Está en desarrollo la audiencia de conclusión en el juicio contra el coronel (r) Publio Hernán Mejía, excomandante del Batallón La Popa, por su presunta responsabilidad en ejecuciones extrajudiciales cometidas entre 2002 y 2005 en Cesar y La Guajira.
La diligencia, que se realiza en Valledupar, representa la última oportunidad para que el exoficial reconozca su responsabilidad en los crímenes que se le atribuyen. De no hacerlo, podría enfrentar una pena de hasta 20 años de prisión, según la Fiscalía transicional.
Durante su intervención, el fiscal Samuel Serrano, de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP, aseguró que el coronel Mejía creó y lideró un aparato organizado de poder al interior del batallón, desde el cual se ejecutaron homicidios y torturas. En varios de esos crímenes —indicó— hubo participación del grupo paramilitar Mártires del Cesar.
“Se trató de una alianza de mutuo beneficio”, dijo el fiscal. “Mientras los paramilitares necesitaban incrementar el control de la zona y consolidar su expansión, los integrantes del aparato ilegal dentro del batallón necesitaban presentar bajas, para hacer creer que la seguridad se estaba recuperando.”
Serrano explicó además que la participación de los militares bajo el mando de Mejía era recompensada con beneficios como permisos, medallas, condecoraciones, mejoras económicas y comisiones en el exterior. “Recibían dádivas por los resultados obtenidos. Las bajas eran su moneda de cambio”, sostuvo.
La Fiscalía afirma haber probado que estas acciones respondían a un patrón sistemático para mostrar una falsa recuperación del orden público, a través de asesinatos de civiles presentados como combatientes dados de baja.
El juicio adversarial contra Mejía ocurre luego de que el excomandante decidiera no aceptar responsabilidad, a diferencia de otros 12 exmilitares del mismo batallón que sí confesaron su participación en más de 130 asesinatos. La decisión que adopte la JEP será clave para definir el alcance de las sanciones frente a altos mandos que no reconocen verdad ni aportan al esclarecimiento.