Se cumplieron cuatro semanas desde que el terremoto de 7.4 grados sacudió al país, dejando 466.606 personas afectadas. En el Hospital Universitario de Caldas la emergencia dejó cerca de 2.000 metros lineales de agrietamientos en uniones y daños en equipos, laboratorio clínico y ascensores. Pese a estos daños, el hospital activó su plan de emergencia y atendió a decenas de lesionados remitidos desde municipios del Quindío y Risaralda, como Viterbo, Dosquebradas y La Virginia.
Pero la mayor presión ha caído sobre las áreas obstétrica y neonatal, que absorbieron gran parte de la demanda de hospitales afectados en Risaralda y Caldas. “Llegamos a tener una sobreocupación del servicio de cuidado crítico neonatal del 160 % y de la unidad obstétrica de 150 %”, explicó el gerente del hospital, Juan Felipe Valencia Rios. Antes del terremoto, el hospital atendía el 64% de los partos de Manizales; hoy esa proporción subió al 45% de los partos de todo Caldas.
Sin embargo, la Nueva EPS le debe $90.000 millones al Hospital Universitario de Caldas (HUC), una deuda que, según su gerente, ha obligado a la institución a endeudarse mes a mes para sostener la operación en medio de la emergencia por el terremoto del 10 de agosto. "Que giren los recursos, que nos paguen lo que nos deben, y así nosotros podemos mantener el equilibrio financiero que mantenga la operación viable", pidió Valencia.
Para responder a la mayor demanda, el hospital lanzó la campaña de donación "Juntos transformamos la emergencia en esperanza" y habilitó un albergue donde ofrece alojamiento y alimentación gratuita a los acompañantes de las gestantes remitidas desde Quindío y Risaralda.
El gerente también pidió apoyo para adquirir una ambulancia medicalizada que permita trasladar con seguridad a pacientes embarazadas, neonatos y otros casos críticos entre municipios del eje cafetero. "Este es el momento donde nosotros, de manera recíproca, les tendemos la mano a ellos y a los demás hospitales del eje cafetero para ayudarnos en ese propósito de cuidar la salud de nuestra gente", concluyó el gerente del Hospital Universitario de Caldas.