La erradicación de los cultivos de coca será una prioridad para el Gobierno de Abelardo De La Espriella, quien anunció durante su discurso de posesión que utilizará la fumigación con herbicidas como una de las herramientas para combatir las plantaciones ilícitas. “La erradicación de los cultivos ilícitos por todas las vías será posible, es una prioridad nacional”, afirmó el mandatario desde el Batallón Pichincha, en Cali.De La Espriella cuestionó las estrategias que, según dijo, se limitan a medir el crecimiento de los cultivos ilícitos y planteó una intervención directa sobre las plantaciones. “La coca no se combate con estadísticas maquilladas ni con mapas manipulados, sino arrancándola de la tierra, donde hoy alimenta la violencia y el crimen”, sostuvo.El presidente anunció específicamente la implementación de fumigación con herbicidas, afirmando que se realizaría con una tecnología que no causa afectaciones ni a los humanos ni al medio ambiente.“Voy a implementar la fumigación con herbicidas de última generación que no causan daño a la salud humana, no contravienen el mandato de la honorable Corte Constitucional y no afectan de ninguna manera el medio ambiente”, afirmó.El mandatario presentó la lucha contra los cultivos ilícitos como parte de una estrategia más amplia contra el narcotráfico y el narcoterrorismo. En su discurso aseguró que la coca ha generado violencia, corrupción y desplazamiento de comunidades campesinas: “La coca ha traído muerte, corrupción y destrucción”, dijo.Sin embargo, la propuesta no se limita a la erradicación. De La Espriella también planteó una sustitución productiva de los cultivos ilícitos por actividades agrícolas legales. “La coca dará paso al coco, al cacao, al café, al maíz, a la palma y a una agricultura honrada, próspera y libre en la patria”, aseguró.El anuncio representa uno de los principales cambios planteados por el nuevo Gobierno en materia de política antidrogas y abre el debate sobre la implementación de la aspersión, sus condiciones técnicas y ambientales y el cumplimiento de las exigencias establecidas por la Corte Constitucional.
La erradicación manual forzosa de cultivos de coca registró una fuerte reducción durante 2024, en contraste con el aumento del área sembrada reportado en el país.De acuerdo con el informe Monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca 2024 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, las hectáreas intervenidas mediante esta estrategia pasaron de 20.325 en 2023 a 9.403 en 2024.Esto representa una caída del 54 % en las acciones de erradicación manual, que a su vez es uno de los principales mecanismos utilizados por el Estado para combatir los cultivos ilícitos.La reducción ocurre cuando Colombia alcanzó las 261.000 hectáreas sembradas en 2024, frente a las 253.000 registradas el año anterior. Aunque la UNODC no establece una relación directa, las cifras muestran que el descenso de las labores de erradicación coincidió con un incremento del 3,5 % en el área cultivada a nivel nacional.Además, se resalta que Putumayo concentró el 87 % del total de área intervenida por erradicación manual forzosa convirtiéndose en el departamento donde se ejecutó la mayor parte de las operaciones realizadas durante el año.Cabe recordar que allí se han adelantado tareas de erradicación voluntaria en medio de los compromisos de la conversación de paz entre el Gobierno y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.Por otra parte, el informe también advierte que la coca se encuentra cada vez más concentrada en territorios especializados conocidos como enclaves productivos y en zonas cercanas a las fronteras internacionales.Estos territorios ofrecen condiciones favorables para el cultivo, el procesamiento y la salida de la droga hacia mercados internacionales. Mientras la erradicación disminuyó, los enclaves productivos pasaron de siete en 2019 a quince en 2024 y actualmente concentran cerca del 44 % de toda la coca sembrada en Colombia.Para la UNODC, el principal desafío no es únicamente reducir el número de hectáreas cultivadas, sino enfrentar la consolidación de territorios donde la economía de la coca se ha mantenido durante años.
Colombia cerró el 2024 con un nuevo aumento en los cultivos de coca. Según el informe ‘Monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca 2024’, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, y el Gobierno, el país alcanzó las 261.000 hectáreas cultivadas, lo que representa un incremento del 3,5 % frente a las 253.000 hectáreas registradas en 2023.Si bien el crecimiento fue menor al evidenciado en años anteriores, el informe advierte una mayor concentración de los cultivos en áreas estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína, como lo son las fronteras con otros países.Según el estudio, la coca se encuentra cada vez más agrupada en los llamados “enclaves productivos”, los cuales se establecen cuando un territorio, en los últimos cinco años, ha presentado una concentración de cultivos de entre 10 a 12 hectáreas sembradas por kilómetro cuadrado.Mientras en 2019 los enclaves eran 7 y concentraban cerca de 56.000 hectáreas de coca, para 2024 esa cifra alcanzó las 114.000 hectáreas, en 15 enclaves, es decir que estos cultivos se han fortalecido en zonas donde ya existían condiciones favorables para su desarrollo.Estas zonas, además, están conectadas directamente con los laboratorios de procesamiento de la hoja de coca y el transporte de insumos tanto legales como ilegales usados en dichas tareas.Gran parte de estos cultivos se localizan en regiones como el Pacífico, Catatumbo y Putumayo-Caquetá, áreas donde históricamente han coexistido economías ilícitas, presencia de grupos armados y dificultades para la intervención estatal.Los cultivos de coca también han tenido una creciente cercanía a centros poblados y a fronteras internacionales. Según el documento, el 90 % del área cultivada en 2024 se ubicó a menos de 15 kilómetros de un centro poblado, mientras que la distancia promedio a las fronteras se ha reducido significativamente durante las últimas dos décadas.En otra arista, más de la mitad de la coca sembrada está en territorios con alguna figura especial de protección ambiental como lo son comunidades negras (21 %), reservas forestales (14 %) y resguardos indígenas (12 %), mientras que el 4 % de los cultivos se localiza dentro de parques nacionales naturales, siendo los más afectados el Paramillo, Catatumbo Barí y Natural Nukak.En el contexto internacional, Colombia continúa siendo el principal productor de hoja de coca del mundo: junto con Perú y Bolivia, los tres países andinos 376.784 hectáreas cultivadas en 2023, de las que Colombia aportó 253.000 hectáreas, equivalente a cerca de dos terceras partes de toda la coca sembrada en la región.Durante 2024 las autoridades decomisaron 889 toneladas de cocaína, un aumento del 19 % frente a las 746 toneladas registradas en 2023.“Una cantidad considerable de la cocaína que sale de Colombia también es transportada hacia México y, posteriormente, a Estados Unidos, que, aunque ha perdido protagonismo para el tráfico internacional de cocaína, sigue siendo considerado uno de sus mercados más tradicionales. Esta ruta se encuentra, en gran medida, bajo el control de los cárteles mexicanos como el de Jalisco Nueva Generación y Sinaloa, entre otros grupos dedicados al tráfico transnacional de cocaína”, reseñó el informe.El Informe Mundial sobre las Drogas 2025 reportó que el número de consumidores alcanzó los 25 millones de personas y que las incautaciones mundiales llegaron a un récord histórico de 2.275 toneladas.Finalmente, por primera vez en años, la UNODC y el Gobierno colombiano decidieron no publicar la estimación de producción potencial de clorhidrato de cocaína, pues aseguran que la metodología utilizada ya no reflejaba adecuadamente los cambios en productividad y rendimientos observados en los territorios afectados por los cultivos de coca, por lo que se inició un proceso de revisión técnica para actualizar el indicador y mejorar su precisión.
Colombia cerró 2024 con 261.000 hectáreas sembradas con coca, un aumento del 3,5 % frente a las 253.000 hectáreas registradas en 2023, según el informe del Monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca 2024 elaborado por la UNODC y el Gobierno colombiano.En detalle, el informó reveló que esta expansión o aumento no ocurrió de manera uniforme, sino que se concentró en regiones y departamentos específicos, principalmente en zonas cercanas a las fronteras internacionales.Puntualmente, son 10 los municipios que concentran el 50% de las hectáreas cultivadas para 2024:Tumaco (Nariño), 31.300 ha.Tibú (Norte de Santander), 25.911 haEl Tambo (Cauca) 10.326 haPuerto Asís (Putumayo) 9.893 haValle del Guamuez (Putumayo) 8.968 haEl Charco (Nariño) 8.800 haOrito (Putumayo) 7.669 haEl Tarra (Norte de Santander) 7.665 haSan Miguel (Putumayo) 6.411 haRoberto Payán (Nariño) 5.950 ha“Se requiere sumar la coca en 167 municipios para alcanzar la misma concentración del fenómeno de los 10 municipios”, advierte el informe.La región Pacífico continúa siendo el principal núcleo cocalero del país. Allí se localizaron 121.612 hectáreas en 2024, un incremento del 14 % respecto a las 107.078 hectáreas reportadas el año anterior. Esta región concentra casi la mitad de toda la coca sembrada en Colombia y explica buena parte del crecimiento nacional.Por el contrario, la región Putumayo-Caquetá registró una de las mayores reducciones del país. El área sembrada pasó de 56.933 hectáreas en 2023 a 49.190 hectáreas en 2024, una disminución del 14 %. También hubo reducciones en la región Central, donde la coca cayó 7 %, y en Meta-Guaviare, Orinoquía y Amazonía, que mantuvieron tendencias de estabilidad o descenso.19 departamentos con presencia de coca, diez registraron disminuciones, ocho aumentos y uno permaneció estableEl crecimiento se concentró principalmente en Nariño, Cauca y Norte de Santander, que sumaron cerca de 19.000 hectáreas adicionales durante 2024. En contraste, las reducciones más importantes ocurrieron en Putumayo, Caquetá y Antioquia, donde se dejaron de registrar alrededor de 9.000 hectáreas.Allí se han reportado tanto procesos de paz que han incluido erradicación voluntaria, como operaciones militares contra el delito de la producción de cocaína pero también un traslado de las economías ilícitas hacia la minería ilegal.Nariño se consolidó nuevamente como el departamento con mayor presencia de coca en Colombia al alcanzar cerca de 74.500 hectáreas, un incremento del 15 % frente a 2023. Norte de Santander también presentó un crecimiento significativo del 11 %, mientras que Putumayo, aunque sigue ocupando el tercer lugar nacional, redujo su área sembrada en un 12 %.Así las cosas, Nariño, Norte de Santander y Putumayo reúnen el 64 % de toda la coca sembrada en Colombia y, según el análisis histórico del SIMCI, en la última década casi triplicaron la cantidad de cultivos presentes en sus territorios.El informe atribuye parte de esta dinámica a la cercanía con las fronteras. La UNODC señala que los cultivos se han desplazado hacia zonas limítrofes porque estas ofrecen ventajas para el transporte, procesamiento y comercialización de cocaína. En la franja más próxima a las fronteras terrestres, entre 0 y 10 kilómetros, el área sembrada aumentó 8 % durante el último año.Tendencia que se refuerza en el mediano plazo: entre 2019 y 2024, la cantidad de coca ubicada en la franja de 0 a 40 kilómetros de las fronteras terrestres aumentó 70 %, es decir, casi 1,7 veces más que hace cinco años, en especial en Nariño y Catatumbo, territorios que limitan con Ecuador y Venezuela, respectivamente.Otro de los hallazgos relevantes es el crecimiento de los enclaves productivos, territorios donde los cultivos presentan alta densidad, permanencia y especialización, pasando de siete en 2019 a quince en 2024.Además, el área sembrada dentro de ellos se duplicó, al pasar de 56.000 a 114.000 hectáreas. Actualmente concentran el 44 % de toda la coca del país. Según la UNODC, en estos territorios existe una creciente integración entre el cultivo y los procesos de transformación (laboratorios), lo que favorece economías ilegales más estables.El 90 % de la coca detectada en 2024 se localiza en territorios donde el cultivo ha permanecido de manera continua durante los últimos diez años. Para la UNODC, esta concentración fortalece la dependencia económica de estos territorios frente a las economías ilícitas y representa uno de los mayores desafíos para las políticas de sustitución y desarrollo rural.
La publicación del informe de cultivos ilícitos de la ONU antes de las elecciones presidenciales podría tener efectos políticos negativos para el gobierno Petro y para su candidato, según advirtió el director del Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas (Cesed) de la Universidad de los Andes, Michael Weintraub. En diálogo con Mañanas Blu 10:30, el experto analizó el impacto electoral que genera el retraso de este documento del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci).Impacto electoral del informe de la ONU en ColombiaEl reporte de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) se conocerá después de la segunda vuelta presidencial. Al respecto, Weintraub afirmó: “Es evidente que publicar el informe antes de elecciones podría tener efectos políticos negativos para el gobierno de Gustavo Petro y para candidato del pacto, dado que el informe de 2023 pues mostró un aumento importante en hectáreas cultivadas como en producción potencial”.El director del Cesed aclaró que no tiene pruebas directas sobre una manipulación del calendario: “No tengo evidencia que la decisión de postergar el reporte se deba a eso”. Sin embargo, reconoció que en esta coyuntura confluyen dos elementos complejos. “Es un debate técnico legítimo como hemos estado hablando, y también la demora se podría, pues tiene que ver seguramente con conveniencia política, y es re difícil separar las dos cosas en este momento”, explicó.Fallas metodológicas en la medición de cocaína potencialEl debate técnico central gira en torno a la forma en que Naciones Unidas calcula el narcotráfico. El académico defendió el censo de hectáreas sembradas, pero cuestionó con severidad la estimación de la droga producida. “Estoy de acuerdo de que la metodología para calcular la producción potencial de cocaína está mal. Sí, hay que actualizar la metodología o incluso de nuevo dejarlo”, aseveró.Para el investigador, este indicador acumula un margen de error crítico en cada fase de su cadena de suposiciones, que incluye rendimientos de hoja y factores de conversión a clorhidrato. “Es una metodología poca transparente porque de hecho cuando uno intenta, y lo hemos hecho, intentar replicar la metodología no es fácil”, sentenció Weintraub.Escuche la entrevista completa aquí:
El mercado mundial de la cocaína es el que más rápido crece a nivel global de entre todas las drogas y la ONU atribuye esa expansión al aumento de la producción en Sudamérica, especialmente en Colombia, y a una creciente demanda en otras regiones emergentes como África y Asia.El informe anual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), publicado este jueves en Viena, destaca que la producción mundial de cocaína habría superado las 3.700 toneladas en 2023, un 34 % más que en 2022.Esta expansión de la oferta se explica, en particular, por el caso de Colombia, donde crecieron tanto el área de cultivo ilícito de coca como la capacidad de producción en los laboratorios ilegales.La JIFE, un órgano cuasi judicial del sistema de Naciones Unidas que vela por el cumplimiento de los tratados internacionales contra las drogas, señala que el crecimiento del mercado no es solo cuantitativo sino que también se ha diversificado y es más global.Aunque los dos mayores mercados de la cocaína siguen siendo Europa y América del Norte, las rutas ilegales de esta droga alcanzan ya "todas las regiones del mundo", incluida África, que hasta hace poco era sólo una región de tránsito, o Asia, donde su presencia hasta hace poco era residual.En Europa occidental y central, por quinto año consecutivo, las incautaciones en 2023 superaron a las de Norteamérica, confirmando a la región como el principal destino de esta droga.Según la JIFE, entre enero de 2019 y junio de 2024 se incautaron más de 1.826 toneladas de drogas con destino a puertos europeos, y el 82 % de ese volumen correspondió a la cocaína con 1.487 toneladas.El aumento de la producción de cocaína impulsa la expansión de esa droga en nuevas regiones, como África, donde las incautaciones crecieron un 48 % en 2023 respecto a 2022.Entre 2013 y 2023, el número de consumidores de cocaína habría pasado de 17 a 25 millones, con señales de expansión hacia África y Asia, señala el informe, que cita datos de Naciones Unidas."Hay una tendencia al alza en el consumo de cocaína en todo el continente, especialmente en África Occidental, Central y Austral, y al menos 4.700 personas han recibido tratamiento por trastorno por consumo de cocaína en los últimos años", señala el informe sobre África.En el sur de Asia, la JIFE destaca un importante aumento de incautaciones, lo que muestra un mercado en expansión. El documento advierte además de técnicas de ocultación cada vez más sofisticadas, como alterar químicamente la cocaína para que no sea detectable en controles rutinarios, y camuflarla mezclándola o integrándola en "materiales portadores" como plásticos o tejidos.En Sudamérica, el informe ilustra el efecto corrosivo del auge del narcotráfico con el caso de Ecuador, donde en 2024 se incautaron más de 290 toneladas de cocaína, más de un 30 % por encima de 2023, en un entorno marcado por la violencia."En Sudamérica, el impacto del aumento del tráfico de cocaína se ha sentido especialmente en Ecuador, que en los últimos años ha vivido una ola de violencia letal causada tanto por grupos criminales locales como transnacionales", señala la JIFE.En ese país, se registraron 6.964 muertes violentas en 2024, con una tasa de 38,76 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que supone que esa tasa se quintuplicó en cinco años.
En Antioquia sólo se conoce de un operativo contra cultivos ilícitos durante 2025 que dejó 13 policías muertos en Amalfi. La gobernación está alerta porque hay más de 23.000 hectáreas de coca sembradas. Hay preocupación en Antioquia por los cultivos ilícitos que no solo habrían aumentado en los últimos años sino que al parecer carecen de operativos que los contrarresten.Así lo dijo el secretario de Seguridad del departamento, Luis Martínez, quien indicó que la única operación de la que se tuvo conocimiento, por el fatídico desenlace, fue la acontecida en Amalfi, que dejó 13 policías muertos, grupo que adelantaba aspersión manual, por lo que cuestionan el rol del Gobierno nacional en este flagelo.“Esa es la única actividad que yo como secretario de seguridad tuve conocimiento y eso por el hecho que se presentó. Lo único que sí tengo que dejar claro es que el departamento tiene más de 23 000 ha de coca sembradas. Aquí el Gobierno nacional no ha hecho absolutamente nada para acabar con ese flagelo”, Dijo.Martínez cuestionó la violencia que sigue generando la disputa que sostienen, justamente por el narcotráfico y asuntos como estos cultivos, los miembros de las guerrillas del ELN y las disidencias de las Farc, contra el Clan del Golfo.En contraste, la Dirección de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, de la Agencia de Renovación del Territorio, indicó que en el departamento de Antioquia, hasta el 10 de diciembre, se reportaron hectáreas en sustitución en los municipios de Anorí (516), Briceño (322), Cáceres (326), Ituango (225, en el marco del PNIS y RenHacemos) y Tarazá (534), cifras que corresponden a los registros administrativos de estos programas.En total, el consolidado para el departamento asciende a 1.923 hectáreas en sustitución, según el mencionado reporte.
El ministro de Justicia, Andrés Idárraga, confirmó en entrevista con Mañanas Blu que el Gobierno nacional se alista para reanudar la erradicación de cultivos de hoja de coca mediante aspersión con glifosato usando drones, una modalidad que, según explicó, será terrestre, focalizada y bajo estrictos controles ambientales y de seguridad.De acuerdo con Idárraga, los primeros territorios donde se implementará esta estrategia están ubicados en el departamento del Cauca. “Hay predeterminados 17 municipios en el departamento del Cauca”, señaló el ministro, tras precisar que la decisión se adoptó luego de que el comité técnico interinstitucional PCAT aprobara la aspersión terrestre con siete votos a favor de los siete asistentes.El jefe de la cartera de Justicia explicó que, una vez surtida esta aprobación, el proceso pasa a la última revisión por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). Cuándo y dónde comenzará la aspersión con glifosatoSi ese visto bueno se otorga, el Gobierno espera que las operaciones comiencen la próxima semana. “Esperaríamos que más tarde, la próxima semana arranquemos, reitero, por el departamento del Cauca”, afirmó.Idárraga aclaró que, aunque ya se habla de 17 municipios, la definición final de los puntos específicos estará a cargo del Ejército y la Policía, debido a que estas operaciones requieren acompañamiento y control de la Fuerza Pública en terreno. “Esa operación, sea en el Cauca o en cualquier otro lugar, requiere un cubrimiento de Ejército”, indicó.Sobre la modalidad, el ministro insistió en que no se trata de aspersión aérea, como la que en el pasado se hacía con avionetas. Según explicó, los drones operan a muy baja altura y son controlados visualmente desde tierra, lo que, desde el punto de vista técnico y normativo, los clasifica como aspersión terrestre. “No es masiva, es controlada y supervisada desde tierra”, dijo.El ministro también detalló que esta estrategia será complementaria a otras acciones contra los cultivos ilícitos y no reemplazará programas como la sustitución voluntaria. En ese sentido, aseguró que la fumigación con drones se enfocará únicamente en zonas donde, según el Gobierno, los campesinos están siendo obligados por estructuras criminales a sembrar hoja de coca. “No estamos involucrando territorios de grupos étnicos ni zonas donde hay sustitución voluntaria”, afirmó.Cómo se realizará la aspersión con glifosatoEn cuanto a la seguridad, Idárraga confirmó que las operaciones estarán custodiadas por la Fuerza Pública debido a los riesgos que persisten en estas zonas. Reconoció que, aunque el uso de drones reduce la exposición directa del personal, siguen existiendo amenazas como ataques o asonadas. Por ello, insistió en que la definición de los territorios será una decisión conjunta entre Ejército y Policía.El ministro explicó además que los drones serán operados por la Policía Nacional, entidad que los adquirió desde 2018 y que cuenta con personal entrenado para su manejo. Según Idárraga, esta tecnología permite reducir la llamada “deriva”, es decir, la dispersión del químico hacia cultivos o zonas no objetivo, lo que minimiza impactos ambientales.Finalmente, indicó que aún no es posible precisar cuántas hectáreas serán intervenidas bajo esta modalidad, debido a que se trata de una estrategia focalizada y no masiva. “Cuantificar el nivel de hectáreas a las que se le va a apuntar en este momento no es determinable”, concluyó.
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) aclaró el alcance del instrumento ambiental que regula el Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos con Glifosato (PECIG), adelantado por la Policía Nacional, y reiteró que las actividades de aspersión terrestre cuentan con autorización vigente y están sujetas a seguimiento ambiental.Según informó la entidad, el programa tuvo inicialmente un Plan de Manejo Ambiental otorgado en 2001, el cual fue suspendido en 2015. Posteriormente, en diciembre de 2016, la Anla autorizó la erradicación mediante aspersión terrestre con glifosato utilizando técnicas como bombas de espalda, equipos estacionarios y la modalidad EATBAND, que corresponde al uso de drones.Esta autorización estableció que, para implementar la aspersión con drones, la Policía Nacional debe contar con un aval técnico emitido por el Comité Técnico Interinstitucional, liderado por el Ministerio de Justicia y del Derecho.La Anla precisó que, en el marco de estas actividades, no es necesario expedir un nuevo instrumento ambiental dado que la autorización para las técnicas de aspersión terrestre se encuentra vigente. Una vez la Policía Nacional presente el aval del estudio de calibración y deriva, la autoridad ambiental verificará su cumplimiento antes del inicio de la modalidad EATBAND.En relación con las medidas de protección ambiental, la entidad recordó que en septiembre de 2025 actualizó, mediante seguimiento, el acto administrativo que respalda el programa. Esta actualización fortaleció las obligaciones ambientales, incluyendo la incorporación de áreas de exclusión como las zonas de producción de alimentos del sector agrícola, el ajuste de los límites permisibles de residuos de glifosato y su metabolito en el agua, la actualización del plan de contingencias y la inclusión de fichas de gestión social en el Plan de Manejo Ambiental.
La sostenibilidad en la industria hotelera ha dejado de medirse únicamente por indicadores ambientales. Aunque la reducción del consumo de agua, energía o plásticos sigue siendo una prioridad, cada vez cobra más fuerza un enfoque que también busca generar oportunidades para las comunidades, promover la inclusión laboral y fortalecer el trabajo conjunto con organizaciones sociales.Así lo explicó Agustina Nadellini, líder de Up for People en América, quien considera que el reto del sector es demostrar que la sostenibilidad no puede limitarse al discurso, sino traducirse en acciones que tengan un impacto real sobre las personas.Uno de los ejes de este modelo es el voluntariado corporativo. A través de diferentes jornadas durante el año, colaboradores participan en actividades con fundaciones que apoyan a niños en condición de vulnerabilidad, entregando alimentos, juguetes y otros insumos. A esto se suman iniciativas de economía circular, en las que la ropa donada por los propios empleados se intercambia por alimentos no perecederos que posteriormente son destinados a organizaciones sociales.La inclusión laboral también hace parte de esta transformación. En Colombia, por ejemplo, se desarrollan programas que facilitan el acceso al empleo de personas con síndrome de Down o discapacidad intelectual, en alianza con fundaciones especializadas. El propósito es ofrecer oportunidades de trabajo formal que contribuyan a su autonomía económica y a una mayor inclusión en el mercado laboral.Otra de las iniciativas busca brindar apoyo a familias con niños que deben desplazarse para recibir tratamientos médicos o cumplir actividades organizadas por fundaciones. La idea es que los menores puedan permanecer acompañados por sus familiares durante estos procesos, aprovechando la infraestructura hotelera como una herramienta de apoyo.Nadellini explicó que el impacto de estos programas se mide a través de indicadores como el número de beneficiarios, voluntarios y donaciones, además de la capacidad de adaptar las iniciativas a las necesidades específicas de cada comunidad.Este modelo hace parte de la estrategia de sostenibilidad de Minor Hotels, que divide su trabajo entre los programas Up for Planet, enfocado en el cuidado del medio ambiente, y Up for People, orientado al desarrollo de las comunidades. "La sostenibilidad llegó para quedarse. No solo se trata de cuidar el planeta, sino también de construir comunidades más fuertes, inclusivas y con mejores oportunidades para las futuras generaciones", concluyó Nadellini.
Saber qué hacer y cómo reacciona el cuerpo tras el sismo de magnitud 7,4 registrado este lunes 10 de agosto en Colombia es clave para recuperar la tranquilidad. El evento, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, se percibió en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Pereira y Manizales, convirtiéndose en el más fuerte de la última década en el país, según reportó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).Frente a sensaciones físicas persistentes como la percepción de que el suelo se sigue moviendo, Denisse Morales, directora de la Maestría en Psicología Clínica de la Universidad de San Buenaventura, Bogotá, explicó las causas médicas de este fenómeno y estructuró pautas de manejo emocional.Qué es el síndrome de mareo postsismoLa especialista señaló que manifestaciones como mareo, taquicardia, insomnio, dificultad para concentrarse o temor a ingresar a edificios responden a una activación del sistema de alarma del cuerpo para protegerse.De acuerdo con un estudio publicado en 2021 por la revista científica PLOS ONE sobre los terremotos de Kumamoto (Japón, 2016) citado por la institución, de 4.231 personas encuestadas, 1.543 mantuvieron la sensación de mareo posterior al evento. Este fenómeno combina la respuesta del oído interno, encargado del equilibrio, el sistema nervioso y factores emocionales como la ansiedad.Las réplicas del movimiento telúrico reactivan temporalmente la vigilancia del organismo, por lo que la calma suele retornar de forma paulatina.Cinco consejos psicológicos tras el temblor de 7.4Para controlar la respuesta de alerta sin descuidar las medidas de prevención ante posibles réplicas, Morales entregó cinco recomendaciones prácticas:Anclar el cuerpo: sentarse con ambos pies apoyados firmemente en el piso, fijar la vista en un punto fijo de la pared y nombrar en voz alta cinco objetos a su alrededor para devolver estabilidad al cerebro.Alargar la exhalación: inhalar contando hasta cuatro y expulsar el aire lentamente contando hasta seis. Repetir la secuencia durante dos minutos para bajar las pulsaciones del corazón.Limitar el uso del teléfono celular: revisar de forma puntual las fuentes oficiales del SGC y la UNGRD, evitando la sobreexposición a imágenes o videos de la emergencia que incrementen la ansiedad.Hablar con claridad a los niños: explicarles con palabras sencillas lo ocurrido y las acciones a seguir si vuelve a temblar, manteniendo las rutinas habituales de alimentación y sueño.Estructurar un plan de acción: Definir un punto de encuentro familiar, despejar las vías de evacuación de la vivienda y alistar una maleta de emergencia con agua, botiquín, linterna, radio y documentos.¿Cuándo solicitar atención médica o psicológica?El análisis académico establece que se debe buscar ayuda profesional si los síntomas no ceden al cabo de una semana; si la persona no logra dormir, comer o laborar; si existe evasión a ingresar a inmuebles o si un menor de edad registra regresiones conductuales.Asimismo, si el mareo se acompaña de vómito intenso, zumbidos constantes o pérdida de audición, la recomendación es acudir a valoración médica para descartar cuadros de vértigo y evitar la automedicación.El Ministerio de Salud cuenta con la línea gratuita 106 para atención en salud mental las 24 horas, mientras que las emergencias inmediatas se atienden a través del número 123.
Como consecuencia del terremoto registrado en Colombia y con el propósito de proteger la integridad de colaboradores, empresarios y usuarios, las Cámaras de Comercio de Pereira, Cali, Quibdó, Buga, Cartago, Manizales, Armenia y Buenaventura modificaron temporalmente la atención presencial en sus sedes. La medida se mantendrá mientras se adelantan las inspecciones técnicas para determinar las condiciones de seguridad de las edificaciones y establecer las reparaciones locativas que sean necesarias.La decisión fue adoptada en el marco de lo establecido por la Circular Externa 100-000002 de 2022 de la Superintendencia de Sociedades, que permite a las cámaras de comercio modificar temporalmente la atención presencial cuando se presentan circunstancias extraordinarias o situaciones de fuerza mayor. Sin embargo, la normativa establece que estas entidades deben garantizar la continuidad de los servicios mediante sus canales virtuales e informar oportunamente a los usuarios y a la autoridad de supervisión sobre cualquier modificación en la prestación del servicio.Por esta razón, los servicios registrales y demás trámites a cargo de las Cámaras de Comercio no quedan suspendidos. Los empresarios y ciudadanos podrán continuar realizando sus diligencias a través de los canales virtuales habilitados por cada entidad, los cuales se encuentran disponibles las 24 horas del día, los siete días de la semana.La modificación temporal de la atención presencial aplica para las Cámaras de Comercio de Pereira, Cali, Quibdó, Buga, Cartago, Manizales, Armenia y Buenaventura. En cada una de estas ciudades se adelantan las respectivas verificaciones técnicas para establecer si las instalaciones presentan afectaciones derivadas del movimiento telúrico y determinar las condiciones necesarias para retomar la atención al público de manera segura.De acuerdo con la información suministrada por la Red de Cámaras de Comercio de Colombia, la atención presencial será restablecida una vez finalicen las inspecciones y se compruebe que existen las condiciones adecuadas para garantizar la seguridad tanto de los trabajadores como de los usuarios. Cualquier cambio en los horarios o en las condiciones de atención será comunicado por cada Cámara de Comercio mediante sus canales oficiales.Finalmente, la Red de Cámaras de Comercio recomendó consultar los sitios web y las redes sociales oficiales de cada entidad para conocer el estado de la atención presencial y acceder a los canales virtuales disponibles para realizar trámites y servicios mientras se normaliza la atención en las sedes físicas.
El Operador Nacional de Juegos realizó el sorteo del Baloto y Baloto Revancha correspondiente a este lunes, 10 de agosto de 2026, dos de los juegos de azar con los premios acumulados más altos del país.En esta jornada, miles de colombianos estuvieron atentos a los resultados con la expectativa de quedarse con el premio mayor. A continuación, puede consultar los números ganadores de ambas modalidades y conocer cómo quedaron los acumulados para el siguiente sorteo.Números ganadores del Baloto y Baloto RevanchaEstos son los resultados del sorteo de este lunes, 10 de agosto de 2026.BalotoNúmeros ganadores: 14 - 04 - 35 - 27 - 19.Super Balota: 14.Baloto RevanchaNúmeros ganadores: 31 - 13 - 21 - 36 - 09.Super Balota: 03.¿Cómo quedaron los premios del Baloto y Revancha?Si bien el resultado del premio mayor se conoce al finalizar el sorteo, el Operador Nacional de Juegos también publica el balance de ganadores en cada una de las categorías de premiación, desde los cinco aciertos con Super Balota hasta los premios por aproximaciones.En esta publicación se actualizarán el número de ganadores, los valores entregados en cada categoría y el reporte oficial de premiación una vez la información sea divulgada.¿Cuánto está acumulado el Baloto y la Revancha?Para este lunes, 10 de agosto de 2026, el Baloto ofrece un premio acumulado de $52.000 millones, mientras que la modalidad Revancha entrega un acumulado de $10.000 millones.En caso de que no se registre un ganador del premio mayor, ambos acumulados aumentarán para el próximo sorteo, programado para el miércoles, de acuerdo con el calendario oficial del juego.Los jugadores pueden verificar sus resultados y validar los tiquetes adquiridos en los puntos de venta autorizados o mediante los canales oficiales del operador en todo el país.
El sorteo número 586 de MiLoto, jugado este lunes, 10 de agosto de 2026, dejó miles de ganadores en todo el país. En esta edición, el acumulado que estaba en juego alcanzó los $450 millones de pesos.A continuación, te mostramos los números ganadores, el desglose de premios por cantidad de aciertos y el nuevo monto acumulado para el próximo sorteo.Números ganadores de MiLoto 10 de agosto (Sorteo 586)La combinación ganadora del sorteo 586 de este lunes 10 de agosto de 2026 fue: 02 - 19 - 14 - 29 - 08.¿Cómo jugar MiLoto?Elige tus números: Selecciona 5 números del 1 al 39. Puedes elegirlos tú mismo o pedirlos de forma automática (al azar).Costo del boleto: Cada jugada tiene un costo accesible para los apostadores.¿Cómo ganar?: Ganas si aciertas a 5, 4, 3 o 2 de los números sorteados.Puntos de venta: Puedes comprar tu tiquete en los puntos autorizados de Gana, Paga Todo, Suchance, Jer, entre otros operadores de red a nivel nacional, o de forma virtual a través de la plataforma web oficial.