El general Henry Sanabria, director de la Policía Nacional, en diálogo con Blu Radio, afirmó que la institución es uno de los objetivos principales del grupo de hackers, ‘Guacamayas’ por la información sensible que se almacena en sus operadores, por eso, confirmó que han intentado atacar los sistemas informáticos de la Policía, pero hasta ahora, según el general, no lo han logrado.“Uno de los objetivos principales es la Policía Nacional por la información que protege, pero no han logrado tener una acción positiva con estos ataques, gracias a la protección que tienen nuestros sistemas de información”, señaló el general Sanabria a Blu Radio.Aun así, explicó que se están reforzando los protocolos y estrategias debido a los ataques que han sufrido tanto las Fuerzas Militares, donde secuestraron grandes bases de datos, como la Fiscalía donde extrajeron más de 30.000 carpetas con información. Ante esto, la Policía ha impulsado el fortalecimiento del sistema de información.Se refirió también a los hackeos que sufrieron las páginas gubernamentales como el Invima e incluso la cuenta de Twitter de la ministra de Salud, Carolina Corcho, indicó que, desde la Dijin y en conjunto con la Fiscalía, están adelantando las investigaciones para dar con los integrantes del grupo ‘Guacamayas’, y están indagando cómo se están realizando estos secuestros de información para que otras entidades puedan reforzar sus sistemas.“Con el grupo especializado que tenemos en la Policía para contrarrestar esos ataques, vamos a generar nuevas acciones para que otras instituciones no sean afectadas”, informó el director de la Policía, el general Henry Sanabria. Le puede interesar
Camilo Andrés García, autor del libro ‘Mucho Hacker: historia de la hacktividad en Colombia’, se refirió a la acción del grupo "Guacamaya" en contra de la Fiscalía, que habría hurtado varias teras de datos. Fuentes del ente acusador confirmaron que los datos robados tienen que ver con detalles de las fuentes humanas que colaboran con la Fiscalía en diversos casos que, a la fecha, corren peligro y que, incluso, podrían reforzarse sus esquemas de seguridad debido a la gravedad de la información que han entregado."En el caso de la Fiscalía, el grupo Guacamaya intervino las comunicaciones o servidores y robaron toda la información que ha circulado en todos los correos de todos los funcionarios, no solo de l Fiscalía, sino de quienes hayan podido enviar un correo. Están en línea 5 teras de información que incluyen todo lo que uno se pueda imaginar, desde datos de la oficina de genética, pasando por datos contables, nombres de investigadores, toda la información en línea fue atacada", sostuvo García. De acuerdo con el experto, Guacamaya es un grupo de hackers que tienen una página y además muestran en videos cómo llevaron a cabo los ataques. "Ese grupo llamado no se sabe quiénes son en realidad. Probablemente son personas latinoamericanas. Ese grupo se unió con otro grupo importante que se llama Distributed Denial of Secrets", declaró García. Según el experto, pese a que Colombia viene trabajando desde hace más de una década en un Conpes para la seguridad informática, en la práctica se sufre uno de los peores ataques a la infraestructura del Estado. "El ataque al Invima lo paralizó. También está el ataque a la Fiscalía y la Agencia Nacional de Infraestructura tiene desde hace tiempo todos sus correos en línea. Podemos hablar de varios casos en los que, en mi concepto, la institucionalidad es insuficiente. Probablemente esto va a seguir porque nadie va asume la responsabilidad ni el liderazgo", concluyó el especialista.
Hay preocupación en la Fiscalía de ser víctima de un hackeo en el que se filtró información sensible.Se sabe que son más de cinco teras comprimidas de información las que los hackers lograron hurtar, es decir, más de 10 teras de datos que podrían compararse con más de 1.000 camiones llenos de documentos.Fuentes del ente acusador confirmaron que estos datos tienen que ver con detalles de las fuentes humanas que colaboran con la Fiscalía en diversos casos que, a la fecha, corren peligro y que, incluso, podrían reforzarse sus esquemas de seguridad debido a la gravedad de la información que han entregado.Asimismo, se trataría de procesos de todo tipo, desde 2018 hasta la fecha, que involucran temas como corrupción, narcotráfico, exintegrantes de las antiguas Farc, entre otros.El pasado 4 de noviembre, la Fiscalía se había pronunciado sobre el tema asegurando que inició una investigación con una comisión de expertos y la empresa encargada de la seguridad informática.
La Policía de Australia informó este viernes que investiga una filtración masiva de documentos oficiales en Colombia, que expuso decenas de operativos contra las mafias de narcotraficantes que operan en el país oceánico y las identidades de agentes secretos que trabajaban en esas misiones.La Policía Federal Australiana (AFP, siglas en inglés) explicó en un comunicado que se encuentra "evaluando actualmente la información que puede haberse obtenido de las fuerzas del orden colombianas como parte de esta actividad de piratería informática", sin identificar a las entidades comprometidas.Asimismo, subrayó que trabaja conjuntamente con sus "socios en las regiones afectadas" para mitigar cualquier amenaza a la seguridad de las personas e investigaciones, así como en el apoyo internacional a las "fuerzas del orden de Colombia para salvaguardar sus sistemas informáticos".El caso se refiere a la filtración de más de cinco millones de documentos, que supuestamente habrían sido hackeados por el grupo Guacamaya Leaks en agosto pasado y guardados en un banco de datos al que se accedía con una contraseña, según publicaron este viernes medios australianos, entre ellos The Age y otros diarios del grupo Nine.Los datos filtrados, que ocupan más de cinco terabytes, se refieren a 35 operativos de la AFP, algunos aún activos, así como a informes de vigilancia de agentes secretos, el espionaje de comunicaciones e información sobre las planillas de los miembros de las fuerzas del orden colombianas.La información filtrada da cuenta de la magnitud de la importación ilegal de drogas a Australia y los vínculos de las mafias responsables con una serie de empresas que han sido creadas para lavar dinero, entre ellas gimnasios, compañías de venta de vehículos de lujo o discotecas, entre otras.Si bien, la AFP no detalló los datos expuestos, The Age reveló algunos detalles de la filtración, como los que un jefe de la mafia huyó de la ciudad australiana de Perth y hoy vive una vida lujosa en Colombia o el envolvimiento de varios agentes de migración australianos en acciones que utilizan a estudiantes extranjeros para importar droga y dinero a la ciudad de Brisbane.The Age, que tuvo acceso a los documentos filtrados, la mayoría en español, aseguró que ha analizado los datos desde principios de mes y luego los destruyó junto a su metadata asociada.Los Guacamaya Leaks son un grupo de háckers que surgió en 2022, supuestamente con la finalidad de exponer a los gobiernos de América Latina, entre ellos Colombia y Chile.Este grupo anónimo ya había hackeado a compañías mineras de países como Chile o Guatemala, petroleras de Venezuela, la Fiscalía de Venezuela, el Ejército de Chile, Perú, Colombia y El Salvador o la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de México, entre otros. Le puede interesar:Escuche el podcast ¿Cómo quitar el miedo a hablar inglés?
Los interminables trancones entre Piedecuesta y Floridablanca tienen al límite a miles de conductores del área metropolitana de Bucaramanga. Las obras de ampliación sobre la autopista, en jurisdicción de Floridablanca, están generando demoras de hasta tres horas en los desplazamientos diarios de quienes deben movilizarse hacia la capital santandereana por trabajo, estudio o temas de salud.Desde las primeras horas de la mañana, las filas de vehículos comienzan a extenderse desde el sector del ICP y el intercambiador de Guatiguará, afectando especialmente a los residentes de Piedecuesta.Uno de los afectados, quien diariamente se desplaza a Bucaramanga para trabajar y llevar a su hija al colegio, relató el desespero que viven cientos de conductores atrapados en la congestión vehicular.“Empezando el día ya hay carros estacionados al lado de la vía. El trancón hoy Piedecuesta–Floridablanca inicia en el ICP. Llevo 20 minutos desde el intercambiador Guatiguará y no he llegado al colegio Cantillana. No hay movilidad, voy con una niña para el colegio, esto se hace insostenible, no hay calidad de vida para nada”, expresó.El conductor aseguró que los represamientos son constantes y que en algunos momentos el tráfico queda completamente paralizado.“Aquí vamos, al fondo se ven tractomulas, lo de todos los días, pero hoy es más severo. Hay momentos que se mueve y otros momentos se paraliza. Waze me dice que desde el intercambiador de Guatiguará hasta Lagos del Cacique son aproximadamente casi dos horas”, añadió.La situación también preocupa por las emergencias médicas que pueden presentarse en medio del colapso vial. Otra residente de Piedecuesta contó que recientemente su padre sufrió un accidente cardiovascular y el trayecto hacia un centro médico tomó mucho más tiempo del habitual.“El otro día mi papá tuvo un accidente cardiovascular y solo desde el intercambiador de Guatiguará en Piedecuesta hasta el Hospital Internacional de Colombia fueron casi 40 minutos”, señaló.“Salí a las 4:30 p.m. del sector del restaurante el Buey iniciando la vía a los Santos, hacia Bucaramanga y llegué a mi casa a las 7:00 p.. ¡Es impresionante el trancón, parece un viaje!”, dijo otro conductor afectado por los interminables trancones.Habitualmente, el recorrido entre Piedecuesta y Bucaramanga toma cerca de 30 minutos. Sin embargo, debido a las obras y a la alta carga vehicular, hoy muchos ciudadanos deben salir hasta dos horas antes para llegar puntuales a sus destinos.Los usuarios de la vía aseguran que la situación se ha vuelto insostenible y piden a las autoridades y a los encargados de la obra implementar medidas que permitan mejorar la movilidad mientras avanzan los trabajos sobre la autopista.
La Alcaldía de Bello anunció que no implementará nuevos puntos de cámaras de fotomultas en el municipio, tras quejas de las personas en el Valle de Aburrá. También está en revisión la reducción de velocidad aplicada en la Avenida Regional. Se trata de los nuevos sistemas de control que estaban proyectados para operar en sectores como la Avenida Regional Oriental, la Autopista Medellín–Bogotá y la vía hacia San Pedro de los Milagros, en jurisdicción del corregimiento San Félix.La alcaldesa de Bello, Lorena González, señaló el motivo que llevó a la no utilización de nuevas cámaras de fotodetección en las zonas anteriormente mencionadas.“Después de realizar análisis internos, también de escuchar a la ciudadanía, hemos determinado que estas cámaras de fotodetección no se instalarán”, afirmó.Esta decisión, cabe recordar, llega luego de que se conociera también el anuncio de que el Gobierno nacional investiga a 37 organismos de tránsito del país, por más de 5.8 millones de fotomultas que quedarán sin validez.Desde la Alcaldía de Bello confirmaron, además, que está en revisión la reducción de velocidad aplicada en la Avenida Regional, en jurisdicción de Bello.“Analizaremos la posibilidad de volver a tener la velocidad que se tenía en este sector donde se puso la medida de 50 kilómetros por hora a tenerla como estaba anteriormente”, agregó.Según detalló la mandataria, la medida de reducción de la velocidad en ese corredor vial fue adoptada directamente por la Agencia Nacional de Seguridad Vial y no por la Alcaldía, que ya elevó una solicitud de revisión ante esa entidad.En ese sentido, indicó que la petición busca revisar la parametrización aplicada únicamente en el tramo correspondiente a Bello y no en toda la vía.
El embajador de Colombia en China, Sergio Cabrera, fue condecorado por el Gobierno chino con la “Medalla al Diplomático Distinguido”, un reconocimiento entregado por el canciller Wang Yi en honor a su gestión para fortalecer las relaciones diplomáticas, económicas y culturales entre ambos países.La ceremonia se realizó en la sede de la Cancillería de la República Popular China, en Beijing. “El hecho de que Colombia esté incluida entre los ocho diplomáticos galardonados en esta osación, posiciona al país dentro de un grupo muy reducido de interlocutores valorados por China en esta etapa de su política exterior”.Es la primera vez que China entrega esta distinción a jefes de misiones diplomáticas acreditadas en el país. Cabrera se convirtió además en el único embajador latinoamericano y caribeño en ejercicio en recibir este reconocimiento, junto a representantes diplomáticos de países como Pakistán, Kazajistán y Arabia Saudita.Según destacó el embajador, la condecoración refleja el fortalecimiento de la relación bilateral durante los gobiernos, especialmente tras la elevación de los vínculos al nivel de Asociación Estratégica y la firma de acuerdos de cooperación ligados a la Ruta de la Seda. Durante los últimos años, además, las exportaciones colombianas no minero-energéticas hacia China crecieron más de un 30 %, mientras aumentaron la inversión y el turismo chino en Colombia.Cabrera, reconocido también por su trayectoria como cineasta, mantiene una relación cercana con China desde su juventud. Vivió parte de su adolescencia en ese país y posteriormente estudió filosofía en la Universidad de Pekín, donde inició sus primeros trabajos cinematográficos, consolidándose con el paso de los años como un puente cultural entre ambas naciones.
Tras una investigación de ocho meses, la Policía Metropolitana de Bogotá capturó a ocho presuntos integrantes del Grupo Delincuencial Común Organizado ‘Olivares’, señalados de traficar drogas en la localidad de Usme y de utilizar menores de edad para ocultar y comercializar droga en diferentes sectores del sur de la capital.Las autoridades realizaron 12 diligencias de allanamiento en barrios como Santa Librada, La Andrea, Yomasa, La Cabaña, Puerta al Llano y Olivares, donde fueron detenidos seis hombres y dos mujeres. De acuerdo con la investigación, la organización transportaba marihuana, bazuco y base de coca desde la localidad de Santa Fe hasta Usme utilizando taxis y buses del SITP para evitar controles policiales.Uno de los hallazgos que más preocupa a las autoridades es que, según la investigación, los integrantes de esta estructura instrumentalizaban a menores de edad e incluso a sus propios hijos para esconder las sustancias ilícitas y facilitar su distribución. La droga era comercializada en panaderías, casinos, bares, discotecas, locales de comidas rápidas, parques, alrededores de iglesias y zonas cercanas a colegios.La Policía indicó que alias ‘Pepa’ y ‘Vanesa’ serían las encargadas de coordinar la venta, almacenamiento y distribución de los estupefacientes, mientras que alias ‘Flaco’, ‘Tato’, ‘Andrés’ y ‘El Mono’ presuntamente realizaban la venta directa en establecimientos comerciales y entornos escolares.Durante los operativos fueron incautados 32 millones de pesos en efectivo, cerca de 9.750 gramos de marihuana, más de 6.600 gramos de cocaína y cinco celulares. Además, las autoridades atribuyen a esta banda al menos dos homicidios relacionados con disputas entre expendedores de droga.Los capturados fueron presentados ante la Fiscalía por los delitos de concierto para delinquir, tráfico de estupefacientes y uso de menores de edad para la comisión de delitos. Un juez les dictó medida de aseguramiento en centro carcelario.
En estos días un tema que me ha dado vueltas en la cabeza es el de la vanidad. Históricamente está ha sido entendida La vanidad, históricamente como una exageración del ego. Viene del latín vanitas, que significa “vacío”, “apariencia inútil”, “lo que no permanece”. En este sentido la vanidad es el intento desesperado de llenar con admiración exterior un vacío interior.Los filósofos antiguos hablaron de ella con preocupación. Los griegos entendían que el ser humano debía buscar virtud y equilibrio, no vivir esclavo de la apariencia. Sócrates decía que conocerse a sí mismo era más importante que ser admirado. Y los estoicos advertían que quien depende de la aprobación de otros termina perdiendo la libertad interior.En la tradición bíblica, la palabra aparece con fuerza en el libro del Eclesiastés: “Vanidad de vanidades, todo es vanidad”. Pero no se refiere solamente a verse bien o querer reconocimiento; habla de la fragilidad de todo aquello que creemos eterno. Poder, fama, riqueza, belleza todo pasa. Todo es temporal. El texto no es pesimista; es profundamente realista. Nos recuerda que cuando uno pone el corazón únicamente en lo superficial, termina vacío.Desde la espiritualidad, la vanidad no es simplemente cuidarse o alegrarse por los logros. El problema comienza cuando la identidad depende de eso. Cuando uno necesita ser visto para sentirse valioso. Cuando el aplauso se convierte en alimento emocional. Eso paso mucho hoy.Vivimos en una cultura donde parecer, aparentar importa más que ser. Donde mucha gente edita su vida para mostrar éxito mientras por dentro se siente vuelta nada. Hay una obsesión por proyectar perfección, como si la vulnerabilidad fuera un fracaso. Pero la espiritualidad auténtica siempre hace el camino contrario, nos invita a quitarnos máscaras y hacer auténticos.La espiritualidad nos recuerda que somos valiosos no por lo que mostramos, sino por lo que somos en esencia. Nos enseña humildad, que no es pensar menos de uno mismo, sino pensar menos obsesivamente en uno mismo. Porque una persona espiritualmente madura ya no necesita demostrar tanto. Puede brillar sin humillar, tener sin presumir, lograr sin sentirse superior.Tal vez por eso la vanidad produce tanta ansiedad, obliga a sostener una imagen todo el tiempo. En cambio, la humildad descansa. La humildad permite ser humano.