La erradicación manual forzosa de cultivos de coca registró una fuerte reducción durante 2024, en contraste con el aumento del área sembrada reportado en el país.De acuerdo con el informe Monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca 2024 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, las hectáreas intervenidas mediante esta estrategia pasaron de 20.325 en 2023 a 9.403 en 2024.Esto representa una caída del 54 % en las acciones de erradicación manual, que a su vez es uno de los principales mecanismos utilizados por el Estado para combatir los cultivos ilícitos.La reducción ocurre cuando Colombia alcanzó las 261.000 hectáreas sembradas en 2024, frente a las 253.000 registradas el año anterior. Aunque la UNODC no establece una relación directa, las cifras muestran que el descenso de las labores de erradicación coincidió con un incremento del 3,5 % en el área cultivada a nivel nacional.Además, se resalta que Putumayo concentró el 87 % del total de área intervenida por erradicación manual forzosa convirtiéndose en el departamento donde se ejecutó la mayor parte de las operaciones realizadas durante el año.Cabe recordar que allí se han adelantado tareas de erradicación voluntaria en medio de los compromisos de la conversación de paz entre el Gobierno y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.Por otra parte, el informe también advierte que la coca se encuentra cada vez más concentrada en territorios especializados conocidos como enclaves productivos y en zonas cercanas a las fronteras internacionales.Estos territorios ofrecen condiciones favorables para el cultivo, el procesamiento y la salida de la droga hacia mercados internacionales. Mientras la erradicación disminuyó, los enclaves productivos pasaron de siete en 2019 a quince en 2024 y actualmente concentran cerca del 44 % de toda la coca sembrada en Colombia.Para la UNODC, el principal desafío no es únicamente reducir el número de hectáreas cultivadas, sino enfrentar la consolidación de territorios donde la economía de la coca se ha mantenido durante años.
Colombia cerró el 2024 con un nuevo aumento en los cultivos de coca. Según el informe ‘Monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca 2024’, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, y el Gobierno, el país alcanzó las 261.000 hectáreas cultivadas, lo que representa un incremento del 3,5 % frente a las 253.000 hectáreas registradas en 2023.Si bien el crecimiento fue menor al evidenciado en años anteriores, el informe advierte una mayor concentración de los cultivos en áreas estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína, como lo son las fronteras con otros países.Según el estudio, la coca se encuentra cada vez más agrupada en los llamados “enclaves productivos”, los cuales se establecen cuando un territorio, en los últimos cinco años, ha presentado una concentración de cultivos de entre 10 a 12 hectáreas sembradas por kilómetro cuadrado.Mientras en 2019 los enclaves eran 7 y concentraban cerca de 56.000 hectáreas de coca, para 2024 esa cifra alcanzó las 114.000 hectáreas, en 15 enclaves, es decir que estos cultivos se han fortalecido en zonas donde ya existían condiciones favorables para su desarrollo.Estas zonas, además, están conectadas directamente con los laboratorios de procesamiento de la hoja de coca y el transporte de insumos tanto legales como ilegales usados en dichas tareas.Gran parte de estos cultivos se localizan en regiones como el Pacífico, Catatumbo y Putumayo-Caquetá, áreas donde históricamente han coexistido economías ilícitas, presencia de grupos armados y dificultades para la intervención estatal.Los cultivos de coca también han tenido una creciente cercanía a centros poblados y a fronteras internacionales. Según el documento, el 90 % del área cultivada en 2024 se ubicó a menos de 15 kilómetros de un centro poblado, mientras que la distancia promedio a las fronteras se ha reducido significativamente durante las últimas dos décadas.En otra arista, más de la mitad de la coca sembrada está en territorios con alguna figura especial de protección ambiental como lo son comunidades negras (21 %), reservas forestales (14 %) y resguardos indígenas (12 %), mientras que el 4 % de los cultivos se localiza dentro de parques nacionales naturales, siendo los más afectados el Paramillo, Catatumbo Barí y Natural Nukak.En el contexto internacional, Colombia continúa siendo el principal productor de hoja de coca del mundo: junto con Perú y Bolivia, los tres países andinos 376.784 hectáreas cultivadas en 2023, de las que Colombia aportó 253.000 hectáreas, equivalente a cerca de dos terceras partes de toda la coca sembrada en la región.Durante 2024 las autoridades decomisaron 889 toneladas de cocaína, un aumento del 19 % frente a las 746 toneladas registradas en 2023.“Una cantidad considerable de la cocaína que sale de Colombia también es transportada hacia México y, posteriormente, a Estados Unidos, que, aunque ha perdido protagonismo para el tráfico internacional de cocaína, sigue siendo considerado uno de sus mercados más tradicionales. Esta ruta se encuentra, en gran medida, bajo el control de los cárteles mexicanos como el de Jalisco Nueva Generación y Sinaloa, entre otros grupos dedicados al tráfico transnacional de cocaína”, reseñó el informe.El Informe Mundial sobre las Drogas 2025 reportó que el número de consumidores alcanzó los 25 millones de personas y que las incautaciones mundiales llegaron a un récord histórico de 2.275 toneladas.Finalmente, por primera vez en años, la UNODC y el Gobierno colombiano decidieron no publicar la estimación de producción potencial de clorhidrato de cocaína, pues aseguran que la metodología utilizada ya no reflejaba adecuadamente los cambios en productividad y rendimientos observados en los territorios afectados por los cultivos de coca, por lo que se inició un proceso de revisión técnica para actualizar el indicador y mejorar su precisión.
Colombia cerró 2024 con 261.000 hectáreas sembradas con coca, un aumento del 3,5 % frente a las 253.000 hectáreas registradas en 2023, según el informe del Monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca 2024 elaborado por la UNODC y el Gobierno colombiano.En detalle, el informó reveló que esta expansión o aumento no ocurrió de manera uniforme, sino que se concentró en regiones y departamentos específicos, principalmente en zonas cercanas a las fronteras internacionales.Puntualmente, son 10 los municipios que concentran el 50% de las hectáreas cultivadas para 2024:Tumaco (Nariño), 31.300 ha.Tibú (Norte de Santander), 25.911 haEl Tambo (Cauca) 10.326 haPuerto Asís (Putumayo) 9.893 haValle del Guamuez (Putumayo) 8.968 haEl Charco (Nariño) 8.800 haOrito (Putumayo) 7.669 haEl Tarra (Norte de Santander) 7.665 haSan Miguel (Putumayo) 6.411 haRoberto Payán (Nariño) 5.950 ha“Se requiere sumar la coca en 167 municipios para alcanzar la misma concentración del fenómeno de los 10 municipios”, advierte el informe.La región Pacífico continúa siendo el principal núcleo cocalero del país. Allí se localizaron 121.612 hectáreas en 2024, un incremento del 14 % respecto a las 107.078 hectáreas reportadas el año anterior. Esta región concentra casi la mitad de toda la coca sembrada en Colombia y explica buena parte del crecimiento nacional.Por el contrario, la región Putumayo-Caquetá registró una de las mayores reducciones del país. El área sembrada pasó de 56.933 hectáreas en 2023 a 49.190 hectáreas en 2024, una disminución del 14 %. También hubo reducciones en la región Central, donde la coca cayó 7 %, y en Meta-Guaviare, Orinoquía y Amazonía, que mantuvieron tendencias de estabilidad o descenso.19 departamentos con presencia de coca, diez registraron disminuciones, ocho aumentos y uno permaneció estableEl crecimiento se concentró principalmente en Nariño, Cauca y Norte de Santander, que sumaron cerca de 19.000 hectáreas adicionales durante 2024. En contraste, las reducciones más importantes ocurrieron en Putumayo, Caquetá y Antioquia, donde se dejaron de registrar alrededor de 9.000 hectáreas.Allí se han reportado tanto procesos de paz que han incluido erradicación voluntaria, como operaciones militares contra el delito de la producción de cocaína pero también un traslado de las economías ilícitas hacia la minería ilegal.Nariño se consolidó nuevamente como el departamento con mayor presencia de coca en Colombia al alcanzar cerca de 74.500 hectáreas, un incremento del 15 % frente a 2023. Norte de Santander también presentó un crecimiento significativo del 11 %, mientras que Putumayo, aunque sigue ocupando el tercer lugar nacional, redujo su área sembrada en un 12 %.Así las cosas, Nariño, Norte de Santander y Putumayo reúnen el 64 % de toda la coca sembrada en Colombia y, según el análisis histórico del SIMCI, en la última década casi triplicaron la cantidad de cultivos presentes en sus territorios.El informe atribuye parte de esta dinámica a la cercanía con las fronteras. La UNODC señala que los cultivos se han desplazado hacia zonas limítrofes porque estas ofrecen ventajas para el transporte, procesamiento y comercialización de cocaína. En la franja más próxima a las fronteras terrestres, entre 0 y 10 kilómetros, el área sembrada aumentó 8 % durante el último año.Tendencia que se refuerza en el mediano plazo: entre 2019 y 2024, la cantidad de coca ubicada en la franja de 0 a 40 kilómetros de las fronteras terrestres aumentó 70 %, es decir, casi 1,7 veces más que hace cinco años, en especial en Nariño y Catatumbo, territorios que limitan con Ecuador y Venezuela, respectivamente.Otro de los hallazgos relevantes es el crecimiento de los enclaves productivos, territorios donde los cultivos presentan alta densidad, permanencia y especialización, pasando de siete en 2019 a quince en 2024.Además, el área sembrada dentro de ellos se duplicó, al pasar de 56.000 a 114.000 hectáreas. Actualmente concentran el 44 % de toda la coca del país. Según la UNODC, en estos territorios existe una creciente integración entre el cultivo y los procesos de transformación (laboratorios), lo que favorece economías ilegales más estables.El 90 % de la coca detectada en 2024 se localiza en territorios donde el cultivo ha permanecido de manera continua durante los últimos diez años. Para la UNODC, esta concentración fortalece la dependencia económica de estos territorios frente a las economías ilícitas y representa uno de los mayores desafíos para las políticas de sustitución y desarrollo rural.
La publicación del informe de cultivos ilícitos de la ONU antes de las elecciones presidenciales podría tener efectos políticos negativos para el gobierno Petro y para su candidato, según advirtió el director del Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas (Cesed) de la Universidad de los Andes, Michael Weintraub. En diálogo con Mañanas Blu 10:30, el experto analizó el impacto electoral que genera el retraso de este documento del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci).Impacto electoral del informe de la ONU en ColombiaEl reporte de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) se conocerá después de la segunda vuelta presidencial. Al respecto, Weintraub afirmó: “Es evidente que publicar el informe antes de elecciones podría tener efectos políticos negativos para el gobierno de Gustavo Petro y para candidato del pacto, dado que el informe de 2023 pues mostró un aumento importante en hectáreas cultivadas como en producción potencial”.El director del Cesed aclaró que no tiene pruebas directas sobre una manipulación del calendario: “No tengo evidencia que la decisión de postergar el reporte se deba a eso”. Sin embargo, reconoció que en esta coyuntura confluyen dos elementos complejos. “Es un debate técnico legítimo como hemos estado hablando, y también la demora se podría, pues tiene que ver seguramente con conveniencia política, y es re difícil separar las dos cosas en este momento”, explicó.Fallas metodológicas en la medición de cocaína potencialEl debate técnico central gira en torno a la forma en que Naciones Unidas calcula el narcotráfico. El académico defendió el censo de hectáreas sembradas, pero cuestionó con severidad la estimación de la droga producida. “Estoy de acuerdo de que la metodología para calcular la producción potencial de cocaína está mal. Sí, hay que actualizar la metodología o incluso de nuevo dejarlo”, aseveró.Para el investigador, este indicador acumula un margen de error crítico en cada fase de su cadena de suposiciones, que incluye rendimientos de hoja y factores de conversión a clorhidrato. “Es una metodología poca transparente porque de hecho cuando uno intenta, y lo hemos hecho, intentar replicar la metodología no es fácil”, sentenció Weintraub.Escuche la entrevista completa aquí:
El mercado mundial de la cocaína es el que más rápido crece a nivel global de entre todas las drogas y la ONU atribuye esa expansión al aumento de la producción en Sudamérica, especialmente en Colombia, y a una creciente demanda en otras regiones emergentes como África y Asia.El informe anual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), publicado este jueves en Viena, destaca que la producción mundial de cocaína habría superado las 3.700 toneladas en 2023, un 34 % más que en 2022.Esta expansión de la oferta se explica, en particular, por el caso de Colombia, donde crecieron tanto el área de cultivo ilícito de coca como la capacidad de producción en los laboratorios ilegales.La JIFE, un órgano cuasi judicial del sistema de Naciones Unidas que vela por el cumplimiento de los tratados internacionales contra las drogas, señala que el crecimiento del mercado no es solo cuantitativo sino que también se ha diversificado y es más global.Aunque los dos mayores mercados de la cocaína siguen siendo Europa y América del Norte, las rutas ilegales de esta droga alcanzan ya "todas las regiones del mundo", incluida África, que hasta hace poco era sólo una región de tránsito, o Asia, donde su presencia hasta hace poco era residual.En Europa occidental y central, por quinto año consecutivo, las incautaciones en 2023 superaron a las de Norteamérica, confirmando a la región como el principal destino de esta droga.Según la JIFE, entre enero de 2019 y junio de 2024 se incautaron más de 1.826 toneladas de drogas con destino a puertos europeos, y el 82 % de ese volumen correspondió a la cocaína con 1.487 toneladas.El aumento de la producción de cocaína impulsa la expansión de esa droga en nuevas regiones, como África, donde las incautaciones crecieron un 48 % en 2023 respecto a 2022.Entre 2013 y 2023, el número de consumidores de cocaína habría pasado de 17 a 25 millones, con señales de expansión hacia África y Asia, señala el informe, que cita datos de Naciones Unidas."Hay una tendencia al alza en el consumo de cocaína en todo el continente, especialmente en África Occidental, Central y Austral, y al menos 4.700 personas han recibido tratamiento por trastorno por consumo de cocaína en los últimos años", señala el informe sobre África.En el sur de Asia, la JIFE destaca un importante aumento de incautaciones, lo que muestra un mercado en expansión. El documento advierte además de técnicas de ocultación cada vez más sofisticadas, como alterar químicamente la cocaína para que no sea detectable en controles rutinarios, y camuflarla mezclándola o integrándola en "materiales portadores" como plásticos o tejidos.En Sudamérica, el informe ilustra el efecto corrosivo del auge del narcotráfico con el caso de Ecuador, donde en 2024 se incautaron más de 290 toneladas de cocaína, más de un 30 % por encima de 2023, en un entorno marcado por la violencia."En Sudamérica, el impacto del aumento del tráfico de cocaína se ha sentido especialmente en Ecuador, que en los últimos años ha vivido una ola de violencia letal causada tanto por grupos criminales locales como transnacionales", señala la JIFE.En ese país, se registraron 6.964 muertes violentas en 2024, con una tasa de 38,76 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que supone que esa tasa se quintuplicó en cinco años.
En Antioquia sólo se conoce de un operativo contra cultivos ilícitos durante 2025 que dejó 13 policías muertos en Amalfi. La gobernación está alerta porque hay más de 23.000 hectáreas de coca sembradas. Hay preocupación en Antioquia por los cultivos ilícitos que no solo habrían aumentado en los últimos años sino que al parecer carecen de operativos que los contrarresten.Así lo dijo el secretario de Seguridad del departamento, Luis Martínez, quien indicó que la única operación de la que se tuvo conocimiento, por el fatídico desenlace, fue la acontecida en Amalfi, que dejó 13 policías muertos, grupo que adelantaba aspersión manual, por lo que cuestionan el rol del Gobierno nacional en este flagelo.“Esa es la única actividad que yo como secretario de seguridad tuve conocimiento y eso por el hecho que se presentó. Lo único que sí tengo que dejar claro es que el departamento tiene más de 23 000 ha de coca sembradas. Aquí el Gobierno nacional no ha hecho absolutamente nada para acabar con ese flagelo”, Dijo.Martínez cuestionó la violencia que sigue generando la disputa que sostienen, justamente por el narcotráfico y asuntos como estos cultivos, los miembros de las guerrillas del ELN y las disidencias de las Farc, contra el Clan del Golfo.En contraste, la Dirección de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, de la Agencia de Renovación del Territorio, indicó que en el departamento de Antioquia, hasta el 10 de diciembre, se reportaron hectáreas en sustitución en los municipios de Anorí (516), Briceño (322), Cáceres (326), Ituango (225, en el marco del PNIS y RenHacemos) y Tarazá (534), cifras que corresponden a los registros administrativos de estos programas.En total, el consolidado para el departamento asciende a 1.923 hectáreas en sustitución, según el mencionado reporte.
El ministro de Justicia, Andrés Idárraga, confirmó en entrevista con Mañanas Blu que el Gobierno nacional se alista para reanudar la erradicación de cultivos de hoja de coca mediante aspersión con glifosato usando drones, una modalidad que, según explicó, será terrestre, focalizada y bajo estrictos controles ambientales y de seguridad.De acuerdo con Idárraga, los primeros territorios donde se implementará esta estrategia están ubicados en el departamento del Cauca. “Hay predeterminados 17 municipios en el departamento del Cauca”, señaló el ministro, tras precisar que la decisión se adoptó luego de que el comité técnico interinstitucional PCAT aprobara la aspersión terrestre con siete votos a favor de los siete asistentes.El jefe de la cartera de Justicia explicó que, una vez surtida esta aprobación, el proceso pasa a la última revisión por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). Cuándo y dónde comenzará la aspersión con glifosatoSi ese visto bueno se otorga, el Gobierno espera que las operaciones comiencen la próxima semana. “Esperaríamos que más tarde, la próxima semana arranquemos, reitero, por el departamento del Cauca”, afirmó.Idárraga aclaró que, aunque ya se habla de 17 municipios, la definición final de los puntos específicos estará a cargo del Ejército y la Policía, debido a que estas operaciones requieren acompañamiento y control de la Fuerza Pública en terreno. “Esa operación, sea en el Cauca o en cualquier otro lugar, requiere un cubrimiento de Ejército”, indicó.Sobre la modalidad, el ministro insistió en que no se trata de aspersión aérea, como la que en el pasado se hacía con avionetas. Según explicó, los drones operan a muy baja altura y son controlados visualmente desde tierra, lo que, desde el punto de vista técnico y normativo, los clasifica como aspersión terrestre. “No es masiva, es controlada y supervisada desde tierra”, dijo.El ministro también detalló que esta estrategia será complementaria a otras acciones contra los cultivos ilícitos y no reemplazará programas como la sustitución voluntaria. En ese sentido, aseguró que la fumigación con drones se enfocará únicamente en zonas donde, según el Gobierno, los campesinos están siendo obligados por estructuras criminales a sembrar hoja de coca. “No estamos involucrando territorios de grupos étnicos ni zonas donde hay sustitución voluntaria”, afirmó.Cómo se realizará la aspersión con glifosatoEn cuanto a la seguridad, Idárraga confirmó que las operaciones estarán custodiadas por la Fuerza Pública debido a los riesgos que persisten en estas zonas. Reconoció que, aunque el uso de drones reduce la exposición directa del personal, siguen existiendo amenazas como ataques o asonadas. Por ello, insistió en que la definición de los territorios será una decisión conjunta entre Ejército y Policía.El ministro explicó además que los drones serán operados por la Policía Nacional, entidad que los adquirió desde 2018 y que cuenta con personal entrenado para su manejo. Según Idárraga, esta tecnología permite reducir la llamada “deriva”, es decir, la dispersión del químico hacia cultivos o zonas no objetivo, lo que minimiza impactos ambientales.Finalmente, indicó que aún no es posible precisar cuántas hectáreas serán intervenidas bajo esta modalidad, debido a que se trata de una estrategia focalizada y no masiva. “Cuantificar el nivel de hectáreas a las que se le va a apuntar en este momento no es determinable”, concluyó.
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) aclaró el alcance del instrumento ambiental que regula el Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos con Glifosato (PECIG), adelantado por la Policía Nacional, y reiteró que las actividades de aspersión terrestre cuentan con autorización vigente y están sujetas a seguimiento ambiental.Según informó la entidad, el programa tuvo inicialmente un Plan de Manejo Ambiental otorgado en 2001, el cual fue suspendido en 2015. Posteriormente, en diciembre de 2016, la Anla autorizó la erradicación mediante aspersión terrestre con glifosato utilizando técnicas como bombas de espalda, equipos estacionarios y la modalidad EATBAND, que corresponde al uso de drones.Esta autorización estableció que, para implementar la aspersión con drones, la Policía Nacional debe contar con un aval técnico emitido por el Comité Técnico Interinstitucional, liderado por el Ministerio de Justicia y del Derecho.La Anla precisó que, en el marco de estas actividades, no es necesario expedir un nuevo instrumento ambiental dado que la autorización para las técnicas de aspersión terrestre se encuentra vigente. Una vez la Policía Nacional presente el aval del estudio de calibración y deriva, la autoridad ambiental verificará su cumplimiento antes del inicio de la modalidad EATBAND.En relación con las medidas de protección ambiental, la entidad recordó que en septiembre de 2025 actualizó, mediante seguimiento, el acto administrativo que respalda el programa. Esta actualización fortaleció las obligaciones ambientales, incluyendo la incorporación de áreas de exclusión como las zonas de producción de alimentos del sector agrícola, el ajuste de los límites permisibles de residuos de glifosato y su metabolito en el agua, la actualización del plan de contingencias y la inclusión de fichas de gestión social en el Plan de Manejo Ambiental.
Siguen creciendo los cultivos de hoja de coca en el país. Según confirmó el presidente Gustavo Petro, anticipando los datos del informe del Simci de 2024, el país pasó de tener 253 mil hectáreas de hoja de coca en 2023 a unas 262 mil el año pasado, lo que implica un aumento del 3,56%.Según el presidente Petro, el informe de la ONU, que históricamente ha sido pagado por el ministerio de Justicia, contiene varios errores metodológicos, entre ellos la inclusión de 80 mil hectáreas de coca que según el jefe de Estado, están abandonadas y de otras 22 mil hectáreas que estarían en tránsito de cultivos ilícitos a lícitos. Si esto fuera cierto, la cifra de cultivos de hoja de coca en Colombia no sería de 262 mil sino de 160 mil hectáreas.Como nota al margen, habitualmente el informe del Simci es publicado anualmente en septiembre. Este año no ha sido posible conocerlo públicamente porque el gobierno está en desacuerdo con los resultados, al punto de que el presidente Petro le habría pedido al secretario General de la ONU, Antonio Guterres, que fuera revisado a la luz de una nueva metodología.La revelación de datos por parte del presidente Petro tiene como contexto las acusaciones de congresistas republicanos estadounidenses como María Elvira Salazar, quien afirmó que durante el gobierno del presidente Gustavo Petro crecieron un 300% los cultivos de hoja de coca, sumado a la descertificación del gobierno Trump a Colombia en la lucha contra las drogas y la reciente inclusión del presidente Petro en la Lista Clinton.Aunque el presidente Petro y su gobierno insisten en un supuesto error metodológico de Simci para medir los cultivos de coca y la producción de cocaína en Colombia, lo cierto es que expertos en el tema aseguran que es una versión dudosa, porque la metodología tradicional no incluye el conteo de cultivos abandonados.El trasfondo es el fracaso de la política de erradicación forzada, que en lo corrido de este año va apenas en 6 mil hectáreas y quedó paralizada desde la descertificación de Estados Unidos a mediados de septiembre.Aunque el presidente Petro insiste en que su estrategia antidrogas es exitosa porque según los datos que muestra, han aumentado las incautaciones de embarques de cocaína, la “bolita” está en que según todas las mediciones, se ha disparado la producción de cocaína, de hecho, la progresión ha sido así: en 2021 Colombia produjo 1.400 toneladas del alcaloide, en 2022 la producción se disparó a 1.738 toneladas y en 2023 se produjo un salto a 2.664 toneladas de cocaína producida en el país, la cifra más alta de la historia, lo cual lleva al natural aumento de las incautaciones.Sería muy importante que la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito publicara en su totalidad el informe sobre el Monitoreo de los Territorios con presencia de cultivos de coca, incluyendo la productividad y producción de cocaína en 2024, para tener el panorama completo y real sobre el narcotráfico hoy en el país.
Como hace tres años y medio en Catar 2022, cuando consumó su eliminación pese a su triunfo final sobre Ghana, la selección de Uruguay volvió a fallar en el acceso a las eliminatorias del Mundial por segunda edición seguida; un hecho nunca visto a lo largo de su historia, cuando jamás fracasó consecutivamente.No le había ocurrido nunca a lo largo de sus quince participaciones, incluida la actual, en el torneo de los torneos. Sí había caído en la primera fase hasta en cuatro ocasiones, cinco con Estados Unidos, Canadá y México 2026, pero nunca de forma sucesiva. Un síntoma del momento del campeón del mundo original, el ganador de la primera edición.Si Catar 2022, eliminada por la derrota de Portugal ante Corea del Sur en la última cita, pese a vencer ella a Ghana, entre las reclamaciones de dos penaltis a su favor, ya fue un golpe duro, inasumible entonces para el conjunto dirigido por Diego Alonso, el adiós al Mundial 2026 incide en la misma línea, con el agravante de que no ha ganado a nadie.Ni a Arabia Saudí, con la que empató a uno en la primera jornada; ni a Cabo Verde, con la que igualó a dos en la segunda; ni a España, con la que perdió 0-1 en el último y decisivo capítulo, en el que debía superar a su rival para lograr la clasificación. No le valía ni el equilibrio ni la derrota. Está fuera del Mundial el equipo de Marcelo Bielsa.Hasta el episodio de Catar en 2022, Uruguay había alcanzado todas las eliminatorias desde la eliminación también en esta instancia en Japón y Corea 2002. Entonces tampoco ganó ninguno de sus encuentros, como ahora, con dos empates y una derrota y tan solo dos puntos. Marcó cuatro goles y encajó cinco. Fue derrotada por Dinamarca (1-2) y niveló tanto con Francia (0-0) como con Senegal (3-3). Fue insuficiente. Acabó tercera.No fue más allá de esa ronda, igualmente, en Alemania 1974. Ubicada en el fondo de la tabla de su grupo, no venció tampoco a nadie. Ni a Países Bajos, cuando fue doblegada por 0-2; ni a Bulgaria, con un 1-1; ni a Suecia, que la superó por 3-0. Un punto. Y un gol.El Mundial de Chile 1962 completan la lista de cinco eliminaciones en la fase de grupos del conjunto celeste. Aquel torneo lo comenzó con un triunfo frente a Colombia (2-1), que después no le sirvió para nada porque cayó con las entonces Yugoslavia, por 3-1, y Unión Soviética, por 2-1. La tercera posición del grupo lo dejó fuera de la siguiente ronda.Por el contrario, Uruguay sí fue más allá hasta en diez de sus quince participaciones en las fases finales de los Mundiales. Fue campeona en 1930 y 1950; cuarta en 1954, 1970 y 2010, su último gran éxito en este torneo; llegó a cuartos tanto en 1966 como en 2018; y su límite fueron los octavos de final en 2014, 1990 y 1986.
El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, continúa recibiendo mensajes de reconocimiento y estableciendo contactos con líderes internacionales de cara a su posesión el próximo 7 de agosto. En las últimas horas, el mandatario electo recibió una carta de felicitación del presidente de Rusia, Vladímir Putin, y sostuvo conversaciones telefónicas con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el líder del partido español Vox, Santiago Abascal.En el mensaje difundido por la Embajada de Rusia en Colombia, Putin felicitó a De la Espriella por su victoria en las elecciones presidenciales y destacó que las relaciones entre Rusia y Colombia "tradicionalmente tienen un carácter amistoso".Además, expresó su confianza en que el nuevo Gobierno contribuya al fortalecimiento de la cooperación bilateral en distintos ámbitos y le deseó éxitos, salud y bienestar durante su mandato.Tras conocer la carta de felicitación, el presidente electo, Abelardo de la Espriella, respondió a través de su cuenta de X, donde agradeció el mensaje enviado por Vladímir Putin y expresó su disposición a fortalecer las relaciones entre ambos países. De la Espriella aseguró que Colombia y Rusia trabajarán para reforzar una comunicación fluida y avanzar en decisiones bilaterales que contribuyan a la reciprocidad, el progreso y el crecimiento de ambas naciones.Por otra parte, el equipo del presidente electo informó que De la Espriella conversó con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con quien coincidió en la importancia de fortalecer los vínculos entre Colombia y España en esta nueva etapa política. La llamada se produjo pocos días después de que la dirigente española felicitara públicamente al mandatario electo por su triunfo en la segunda vuelta presidencial del pasado 21 de junio.Asimismo, De La Espriella dialogó con Santiago Abascal, presidente del partido español Vox, como parte de los acercamientos internacionales que adelanta antes de asumir el cargo.
La Lotería de Risaralda realizó su sorteo número 2956 el viernes 26 de junio de 2026. El premio mayor, con un valor de $2.333 millones, quedó en manos del billete con el número (en minutos), combinación que se convirtió en la gran ganadora del sorteo.Premios secos de la Lotería de RisaraldaAdemás del premio principal, la Lotería de Risaralda repartió una amplia variedad de premios secos con valores entre $30 millones y $300 millones, beneficiando a varios apostadores mediante categorías especiales como El Gordo de Risaralda, Ángel de la Suerte y La Escalera Millonaria.Millonarios premios entregados en el sorteoCon la realización del sorteo 2955, la Lotería de Risaralda volvió a entregar una importante suma de dinero entre sus participantes. Aunque el premio mayor concentró la atención de los apostadores, los premios secos permitieron que más jugadores tuvieran la posibilidad de resultar ganadoresLos premios secundarios alcanzaron montos de hasta $300 millones, ampliando las oportunidades para quienes adquirieron su billete y acertaron las combinaciones premiadas.¿Cómo verificar si un billete de la Lotería de Risaralda fue ganador?Los jugadores pueden confirmar si su billete obtuvo algún premio revisando los resultados oficiales publicados por la lotería. Para reclamar cualquier valor ganado es necesario que coincidan exactamente el número y la serie del billete con las combinaciones anunciadas durante el sorteo.La recomendación para los participantes es conservar el billete en buen estado y verificar siempre la información a través de los canales oficiales de la entidad.
La Lotería de Santander realizó su sorteo número 5074 durante la noche del viernes 26 de junio de 2026, una jornada que generó expectativa entre miles de jugadores. En esta edición, el premio mayor, con un valor de $6.500 millones, quedó en manos del billete con el número (en minutos).Premios secos de la Lotería de Santander sorteo 5074Además del máximo premio, la Lotería de Santander entregó una amplia variedad de premios secos, con montos que fueron desde los $5 millones hasta los $700 millones, beneficiando a varios participantes del tradicional juego de azar.Recomendaciones para verificar los resultadosLa Lotería de Santander recordó a los apostadores la importancia de revisar cuidadosamente sus billetes antes de adelantar cualquier proceso relacionado con el cobro de premios.Para evitar errores o inconvenientes, los participantes deben:Confirmar que coincidan correctamente el número y la serie del billete.Acudir únicamente a puntos de pago autorizados.Consultar los resultados mediante los canales oficiales de la lotería.Revisar el acta oficial del sorteo para verificar la información definitiva.¿Cuándo es el próximo sorteo de la Lotería de Santander?El siguiente sorteo de la Lotería de Santander quedó programado para el viernes 3 de juliode 2026, fecha en la que nuevamente miles de colombianos podrán participar por importantes premios económicos.Los interesados también podrán consultar y revivir el sorteo completo a través de los canales oficiales de la entidad.
Este viernes, 26 de junio, la Lotería de Medellín lleva a cabo el sorteo 4838, que entrega un premio mayor de $16.000 millones. De acuerdo con la información oficial de la entidad, el afortunado billete ganador correspondió al número (en minutos).Premios secos de la Lotería de MedellínComo es habitual, además del premio principal, el sorteo distribuyó una amplia cantidad de premios secos en diferentes categorías, brindando más oportunidades de ganar a los participantes en todo el país.En la siguiente imagen oficial, publicada por la Lotería de Medellín, puede recorfirmar los resultados, en caso de que su billete haya resultado ganador.¿Cómo reclamar un premio de la Lotería de Medellín?Las personas que resultaron ganadoras deben verificar que el billete físico se encuentre en buen estado y que los datos coincidan exactamente con los resultados oficiales del sorteo. Una vez realizada esta comprobación, deberán acercarse a los puntos autorizados o a la entidad bancaria designada por la lotería para iniciar el proceso de reclamación.Asimismo, es obligatorio presentar el documento de identidad original al momento de reclamar cualquier premio.La Lotería de Medellín se mantiene como una de las loterías más reconocidas del país gracias a sus millonarios premios, la frecuencia de sus sorteos y su amplia cobertura de distribución. Estas características la convierten en una de las opciones preferidas por miles de colombianos que participan semanalmente en busca de la suerte.