XM, empresa del Grupo ISA, especializada en la gestión del sistema eléctrico y la administración del mercado mayorista de energía en Colombia, lanzó una advertencia sobre el futuro del abastecimiento energético del país: de no tomarse las medidas respectivas de manera inmediata, Colombia podría enfrentar un apagón en los próximos años.
De acuerdo con un análisis técnico realizado por la compañía, el Sistema Interconectado Nacional (SIN) tendría que operar bajo una alta exigencia para cubrir la demanda eléctrica, especialmente si se presenta un fenómeno de El Niño entre 2026 y 2027 con características similares a escenarios críticos simulados por la entidad.
El estudio señala que, en esas condiciones, los embalses podrían descender a niveles nunca antes registrados, comprometiendo la capacidad del sistema para atender la demanda de forma segura y confiable.
“Se observa una alta exigencia de las reservas de los embalses del SIN, mostrando que el sistema puede llegar a niveles de operación que no se han presentado antes y que podrían poner en riesgo la atención segura de la demanda”, indicó XM en sus conclusiones.
Ante este panorama, la empresa recomendó iniciar cuanto antes una estrategia coordinada entre los sectores de energía y combustibles para maximizar las reservas hídricas desde agosto de 2026, garantizar el abastecimiento de gas, carbón y combustibles líquidos, y acelerar la entrada de nuevos proyectos de generación.
“Revisar estructuralmente los estatutos de desabastecimiento y racionamiento de manera integral para preservar la confiabilidad en el SIN”, indicaron.
Asimismo, propuso medidas como incentivar el ahorro de energía, ajustar la regulación para facilitar la autogeneración y revisar las restricciones operativas de los embalses y plantas térmicas.
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XM también insistió en la necesidad de monitorear de manera permanente la evolución del fenómeno de El Niño y aplicar las lecciones aprendidas de eventos anteriores para evitar una crisis en el suministro eléctrico del país.
La advertencia se produce en un momento en que el crecimiento de la demanda energética y los retrasos en algunos proyectos de generación mantienen la atención del sector sobre la confiabilidad del sistema en los próximos años.