el tiempo permitirá disfrutar de los planes al aire libre. La respuesta, según el más reciente pronóstico del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), es que las lluvias continuarán presentes en gran parte del territorio nacional y tendrán su punto más fuerte durante el domingo.De acuerdo con el Comunicado Especial No. 062 del Ideam, las precipitaciones persistirán durante todo el fin de semana en las regiones Orinoquía, Amazonía y el norte de la región Andina. Además, se espera un fortalecimiento de las lluvias en el centro y norte de la región Pacífica, mientras que en el Caribe se presentarán eventos aislados.El informe señala que el domingo 7 de junio será la jornada más lluviosa del puente festivo, con precipitaciones de consideración en sectores del occidente de la Orinoquía, el piedemonte llanero y varias zonas de la región Andina. También se pronostican lluvias persistentes en departamentos como Chocó, Antioquia, Santander y los que conforman el Eje Cafetero.¿Qué regiones tendrán más lluvias?Para este sábado 6 de junio, el Ideam prevé un aumento de la nubosidad y las precipitaciones sobre el occidente y norte del país. Los acumulados más significativos se registrarían en Antioquia, Santander, Norte de Santander, Chocó y Valle del Cauca.En la Orinoquía continuarán las condiciones inestables en departamentos como Arauca, Casanare y Meta, mientras que en el sur de la región Caribe podrían presentarse lluvias dispersas en Córdoba, Sucre y Bolívar.La situación se intensificará durante el domingo. Las proyecciones indican lluvias fuertes en el piedemonte de Meta y Casanare, así como en sectores de Cundinamarca y Boyacá. En la Amazonía, los departamentos más afectados serían Caquetá y Amazonas.Para el lunes festivo, 8 de junio, las precipitaciones tenderán a desplazarse hacia el norte y occidente del territorio nacional. Se esperan lluvias de moderada intensidad en La Guajira, Magdalena y Cesar, además de amplios sectores de la región Pacífica. Antioquia, Santander y Norte de Santander también mantendrán probabilidad de lluvias.¿Cómo estará el tiempo en Bogotá?En la capital del país el panorama será más favorable para quienes tengan actividades durante las mañanas. El Ideam pronostica cielos parcialmente nublados y predominio de tiempo seco en las primeras horas del día.Sin embargo, no se descartan chubascos sectorizados durante las tardes del domingo 7 y lunes 8 de junio. Las temperaturas mínimas estarán cercanas a los 10 grados Celsius, mientras que las máximas oscilarán entre los 18 y 21 grados.Por esta razón, quienes tengan previsto asistir a eventos al aire libre o realizar desplazamientos dentro de la ciudad deberán estar atentos a posibles cambios en las condiciones meteorológicas durante las horas de la tarde.San Andrés tendría el mejor clima del puenteA diferencia de buena parte del territorio continental, el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina mantendrá condiciones relativamente estables durante la mayor parte del fin de semana.Según el Ideam, la probabilidad de lluvias será baja y solo podrían presentarse precipitaciones ligeras e intermitentes hacia el cierre del puente festivo.Mientras tanto, en la región Caribe continuarán las altas temperaturas, especialmente en las zonas costeras, aunque algunas lluvias locales podrían generar un leve descenso térmico en sectores del sur de la región.Recomendaciones para los viajerosAnte el aumento de las lluvias, las autoridades recomiendan a los viajeros mantenerse informados sobre el estado de las vías, especialmente en zonas montañosas donde existe riesgo de deslizamientos. También sugieren evitar actividades al aire libre durante tormentas eléctricas y estar atentos a los reportes oficiales sobre las condiciones meteorológicas.Con un domingo marcado por fuertes precipitaciones en varias regiones del país, quienes planean movilizarse durante este puente festivo deberán incluir el paraguas dentro de los elementos indispensables de viaje.
Las altas temperaturas fueron protagonistas durante la jornada electoral de este domingo en Santander, donde miles de ciudadanos acudieron a los puestos de votación para ejercer su derecho al voto en medio de una intensa ola de calor que afectó gran parte del departamento.De acuerdo con el reporte entregado por las autoridades, en varios municipios se registraron temperaturas cercanas a los 38 grados centígrados, mientras que la sensación térmica alcanzó los 40 grados, especialmente en las provincias de Yariguíes, Vélez y García Rovira, así como en el área metropolitana de Bucaramanga y Barrancabermeja.A pesar de las altas temperaturas y las recomendaciones emitidas por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), los santandereanos acudieron masivamente a las urnas durante toda la jornada. Desde las primeras horas de la mañana se observaron filas de votantes en diferentes puestos habilitados en el departamento, muchos de ellos protegiéndose del sol con sombrillas, gorras y botellas de agua para evitar afectaciones por el intenso calor.El secretario de Seguridad y Convivencia de Barrancabermeja, Eduardo Ramírez Alipio, destacó el comportamiento ciudadano y aseguró que la jornada se desarrolló con normalidad y bajo permanente acompañamiento de las autoridades.“Los organismos de seguridad están atentos a cualquier situación que se pueda presentar. Tenemos un balance positivo durante esta jornada electoral, se reportó un incidente relacionado con las condiciones climáticas. Se trató de un ciudadano que sufrió un golpe de calor mientras participaba en la jornada electoral en Barrancabermeja", manifestó el funcionario.La situación fue atendida de manera oportuna por unidades del Cuerpo de Bomberos, que brindaron los primeros auxilios en el lugar. Según el reporte oficial, la persona fue estabilizada satisfactoriamente y no fue necesario su traslado a un centro asistencial.Desde la Gobernación de Santander y los organismos de gestión del riesgo reiteraron el llamado a los ciudadanos para mantener una adecuada hidratación, evitar la exposición prolongada al sol y estar atentos a cualquier síntoma asociado a las altas temperaturas, especialmente en adultos mayores, niños y personas con enfermedades de base.Las autoridades continuarán monitoreando las condiciones climáticas en el departamento durante las próximas horas, mientras avanzan las labores de consolidación de los resultados electorales.
Los terremotos registrados en Colombia y Venezuela durante los últimos meses ocurrieron en zonas diferentes y a profundidades muy distintas, pero ambos hacen parte de una dinámica geológica regional que los expertos identifican como un mismo “contexto tectónico”.La explicación fue entregada por Raúl Pérez, geólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), en entrevista con la agencia EFE, al analizar el movimiento de magnitud 7,4 registrado en Colombia y compararlo con los fuertes terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio.Para el especialista, la conexión está en la interacción de las placas tectónicas que atraviesan esta parte de Suramérica. Sin embargo, esto no significa que el terremoto ocurrido en Colombia haya sido provocado directamente por los sismos de Venezuela.¿Qué relación tienen los terremotos de Colombia y Venezuela?Pérez explicó que ambos fenómenos se encuentran dentro de una misma configuración tectónica regional, aunque las placas involucradas directamente no son exactamente las mismas.En Venezuela, la actividad sísmica está relacionada principalmente con la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. En el occidente colombiano, por su parte, interviene la placa de Nazca, que interactúa con la placa Sudamericana.El geólogo explicó que, al seguir la estructura geológica asociada con la zona donde se produjeron los terremotos venezolanos hacia el oeste y hacia abajo, se llega al área relacionada con los eventos sísmicos registrados en Colombia.Por eso, Pérez habla de un mismo contexto tectónico, pero no de un único terremoto ni de una conexión directa de causa y efecto.Hay una diferencia clave entre ambos terremotosAunque existe esa relación regional, los terremotos presentan una diferencia fundamental: la profundidad a la que ocurrieron.Los terremotos registrados en Venezuela el 24 de junio tuvieron profundidades cercanas a los 10 kilómetros, mientras que el movimiento colombiano ocurrió aproximadamente a 100 kilómetros de profundidad.También existe una considerable distancia geográfica. De acuerdo con Pérez, los epicentros de ambos eventos están separados por alrededor de 1.000 kilómetros.Estas diferencias hacen que las consecuencias sobre la superficie puedan ser distintas, incluso cuando los dos fenómenos se encuentran dentro de un contexto tectónico relacionado.¿Por qué sorprendió tanto el terremoto de Colombia?Para el geólogo del IGME, uno de los aspectos que deberán estudiar con especial atención es la cantidad de daños producidos por un terremoto que ocurrió a una profundidad considerable.Pérez calificó el fenómeno colombiano como “bastante complejo” y señaló que será necesario analizarlo a fondo, precisamente porque un sismo de estas características y profundidad puede presentar particularidades importantes.El experto explicó que se trató de un terremoto relacionado con la dinámica de la zona de subducción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana.La profundidad también es relevante para entender cómo se propagaron las ondas y por qué el movimiento pudo sentirse en una amplia zona del país.¿Por qué en algunas zonas el terremoto se sintió durante más tiempo?Otro elemento que ayuda a explicar las diferencias en la percepción del terremoto es el llamado efecto de sitio.Pérez explicó que las propiedades geológicas y mecánicas del terreno pueden modificar el comportamiento de las ondas sísmicas. En determinadas condiciones, el suelo puede amplificar tanto la frecuencia como la amplitud del movimiento.Esto no solo puede hacer que las personas perciban el terremoto durante más tiempo, sino que también puede incrementar el impacto sobre las construcciones ubicadas sobre determinados terrenos.El especialista recordó, sin embargo, que los terremotos no pueden predecirse y que el seguimiento posterior permite evaluar escenarios, no anticipar con certeza la hora o magnitud de un próximo movimiento.Por otro lado, Pérez mencionó el caso del volcán Puracé, que se encuentra en actividad moderada y presentó cambios que, según el experto, deben ser objeto de seguimiento.En este punto, el análisis científico busca establecer si existe algún tipo de interacción entre los diferentes procesos geológicos y evaluar su evolución.
La Gobernación de Antioquia y los consejos de gestión del riesgo desplegaron una operación de apoyo humanitario y técnico hacia los departamentos vecinos de Chocó y Risaralda, afectados por la emergencia.Desde el Puesto de Mando Unificado, encabezado por el gobernador Andrés Julián Rendón, se coordinó el envío de cuatro helicópteros civiles con 18 rescatistas especializados de la Cruz Roja y la Defensa Civil hacia el Chocó.Adicionalmente, por vía terrestre se movilizaron 100 soldados del Ejército, 22 unidades de la Cruz Roja y 11 de la Defensa Civil, acompañados de tres binomios caninos expertos en búsqueda y rescate. Edwin Montoya es coordinador de la misión por parte de la Cruz Roja."En total, la Cruz Roja se movilizó con 30 voluntarios de rescate. Vamos conectados con colegas de la defensa civil y vamos a conectar allá con bomberos locales. Ahí habrá un equipo de coordinación que nos conectará con las entidades que estén allá desarrollando acciones para nosotros entrar a apoyarlos de la mejor manera posible", expuso.Por su parte, desde la ciudad de Medellín se enviaron a Quibdó un equipo especializado de 21 bomberos, 2 ingenieros expertos en estructuras y 2 caninos de búsqueda, con equipos de rescate, drones, sistemas de localización y capacidad para levantar cargas.Asimismo, el municipio de Sabaneta desplegó un equipo especializado de 12 bomberos y 5 perros de búsqueda rumbo a Pereira. "Que se han desplazado a la ciudad de Pereira, 12 de nuestros bomberos más 5 caninos, acompañados por nuestro capitán Carlos Andrés, de nuestro cuerpo de bomberos voluntarios de Sabaneta, para apoyar las labores de búsqueda y rescate", destacó el alcalde de Sabaneta, Alder Cruz.Mientras tanto, el DAGRAN dispuso el desplazamiento del grupo COL-26, unidades de Ponalsar y más cuerpos de socorro hacia territorio risaraldense para apoyar las labores de salvamento. "Desde el departamento de Antioquia hemos desplegado toda nuestra capacidad operativa e institucional para atender esta emergencia y, sobre todo, la valoración de daños. Ya enviamos unidades de apoyo de la defensa civil y de la Cruz Roja a este, a la ciudad de Quibdó, y muy seguramente el día de mañana, vía terrestre, estamos enviando equipos y más personal de apoyo", expuso Vanessa Paredes Zúñiga, directora del DAGRAN.En cuanto al balance preliminar en Antioquia se evalúan afectaciones en 80 municipios, las autoridades reportan una persona fallecida, 12 lesionadas, 697 viviendas con daños, 39 iglesias afectadas y 122 instituciones educativas con perjuicios en su infraestructura.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó este martes que hay 164 españoles sin localizar tras el terremoto de Colombia, pero no constan fallecidos ni heridos de origen español.En declaraciones a los medios en la ciudad española de Ceuta, fronteriza con Marruecos, donde se encuentra de visita oficial, Albares dijo que tanto la Embajada como el Consulado están movilizados para ayudar a la colonia española en Colombia para lo que sea necesario.En un primer censo, las autoridades españolas contactaron con todos los integrantes de esa colonia excepto 164, a los que Albares pidió que se comuniquen con los servicios consulares.En las redes sociales y en la página web tanto del Ministerio de Asuntos Exteriores como de la Embajada y el Consulado en Colombia, estas personas pueden encontrar los teléfonos de emergencia consular tanto en Bogotá como en la unidad de crisis ya movilizada en la sede ministerial, explicó el ministro.La ayuda de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo está a disposición de las necesidades que pueda tener el pueblo de Colombia, como ocurrió con el reciente terremoto de Venezuela.Un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes gran parte de Colombia y causó al menos 132 muertos, más de 570 heridos y multitud de desaparecidos.Además, decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
El papa León XIV expresó este martes su dolor por las víctimas y daños materiales que ha causado el terremoto en Colombia y mostró su gratitud a todos "a cuantos con generosa entrega, trabajan en las labores de búsqueda, socorro y asistencia a los damnificados".El cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, envió en nombre del pontífice, un telegrama al arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal, Francisco Javier Múnera Correa, en el que asegura que León XIV está "vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del terremoto que ha afectado gravemente varias zonas de Colombia, causando víctimas y numerosos heridos, así como graves daños materiales, incluso a muchas iglesias".El papa "ofrece sufragios por el eterno descanso de los fallecidos y eleva al señor sus oraciones por la pronta recuperación de los afectados por esta tragedia", se lee en el mensaje.Asimismo, pide que transmita el sentido pésame "a los familiares que, en esta hora de profundo dolor, lloran la pérdida de sus seres queridos" y de igual modo, "asegura su cercanía espiritual y manifiesta su gratitud a cuantos con generosa entrega, trabajan en las labores de búsqueda, socorro y asistencia a los damnificados".El terremoto de magnitud 7,4 deja al menos 160 muertos y centenares de heridos y un número no contabilizado de desaparecidos, así como decenas de edificios colapsados y graves daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte, principalmente en el centro y oeste del país.
Naciones Unidas por ahora no ha recibido por parte de las autoridades colombianas una solicitud de ayuda tras el terremoto que sacudió el lunes zonas del oeste del país, aunque se prepara para esa posibilidad, señaló un portavoz humanitario de la ONU."Por el momento no se ha producido ninguna solicitud oficial de asistencia internacional, pero eso podría cambiar, y si eso sucede, el sistema de Naciones Unidas y los actores humanitarios estamos preparados para prestar todo el apoyo que esté en nuestras manos", indicó en una rueda de prensa Jens Laerke, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU.La fuente añadió que todo el equipo de Naciones Unidas en el país está movilizado y mantiene contacto con sus oficinas regionales y con las sedes centrales."Lo primero que debe hacerse es una evaluación adecuada de qué ha ocurrido exactamente, dónde están exactamente las necesidades y qué es lo que necesita", agregó Laerke.De modo preliminar, las principales necesidades podrían ser agua potable segura, kits de higiene y para el hogar, atención sanitaria y asistencia alimentaria, afirmó.El terremoto, que ha causado al menos 132 muertos según las cifras provisionales de las autoridades colombianas, ha dañado casi 5.000 viviendas y al menos 387 quedaron destruidas, detalló el portavoz."Un total de 61 edificios se han derrumbado y más de 550 instituciones educativas, 24 centros de salud y más de 350 centros comunitarios se han visto afectados", agregó.En zonas afectadas hay acceso limitado a servicios esenciales como electricidad, suministro de agua, atención sanitaria y comunicaciones, además de las 53 carreteras que se han visto afectadas en distintas zonas del país.El portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Tarik Jasarevic agregó en la rueda de prensa que la oficina en el país del organismo ha activado su mecanismo de respuesta de emergencia.Equipos sobre el terreno han sido desplegados en las zonas afectadas, entre ellas la ciudad de Cali y el departamento de Chocó, para apoyar la evaluación de daños y la coordinación del sector sanitario.