Bavaria inició la apertura de tres nuevos centros de distribución con los que la compañía atenderá a 18.000 clientes de diversas regiones de Colombia, aportando a la dinamización económica y el crecimiento del país.Uno de estos centros está en Chiquinquirá (Boyacá) el cual inició su operación a comienzos de este año con una inversión de 82 millones de dólares y atenderá a cerca de 3.000 clientes de 10 ciudades del centro del país. Por otro lado, en la Costa Caribe, el Centro de Distribución “Arenosa”, ubicado en Barranquilla, será el segundo en inaugurarse en el mes de marzo. Este centro tendrá una capacidad para atender a cerca de 4.000 clientes y recibirá más de 60 camiones, incluyendo vehículos eléctricos; para su desarrollo se realizó una inversión superior a los $2.8 millones de dólares.Posteriormente se pondrá en funcionamiento el Centro de Distribución de Galapa, que entrará en operación a mitad de año y como su nombre lo indica estará ubicado en este municipio del Atlántico, a menos de una hora de Barranquilla. Este centro es aún más grande que el de la capital y contará con la certificación EDGE, un sistema de estandarización de edificios ecológicos que da cuenta de un proceso de construcción sostenible. Para su funcionamiento se destinarán recursos por encima de los $17 millones de dólares.“Queremos compartir con Colombia tres nuevos motivos para brindar: la apertura de nuevos centros de distribución que nos permitirán seguir fortaleciendo nuestros niveles de servicio, presencia y atención en la Costa Caribe y el Centro del país. Estos, además, vinculan dos pilares que para nosotros son fundamentales: innovación y sostenibilidad, implementando buenas prácticas y tecnologías amigables con el medio ambiente como los montacargas y nuestra flota de camiones eléctricos”, indicó Sergio Rincón, presidente de Bavaria.Los nuevos centros de distribución agrupan una capacidad de almacenamiento de más de 22 millones de botellas de cerveza y se suman a más de 50 complejos logísticos que tiene Bavaria a lo largo del país para sus actividades de distribución como lo son Siberia, Girardota, Tuluá, Aranjuez, Avenida Colombia, Envigado, Barranquilla - Las Nieves, Cartagena – Torices, Ibagué - El Jardín, Cali - La Caña, Bogotá – Bosa, Bogotá – Chapinero, Bogotá – Engativá, Bucaramanga, Santa Marta, Cúcuta y Villavicencio.Escuche el podcast Emprender, fallar y triunfar:
“Buscamos llevar infraestructura, educación y entrenamiento para el desarrollo del tejido social a partir del tendero que es un líder comunitario”, dijo Bedoya. “Con cada tendero se beneficien al menos 200 personas de su comunidad, lo apoyamos en su fortalecimiento individual, familiar, comunitario, y en su negocio, una tienda de paz más que una tienda se convierte en un centro de congregación de paz”, agregó el empresario.
Un terremoto de magnitud 6,7 sacudió este viernes una región del sudeste asiático, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), menos de tres semanas después de que un fuerte sismo en la misma zona dejara más de 80 muertos.El temblor ocurrió en el sur de Filipinas a las 7:42 p. m. (11:42 GMT), a una profundidad de 65,7 kilómetros y a aproximadamente 21 kilómetros al suroeste de la localidad de Sarangani, en la isla de Mindanao, según el USGS.Por el momento no se emitieron alertas de tsunami.
El reciente terremoto registrado en Venezuela volvió a poner sobre la mesa la importancia de estar preparados ante un eventual movimiento sísmico de gran magnitud. En Santander, uno de los departamentos con mayor actividad sísmica del país, las autoridades aseguran que existen planes de contingencia y protocolos de respuesta para atender este tipo de emergencias.El director de Gestión del Riesgo de Santander, Eduard Sánchez, explicó que el departamento mantiene una coordinación permanente con las entidades técnicas, organismos operativos y de socorro para monitorear los diferentes fenómenos naturales que pueden presentarse en el territorio."Tenemos canales de comunicación muy importantes con todas las entidades técnicas y de socorro. Hemos analizado cada uno de los eventos naturales a los que somos vulnerables y para cada uno contamos con planes de contingencia y estrategias de respuesta", indicó el funcionario.Sánchez señaló que una de las principales tareas ha sido fortalecer la preparación de las comunidades mediante acciones preventivas como la identificación de rutas de evacuación, la revisión del estado de las viviendas y la promoción de medidas para reducir riesgos dentro de los hogares.Entre las recomendaciones, destacó la importancia de asegurar objetos que puedan desprenderse durante un sismo, conocer los lugares más seguros dentro de las viviendas y mantener un plan familiar de emergencia para saber cómo actuar en caso de un movimiento telúrico.El director recordó además que cada año se realiza el Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias, un ejercicio que permite capacitar a la ciudadanía y fortalecer la capacidad de reacción de las instituciones frente a este tipo de eventos."El simulacro nos permite trabajar directamente con las comunidades para que conozcan cómo actuar cuando ocurre una emergencia y tengan presentes las medidas de autoprotección", afirmó.Uno de los aspectos que, según las autoridades, brinda mayor tranquilidad es el cumplimiento de las normas de sismorresistencia en las construcciones más recientes, especialmente en el área metropolitana de Bucaramanga.Sánchez explicó que la frecuente actividad sísmica registrada en el sector de la Mesa de Los Santos ha permitido fortalecer la cultura de la prevención y el cumplimiento de los estándares técnicos en las edificaciones."Afortunadamente, los procesos constructivos cumplen hoy con la normatividad de sismorresistencia. En Santander, especialmente en la Mesa de Los Santos, los movimientos sísmicos son frecuentes, pero no hemos tenido afectaciones significativas. Esto demuestra la responsabilidad que ha existido en la construcción de edificios y viviendas bajo los requisitos técnicos establecidos", manifestó.El funcionario concluyó que, aunque el departamento mantiene un buen nivel de preparación, especialmente en el área metropolitana, la reducción del riesgo también depende de que la ciudadanía conozca los protocolos de evacuación, participe en los simulacros y adopte medidas preventivas dentro de sus hogares, debido a que Santander continúa siendo una de las regiones con mayor actividad sísmica del país.
Justo el día en el que Abelardo de la Espriella recibía su credencial como presidente electo de Colombia, las disidencias de alias 'Calarcá' enviaron su primer mensaje al mandatario que tan solo minutos antes les había dado un ultimátum para someterse a la justicia colombiana."A todos los ilegales disponen de un mes para organizar su sometimiento al estado de derecho. En mi gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables", insistió el mandatario electo.En la Troncal de Occidente el Frente 36 de las disidencias de alias 'Calarcá' instaló varios artefactos explosivos en la vía que comunica a Medellín con la Costa Caribe, ocasionando el cierre por más de 12 horas de este importante tramo a nivel nacional.Tras la llegada de la Fuerza Pública al sector La Paulina del municipio de Valdivia y cuando las autoridades hacían la detonación controlada de uno de los elementos, comenzó el hostigamiento a los expertos que buscaban habilitar el corredor vial.Una vez acabó el ataque armado y los uniformados pudieron seguir con sus labores, la Troncal de Occidente fue habilitada ante la presencia masiva del Ejército Nacional que sigue alerta ante cualquier novedad en la vía."Fueron desactivados dos cilindros, los cuales habían sido colocados en la vía. Asimismo, se desactivaron dos artefactos explosivos más, los cuales estaban ubicados como trampas, donde podían haber caído la población civil y el personal que en este momento se encontraba desarrollando el procedimiento", manifestó el brigadier general Eduardo Arias, comandante de la Séptima División.Sin embargo, una vez con la situación normalizada en el Norte antioqueño llamó la atención un mensaje pintada en el suelo con pintura roja, “no comemos de Tigre ni de paramilitares”, en un mensaje directo al presidente electo, Abelardo De La Espriella.Ante la expectativa por la respuesta del mandatario electo, que ha promulgado su lucha frontal contra los grupos ilegales, la zozobra y el temor se apoderan nuevamente de Valdivia y sus alrededores en donde se ha vuelto repetitivo los ataques armados en este importante sector para la movilidad de la región.
Los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela continúan dejando un saldo cada vez más devastador. La presidenta Delcy Rodríguez confirmó este viernes que la cifra de fallecidos ascendió a 589 personas, mientras que 2.980 personas resultaron heridas. La mandataria también destacó que los organismos de socorro han logrado rescatar con vida a decenas de sobrevivientes atrapados entre los escombros."Debemos informar que lamentablemente ya tenemos 589 personas fallecidas y 2.980 personas heridas, pero también hemos rescatado con vida decenas de personas, que nos causa alegría que puedan dar ese abrazo a su familia y a los seres queridos", declaró Rodríguez durante un balance oficial. Asimismo, indicó que desde los sismos se han registrado 214 réplicas, evidencia de que la actividad sísmica continúa en el territorio venezolano. "Este proceso de liberación de fuerzas sísmicas se está dando en las últimas horas", agregó.Ante la magnitud de la tragedia, la comunidad internacional ha intensificado su apoyo. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) anunció que equipos internacionales de búsqueda y rescate de al menos 17 países se encuentran movilizándose hacia Venezuela para colaborar en la localización de sobrevivientes y la atención de la emergencia."La prioridad absoluta es llevar esos equipos de búsqueda y rescate al lugar", afirmó en Ginebra el portavoz de OCHA, Jens Laerke. El funcionario calificó los terremotos como "una de las cosas más devastadoras que pueden ocurrirle a cualquier país" y destacó la rapidez con la que ha reaccionado el sistema humanitario internacional. "Lo que estamos viendo ahora es una movilización internacional en su mejor versión. Todo el sistema humanitario se está moviendo muy rápido y a gran escala", aseguró.Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5, registrados el miércoles, provocaron el colapso de decenas de edificaciones, especialmente en La Guaira, ciudad costera cercana a Caracas, donde se concentra gran parte de los daños. Las autoridades continúan evaluando la magnitud de la destrucción mientras avanzan las labores de remoción de escombros y búsqueda de personas desaparecidas.Hasta el momento se han desplegado 25 equipos especializados, entre ellos 17 unidades nacionales de búsqueda y rescate urbano y varios equipos de respuesta médica de emergencia, que en conjunto suman alrededor de 1.000 rescatistas.De acuerdo con la ONU, ya se encuentran operando en Venezuela equipos procedentes de Chile, Colombia, El Salvador, Italia, México, Suiza y Estados Unidos, mientras que brigadas de Reino Unido, República Checa, Ecuador, Francia, Alemania, Jordania, Países Bajos, Catar y España también se dirigen al país para reforzar las labores de rescate y asistencia humanitaria.
El estado costero de La Guaira, puerta de entrada a Venezuela, enfrenta una de sus horas más oscuras tras un sismo que ha dejado imágenes desoladoras de edificios prácticamente destruidos que "se cayeron como castillos de Naipes".En medio de esta tragedia, las autoridades han declarado el estado de emergencia en las parroquias de Caraballeda y Catia La Mar, las zonas que requieren mayor atención inmediata.Operaciones de rescate y esperanzaAndrés Goncalvez, secretario de seguridad de La Guaira, informó que las labores de búsqueda no se han detenido y que la prioridad absoluta es localizar a personas atrapadas bajo las estructuras colapsadas. Según Goncalvez, el esfuerzo ha dado frutos: "Ayer... más de cinco personas ahí, gracias a Dios, rescatadas con vida".Pese a los testimonios desgarradores de familias que escuchan gritos bajo las toneladas de concreto, el funcionario enfatizó que "son lo último que se pierde, la esperanza". Respuesta gubernamental y apoyo internacionalDesde la noche del domingo, el gobierno nacional ordenó la instalación de puestos de comando y el despliegue de cuerpos de bomberos y paramédicos de diversos estados del país. La fase de recuperación ha comenzado con la llegada de más de 150 máquinas amarillas destinadas al despeje de vialidad y remoción de escombros. La tragedia también ha convocado la solidaridad extranjera. "Ayer entramos en la fase de recuperación, ya llegaron los primeros apoyos internacionales de la República Dominicana, varios rescatistas", señaló el secretario de seguridad, añadiendo que otros países se están sumando a la labor de colaboración. Restablecimiento de servicios y logísticaEl impacto en la infraestructura ha sido severo, afectando incluso al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar. Durante la noche, una comitiva de altos funcionarios supervisó las "obras nocturnas reparando la pista del aeropuerto" para garantizar su operatividad. Paralelamente, se trabaja en el restablecimiento de la energía eléctrica en zonas como Macuto y en la distribución de suministros básicos. "Hoy también estamos recibiendo por Ministerio de Alimentación, camiones de alimentación, comida para brindarle todo el apoyo a nuestro estado", confirmó Goncalvez, quien destacó la resiliencia y solidaridad típica de la cultura venezolana ante la magnitud de la catástrofe. Aunque todavía no existe un balance definitivo de víctimas, se estima que la cifra de personas afectadas podría superar las 70,000 en toda la región.Escuche aquí la entrevista: