La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) decidió reducir significativamente el acceso al agua a una embotelladora de Coca-Cola en el municipio de La Calera. Según explicó el director de la entidad, Alfred Ballesteros, en entrevista con Mañanas Blu, con Néstor Morales, la medida responde exclusivamente a criterios técnicos relacionados con la disponibilidad del recurso hídrico y los efectos del cambio climático.El recorte alcanza el 58% del caudal previamente autorizado y limita tanto el tiempo de concesión como el número de manantiales que pueden ser explotados. Aunque algunos sectores han interpretado la decisión como un golpe directo a la multinacional, la CAR insiste en que se trata de una acción preventiva para garantizar el abastecimiento humano.Prioridad al consumo humano en medio de la crisis Ballesteros fue enfático al señalar que la normativa colombiana obliga a las autoridades ambientales a priorizar el acceso al agua para consumo humano. “Es nuestro deber que la mayor parte de este recurso hídrico sea para el consumo humano de los habitantes”, afirmó, subrayando que solo los excedentes pueden destinarse a actividades productivas.La decisión se basa en un análisis integral del balance hídrico de la microcuenca donde opera la embotelladora. Este estudio evalúa tanto la oferta de agua disponible como la demanda existente, en un contexto marcado por la variabilidad climática. El director explicó que, aunque no se determinó que la empresa estuviera afectando directamente el suministro de agua a las comunidades, sí existe un riesgo futuro. “Nuestro deber como autoridad ambiental es prever los escenarios futuros asociados a los efectos del cambio climático”, sostuvo.Uno de los puntos más debatidos durante la entrevista fue la aparente contradicción entre estudios técnicos. Mientras algunos análisis indicarían que no hay afectación actual significativa, la CAR tomó la decisión basándose en una evaluación más amplia que incluye proyecciones climáticas.De acuerdo con Ballesteros, investigaciones como las realizadas por la Universidad Nacional advierten que la cuenca del río Bogotá podría enfrentar una reducción de hasta el 23% en su oferta hídrica en el mediano plazo. Este escenario obligó a la entidad a actuar con precaución.“Si otorgamos concesiones sin considerar la variabilidad climática, los conflictos socioambientales pueden agravarse e incluso derivar en problemas de orden público”, explicó el funcionario.Obligaciones ambientales para la embotelladoraLa reducción del acceso al agua no fue la única medida adoptada. La CAR impuso una serie de obligaciones ambientales a la empresa, entre ellas la adquisición y restauración de 53 hectáreas en ecosistemas de páramo y bosque altoandino.Asimismo, se exigió la instalación de sistemas de monitoreo hidrometeorológico y la implementación de un sistema alternativo de abastecimiento para las comunidades locales. Estas acciones buscan mitigar el impacto ambiental y fortalecer la sostenibilidad del recurso.Ballesteros destacó que estas medidas no fueron negociadas, sino impuestas con base en criterios técnicos: “Las obligaciones no son consensuadas con los usuarios, son impuestas por la autoridad ambiental”.Debate sobre tarifas y uso del agua en ColombiaDurante la entrevista, el director de la CAR también aprovechó para cuestionar el esquema actual de cobro por uso del agua en el país. Señaló que las tarifas son demasiado bajas y no reflejan el verdadero valor del recurso ni los costos de gestión ambiental. “No es justo que los sectores productivos sigan pagando sumas irrisorias por el uso del agua”, afirmó tras indicar que en algunos casos el costo de recaudar las tasas supera lo que efectivamente se cobra.Este punto abre un debate más amplio sobre la necesidad de reformar los instrumentos económicos relacionados con los recursos naturales, especialmente en un contexto de creciente escasez hídrica.Autonomía de la CAR y controversia políticaOtro aspecto clave abordado fue la posible influencia del Gobierno Nacional en la decisión. Ballesteros negó cualquier injerencia directa del presidente Gustavo Petro o de otras autoridades nacionales. “Ni el presidente ni el gobierno nacional hicieron alguna solicitud para negar esta prórroga”, aseguró, defendiendo la autonomía de la CAR en este tipo de decisiones administrativas. No obstante, reconoció que el caso ha generado amplio debate político y social, reflejando la creciente tensión en torno al uso de los recursos naturales en Colombia.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca finalmente tomó una decisión de fondo frente a la operación de la embotelladora Industria Nacional de Gaseosas S.A.S - INDEGA S.A.S, de CocaCola FEMSA, en el municipio de La Calera, al negar la continuidad del uso de tres de los siete manantiales de los que venía extrayendo agua y reducir de manera significativa los volúmenes de captación en los restantes.La medida quedó consignada en la Resolución 347 de 2026, sustentada en un análisis técnico y jurídico que incluyó modelaciones hidrológicas y evaluaciones de variabilidad climática. A partir de estos estudios, la CAR determinó que la empresa no podrá seguir utilizando las aguas subterráneas de los pozos 5, 6 y 7, ubicados en el predio Los Cerritos, en la vereda Santa Helena.En contraste, la autoridad ambiental autorizó la continuidad del aprovechamiento en los pozos 1, 2, 3 y 4, situados en el predio San José, en la misma vereda, pero con una reducción del 42 % en el caudal permitido, que pasa de 3,23 a 1,9 litros por segundo.Además, la CAR recortó la vigencia de los permisos de 10 a 5 años. Al término de ese periodo, se evaluará nuevamente la posibilidad de prórroga, condicionada al comportamiento de la oferta hídrica en la zona.La decisión de la CAR incorpora criterios de prevención y corresponsabilidad frente a escenarios de variabilidad climática y su impacto sobre la disponibilidad de agua en La Calera.En ese sentido, se estableció que, ante eventos como sequías, contaminación, desastres naturales o afectaciones causadas por actividades humanas que reduzcan los caudales disponibles, la empresa deberá suspender de inmediato la captación en los manantiales autorizados, en cumplimiento del Decreto 1076 de 2015.El director general de la entidad, Alfred Ignacio Ballesteros, explicó que la decisión es resultado de más de un año de análisis que incluyó solicitudes de la comunidad, autoridades locales, organizaciones civiles y organismos de control.Como condición para mantener el uso de los cuatro manantiales autorizados, INDEGA S.A.S deberá cumplir una serie de medidas de inmediato cumplimiento, que serán vigiladas por la CAR.Entre las principales exigencias está la instalación de un sistema de medición en tiempo real del caudal captado, así como una estación hidrometeorológica con equipos calibrados y conectados a la red de monitoreo de la autoridad ambiental mediante telemetría.La empresa también deberá presentar un nuevo plan de compensaciones ambientales bajo el régimen establecido en la Resolución 284 de 2025, que impone estándares más estrictos. Este plan incluye la adquisición de 53,4 hectáreas de páramos y ecosistemas altoandinos para su conservación y restauración con especies nativas.Adicionalmente, deberá diseñar e implementar obras hidráulicas que permitan abastecer de manera alternativa el acueducto municipal, tanto urbano como rural, utilizando los caudales de los manantiales que ya no podrá explotar.
La concesión de aguas subterráneas en La Calera, que desde hace más de 40 años tiene la empresa Coca-Cola a través de su filial Industria Nacional de Gaseosas S.A. (INDEGA), sigue generando controversia.La Procuraduría General emitió un llamado preventivo a la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) para que revise con cuidado la prórroga otorgada a la compañía.Según el organismo, el informe técnico que respalda la decisión aún no es vinculante y el uso del principio de precaución sin pruebas científicas claras podría considerarse una “falsa motivación”. Por eso, pidió que se realicen estudios hidrogeológicos propios, con rigor y objetividad, que aseguren tanto la protección del agua como la seguridad jurídica del proceso.Este pronunciamiento se suma a lo expresado días atrás por el Ministerio de Ambiente. La ministra encargada, Irene Vélez Torres, advirtió que no puede hablarse de una prórroga automática y que siempre debe priorizarse el acceso de la comunidad al agua antes que el uso industrial.Ante la polémica, Coca-Cola FEMSA, a través de INDEGA, emitió un comunicado aclarando varios puntos. La compañía aseguró que la concesión de la Planta Manantial no tiene relación con el suministro de agua de Bogotá y que no se capta agua ni del Parque Nacional Natural Chingaza, ni del Acueducto de Bogotá, ni de la Empresa de Servicios Públicos de La Calera. Explicó que el agua proviene únicamente de manantiales locales en la vereda Santa Helena y que estas captaciones no afectan el suministro del municipio.La empresa también afirmó que la infraestructura cumple con las especificaciones exigidas y que solo se capta el caudal autorizado.Laspeticiones de la ProcuraduríaSolicita a la CAR, en uso de sus facultades, que se adopten las siguientes medidas para garantizar el cumplimiento de las obligaciones legales:Realizar estudios propios: Se solicita a la CAR que realice sus propios estudios hidrogeológicos necesarios en las zonas de recarga de aguas subterráneas relacionadas con el trámite de prórroga de INDEGA, conforme al artículo 10 del Decreto 155 de 2004.Evitar medidas restrictivas injustificadas: Abstenerse de adoptar medidas restrictivas basadas en incertidumbres que no estén justificadas, asegurando el apego al marco normativo y jurisprudencial.Revisar el informe a la luz de la coherencia: Revisar las conclusiones del Informe Técnico de la DRN conforme a los principios de confianza legítima, seguridad jurídica e igualdad, garantizando que el tratamiento de la concesión de INDEGA sea coherente con el aplicado a las demás concesiones de agua subterránea en La Calera.Garantizar rigurosidad: Asegurar que cualquier decisión sea producto de un estudio riguroso, objetivo y sustentado en derecho, priorizando la protección del recurso hídrico y el interés público.
El presidente Donald Trump ha generado revuelo al afirmar que Coca Cola podría estar a punto de cambiar su fórmula en Estados Unidos, volviendo a utilizar azúcar real de caña en sus productos. Según Trump, esta decisión llega tras conversaciones que él mismo mantuvo con la compañía de bebidas.En una publicación en su plataforma Truth Social, Trump escribió: "He estado hablando con Coca Cola sobre el uso de azúcar de caña REAL en la Coca Cola en Estados Unidos, y han accedido. Quiero agradecer a todas las autoridades de Coca Cola. Será una muy buena decisión por su parte. Ya verán. ¡Es simplemente mejor!". Con estas palabras, el presidente sugiere un retorno a una versión de la bebida que considera superior.Es importante señalar que el expresidente no proporcionó detalles adicionales para este supuesto cambio. Además, no ha habido una confirmación oficial por parte de la propia compañía de bebidas sobre esta decisión o su alcance hasta el momento. Trump bebe habitualmente Coca Cola Light, que contiene aspartamo, un edulcorante artificial. Mandó instalar un botón en el escritorio Resolute del Despacho Oval para que le sirvieran el refresco.¿Cuáles son los ingredientes de la Coca Cola?La fórmula exacta de la Coca Cola es uno de los secretos mejor guardados en el mundo empresarial y es un pilar fundamental de su estrategia de marketing. La empresa ha mantenido el secreto desde su invención en 1886 por el Dr. John Pemberton.Sin embargo, a lo largo de los años, se han filtrado o especulado varias versiones de la fórmula. Los ingredientes principales que se saben que contiene son:Agua carbonatada: Constituye aproximadamente el 90% de la bebida.Azúcar: (sacarosa o jarabe de maíz de alta fructosa, dependiendo del país).Colorante caramelo (E150d): Un caramelo muy específico hecho para dar a la bebida su color característico.Ácido fosfórico: Aporta la acidez a la Coca-Cola.Cafeína: Proporciona un ligero amargor.Extractos naturales: Aquí es donde reside la esencia de la fórmula secreta, una mezcla protegida de sabores naturales, que se cree que incluye vainilla y canela.Aceites esenciales: Se rumorea que incluye aceites de limón, naranja y nuez moscada, entre otros.
Un ciudadano estadounidense, Bryce Martínez, presentó una demanda contra varias de las principales empresas del sector alimenticio en Estados Unidos, entre ellas Coca-Cola, PepsiCo, Kraft Heinz, Nestlé USA y Kellogg. Según sus abogados, las acusa de fabricar alimentos ultraprocesados que serían diseñados deliberadamente para generar adicción, especialmente entre niños.La demanda, interpuesta en los tribunales de Pensilvania, es considerada la primera en su tipo dirigida contra el sector alimenticio y sigue un patrón similar al de los litigios históricos contra las tabacaleras en Estados Unidos. Según el texto, además de las mencionadas empresas, también están involucradas Mondelez International, Post Holdings, General Mills, Kellanova, WK Kellogg Co., Mars y ConAgra Brands.¿Por qué las demandaron?Martínez asegura que los alimentos ultraprocesados promovidos por estas empresas son responsables de que desarrollara diabetes tipo 2 y enfermedad del hígado graso no alcohólico cuando tenía solo 16 años. Según la denuncia, estas afecciones han condenado al demandante a vivir con problemas de salud crónicos.El demandante solicita un juicio con jurado y busca una compensación económica por los daños físicos y materiales que, según afirma, le han causado estas compañías.Las pruebas que sustentan la demandaDe acuerdo con el comunicado emitido por la firma de abogados Morgan & Morgan, la demanda se basa en más de un año de investigación y en estudios que relacionan el consumo de alimentos ultraprocesados con enfermedades graves, como cáncer, problemas cardiovasculares, demencia, trastornos mentales y el síndrome del intestino irritable.Además, se incluyen evidencias que apuntan a las estrategias que, presuntamente, estas empresas habrían implementado para atraer a los niños hacia alimentos adictivos. Entre estas acciones, destacan memorandos internos, reuniones estratégicas y estudios que, supuestamente, habrían utilizado para aprovechar aspectos biológicos y neurológicos en la creación de productos diseñados para generar dependencia.Impacto de los alimentos ultraprocesadosEl documento presentado subraya que las enfermedades como la diabetes tipo 2 y la enfermedad del hígado graso eran prácticamente inexistentes en niños hace 40 años, pero ahora afectan a millones de menores en Estados Unidos. Según datos citados en la demanda, los alimentos ultraprocesados constituyen más del 73 % de la oferta alimentaria en ese país y representan el 67 % de la dieta de los niños.Además, el texto vincula la expansión de los ultraprocesados en la dieta estadounidense desde los años 80 con un aumento drástico en las tasas de obesidad, diabetes y otras enfermedades crónicas. Según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), entre 2017 y 2020, la obesidad afectó al 19,7 % de los niños y adolescentes estadounidenses, equivalente a 14,7 millones de personas.La demanda, que consta de 148 páginas, también define a los alimentos ultraprocesados como productos que contienen pocos o ningún alimento integral y son resultado de la tecnología industrial moderna.
La fórmula exacta de la Coca Cola es uno de los secretos comerciales mejor guardados del mundo. Incluso los ingredientes específicos y sus proporciones exactas se mantienen en la más estricta confidencialidad. Eso no ha impedido que en redes sociales algunos influencers hayan intentado preparar la popular gaseosa desde casa y con ingredientes que se consiguen en cualquier parte. Los Escachaitos, la familia campesina que es sensación en TikTok gracias a sus divertidos, puso a prueba una receta para hacer esta famosa bebida desde casa. Usan ingredientes como cilantro, azúcar, naranja, limón y café. En la preparación vierten todo esto a una olla en fuego y terminan por echarle agua con gas. Al momento de probar, según los Escachaitos, lograron su cometido y la bebida quedó sabiendo muy parecida a la Coca Cola. Si bien es imposible hacer una Coca Cola 100 % como la original desde casa, sí se puede crear bebidas caseras que se inspiren en el sabor, eso sí, teniendo el cuidado con los ingredientes que use no le causen daño. ¿Por qué es tan difícil replicar la Coca-Cola?Complejidad de la fórmula: La Coca-Cola es una mezcla de cientos de ingredientes, muchos de ellos naturales pero algunos sintéticos, que interactúan de forma compleja para crear su sabor característico.Proceso de elaboración: Además de la fórmula, el proceso de elaboración, incluyendo la carbonatación y el envejecimiento, son factores clave en el sabor final.Secreto comercial: La compañía Coca-Cola ha invertido mucho en proteger su fórmula y su proceso de producción, convirtiéndola en una de las marcas más valiosas del mundo.
Coca-Cola, una de las empresas más reconocidas a nivel mundial, se encuentra actualmente en medio de una disputa legal con los pueblos indígenas por el uso de la hoja de coca en sus productos. Los pueblos indígenas han utilizado la hoja de coca en sus prácticas culturales durante miles de años.Esta disputa se basa en el hecho de que la hoja de coca es considerada un patrimonio de los pueblos indígenas y las normas sobre propiedad industrial establecen que no se puede utilizar la palabra ni la planta sin el permiso de los titulares, que en este caso son los pueblos indígenas. En diálogo con Mañanas Blu, David Curtidor, fundador y gerente de Cocca Nasa, entregó detalles sobre la disputa por el nombre con Coca Cola: "Cocca Nasa es un proyecto indígena y la idea inicial del proyecto es defender la hoja de coca integralmente".Actualmente, la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia está evaluando una solicitud para que se le retire el nombre de la marca a Coca-Cola. Si la Superintendencia falla a favor de los pueblos indígenas, Coca-Cola deberá dejar de utilizar la hoja de coca en sus productos en los países andinos y en Argentina y Chile, que también están incluidos en el tratado sobre protección de marcas. "Quienes únicamente pueden usar la coca, la palabra y la planta misma, son los pueblos indígenas. Quien de manera externa intente utilizar la coca debe pedir permiso", señaló Curtidor.Esta disputa legal plantea importantes cuestiones sobre los derechos de propiedad intelectual, el respeto a la cultura indígena y la relación entre las grandes empresas y los pueblos indígenas. Los pueblos indígenas buscan que se respete su patrimonio y se cumpla con la ley, mientras que Coca-Cola defiende su derecho a utilizar la hoja de coca como parte de su receta original. Escuche aquí la entrevista:
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, desmintió las acusaciones que circulan en redes sociales sobre la supuesta relación entre la crisis de agua en la ciudad y el suministro a la planta de Coca-Cola en La Calera. Según Galán, dichas acusaciones carecen de fundamento y se basan en una concesión de agua que fue otorgada hace casi 40 años por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y no por Bogotá.Galán aclaró que ni la Alcaldía ni el Acueducto de Bogotá tienen control o decisión sobre la concesión de agua a la planta de Coca-Cola en La Calera, destacando además que esta concesión no afecta el suministro de agua de la ciudad. "Los técnicos me dijeron que eso no nos impacta en San Rafael, no nos impacta en el agua que sale de ahí. No tiene nada que ver con el sistema que tenemos en Bogotá", afirmó, apoyándose en la información proporcionada por los técnicos del Acueducto de Bogotá.El alcalde explicó que la cantidad de agua que utiliza la planta de Coca-Cola es mínima en comparación con el consumo total de la ciudad. "No tengo la cifra, pero Bogotá consume 16 o 17 metros cúbicos de agua por segundo. Yo creo que lo que sale de consumo de esa concesión que tiene en La Calera, que repito no tiene que ver con Bogotá, debe ser menos del 0.5 % de eso, bastante menos", indicó.Eso sí, Galán afirmó que sí es necesario que se abra una discusión regional sobre el abastecimiento de agua. "Coca-Cola paga muy poco, y paga muchísimo menos allá de lo que pagaría aquí en Bogotá", señaló Galán. ¿Cuánto paga Coca-Cola por el agua de La Calera?Según el dato que le entregó el alcalde a Blu Radio, Coca-Cola paga 11 millones de pesos al año por el agua que gasta en su planta en La Calera.Además, si Coca-Cola tuviera una planta en Bogotá, tendría que pagar 70 veces más de lo que hoy paga.El alcalde también enfatizó que las críticas hacia Coca-Cola están influenciadas por intereses políticos y que el debate sobre el agua en la región debe enfocarse en cómo garantizar un suministro adecuado y sostenible para toda la región, más allá de señalar a una sola empresa.Aquí la entrevista:
En una reciente entrevista con Mañanas Blu, Alfred Ballesteros, director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), desmintió rotundamente las acusaciones de que la concesión de agua otorgada a la planta embotelladora de Coca Cola en La Calera esté relacionada con los problemas de abastecimiento de agua en Bogotá. Según Ballesteros, la captación de agua en esa zona no afecta en absoluto el suministro del embalse de San Rafael, principal fuente de abastecimiento de la capital.Ballesteros explicó que la concesión a la Industria Nacional de Gaseosas, titular de la planta embotelladora, fue otorgada en 1983 y ha sido renovada periódicamente según la normativa vigente. Actualmente, la concesión sigue activa, con un vencimiento programado para el 31 de diciembre de este año. Sin embargo, la empresa ha solicitado su renovación, lo que ha generado inquietudes entre los habitantes de La Calera.“Hay una preocupación de la comunidad que no se ha manifestado de manera formal en el trámite administrativo, pero que ya es conocida por la autoridad ambiental”, indicó Ballesteros. La inquietud principal es que esta captación de agua podría poner en riesgo el suministro para las comunidades locales.La verdad sobre la captación de agua en La CaleraBallesteros fue enfático al señalar que los siete manantiales de los cuales se capta el agua para la planta embotelladora no están conectados con el embalse de San Rafael, desmintiendo así los rumores que circulan en redes sociales. “Estos siete manantiales tributan a la quebrada San Lorenzo, que a su vez conduce a la quebrada La Socha, afluente del río Teusacá, pero llega al río Teusacá en el momento en que el río ya ha pasado por el embalse San Rafael. Es decir, que no tienen nada que ver con los temas del racionamiento en Bogotá”, aclaró.La concesión actual permite la captación de 3,23 litros por segundo (l/s), una cantidad significativamente reducida desde la última renovación en 2014, cuando se disminuyó a menos de la mitad de lo permitido anteriormente. Para ponerlo en perspectiva, el consumo de agua de los bogotanos se acerca a los 16 metros cúbicos por segundo (m³/s), por lo que la captación en La Calera representa un porcentaje mínimo en comparación con el total consumido por la capital.Impacto del fenómeno de El Niño y la respuesta de la CAREn cuanto a las quejas de la comunidad sobre la escasez de agua en La Calera, Ballesteros explicó que esto se debe principalmente a los efectos del fenómeno de El Niño, que ha afectado al departamento de Cundinamarca desde octubre del año pasado hasta abril de este año. “Entendemos el derecho que tiene la comunidad de exigir que el agua debe ser primero para ellos”, dijo Ballesteros, quien aseguró que la CAR está realizando un estudio hidrológico para determinar si la renovación de la concesión es viable desde un punto de vista técnico.El director de la CAR también se comprometió a desplazarse personalmente a la zona el 15 de septiembre para dialogar con las comunidades y escuchar sus preocupaciones. “La decisión que se va a tomar será eminentemente técnica. Si el agua solamente alcanza para las comunidades, pues solamente se le otorgará el acceso a las comunidades”, afirmó.El futuro de la concesión a Coca - ColaEn cuanto al futuro de la concesión, Ballesteros destacó que la decisión final se tomará en base a los resultados del estudio hidrológico y tras la realización de una visita técnica programada para finales de octubre. La decisión podría incluir la renovación, modificación o negación de la concesión, dependiendo de si la empresa cumple con las obligaciones y compensaciones ambientales impuestas.Ballesteros también instó a las comunidades a participar activamente en el proceso, constituyéndose como terceros intervinientes para poder aportar elementos técnicos y presentar recursos si lo consideran necesario. “Es un derecho de la ciudadanía”, subrayó.
La reciente denuncia publicada por un medio alternativo sobre la extracción de agua por parte de una planta embotelladora de Coca-Cola en La Calera ha encendido el debate sobre el manejo de los recursos hídricos en la región. La ministra de Ambiente, Susana Muhamad, se pronunció sobre el tema en una entrevista en Mañanas Blu.La extracción de agua en La Calera, ¿Una amenaza para la comunidad?La planta de Coca-Cola Femsa en La Calera, conocida por su marca Manantial, ha sido señalada como una de las principales responsables de la escasez de agua que afecta a más de 28.000 habitantes del municipio. Según un informe de La Vorágine, la empresa tiene permiso para extraer hasta 3,23 litros de agua por segundo, lo que se traduce en más de 101 millones de litros al año. Esta cantidad sería suficiente para llenar 40 piscinas olímpicas, una comparación que destaca la magnitud del uso de recursos hídricos por parte de la industria en contraste con la limitada disponibilidad para la población local.La ministra Muhamad, al ser consultada sobre esta problemática, subrayó que la situación en La Calera podría estar reflejando un "desequilibrio ambiental". Explicó que, mientras Bogotá y sus alrededores reciben agua del sistema del acueducto capitalino, muchos municipios como La Calera dependen de sus propias fuentes hídricas. "Entiendo que el reportaje habla de acueductos comunales veredales en La Calera que hoy están sin acceso al agua porque sus fuentes locales se han deteriorado gravemente", afirmó.La ministra reconoció la gravedad de la situación y adelantó que el Gobierno está tomando medidas para abordar el problema. "Vamos a tener una reunión muy pronto con la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca y vamos a socializar y trabajar con ellos los lineamientos ambientales de la sabana de Bogotá", anunció Muhamad. Este encuentro tiene como objetivo principal discutir el manejo del agua en la región y corregir lo que ella denomina "injusticias ambientales".La funcionaria también sugirió que el Acuerdo de Escazú podría ser una herramienta clave para que los habitantes de La Calera participen activamente en la supervisión y la toma de decisiones sobre la distribución del agua. Este acuerdo internacional, firmado por varios países de América Latina y el Caribe, promueve el acceso a la información, la participación pública y la justicia en asuntos ambientales. "Este, por ejemplo, sería un tema en donde los habitantes de La Calera, bajo el marco del acuerdo de Escazú, podrían empezar a trabajar y mirar cómo es la distribución del agua en el territorio", señaló.El informe de La Vorágine, titulado "La Calera: agua para Coca-Cola y Bogotá, pero no para su gente", denuncia una disparidad en la distribución de agua, donde la industria parece tener prioridad sobre las necesidades básicas de la población. Esta situación ha generado una creciente indignación entre los residentes, quienes ven cómo su acceso al agua se ve comprometido mientras una gran empresa continúa con sus operaciones.
Durante el puente festivo de San Pedro y San Pablo, Antioquia se convertirá en uno de los principales destinos turísticos del país gracias a la programación de ferias y fiestas que se realizarán en más de diez municipios. Entre el viernes 26 y el lunes 29 de junio de 2026, habitantes y visitantes podrán disfrutar de conciertos, desfiles, gastronomía, actividades culturales y tradiciones populares.Municipios cercanos a Medellín, así como destinos en subregiones como el Oriente, Suroeste, Norte, Occidente, Magdalena Medio y Urabá antioqueño, prepararon una variada agenda para recibir a miles de turistas durante el puente festivo. Varios de estos eventos son gratuitos y representan una oportunidad para impulsar el turismo y la economía local.Fiestas en El Peñol Antioquia 2026Uno de los destinos más visitados será El Peñol, que celebra las tradicionales Fiestas del Viejo Peñol y del Embalse entre el 24 y el 29 de junio. Además de la programación artística, los asistentes podrán disfrutar de actividades náuticas, recorridos por el embalse y la reconocida oferta gastronómica del municipio.En el Occidente antioqueño, Sopetrán vivirá las Fiestas de las Frutas, mientras que Anzá celebrará las Fiestas del Cacique Curumé, ambas con una agenda que incluye tablados populares, muestras culturales, concursos y actividades familiares durante el puente festivo.El Oriente también tendrá una destacada programación. San Francisco realizará las Fiestas del Bosque y el Retorno, mientras que el corregimiento El Jordán, en San Carlos, será sede de las XXI Fiestas del Arriero, un evento que exalta las tradiciones campesinas y la historia de esta región antioqueña.En el Suroeste, Ciudad Bolívar recibirá a propios y visitantes con el Festival de la Piedra, mientras que Urrao desarrollará las tradicionales Fiestas del Cacique Toné, dos celebraciones que combinan música, cultura, gastronomía y actividades recreativas para todos los públicos.La programación también llegará al Nordeste y al Magdalena Medio. En el corregimiento San José del Nus, de San Roque, se realizarán las Fiestas del Río Nus, mientras que Puerto Berrío celebrará las Ferias y Fiestas del Retorno y Puerto Nare llevará a cabo las Fiestas Turísticas de San Juan y San Pedro.En el Norte del departamento, San Pedro de los Milagros tendrá las tradicionales Fiestas de la Leche y sus Derivados, Yarumal celebrará las Fiestas del Yarumo, y La Unión reunirá a visitantes con las Fiestas de la Papa, resaltando la vocación agrícola y ganadera de estas poblaciones.La agenda festiva también incluirá celebraciones en San Luis, con las Fiestas de la Madera; Arboletes, con las Fiestas del Mar y del Volcán; y Sabaneta, donde se desarrollarán las reconocidas Fiestas del Plátano, una de las celebraciones más tradicionales del área metropolitana.Con esta amplia programación, Antioquia ofrece múltiples alternativas para quienes buscan viajar durante el puente festivo sin alejarse demasiado de Medellín. Destinos como El Peñol, Sopetrán, Anzá, San Francisco y Ciudad Bolívar se perfilan entre los más atractivos para disfrutar de la cultura, la gastronomía y las tradiciones del departamento.
El colectivo Acuerdos Fundamentales, integrado por organizaciones científicas, gremiales y asociaciones del talento humano en salud, informó que sostuvo reuniones técnicas con el equipo programático de salud vinculado al proceso de empalme del presidente electo, Abelardo De La Espriella, con el propósito de aportar propuestas frente a la situación que enfrenta el sistema de salud en el país.De acuerdo con el comunicado, durante los encuentros se abordaron temas relacionados con la sostenibilidad y estabilidad del sistema, el pago oportuno al talento humano en salud, la autonomía profesional, la autorregulación, la gobernanza del sector y la participación de los diferentes actores que hacen parte del sistema.El colectivo señaló que, como resultado de estos acercamientos, se acordó desarrollar una serie de tareas orientadas a construir propuestas técnicas enfocadas en soluciones para los pacientes, el talento humano en salud y el fortalecimiento del sistema. Asimismo, indicó que continuará participando en estos espacios desde una perspectiva técnica y constructiva.En el comunicado también se destaca la disposición al diálogo por parte del equipo de salud del gobierno entrante. El documento está respaldado por más de una veintena de organizaciones, entre ellas asociaciones científicas, colegios médicos, federaciones y gremios del sector salud, que manifestaron su intención de contribuir a la formulación de propuestas durante el proceso de empalme.
El reciente sismo que sacudió a Venezuela y que se sintió con fuerza en varias ciudades de Colombia como Cúcuta, Bucaramanga, Medellín y Bogotá, revivió el temor sobre la resistencia de las edificaciones en el país. En entrevista con Mañanas Blu, Gilberto Areiza, presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica (AIS), analizó el panorama actual y lanzó una advertencia clara: Colombia no está del todo preparada debido al alto costo que implica actualizar las estructuras más antiguas.Al ser consultado directamente sobre las estadísticas de actualización en el país frente a un sismo de gran magnitud, Areiza fue contundente. "No muy bien, y hay que ser sinceros", afirmó el experto, explicando que el principal obstáculo para asegurar los inmuebles es económico.El grave problema de los edificios construidos antes de 1984La normativa de sismorresistencia en el territorio nacional ha tenido una evolución histórica que marca una línea de seguridad muy clara para los habitantes de cualquier propiedad.Edificaciones posteriores a 1984: Cuentan con un buen nivel de seguridad. La primera norma oficial nació con la Ley 400 del 7 de junio de 1984, la cual tuvo actualizaciones posteriores en los años 1998 y 2010 (NSR-10).Edificaciones anteriores a 1984: Representan el mayor riesgo. Al no estar cobijadas por legislaciones estrictas, su resistencia ante un terremoto es una incógnita que depende enteramente de la rigurosidad del constructor de la época."Las actualizaciones sismorresistentes son muy costosas y dependen de la edad de la edificación", señaló Areiza. Como ejemplo de esta problemática, citó el caso del Hospital San Juan de Dios en Cali, una estructura indispensable construida en 1829 donde no se han podido realizar mayores intervenciones por falta de recursos.¿Se puede actualizar la sismorresistencia de un edificio viejo?El ingeniero explicó que sí es técnicamente posible mediante un procedimiento denominado estudio de vulnerabilidad estructural. Este análisis evalúa el comportamiento del inmueble frente a las exigencias de la norma vigente (NSR-10) y plantea una ruta de rehabilitación técnica.Bajo la ley colombiana, los hospitales, centros de emergencia y todas aquellas denominadas "edificaciones indispensables" tienen la obligación legal de realizar esta actualización para garantizar su funcionamiento tras un desastre. Sin embargo, en el sector residencial privado la situación es distinta y la inversión depende de las copropiedades.El peligro oculto en las obrasEl presidente de la AIS enfatizó que un buen diseño estructural en el papel no garantiza que el edificio soporte un terremoto si falla el control en la construcción. El talón de Aquiles de la infraestructura colombiana suele estar en la supervisión técnica de la obra.Un error común y crítico es el mal curado del concreto. Según datos compartidos por el experto, si este proceso no se ejecuta de forma correcta en la obra, el material puede llegar a perder hasta un 50% de la resistencia especificada en los planos, dejando la estructura en una situación de alta vulnerabilidad.Actualmente, la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica trabaja junto al Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio en una nueva propuesta para actualizar la norma sismorresistente del país, buscando mantener a Colombia bajo los más altos estándares científicos del mundo.
Seis rescatistas vinculados a Caldas ya viajaron a Venezuela como parte de la delegación colombiana que apoyará las labores de búsqueda, rescate y atención de la emergencia que enfrenta ese país.Tras el proceso de selección realizado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), los seis profesionales quedaron integrados al equipo de 62 integrantes que representa a Colombia en la misión humanitaria.Tres de los rescatistas hacen parte del componente médico, mientras que los otros tres cumplen funciones en operaciones de búsqueda y rescate, además de planificación y coordinación bajo el sistema USAR (Búsqueda y Rescate Urbano).La delegación caldense está conformada por cuatro integrantes activos de la Cruz Roja Colombiana, un miembro del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chinchiná y un profesional de la Jefatura de Gestión del Riesgo de Caldas, quien también integra el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Manizales.Con esta misión, Caldas aporta personal especializado a las labores humanitarias que adelanta Colombia para apoyar la atención de la emergencia en territorio venezolano.Desde la Gobernación de Caldas expresaron su reconocimiento a los rescatistas y reiteraron un mensaje de solidaridad con el pueblo venezolano.
La Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia, ABACO, en coordinación con los 26 Bancos de Alimentos del país, puso en marcha una estrategia nacional para recolectar alimentos, productos de primera necesidad y aportes económicos destinados a atender la emergencia humanitaria provocada por los terremotos registrados en Venezuela. La ayuda será movilizada por vía terrestre y aérea en articulación con el Banco de Alimentos de Venezuela y Cáritas.Las mayores afectaciones se concentran en Caracas y en los estados de La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón, donde miles de familias requieren asistencia inmediata, según aseguró la organización.Para responder a esta situación, ABACO habilitó inicialmente 13 Bancos de Alimentos en diferentes regiones del país para recibir y clasificar las donaciones, mientras avanza la activación de toda la red nacional de 26 bancos. Entre los productos priorizados se encuentran alimentos no perecederos, agua, leche, granos, artículos de higiene, pañales, cobijas, kits de cocina y otros elementos esenciales que serán distribuidos entre la población afectada.El director de ABACO, Juan Carlos Buitrago, explicó que las donaciones llegarán a través de los bancos de alimentos de Bogotá y Cúcuta, desde donde serán transportadas por vía terrestre y aérea para su distribución, con el apoyo de Cáritas y el Banco de Alimentos de Venezuela. Además, invitó a la ciudadanía a realizar donaciones en especie o en dinero para cubrir tanto la compra de productos faltantes como los costos logísticos de la operación humanitaria.Los interesados pueden realizar donaciones en especie en los Bancos de Alimentos habilitados o hacer aportes económicos a través del portal donahoy.abaco.org.co/emergenciavzla2026 También está disponible la cuenta de ahorros Bancolombia 04867105340, a nombre de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia – ABACO, con NIT 900326456-1, y la llave Bre-B 0090989753. Los recursos serán destinados a la compra de productos faltantes y al transporte de la ayuda humanitaria hacia las zonas afectadas.