La actriz Flora Martínez subió la temperatura de las redes sociales muy temprano este lunes. Lo hizo al publicar un video en el que aparece ligera de ropa contemplando la naturaleza."Buenos días", fue el mensaje que acompañó la publicación que, además de mostrar un hermoso jardín en el que se escuchaban aves cantar, descrestó a más de uno por el sexy atuendo que usó Flora en el video.La publicación, vía Twitter, obtuvo en una hora al menos 4,6 mil reproducciones. Los comentarios, sin duda, fueron halagos hacia la actriz, más que para el paisaje en el que se encontraba.
Según la descripción de la imagen, esta fue captada en Nueva York, en 1999, luego de filmar Soplo de Vida. Sus seguidores comentaron muy positivamente la imagen, que hoy tiene casi 6 mil me gusta.
El número de accidentes de tránsito registrados en Bello durante 2026 encendió las alertas de las autoridades de movilidad, que buscan frenar el crecimiento de la siniestralidad y reducir las consecuencias para quienes se desplazan por las vías del municipio.Con corte al 30 de septiembre, el municipio contabilizó 2.032 siniestros viales, frente a los 1.750 reportados durante el mismo periodo de 2025. La diferencia representa un crecimiento del 16,1 %.Los lesionados también pasaron de 1.990 a 2.354, un aumento cercano al 18,3 %. En contraste, las muertes en las vías bajaron de 35 a 33 casos, aunque el balance mantiene la preocupación por la pérdida de vidas en hechos de tránsito.Ante este panorama, Andrés Camilo Montoya Osorio, secretario de Movilidad, indicó que las autoridades intensificaron sus labores de vigilancia y control. Durante el periodo analizado adelantó 1.934 operativos, en los que se impusieron 29.635 comparendos y se inmovilizaron 9.511 vehículos. Además, las autoridades practicaron pruebas de alcoholemia a 3.624 conductores: 228 dieron positivo y otros 18 se negaron a realizar el procedimiento."Nosotros, como autoridad de tránsito, educamos, controlamos y sancionamos, pero sin el compromiso de los actores viales es imposible mejorar los indicadores. Por eso invitamos a la prudencia y a la responsabilidad, por convicción y no para evitar un comparendo o una multa", aseguró el funcionario.Entre las conductas más recurrentes por las que se han impuesto comparendos en medio de controles están la circulación en lugares u horarios restringidos, incumplir la revisión técnico-mecánica, exceder los límites de velocidad, conducir sin el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito vigente y no detenerse ante la luz roja o amarilla del semáforo.Hasta ahora 20.159 personas en esta localidad del norte del Valle de Aburrá han participado en actividades de pedagogía y sensibilización sobre seguridad vial, dirigidas a promover conductas responsables entre conductores, motociclistas, ciclistas y peatones.
La Corte Suprema de Justicia aclaró qué ocurre cuando una persona tiene una enfermedad y se encuentra trabajando, pues esta condición no garantiza por sí sola la estabilidad laboral reforzada ni impide que una empresa pueda terminar el contrato.De acuerdo con la entidad, para acceder a esta protección, el trabajador debe demostrar que su condición de salud genera una limitación relevante en el ámbito laboral y que cumple los requisitos establecidos por la jurisprudencia.La aclaración quedó registrada en la sentencia SL2622-2025, en la que la Sala de Casación Laboral estudió la demanda de un hombre contra Weatherford Colombia Limited. El trabajador alegó que su despido era ilegal porque tenía síndrome del túnel carpiano bilateral y una discapacidad moderada.En la demanda, solicitó el reintegro, el pago de los salarios y las prestaciones sociales dejados de percibir, los aportes a seguridad social y una indemnización equivalente a 80 días de salario.¿Puede una empresa despedir a un trabajador que tiene una enfermedad?Tras estudiar el caso, la Corte Suprema señaló que, para determinar si una persona está protegida por su condición de salud, es necesario valorar tres factores: la existencia de una deficiencia física, mental, intelectual o sensorial de mediano o largo plazo; las características del cargo y su entorno laboral; y la interacción entre la condición de salud y las funciones que desempeña.La Corte explicó que, si se demuestra una situación de discapacidad y el contrato termina sin una causa objetiva o justa, la decisión puede ser discriminatoria y declararse ineficaz.Sin embargo, en este caso, la Sala señaló que el demandante no probó que, al momento del despido, tuviera una deficiencia que le impidiera realizar sus labores habituales.La sentencia también precisó que las recomendaciones preventivas o las medidas habituales de gestión de riesgos laborales no son suficientes, por sí solas, para demostrar la existencia de una discapacidad o de discriminación.¿Por qué la Corte Suprema negó la protección laboral en este caso?La Sala de Casación Laboral determinó que las restricciones médicas relacionadas con el trabajo en alturas, el levantamiento de cargas y los movimientos repetitivos de las manos no tenían relación con las funciones que desempeñaba el trabajador en la empresa.Además, no encontró pruebas de que el síndrome del túnel carpiano le ocasionara una limitación prolongada ni de que no existieran perspectivas claras de recuperación.Por esta razón, el caso permite precisar que no toda enfermedad da lugar automáticamente a la estabilidad laboral reforzada. La posibilidad de terminar un contrato debe evaluarse según las circunstancias particulares y las pruebas disponibles. La sentencia no autoriza el despido indiscriminado de trabajadores enfermos.
Un hombre capturado y 32 kilogramos de clorhidrato de cocaína incautados dejó un operativo de la Policía Nacional contra el tráfico de estupefacientes en el barrio La Hondanada de Medellín.De acuerdo con las autoridades, el resultado representa una afectación a las actividades ilícitas del grupo delincuencial organizado ‘Los Chivos’, estructura que, según las investigaciones, obtendría rentas criminales de hasta 900 millones de pesos mensuales mediante la comercialización de sustancias.Uno de los aspectos que llamó la atención de los investigadores es el posible destino del cargamento. Las indagaciones preliminares señalan que la cocaína incautada presuntamente sería distribuida y comercializada en inmediaciones de una institución educativa cercana al lugar de la intervención.El coronel Richard Fajardo, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, mencionó que esta situación representa un riesgo para la seguridad y la integridad de niños, niñas y adolescentes, debido a la posible presencia de redes de expendio de drogas en entornos escolares."De acuerdo con nuestras investigaciones, estos estupefacientes estarían destinados a la subcomercialización en inmediaciones de una institución educativa cercana al lugar del procedimiento, poniendo en riesgo la seguridad y el bienestar de niños, niñas y adolescentes", indicó el uniformado.Durante el allanamiento, los uniformados también encontraron e incautaron elementos utilizados para la dosificación de sustancias estupefacientes, los cuales quedaron a disposición de las autoridades competentes como parte del material probatorio del procedimiento.El hombre capturado registra antecedentes judiciales por los delitos de aprovechamiento de error ajeno y lesiones personales, según el reporte oficial. Tras su detención, fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, junto con la droga y los demás elementos incautados, para avanzar en el proceso de judicialización.
La Fiscalía judicializó a Juan David Gurrute Luna, acusado de contactar a dos adolescentes de 14 y 17 años en Huila para presuntamente reclutarlos en el frente Carlos Patiño de las disidencias de las Farc, en el departamento del Cauca.De acuerdo con la investigación, el hombre habría utilizado las redes sociales para acercarse a los menores y ofrecerles remuneraciones de hasta dos millones de pesos, lujos y armas, con el propósito de convencerlos de ingresar a esa estructura armada ilegal.Las pruebas recopiladas por la Fiscalía indican que los jóvenes habrían aceptado las propuestas y abordado un bus intermunicipal en Pitalito, Huila, durante la madrugada del 18 de octubre, con destino al departamento del Cauca.La situación fue advertida por los familiares de uno de los adolescentes, quienes alertaron a las autoridades ante la posibilidad de que el menor fuera entregado a una estructura criminal.A partir de esa información, las autoridades hicieron seguimiento al vehículo y lograron ubicarlo en Popayán. Durante la verificación de los pasajeros, uniformados de la Policía Nacional encontraron a Gurrute Luna junto a los dos adolescentes.Según la Fiscalía, el hombre no pudo acreditar algún vínculo que justificara su presencia con los menores. Además, los jóvenes lo identificaron como la persona que los había contactado por redes sociales, les hizo los ofrecimientos y compró los tiquetes para el desplazamiento.Tras el procedimiento, el señalado fue capturado y los dos adolescentes quedaron a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), entidad encargada de adelantar las actuaciones correspondientes para el restablecimiento de sus derechos.Una fiscal de la Seccional Cauca imputó a Juan David Gurrute Luna el delito de reclutamiento ilícito. El procesado no aceptó los cargos. Pese a ello, un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso judicial.
Dos largas hileras de piedras que parecen extenderse como antenas en medio de una de las zonas más inhóspitas del planeta condujeron a los arqueólogos hacia un hallazgo que permaneció oculto durante más de cuatro milenios. En el Sáhara Occidental, una antigua estructura funeraria permitió recuperar restos humanos y establecer una fecha que ayuda a reconstruir parte de la historia de las comunidades prehistóricas del norte de África.El monumento, de 54,5 metros de longitud, pertenece a un tipo de construcción conocido como túmulo con antenas. Aunque estas estructuras aparecen en distintos sectores del Sáhara, su función y antigüedad no estaban suficientemente documentadas. La investigación permitió confirmar que el ejemplar estudiado fue utilizado como tumba hace aproximadamente entre 4.100 y 4.400 años.Los resultados fueron publicados en la revista científica African Archaeological Review por un equipo de investigadores vinculados a la Universidad de Girona y otras instituciones académicas españolas. El trabajo aporta una referencia cronológica para comprender las prácticas funerarias de los antiguos habitantes de esta región, donde las condiciones ambientales han dificultado durante décadas la conservación de los restos arqueológicos.Los restos humanos que revelaron el secreto de la estructuraEl hallazgo más importante apareció debajo de una cubierta de grandes piedras calizas. Allí se encontraba el esqueleto de una persona que había sido depositada directamente sobre el terreno natural, sin una fosa excavada. El cuerpo estaba boca arriba, con la cabeza hacia el sur y las piernas dobladas hacia el oeste.La conservación de los huesos era deficiente debido a las condiciones del desierto. Los investigadores únicamente pudieron recuperar algunos dientes, falanges y fragmentos de las extremidades, por lo que no lograron establecer el sexo de la persona.El desgaste dental permitió calcular que tenía entre 25 y 35 años cuando murió. Además, el análisis identificó acumulación de sarro en un molar y una pequeña alteración ósea en un dedo, aunque no fue posible determinar con seguridad qué actividad o condición pudo ocasionarla.Junto al cuerpo aparecieron cuatro pequeñas cuentas con forma de anillo fabricadas con cáscara de huevo de avestruz. Los especialistas consideran que pudieron formar parte de un adorno personal. Sin embargo, este tipo de objeto también aparece en otros contextos prehistóricos de la región, por lo que no permite atribuir el enterramiento a una cultura específica.Una construcción de casi 55 metros levantada con piedras localesLa tumba se encuentra en Lawash el Telli, cerca de un uadi, término utilizado para describir un cauce que permanece seco durante buena parte del año y que puede transportar agua cuando llueve.El monumento está compuesto por un montículo ovalado de 12,5 metros de longitud y menos de tres metros de altura. Desde sus extremos norte y sur parten dos alineaciones de losas que avanzan hacia el este. Estas hileras se aproximan progresivamente, pero no llegan a unirse.Los arqueólogos determinaron que la construcción se realizó con piedras calizas de la zona, colocadas sin mortero. La disposición de los materiales indica que la estructura pudo levantarse mediante un trabajo colectivo relativamente sencillo, sin requerir una infraestructura especializada para extraer o trasladar las rocas.La intervención arqueológica se desarrolló entre el 5 y el 8 de abril de 2018. El equipo excavó solo una parte del montículo para estudiar su composición y acceder al enterramiento; posteriormente, protegió el área intervenida y restituyó las piedras y la tierra a su lugar.La técnica científica que permitió fechar el enterramientoEstablecer la antigüedad de la tumba fue uno de los mayores retos del proyecto. Los primeros intentos de datación por radiocarbono no funcionaron porque los huesos habían perdido gran parte del colágeno, una proteína que suele utilizarse para determinar la edad de los restos orgánicos.Ante este inconveniente, los investigadores recurrieron a la bioapatita, el componente mineral que forma buena parte de los huesos. Para realizar el análisis, enviaron al laboratorio especializado CIRAM dos muestras pertenecientes al mismo individuo: una del húmero izquierdo y otra del fémur izquierdo.Las pruebas arrojaron resultados prácticamente coincidentes. Según el estudio, el enterramiento se remonta a un intervalo de entre 4.417 y 4.100 años calibrados antes del presente, equivalente aproximadamente al periodo comprendido entre 2467 y 2150 antes de Cristo.La importancia de estas fechas radica en que constituyen las primeras dataciones obtenidas para un túmulo con antenas en el Sáhara atlántico. Hasta entonces, la falta de materiales adecuados para realizar análisis científicos había impedido determinar con suficiente precisión cuándo se construyeron estos monumentos.El entorno de la tumba también representa un punto de interés para los investigadores. En el área de Sluguilla Lawash se han registrado cerca de 1.140 rocas con grabados, distribuidas a lo largo de aproximadamente 27 kilómetros.Las representaciones incluyen animales como bovinos y avestruces. Otros estudios realizados en la zona también han documentado figuras de jirafas, elefantes y rinocerontes, especies que hoy no se asocian con el paisaje extremadamente árido del lugar.Estas representaciones ofrecen indicios de los cambios ambientales que experimentó el Sáhara a lo largo de miles de años. Sin embargo, establecer una relación directa entre los grabados y la tumba sigue siendo difícil, debido a la ausencia de suficientes fechas arqueológicas que permitan comparar ambos registros.¿Qué significaban las dos antenas de piedra?Aunque la investigación confirmó que el monumento funcionó como tumba, todavía quedan preguntas sobre el propósito de su particular diseño. Las dos alineaciones de losas apuntan aproximadamente hacia el este, con una ligera desviación hacia el sur.En estudios anteriores se ha planteado que la orientación de algunas construcciones funerarias de este tipo podría estar relacionada con observaciones astronómicas. No obstante, los autores de esta investigación no presentan esa interpretación como una explicación demostrada.Tampoco se conoce la identidad de la persona enterrada ni las creencias que llevaron a sus contemporáneos a construir una estructura de estas dimensiones. La escasez de monumentos comparables con dataciones confiables limita las posibilidades de establecer conexiones con otras poblaciones antiguas.Por eso, el descubrimiento de Lawash el Telli representa un avance para la arqueología del Sáhara Occidental: permite conocer la antigüedad de una construcción funeraria hasta ahora poco estudiada y abre nuevas posibilidades para investigar cómo las comunidades prehistóricas honraban a sus muertos en un territorio cuyo pasado todavía guarda numerosos misterios.