A principios de diciembre de 2016 Paramoun Pictures lanzó el primer adelanto de lo que será la película inspirada en la famosa serie de los 90’s Guardianes de la Bahía, el cual dejó antojados a los seguidores de esta. Hace unas horas se dieron a conocer nuevas imágenes, esta vez con un poco más de acción y humor. Se espera que ‘La Roca’, Zac Efron, Belinda y demás personalidades que hacen parte de este film suban la temperatura para este próximo verano.
Un accidente en patineta terminó convirtiéndose en una experiencia espiritual que cambió por completo la vida de un joven. Gabe Poirot, un joven estadounidense de 20 años, aseguró haber visto a Jesucristo mientras permanecía en coma durante 18 días tras sufrir un fuerte golpe en la cabeza.La historia salió a la luz luego de una entrevista con la activista y presentadora Lila Rose, donde el joven relató detalles de lo que considera una experiencia cercana a la muerte. Su testimonio rápidamente se viralizó en plataformas como TikTok y YouTube, donde actualmente comparte contenido religioso y reflexiones bíblicas.El accidente ocurrió cuando Poirot descendía por una colina en monopatín a una velocidad cercana a los 50 kilómetros por hora. En medio del recorrido perdió el control del vehículo, salió expulsado y terminó golpeándose violentamente contra un bordillo. El impacto fue especialmente grave porque no llevaba casco de protección, lo que le ocasionó un severo traumatismo craneoencefálico.Tras ser trasladado de urgencia a un hospital, los médicos manejaban un panorama reservado debido a la gravedad de sus lesiones. Mientras permanecía inconsciente, familiares y amigos se reunieron constantemente para acompañarlo y elevar oraciones por su recuperación.Sin embargo, contra varios pronósticos iniciales, el joven despertó luego de 18 días en coma. Tiempo después decidió hablar públicamente de lo que asegura haber vivido durante ese periodo.Lo que vio el joven mientras estuvo en comaSegún contó, durante el estado de inconsciencia sintió que atravesó un “túnel de luz viva” que lo condujo hacia lo que describió como una especie de ciudad celestial. “Era una ciudad de pura gloria, pura luz y puro amor”, afirmó el joven en la entrevista.Poirot relató que, en el centro de ese lugar luminoso, se encontraba Jesucristo esperándolo. De acuerdo con su descripción, Jesús tenía rasgos de Oriente Medio, piel oscura, cabello de longitud media y ligeramente rizado. Además, aseguró que aparentaba tener unos 33 años y medía entre 1,80 y 1,83 metros.Uno de los aspectos que más llamó la atención de su testimonio fue la manera en que describió la mirada de Jesús. El joven aseguró que tenía “ojos ardientes” capaces de reflejar eternidad y paz absoluta. “Verlo lo cambió todo”, expresó.Asimismo, sostuvo que ninguna representación artística conocida logra compararse con lo que asegura haber visto. “Puedo asegurarles que no hay ninguna imagen que puedan tener en sus manos que le haga justicia”, dijo cuando le mostraron una ilustración tradicional de Jesús durante la conversación.El joven también afirmó que durante esos 18 días recibió mensajes sobre el propósito de la vida y el papel de las nuevas generaciones en la fe cristiana. Según explicó, el mensaje que recibió “no fue de condenación, sino de empoderamiento”.Hoy, Gabe Poirot continúa compartiendo su experiencia en redes sociales, donde miles de usuarios siguen atentos su historia, considerada por muchos como un testimonio de fe y supervivencia.
Antioquia sigue luchando contra el hambre y por eso en un año disminuyó la inseguridad alimentaria en cerca del 8 %. Durante el 2025 se rescataron más de 2.114 toneladas de alimentos en el departamento.El departamento de Antioquia registró en 2025 una de las mayores reducciones de inseguridad alimentaria del país, según el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). El indicador de inseguridad alimentaria moderada o grave pasó de 27,9 % en 2024 a 20,1 % en 2025.Las cifras anteriores representan una disminución de 7,8 puntos porcentuales y ubica al departamento por debajo del promedio nacional. Además, el informe revela que de los 709.000 hogares que salieron de la inseguridad alimentaria moderada o grave en el país, cerca de 180.000 corresponden a Antioquia.El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, aseguró que estos resultados obedecen a las estrategias implementadas desde la Administración Departamental para combatir el hambre y mejorar el bienestar de las familias.“Cada 4 hogares que en Colombia el año pasado superaron esa condición, 1 estuvo en Antioquia. En el año 2024 teníamos una relación de 27 de cada 100 hogares. El año 2025 pasamos a veintiuno”.La Gobernación explicó que más de 315.000 estudiantes recibieron alimentación a través del PAE durante 180 días del calendario escolar, mientras que 36.000 madres gestantes y niños menores de cinco años fueron beneficiados con complementos alimentarios. A esto se suma el rescate de más de 2.114 toneladas de alimentos.
La disputa territorial entre comunidades indígenas en el Cauca volvió a escalar en las últimas horas y deja un saldo de al menos siete personas fallecidas y más de 100 heridas. Los enfrentamientos entre integrantes de los pueblos Misak y Nasa se concentran en el resguardo de Pitayó, donde ambas comunidades sostienen reclamaciones históricas sobre la posesión de tierras ancestrales.El conflicto, según explicaron autoridades y líderes indígenas, tiene raíces que se remontan a la época de la colonia española. La controversia gira alrededor de predios ubicados entre los resguardos de Guambía y Pitayó, territorios sobre los que existen títulos coloniales y republicanos que cada comunidad interpreta como respaldo a sus derechos históricos. Los Misak sostienen que esas tierras les pertenecen ancestralmente y denuncian una ocupación ilegal, mientras que los Nasa defienden que su presencia está amparada en procesos adelantados por la Agencia Nacional de Tierras (ANT).La tensión aumentó tras recientes decisiones relacionadas con la delimitación y formalización territorial. De acuerdo con la ANT, se emitieron resoluciones que reconocieron la vigencia legal de títulos coloniales y republicanos asociados al resguardo indígena de Pitayó. Sin embargo, desde el pueblo Misak consideran que esas determinaciones afectan sus derechos territoriales ancestrales y favorecen las reclamaciones de la comunidad Nasa.El director de la Agencia Nacional de Tierras explicó que el resguardo de Guambía tiene reconocimiento legal y pertenece al pueblo Misak, pero precisó que existe un proceso administrativo pendiente relacionado con la clarificación de títulos coloniales de los años 1740 y 1750. Según indicó, esa aclaración jurídica sobre el título colonial Nasa de Pitayó no elimina ni limita los derechos territoriales del resguardo Misak. El funcionario insistió en que la confrontación “es un conflicto político” relacionado con el uso de cerca de 800 hectáreas y rechazó el recrudecimiento violento de la situación.Entretanto, el ministro del Interior, Armando Benedetti, aseguró que detrás de la confrontación no solo existiría una disputa por la tierra, sino también posibles influencias de estructuras criminales y factores políticos que estarían profundizando la tensión en la región.En medio de la crisis, organizaciones de derechos humanos iniciaron acercamientos en la zona para atender a las víctimas y promover canales de diálogo entre ambas comunidades. La prioridad, señalaron, es contener los enfrentamientos y avanzar hacia mecanismos de concertación que permitan resolver una disputa histórica que durante décadas ha permanecido latente en el territorio caucano.
El presidente Gustavo Petro y el senador Jota Pe Hernández no lograron un acuerdo de conciliación durante la diligencia adelantada este viernes ante la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia.Tras más de dos horas de audiencia, el congresista aseguró que se ratificó en sus declaraciones y afirmó que no considera haber cometido ningún delito.“No existió ningún tipo de conciliación porque le manifestamos a la Corte Suprema que aquí no existe ningún tipo de delito. El senador J.P. Hernández le ha solicitado a Estados Unidos que investigue. Allí se llevan a cabo dos investigaciones en contra del presidente y, pues, por esa razón yo no puedo conciliar. Me he ratificado en que sigo solicitando que se investigue; si se halla culpable al presidente, que responda ante la justicia. Me he ratificado, no he conciliado y esperemos que la Corte investigue”, afirmó.El proceso fue impulsado por el abogado del mandatario, Alejandro Carranza, quien denunció ante la Corte a los congresistas Lina Garrido, Miguel Polo Polo y Jota Pe Hernández por los presuntos delitos de injuria y calumnia, instigación a la guerra y menoscabo a la soberanía nacional.La denuncia se originó por publicaciones y comentarios realizados en redes sociales, en los que los congresistas habrían sugerido una intervención de Estados Unidos en Colombia tras la captura de Nicolás Maduro, además de mensajes en los que vinculaban al presidente Petro con supuestas actividades ilegales.Según ambas partes, la diligencia tuvo un ambiente cordial. Sin embargo, no hubo acuerdo entre el mandatario y el senador. A la audiencia tampoco asistieron los congresistas Miguel Polo Polo ni Lina Garrido.
La Defensoría del Pueblo advirtió que entre el 1 de enero y el 30 de abril de 2026 se han documentado 25 casos de reclutamiento de niñas, niños y adolescentes en Colombia. Del total de víctimas, el 60% corresponde a niños y adolescentes, mientras que el 40% son niñas y adolescentes.La entidad señaló que el presunto grupo armado ilegal con mayor participación en los casos reportados es el Estado Mayor de los Bloques y Frentes, al que se atribuye el 44% de los hechos registrados. Le sigue el ELN con el 24%, mientras que el 12% corresponde a disidencias sin identificar.También aparecen el Estado Mayor Central, las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, el Comando de la Frontera y otros grupos sin identificar.Norte de Santander concentra la mayor cantidad de reportes con 10 casos. Le siguen Antioquia con cuatro y Caquetá con tres. También se registran casos en Cauca, Boyacá, Guainía, Magdalena, Putumayo, Tolima y Valle del Cauca.Las cifras contrastan con la última actualización consolidada de 2025 presentada por la Defensoría del Pueblo, que documentó 386 casos de reclutamiento de niñas, niños y adolescentes entre enero y diciembre de ese año. Según ese balance, el 58% de las víctimas fueron niños y adolescentes y el 42% niñas y adolescentes.El informe de 2025 evidenció además una fuerte afectación sobre comunidades étnicas. El 52% de los casos correspondió a población indígena, mientras que el 7% afectó a población afrocolombiana. En ese periodo, el principal grupo señalado fue el Estado Mayor Central, con 42% de los reportes, seguido por otros grupos sin identificar (18,4%), disidencias sin especificar (11,6%) y el ELN (10,1%).La mayor concentración de casos durante 2025 se registró en Cauca, con 174 reportes, seguido por Antioquia con 31, Chocó con 25 y Norte de Santander con 21. También se reportaron casos en Huila, Nariño, Valle del Cauca, Arauca, Guaviare, Bolívar, Cesar, Putumayo, Caquetá, Amazonas, Vaupés, Tolima, Magdalena, Risaralda, La Guajira, Meta, Bogotá y Vichada.