El Servicio Geológico Colombiano (SGC) confirmó que el terremoto ocurrido a las 7:34 de la mañana, con una magnitud de 7.4 y epicentro en cercanías de San José del Palmar (Chocó), se posiciona como el evento sísmico más potente de la última década en el territorio nacional. Con una profundidad intermedia de 80 kilómetros, el fenómeno fue percibido en gran parte del país, incluyendo reportes desde Venezuela, Panamá y Ecuador.
¿Qué se sabe sobre la posibilidad de réplicas de gran magnitud?
Tras el evento, las redes sociales se inundaron de mensajes alarmistas que vaticinaban nuevos sismos de mayor intensidad. Julio Fierro, director del SGC, fue enfático en desmentir estas cadenas: "Desde la ciencia, no es posible predecir ni la hora en que va a ocurrir una réplica, ni mucho menos su magnitud. Es muy irresponsable estar difundiendo este tipo de información".
El directivo subrayó que, si bien el registro de réplicas es un comportamiento natural tras un sismo de esta escala —de las cuales ya se han contabilizado eventos de 2.8 y 4.8—, generar pánico colectivo con datos falsos sobre supuestos desplomes de edificios es una práctica peligrosa. El SGC instó a la ciudadanía a consultar únicamente fuentes oficiales como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), alcaldías y organismos de socorro.
¿Por qué el sismo se sintió tan largo en ciudades como Bogotá?
Uno de los puntos que más inquietud generó fue la prolongada duración del temblor, especialmente en la capital. Según explicó Fierro, este fenómeno responde a los "efectos de sitio" y a la particular geología de la Sabana de Bogotá.
"En la parte plana de la Sabana tenemos una especie de sopa espesa; es la huella geológica del antiguo Lago Humboldt, que se secó hace 20.000 años", detalló el director. Esta condición genera una amplificación de las ondas sísmicas, similar a lo que ocurre cuando se golpea un tanque lleno de agua: el recipiente vibra, pero el líquido contenido prolonga ese movimiento por mucho más tiempo.
¿Por qué los daños parecen concentrarse en el Eje Cafetero y Cali?
Aunque el epicentro se ubicó en el Chocó, los reportes de daños estructurales, como la caída de fragmentos en la Catedral de Manizales, han sido más visibles en otras regiones. Para Fierro, esto es predecible por la densidad poblacional y urbana: "En las ciudades donde hay una densidad muy grande de seres humanos, siempre tendremos mucha más información y mayores probabilidades de afectación".
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El experto aclaró que, si bien la cordillera actúa como un medio conductor de ondas, la energía tiende a atenuarse con la distancia y la profundidad. No obstante, la vulnerabilidad real ante un terremoto radica en la calidad de las construcciones. "Los sismos no matan a nadie; lo que puede matar a la gente son las estructuras que colapsan", recordó, haciendo un llamado urgente a priorizar la sismorresistencia en el país.
¿Qué viene ahora tras el impacto del terremoto?
El Gobierno nacional ha movilizado a sus equipos hacia las zonas afectadas. Mientras el vicepresidente y el ministro del Interior se coordinan en la sede de la UNGRD para atender emergencias en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas, las comisiones técnicas del SGC se desplazan al epicentro para evaluar daños y entender los efectos geológicos del evento.
A esta hora, autoridades locales como el alcalde de Popayán han reportado tranquilidad en sus jurisdicciones, manteniendo los protocolos de monitoreo activados. El Servicio Geológico continúa trabajando en el levantamiento de información detallada, la cual será entregada a la ciudadanía en los próximos días para determinar el impacto real y las medidas de reconstrucción necesarias.
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