Para este 1 de mayo, en el marco de la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, se tienen previstas diversas movilizaciones en la ciudad de Cali, organizadas por centrales obreras, sindicatos y movimientos sociales. De acuerdo con voceros sindicales, las marchas iniciarán a partir de las 8:00 de la mañana y tendrán dos puntos principales de concentración. "Iniciaremos en el puente de Luna para luego finalizar en el sector de Puerto Rellena, es una jornada que busca visibilizar las principales demandas laborales y sociales y respetar nuestros decrechos" dijo Wilson Sáenz, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) en el Valle del Cauca. Según explicó, la jornada no solo conmemora la lucha histórica de los trabajadores, sino que también busca llamar la atención sobre temas actuales relacionados con condiciones laborales, derechos sociales y políticas públicas.Estas actividades no se limitarán a Cali, ya que también se desarrollarán en otras ciudades del país como Bucaramanga, Bogotá y Medellín, donde distintas organizaciones se sumarán a esta fecha con marchas y concentraciones.Por su parte, las autoridades de movilidad anunciaron un plan especial para acompañar las jornadas. Más de 100 agentes de tránsito estarán desplegados en diferentes puntos de la ciudad, especialmente en el sur, con el objetivo de regular el flujo vehicular y minimizar el impacto en la movilidad. De igual manera, hicieron un llamado a los conductores para que planifiquen sus desplazamientos con anticipación y utilicen rutas alternas durante el desarrollo de las marchas.
Con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, organizaciones sindicales y sociales convocaron a una movilización en Bucaramanga este viernes 1 de mayo, que partirá a las 8:30 de la mañana desde la Plaza Cívica Luis Carlos Galán Sarmiento y se dirigirá hasta el Parque de los Niños.El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) en Santander, Raúl Hernández, hizo un llamado a la ciudadanía y a los diferentes sectores a sumarse a la jornada.“Con motivo del primero de mayo, Día Internacional de la clase trabajadora en el mundo, invitamos a todo el movimiento sindical, social y alternativo a marchar al lado de los trabajadores desde la Plaza Cívica Luis Carlos Galán Sarmiento a partir de las 8:30 de la mañana hasta llegar al Parque de los Niños, donde se desarrollará un acto sindical y político”, expresó el dirigente.A esta convocatoria se sumó el Sindicato de los Trabajadores del Sector Educativo de Santander, filial de Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, que a través de un comunicado destacó la importancia de garantizar el derecho a un trabajo digno como base de la justicia social, la democracia y la prosperidad.El sindicato anunció que el magisterio santandereano participará en la movilización, que busca respaldar las reformas sociales, así como exigir condiciones laborales dignas y justicia social.Según lo informado, la marcha recorrerá la calle 36 hasta la carrera 27 y continuará hacia el norte de la ciudad hasta llegar al punto de concentración final, donde se realizará un acto central con participación de organizaciones sindicales y sociales.Desde el SES también hicieron un llamado a los comités municipales, delegados y afiliados para que articulen la participación en sus territorios y fortalezcan las jornadas de movilización en toda la región.La jornada del 1 de mayo se suma a las movilizaciones que tradicionalmente se realizan en distintas ciudades del país para conmemorar la lucha histórica de los trabajadores y reivindicar sus derechos.
Los sindicatos ya están trabajando en la redacción de los pliegos de petición con los que planean convocar a mesas de negociación con distintos sectores económicos, con el objetivo de radicar al menos dos antes de la primera vuelta presidencial y lograr la instalación de las mesas en corto tiempo.En Colombia los sindicatos solamente podían entregarle pliegos de peticiones a cada compañía de forma individual, pero a raíz de un decreto del Gobierno ahora podrán convocar a sectores económicos completos o a grupos empresariales bajo una misma mesa de negociación.El decreto es parte de la agenda del Gobierno nacional para fortalecer el poder de negociación de los sindicatos y ha sido duramente criticado por distintos gremios que consideran que abre la puerta a la creación de mega sindicatos y a que se impongan cargas elevadas para las pequeñas y medianas empresas."Estará obviamente usted conociendo y el país en qué momento estaremos presentando esos pliegos. Con absoluta seguridad antes del 31 de mayo presentaremos por lo menos dos o tres y antes de que termine este Gobierno, muchos más", dijo a Blu Radio el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Fabio Arias.La CUT ha venido liderando una agenda de reuniones con las organizaciones sindicales de distintos sectores económicos entre ellos el eléctrico, el minero, el de salud, los trabajadores oficiales y los del Grupo Bicentenario (el holding financiero del gobierno). En esas mesas se está trabajando en la redacción de pliegos y en la definición de cómo y en qué condiciones se van a presentar.La central obrera considera que no es necesario que el Ministerio del Trabajo expida regulación adicional para que comience a operar el mecanismo.Según la ley laboral una compañía (y en este caso un sector económico) tendría 24 horas para contestar y unos cinco días para instalar la mesa de negociación."Y si se niegan a negociar, el Ministerio del Trabajo entra a operar. Ahí sí, como se dice, instándolos en el término de la distancia a que se constituya la mesa y si no, empezarán exactamente a correr unas multas que están también en la ley", explicó Arias.Arias espera que a medida que se presenten los pliegos de petición se incentive la afiliación de trabajadores a las organizaciones sindicales.
El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Fabio Arias, ratificó el respaldo de los sindicatos al incremento del 23,7 % del salario mínimo para el año 2026. Tras la suspensión provisional decretada por el Consejo de Estado, Arias afirmó que las movilizaciones convocadas para este jueves buscan proteger lo que consideran un acto de "justicia social" frente a las demandas de sectores empresariales.Aunque inicialmente las centrales obreras solicitaron un reajuste del 16 %, Fabio Arias explicó que la cifra final de 23,7 % responde a un informe de la OIT sobre la brecha del "salario vital" en Colombia. "El Gobierno profundizó en ella y por eso nosotros la estamos respaldando. De pronto fuimos muy conservadores y la propusimos demasiado lenta", admitió el dirigente sindical sobre la propuesta inicial de los trabajadores.Para la CUT, el decreto expedido el pasado 29 de diciembre se ajusta a la normatividad jurídica y constitucional. Arias señaló que, ante las amenazas de desmejorar el ingreso de los trabajadores y pensionados, el gremio ha decidido "cerrar filas" para asegurar que el monto no retroceda en el nuevo decreto transitorio que prepara el Ejecutivo.Convocatoria a marchas por el salario mínimo vitalA pesar de que el presidente Gustavo Petro anunció que el nuevo decreto mantendrá la esencia del salario vital de dos millones de pesos, las movilizaciones siguen en firme. "Preferimos entonces movilizarnos, aceptar obviamente la invitación que también está haciendo el presidente de la República", indicó Arias. El encuentro está pactado para este jueves a las 4:00 p. m. en las plazas públicas del país.El líder de la CUT celebró que gremios como la ANDI coincidan en la necesidad de mantener la cifra actual, aunque por motivos distintos. Según el dirigente, el objetivo central es llamar la atención del pueblo colombiano sobre la importancia de defender un ingreso que permita cubrir las necesidades básicas de la población más vulnerable.
La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) solicitó al presidente Gustavo Petro que, tras el reciente fallo del Consejo de Estado, se emita un nuevo decreto que mantenga el salario mínimo en 2 millones de pesos (incluyendo auxilio de transporte). Fabio Arias, presidente de la organización, calificó como una "grata sorpresa" que el Gobierno nacional fijara un aumento superior a las solicitudes iniciales de los sindicatos, un hecho que considera sin precedentes en la historia del país.Arias defendió la potestad del Ejecutivo para determinar la cifra ante la falta de concertación con los gremios económicos. "Le dieron ocho días para expedir un nuevo decreto, pues expida el mismo con los mismos 2 millones", enfatizó el dirigente, quien también es candidato al Senado. Para la CUT, la decisión judicial no debe traducirse en una reducción de los ingresos ya adquiridos por los trabajadores colombianos.Defensa del aumento del salario mínimo en ColombiaEl debate surge luego de que el Consejo de Estado cuestionara el procedimiento de fijación del incremento. No obstante, Arias sostiene que el Gobierno actuó bajo la legalidad vigente. "Cuando no hay acuerdo entre las partes, el Gobierno queda en la discrecionalidad de decretarlo", afirmó, señalando que históricamente otros mandatarios como Uribe, Santos y Duque también realizaron ajustes por encima de la inflación y la productividad en años electorales para buscar cercanía con los sectores sociales.El líder sindical criticó que se pretenda reducir la negociación a una simple "fórmula técnica". Según su visión, si solo se aplicaran indicadores de forma automática, se perdería el propósito de la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales.La controversia técnica radica en si el Ejecutivo ignoró las discusiones de la mesa técnica al fijar el monto. Arias recordó que, en el pasado, la CUT ha demandado decretos cuando estos no cubrían siquiera la inflación, logrando que los tribunales obligaran a corregir las cifras a favor del trabajador.En este escenario, la central obrera ratificó que dará una "batalla política" para evitar que futuros gobiernos utilicen criterios técnicos para congelar o limitar el poder adquisitivo.
El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Fabio Arias, calificó como un acto de profunda justicia social la reciente decisión del gobierno de Gustavo Petro de incrementar el salario mínimo en un 23,7% para el próximo año. Esta cifra superó significativamente la demanda inicial de los sindicatos, quienes habían solicitado un aumento del 16% en la mesa de concertación. Según Arias, este ajuste representa una "grata sorpresa positiva" que busca dignificar las condiciones de vida de los trabajadores colombianos.El cierre de la brecha y el salario vitalEl sustento técnico de este incremento histórico se basó en un informe presentado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el salario mínimo vital. Arias explicó que el estudio de la OIT reveló una brecha del 50% entre el salario mínimo actual y lo que realmente necesita un trabajador para acceder a la canasta básica familiar.Para la CUT, este aumento es un paso necesario para empezar a pagar una "deuda social" de larga data. Arias enfatizó que los trabajadores se apalancaron en dicho estudio para sus argumentos y que el gobierno, al no haber acuerdo con los empresarios —quienes se mantuvieron en una oferta del 7,21%—, decidió adoptar una fórmula más ambiciosa.Impacto en el salario medio y consumo internoAnte las dudas sobre si un aumento tan elevado del mínimo perjudicaría a quienes ganan un salario medio o negocian convenciones colectivas, Arias sostuvo que el efecto es opuesto y beneficioso. Argumentó que un salario mínimo alto obliga a que las negociaciones de salarios medios mantengan una distancia y busquen una mejor remuneración, acercando el promedio hacia arriba.Asimismo, el dirigente sindical desestimó las predicciones "apocalípticas" de los gremios sobre el desempleo y la inflación. Citando datos del DANE, Arias afirmó que "dato mata relato", señalando que en los tres años de gobierno de Petro el consumo interno de los hogares ha crecido gracias a la mejora en los ingresos, impulsando sectores como el comercio y los servicios.Controversia con el sector empresarialLa decisión no estuvo exenta de polémica. Mientras la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) afirmó que el cambio en la metodología fue unilateral e inconsulto, Arias desmintió tajantemente estas declaraciones. El presidente de la CUT aseguró que el informe de la OIT fue el primer punto del orden del día en la primera reunión de la Comisión de Concertación."No entiendo por qué ahora los empresarios salen a decir que eso fue sorpresivo", puntualizó, sugiriendo que el sector privado intenta evadir una realidad que fue discutida abiertamente en la mesa.Escuche aquí la entrevista:
Las centrales obreras CUT, CGT y CTC expusieron las razones por las cuales proponen un incremento del 16 % del salario mínimo para 2026, luego de que no se lograra un acuerdo en la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales Salvedades.De acuerdo con los sindicatos, el salario mínimo actual no alcanza para cubrir las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias. Para sustentar esta afirmación, citaron un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que calcula que el costo mensual de una canasta básica para una familia de cuatro personas asciende a $3.141.188 en 2025, una cifra muy superior al salario mínimo vigente.Según las centrales, esta brecha demuestra que el salario mínimo está lejos de cumplir con el principio constitucional de ser vital y móvil, es decir, permitir una vida digna que incluya alimentación, vivienda, salud, educación y otros gastos esenciales.Otro de los argumentos clave es la deuda con los trabajadores por productividad. Las organizaciones sindicales aseguran que, en los últimos 20 años, los salarios no han crecido al mismo ritmo que la productividad laboral, lo que ha generado un rezago cercano al 32 %, según estudios basados en cifras oficiales del Dane.Las centrales también rechazaron la idea de que un aumento del salario mínimo por encima de la inflación cause efectos negativos en la economía. Señalaron que en los últimos años los incrementos reales no dispararon la inflación ni el desempleo y, por el contrario, ayudaron a reducir la informalidad y a fortalecer el consumo interno.En ese contexto, explicaron que el aumento del 16 % llevaría el salario mínimo a $1.650.680 en 2026, un ajuste que, aunque no cubre totalmente el costo de vida, ayudaría a recuperar parte del poder adquisitivo perdido y a mover la economía a través del consumo de los hogares.Finalmente, las centrales pidieron que el incremento salarial venga acompañado de otras medidas, como desindexar tarifas que suben con el salario mínimo, bajar las tasas de interés y fortalecer la producción nacional para generar más empleo formal. Si no hay acuerdo antes del 30 de diciembre, solicitaron que estos argumentos sean tenidos en cuenta en la decisión final del Gobierno.
Empresarios y trabajadores terminaron una nueva sesión de la mesa de diálogo para el aumento del salario mínimo en 2026 sin acuerdo. Este desacuerdo obligaría al Gobierno del presidente Gustavo Petro a establecer la cifra final vía decreto, tal como lo permite la ley en estos casos.Fabio Arias, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), confirmó la falta de acuerdo y reiteró la postura del sector sindical. "Como se preveía, lo dijimos desde el primer día, no iba a haber acuerdo y evidentemente no hubo acuerdo", señaló Arias.La brecha de la negociación: 7,21 % vs. 16 %El líder de la CUT explicó que la mesa de concertación estuvo marcada por la disparidad entre las propuestas. Mientras que la bancada sindical propuso un aumento del 16 %, los empresarios se mantuvieron en una cifra muy inferior."Los empresarios se quedaron en 7,21 % y lo dijimos desde la vez pasada, si los empresarios no se mueven, nosotros tampoco nos movemos. Y eso fue lo que sucedió en el día de hoy", puntualizó Arias.El presidente de la CUT argumentó que la propuesta sindical se basó, en parte, en un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que abrió el debate al señalar una gran disparidad en el país."Hay un informe de la OIT, donde dijeron hay una brecha salarial entre el salario mínimo y la canasta básica familiar en Colombia del 50 %", citó Arias.Según el dirigente, esta revelación animó a las centrales obreras a "reducir esa brecha tan grande que hay en materia salarial en Colombia", justificando así la propuesta inicial del 16 % de aumento.Al finalizar las conversaciones, el mensaje de la bancada sindical al Ejecutivo fue claro: "Señor Gobierno, señor presidente de la República, doctor Gustavo Petro, aspiramos que su decisión sea muy cercana y ojalá igual a la petición que estamos haciendo del 16 %".
La negociación del salario mínimo para 2026 entra en su recta final en medio de profundas diferencias entre empresarios y centrales obreras, un escenario que vuelve a abrir la posibilidad de que el Gobierno termine definiendo el incremento por decreto.Actualmente, las centrales obreras, encabezadas por la CUT, proponen un incremento del 16 %, que llevaría el salario mínimo por encima de los 1.883.000 pesos, incluyendo el auxilio de transporte. Del lado empresarial, los gremios sugieren un aumento del 7,21 %, que ubicaría el salario en alrededor de 1.740.000 pesos. En medio de estas cifras, el Gobierno aún no ha presentado oficialmente su propuesta, aunque distintas declaraciones han alimentado la expectativa de un aumento cercano al $1.800.000.Para María Elena Ospina, presidenta de Acopi, un incremento de dos dígitos no es viable en el contexto económico actual. En entrevista con Recap Blu, la dirigente gremial insistió en la necesidad de ser “coherentes con la realidad del país” y subrayó que el objetivo principal debe ser proteger el empleo formal y la sostenibilidad de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas. De hecho, recordó las cifras del Dane y el Ministerio de Comercio para evitar efectos colaterales como el aumento de la inflación.“Cuando se habla de un salario mínimo de 1.800.000 pesos, hay que sumarle todos los costos salariales y no salariales, lo que eleva el costo real de un trabajador a cerca de 2.800.000 pesos para una empresa”, explicó.Sobre la negociación para definir el porcentaje del aumento del salario mínimo, aseguró que el ambiente ha sido respetuoso y que los empresarios están dispuestos a revisar escenarios antes de la próxima reunión, aunque dejó claro que no avalarán cifras que, a su juicio, pongan en riesgo la estabilidad empresarial. ¿Qué dicen en la CUT sobre el salario?Desde la otra orilla, Fabio Arias, presidente de la CUT, sostuvo que la exigencia de un aumento de dos dígitos responde a criterios de justicia social y a la evidencia reciente. Para el dirigente sindical, los temores empresariales sobre desempleo, inflación e informalidad ya fueron desmentidos por los hechos que se han presentado en el actual Gobierno. “En los últimos tres años, con aumentos importantes del salario mínimo, el desempleo ha bajado, la inflación también y la informalidad ha tenido una leve reducción. Dato mata relato”, afirmó.Arias aseguró que las centrales obreras están dispuestas a moverse dentro de la negociación, pero ese movimiento dependerá de lo que hagan los empresarios y de la eventual postura del Gobierno. Desde su perspectiva, un mayor salario impulsa el consumo interno y dinamiza la economía, beneficiando también al sector productivo.Sobre el clima en la mesa de concertación, el presidente de la CUT habló de una “tensa calma” y consideró que la distancia entre las propuestas hace difícil un acuerdo. Por ello, no descartó que el proceso termine sin consenso y sea el presidente Gustavo Petro quien defina el aumento por decreto, como ha ocurrido en otros momentos de la historia reciente del país. En ese escenario, Arias confía en que el Gobierno adopte una decisión cercana a las peticiones sindicales y considere el salario mínimo como una forma de inversión social.Trabajadores y empresarios se reunirán este jueves, 11 de diciembre, en horas de la mañana para analizar las propuestas y empezar a trabajar en un acuerdo sobre el aumento del salario mínimo para el 2026.
Empresarios y centrales obreras revelaron sus primeras cifras para la negociación del salario mínimo de 2026, en medio de un panorama de informalidad creciente y advertencias del Banco de la República sobre presiones inflacionarias.Según una carta enviada al ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, los gremios (ANDI, SAC, Asobancaria y Acopi) propusieron un incremento del 7,21 % para el salario mínimo del próximo año. Con este ajuste, la suma de salario y auxilio de transporte llegaría a $1.740.554, es decir, un aumento cercano a $117.000.Los empresarios sustentan su propuesta en cifras del DANE que muestran que 11,38 millones de colombianos ganan menos de un salario mínimo, 1,23 millones más que hace un año. Además, advierten que el número de trabajadores que reciben el mínimo se redujo en 1,3 millones entre 2024 y 2025, mientras la informalidad asciende a 13,6 millones de personas.En la comunicación, los gremios aseguran que una decisión “por fuera de criterios técnicos” podría afectar la reducción de tasas de interés y golpear a millones de hogares con microcréditos, créditos de vivienda, libranzas y tarjetas. Por eso, insisten en aumentos sostenibles, que protejan el empleo formal y la capacidad de compra.En contraste, las centrales obreras destaparon una propuesta mucho más ambiciosa: un incremento del 16 %, que llevaría el salario mínimo a $1.651.260 en 2026. Esta cifra duplica la propuesta empresarial y se alinea con la postura sindical de recuperar poder adquisitivo tras varios años de inflación elevada.En 2025, el salario mínimo aumentó 9,54 %, quedando en $1'423.500 sin auxilio de transporte.¿Cuándo seguirá la discusión del salario mínimo para 2026?El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, confirmó que luego de 6 horas, la mesa de concertación finalizó, mesa en la que empresarios y trabajadores brindaron sus propuestas para el aumento del salario mínimo. El próximo jueves a las 8 de la mañana continuará la sesión de discusión frente al aumento del salario mínimo.
La emergencia provocada por los terremotos que sacudieron al estado venezolano de La Guaira sigue dejando escenas de angustia, mientras decenas de voluntarios intentan rescatar a personas atrapadas entre estructuras colapsadas y miles de habitantes enfrentan la pérdida de sus viviendas, la interrupción de servicios básicos y la incertidumbre sobre las próximas horas.Así lo describió el diputado venezolano Jhonny Rivas durante una entrevista con Mañanas Blu 10:30, en la que aseguró que la situación sobre el terreno es más grave de lo que muestran las imágenes difundidas en redes sociales.“La situación es peor de lo que ves en los videos, de lo que está en las redes sociales”, afirmó el legislador, quien se encuentra en la zona afectada. Según explicó, el paso del tiempo aumenta la preocupación de las familias que esperan noticias de personas atrapadas bajo los escombros, debido a que las primeras horas posteriores a un terremoto son consideradas fundamentales para las labores de búsqueda y rescate.Los terremotos suelen generar el mayor número de rescates durante las primeras 24 a 72 horas. Organismos internacionales especializados en gestión de riesgos han señalado históricamente que este periodo resulta decisivo para localizar sobrevivientes en estructuras colapsadas, especialmente cuando se cuenta con equipos técnicos, maquinaria pesada y personal entrenado. Sin embargo, Rivas sostuvo que gran parte de las labores que actualmente se desarrollan en La Guaira están siendo ejecutadas por ciudadanos y grupos de voluntarios.“De cada diez personas que están tratando de ayudar, un solo bombero oficial y nueve son voluntarios trabajando sin herramientas”, señaló.Uno de los episodios que relató involucra a vecinos que lograron sacar a dos menores de entre los restos de una estructura. Según dijo, todavía habría otros niños atrapados en el lugar.“Escuchan a los otros niños pedir ayuda y están tratando de sacarlos ellos mismos”, aseguró.Viviendas destruidas y familias desplazadasEl impacto de los movimientos telúricos también habría dejado una amplia destrucción residencial en distintos sectores de La Guaira.De acuerdo con el diputado, decenas de edificaciones colapsaron tanto en el este como en el oeste del estado. “Estamos hablando de más de cincuenta o sesenta residencias que se cayeron”, afirmó.La consecuencia inmediata, según explicó, ha sido el desplazamiento de numerosas familias que hoy permanecen en espacios abiertos o buscando refugio temporal con amigos y familiares.“Hay mucha gente deambulando en las calles que no tiene para dónde ir”, dijo Rivas, quien además aseguró haber perdido su propia vivienda durante la emergencia.El temor a posibles réplicas también ha llevado a que personas cuyas casas permanecen en pie opten por pasar las noches al aire libre ante el riesgo de nuevos daños estructurales.Servicios básicos bajo presiónMás allá de los rescates, una de las principales preocupaciones gira en torno al funcionamiento de los servicios públicos.Rivas afirmó que varias zonas permanecen sin suministro eléctrico y enfrentan dificultades para acceder al agua potable. También advirtió sobre la presión que soportan los centros asistenciales.“Los hospitales están colapsados”, aseguró, al describir una red sanitaria que ya enfrentaba limitaciones antes de la emergencia.Los desastres naturales de gran magnitud suelen generar riesgos sanitarios asociados a la interrupción de servicios esenciales, la acumulación de escombros, la escasez de agua segura y la saturación de los sistemas de salud. Por esta razón, organismos humanitarios priorizan el envío de medicamentos, materiales médicos y equipos de atención de emergencia durante las primeras etapas de respuesta.Donaciones y apoyo ciudadanoAnte la magnitud de la crisis, diversas organizaciones y ciudadanos dentro y fuera de Venezuela han comenzado campañas de recolección de ayuda.Rivas indicó que parte de los insumos están siendo canalizados a través de Cáritas de Venezuela con el objetivo de facilitar una distribución organizada. Asimismo, mencionó iniciativas impulsadas desde Colombia y otras regiones para reunir alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad destinados a los afectados.“La preocupación nuestra en este momento es ayudar a nuestros hermanos guaireños y venezolanos que están viviendo esta tragedia”, expresó.Mientras continúan las labores de rescate, el llamado de las comunidades afectadas se centra en acelerar la llegada de equipos especializados, fortalecer la asistencia humanitaria y garantizar la atención de miles de personas que enfrentan una de las emergencias más complejas registradas recientemente en esta zona costera de Venezuela.
Este sábado 27 de junio el corazón de Cali está de celebración por los 107 años del tradicional e icónico barrio Obrero, cuna de la pasión por la salsa en la capital vallecaucana y uno de los principales referentes de la ciudad, y en el marco de esta fiesta se tiene una variada programación.Las actividades inician a partir de las 2:00 de la tarde de este sábado, e incluye presentaciones en vivo de artistas de la salsa, encuentro de melómanos, oferta gastronómica, una vitrina empresarial, además de una 'Ruta de la Maceta' que busca mezclar la tradición de la celebración del día de los Ahijados con el cumpleaños del Obrero. Para este sábado también se tiene programada la iniciativa 'Borondiando Ando' y el broche de oro es la 'FanZone' donde se transmitirá el partido entre Colombia y Portugal en la Copa Mundial."Vamos a tener programación todo el día desde el mediodía, incluyendo la 'fan zone' con pantallas gigantes para el partido de Colombia y Portugal, donde Colombia Dios mediante vencerá y pasaremos de primeros en el grupo. Entonces, a los caleños que que todavía no han no han estrenado la obra, los invito a que vayan, que gocen este distrito cultural y turístico nuevo de nuestra ciudad, y a que pasemos un día sabroso en el Obrero", indicó el alcalde, Alejandro Eder.La apuesta musical de la celebración será liderada por la orquesta Clandeskina, y estará acompañada de bailadores y bailarines, que interactuarán con el público. La fiesta del Obrero se realizará por todo el Recorrido Patrimonial de la Salsa en la calle 22A con carrera 11B."Tendremos también mano a mano de melómanos de reconocidas salsotecas y también lugares emblemáticos del barrio Obrero que con sus melodías deleitarán al público. También vamos a tener un fortalecimiento de todo el ecosistema salsero con la feria empresarial donde podemos encontrar calzado, LPs, vinilos, instrumentos, souvenirs evocando la cultura salsera y por supuesto nuestra cocina tradicional, popular, caleña y el mecato valluno" dijo Ángela Villalobos, gerente del proyecto de renovación del Barrio Obrero.
Luego de que la Superintendencia de Salud decidiera hacer una inspección 'sorpresa' a la Fábrica de Licores de Antioquia y el propio Andrés Julián Rendón asegurara que los funcionarios de la Supersalud querían “fastidiar”, la FLA tomó la decisión de recusar a Daniel Quintero.A través de un comunicado oficial, la FLA manifestó su preocupación por algunos aspectos como, por ejemplo, que varios de los requerimientos formulados durante la auditoría estarían relacionados con asuntos que exceden el ámbito de la vigilancia en salud.La Fábrica de Licores de Antioquia indicó que entre los pedidos habían solicitudes de información sobre litigios, procesos judiciales, conciliaciones, aspectos contractuales, financieros, confidenciales y de Gobierno corporativo.Ante esta situación, el gerente de la FLA, Esteban Ramos, decidió acudir a los mecanismos legales y presentó una recusación contra el jefe del organismo de control, Daniel Quintero."He decidido presentar una recusación en contra del superintendente de salud Daniel Quintero y su delegado Juan Duque. Entre los hechos que sustentan la recusación se encuentran antecedentes públicos de confrontaciones políticas entre el actual superintendente natural de salud Daniel Quintero Calle, mi familia y yo", indicó Ramos.Sin embargo, el Ministerio de Salud y Protección Social resolvió no aceptar la recusación contra la Superintendencia de Salud por lo que quedó plenamente habilitada el ejercicio de inspección, vigilancia y control que se adelanta sobre la Fábrica de Licores de Antioquia.La Supersalud bajo el mando el Daniel Quintero, indicó que los recursos de las rentas de licores, tabaco y juegos se encuentran bajo su inspección, vigilancia y control, por lo que reiteró que la auditoría de la FLA obedece estrictamente al cumplimiento de sus competencias legales.
No pasaron ni 24 horas desde que las disidencias de alias 'Calarcá' instalaron cuatro artefactos en la Troncal de Occidente y, además, hostigaron al Ejército Nacional en el municipio de Valdivia, cuando se informó que en zona rural del municipio de Briceño se encontraron varios explosivos.La información entregada por las tropas del Batallón de Artillería de Campaña de la Cuarta Birgada del Ejército Nacional es que los soldados llegaron hasta el corregimiento Travesías y lograron destruir tres artefactos explosivos improvisados.Los elementos habrían sido instalados por el Frente 36 de las disidencias de alias 'Calarcá' y tenían cable de mando en un lugar de tránsito obligado para la población civil del Norte antioqueño.Hay que recordar que las disidencias no solo han intimidado a la comunidad de esta zona del departamento de Antioquia, sino que además durante las acciones terroristas en el municipio de Valdivia dejaron un mensaje de advertencia al presidente electo, Abelardo de la Espriella, al afirmar, “no copiamos de Tigre”.Por ahora, la Fuerza Pública adelanta diferente operaciones militares con el fin de prevenir acciones terroristas de las disidencias de alias 'Calarcá' como de otros grupos armados que delinquen en el Norte antioqueño.
Luego de la expectativa por el desembolso de recursos y haber fijado el 2 de agosto como la fecha para los comicios, la consulta popular que definirá la creación del Área Metropolitana del Valle de San Nicolás tendrá una nueva fecha.Esto, luego de que la Registraduría Nacional accediera a la solicitud planteada por la Gobernación de Antioquia y los municipios involucrados en el proceso, para que el mecanismo de participación ciudadana se lleve a cabo en los mismos tiempos que el similar que avanza en la subregión de Urabá.Eugenio Prieto, director del Departamento de Planeación de Antioquia, explicó que la decisión no afecta ni representa un retroceso de esta figura asociativa, sino por el contrario la posibilidad de que la ciudadanía conozca con mayor profundidad los alcances sus alcances y garantizar mejores condiciones logísticas, financieras y operativas para la organización de la jornada electoral."Sería muy importante que estas dos consultas se pudiesen hacer en un mismo día. Se suspende, y estamos ya a la espera de que muy pronto la Registraduría nos esté informando cuál sería la fecha para realizar un mismo domingo las dos consultas, la del Urabá y la del Valle de San Nicolás".Se espera que con estas figuras asociativas, las administraciones locales tengan agendas comunes a nivel regional en materia de planificación, crecimiento urbano, movilidad, medio ambiente y competitividad.El Área Metropolitana del Valle de San Nicolás es una iniciativa que busca que la unión bajo esta figura los municipios de Guarne, San Vicente Ferrer, El Santuario, Rionegro, El Retiro, La Ceja, El Carmen de Viboral y La Unión.Por su parte, el Área Metropolitana de Urabá busca integrar administrativa y territorialmente a los municipios de Mutatá, Chigorodó, Carepa y Apartadó.