La preocupación de las autoridades quedó nuevamente en evidencia tras los dos ataques con drones registrados en el corregimiento de Aipecito, zona rural de Neiva. El primero ocurrió el pasado 15 de septiembre y el segundo, el 3 de octubre. Este último dejó un soldado muerto y otro gravemente herido.
Desde la Alcaldía de Neiva advierten que estos hechos representan un nuevo desafío para la Fuerza Pública, especialmente en las zonas rurales más alejadas, donde los uniformados están expuestos a este tipo de ataques y no se cuenta con sistemas para contrarrestarlos.
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“Esta es una nueva forma de guerra que está enfrentando hoy la Fuerza Pública y las entidades territoriales no tenemos las herramientas para dotar a nuestra Fuerza Pública de sistemas antidrones, debido a los altos costos económicos. Estos riesgos que los uniformados están asumiendo en la zona rural, en este caso, a más de cinco horas del casco urbano de Neiva y en límites con el departamento del Tolima, los dejan expuestos a este tipo de situaciones”, indicó el secretario de Gobierno de Neiva, José Ferney Ducuara.
Ante esta situación, solicitó el apoyo del Gobierno nacional y departamental para fortalecer las capacidades de la Fuerza Pública y contar con herramientas que permitan hacer frente a este tipo de ataques.
“Nosotros hemos venido preparando un proyecto para poder adquirir un equipo de esta tecnología, pero por su alto costo, debemos acudir al Gobierno nacional y departamental para una cofinanciación, pero en este momento no se cuenta con estos equipos que permitan contrarrestar este fenómeno”, señaló el funcionario.
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El reto ahora está en fortalecer la capacidad de respuesta de la Fuerza Pública ante una modalidad de ataque que viene siendo utilizada en zonas rurales del municipio.