En medio del recrudecimiento de la violencia en el Atlántico, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, llegó junto a la cúpula militar al municipio de Baranoa para liderar un consejo de seguridad ante el aumento de homicidios y extorsiones en el departamento.
El jefe de la cartera advirtió que la situación responde a disputas entre estructuras criminales, un fenómeno que, según dijo, se repite en otras regiones del país como Casanare y Guaviare. “Son luchas entre grupos criminales por economías ilegales, y eso es lo que está ocurriendo aquí en el Atlántico”, afirmó.
El ministro señaló que en la zona delinquen principalmente bandas como ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’, mientras que también se ha detectado el interés de expansión del Clan del Golfo. Explicó que estas organizaciones se disputan rentas ilegales asociadas al narcotráfico, con rutas que conectan cocaína desde el Catatumbo y marihuana proveniente del Cauca.
Sánchez alertó que en algunos sectores los homicidios se han duplicado, con un incremento del sicariato cercano al 33 %. Además, indicó que muchas de las víctimas son jóvenes vinculados a estas estructuras. “Quien se involucra en estos grupos criminales, la probabilidad de llegar a viejo es casi nula”, advirtió.
Otro de los puntos críticos expuestos fue la extorsión, que calificó como un “dolor de cabeza”, señalando que en muchos casos se origina desde centros carcelarios y se ejecuta en territorio.
Ante este panorama, anunció acciones conjuntas con el Ministerio de Justicia y el Inpec, así como el despliegue del Gaula militar y policial, con el objetivo de coordinar medidas que permitan frenar la ola de homicidios y extorsiones que marca el inicio de este año en el departamento.