El presidente Abelardo De La Espriella entregó detalles de la muerte de diez presuntos integrantes del ELN durante la Operación Ónix, realizada el pasado 22 de octubre en zona rural del municipio de El Tambo, Cauca. Según el mandatario, entre los fallecidos están alias Marcos Pacífico y alias Ochenta o Murillo, señalados como dos de los principales cabecillas de esa estructura armada.El anuncio, compartido a través de sus redes sociales, amplía el balance inicial conocido tras el bombardeo, cuando se reportó la muerte de nueve presuntos integrantes del ELN y se indicó que la identidad de alias Marcos Pacífico estaba pendiente de confirmación mediante pruebas decadactilares.De acuerdo con la información entregada por el presidente, la operación militar estuvo dirigida contra el frente José María Becerra, perteneciente al Frente de Guerra Suroccidental del ELN.Según De La Espriella, alias Marcos Pacífico era uno de los principales responsables de las acciones armadas del ELN en el suroccidente colombiano. El mandatario afirmó que habría dirigido el frente José María Becerra y tenido influencia sobre estructuras de esa organización en Cauca, Nariño y Valle del Cauca.Durante su declaración, el presidente aseguró que el señalado cabecilla llevaba más de 24 años en las filas de esa guerrilla y le atribuyó presunta responsabilidad en más de 62 homicidios, el reclutamiento de cientos de menores de edad y el desplazamiento forzado de más de 500 personas. También lo relacionó con acciones de violencia urbana registradas en años anteriores.Por su parte, alias Ochenta o Murillo también fue señalado por el presidente como uno de los principales cabecillas de la estructura atacada.Además de las muertes reportadas, las autoridades incautaron siete fusiles, una pistola y dos granadas durante la operación. También ubicaron un área campamentaria que, según el balance oficial, tendría capacidad para albergar aproximadamente a 25 integrantes del grupo armado.De La Espriella sostuvo que el resultado afecta la cadena de mando, la coordinación y la capacidad de combate del ELN en una región estratégica por su conexión con corredores hacia el Pacífico colombiano.El mandatario también dijo que la operación representa un golpe para la estructura que tiene presencia en varios departamentos del suroccidente, aunque advirtió que el grupo armado podría reorganizarse y que una sola acción militar no significa el fin de la amenaza.
En un megaoperativo, fuerza pública y autoridades locales demolieron 15 viviendas que estaban en construcción de manera ilegal en un sector conocido como Ciudad Perdida en el Cerro Quitasol de Bello.Durante el procedimiento, adelantado por Policía, Ejército y autoridades locales como Personería y Secretaría de Seguridad, fueron removidas columnas varillas y otras estructuras que estaban siendo instaladas para construir viviendas de manera irregular, afectando incluso el medio ambiente, según detalló Wber Zapata Lopera, secretario de Seguridad y Convivencia de Bello"Hemos encontrado edificaciones que han hecho tala de árboles para construir de forma irregular en este territorio. Y también nos hemos encontrado otras estructuras que se han venido desarrollando comiéndose el cerro de forma paulatina", indicó el funcionario.Las construcciones no contaban con los permisos correspondientes y, de acuerdo con información dada a conocer por las autoridades, algunos de los terrenos estarían siendo comercializados por grupos delincuenciales organizados, por lo que el secretario anunció más acciones."También vamos a realizar una mesa de acompañamiento con la comunidad y diferentes instituciones de la administración municipal para custodiar, cuidar y salvaguardar nuestro cerro Quitasol", manifestó Zapata.Finalmente, la Alcaldía señaló que, además del daño ambiental por la tala de árboles para abrir espacio a las construcciones irregulares, estas obras sin permisos también generan desestabilización de los terrenos del Cerro Quitasol, que es patrimonio ambiental.
Un vehículo de alta gama inmovilizado y comparendos a otros tres conductores dejaron controles de las autoridades en inmediaciones del Túnel de Oriente en Medellín.Los conductores de todos los vehículos fueron requeridos luego de conducir de manera temeraria por vías del Oriente de la capital antioqueña, poniendo no solo en riesgo sus vidas, sino las de otros actores viales como señaló el secretario de Movilidad del Distrito, Pablo Ruiz."Por adelantar de forma indebida al interior del túnel de Oriente, poniendo no solo en riesgo su propia vida, sino la de los demás actores viales. Las vías de Medellín no son pistas de carrera, si la norma se acata y se respeta", aseguró el funcionario.De acuerdo con el reporte de la Alcaldía, en lo corrido del año la Secretaría de Movilidad ha realizado 120 operativos para combatir los piques ilegales, carreras clandestinas y de exhibición o competencia.Además, señalan que han realizado 729 inmovilizaciones, 659 a motos y 70 a carros. Al mismo tiempo han impuesto 2.630 comparendos, 2.215 a motociclistas y 415 a conductores de automóviles.Cabe recordar que, en los últimos días, precisamente en el Oriente del departamento, un vehículo Tesla Cybertruck se vio involucrado en un accidente de tránsito al chocar contra un poste eléctrico en Rionegro, Oriente del departamento.
El dengue enciende las alarmas en San Andrés, Santander, y la capacidad del municipio para atender a quienes enferman genera preocupación. Mientras los habitantes advierten sobre nuevos casos y menores que habrían requerido atención fuera de la localidad, la construcción del nuevo Hospital San José permanece paralizada, dejando en incertidumbre la entrada en funcionamiento de una infraestructura necesaria para fortalecer los servicios de salud.Duber Alvarado, veedor de salud del municipio, alertó sobre las dificultades que, según denuncia, enfrenta el centro asistencial para atender a los pacientes. De acuerdo con los reportes conocidos por Oro Noticias, más de 14 niños habrían presentado síntomas asociados al dengue y algunos menores habrían sido remitidos a Málaga y otros municipios por la complejidad de sus condiciones.La preocupación no se limita a los casos reportados. Alvarado también advirtió que algunos pacientes estarían siendo atendidos en los pasillos y cuestionó las condiciones y los elementos disponibles para prestar los servicios médicos.El panorama genera interrogantes sobre la capacidad de respuesta ante un posible incremento de pacientes con dengue, especialmente si se presentan complicaciones que requieran atención inmediata. Para la comunidad, las limitaciones en la infraestructura y las dificultades denunciadas hacen urgente conocer qué recursos tiene el hospital actual para responder a esta situación.En medio de estas alertas, la construcción del nuevo Hospital San José registra un avance físico del 52,93 %. El proyecto contempla una inversión de $16.400 millones, pero, según el veedor, las obras llevan seis meses paralizadas.La demora mantiene a la población a la espera de una infraestructura que permita fortalecer la atención médica en el municipio. Mientras tanto, los pacientes continúan dependiendo de los servicios disponibles en el centro asistencial actual y, en algunos casos denunciados por la comunidad, de remisiones a otras localidades.Los veedores de salud cómo Duber Alvarado hizo un llamado a la Alcaldía de San Andrés, a la Secretaría de Salud de Santander y a las directivas del hospital para que verifiquen los casos reportados, refuercen las medidas de prevención del dengue y garanticen la atención de los pacientes.También exigen explicaciones sobre la suspensión de las obras, las acciones para reanudarlas y la fecha prevista para terminar el nuevo hospital.La comunidad espera que las alertas sean atendidas antes de que las dificultades de acceso a los servicios médicos se conviertan en una situación más grave. Por ahora, las autoridades sanitarias deben confirmar oficialmente la cifra de casos, las remisiones realizadas y las medidas adoptadas para responder a la alerta por dengue.
El número de muertos por un bombardeo contra la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el departamento colombiano del Cauca (suroeste) se elevó a 10, entre ellos dos de los jefes de ese grupo armado en la región, confirmó este domingo el presidente Abelardo De La Espriella."En zona rural de El Tambo, Cauca, nuestras Fuerzas Militares y la Policía Nacional ejecutaron la OPERACIÓN ÓNIX, en la que DIEZ INTEGRANTES DEL ELN MURIERON EN DESARROLLO DE OPERACIONES, entre ellos alias ‘MARCOS PACÍFICO’ y alias ‘OCHENTA’ o ‘MURILLO’, dos de sus principales cabecillas", expresó De La Espriella en X.La operación fue ejecutada en la madrugada del pasado 22 de octubre y fue el quinto bombardeo contra grupos armados ilegales ordenado por el Gobierno colombiano, en medio de una controversia sobre el uso de esta táctica militar por la posibilidad de afectar a niños, niñas y adolescentes reclutados.El mandatario señaló que en la operación realizada en El Tambo fueron incautados siete fusiles, una pistola y dos granadas. Además, las autoridades hallaron un campamento con capacidad para albergar a unos 25 guerrilleros."Con este resultado debilitamos la cadena de mando, la capacidad de combate y las estructuras criminales que pretenden controlar territorios y corredores estratégicos hacia el Pacífico colombiano. ¡QUE LO ENTIENDAN LOS NARCOTERRORISTAS: NO VAMOS A RETROCEDER NI UN CENTÍMETRO EN LA DEFENSA DE COLOMBIA!", expresó el presidente.La polémica por los bombardeos comenzó tras el segundo ataque de este tipo, realizado a finales de agosto en el departamento del Guaviare (sur), en el que tres de los 10 muertos eran menores de edad: dos de 15 años y uno de 16.A principios de este mes, el cuarto bombardeo, llevado a cabo en la región del Catatumbo, dejó como resultado la muerte de una adolescente de 16 años.