En un pequeño pueblo de Leongatha, en el este de Victoria (Australia), un grupo de personas se reunió para compartir un almuerzo en una casa familiar, pero lo que parecía un encuentro amistoso se tornó en una pesadilla mortal.El fatídico almuerzo, celebrado el sábado 29 de julio, dejó tres personas muertas y un individuo luchando por su vida.Según información de la ABC de Australia, la mujer detrás de la preparación de la comida, Erin Patterson, de 48 años, ha sido identificada como sospechosa en el caso. Aunque los detectives aún no han presentado cargos, las investigaciones continúan mientras la comunidad de Leongatha intenta entender lo que sucedió.La víctimas mortales fueron identificadas como Heather Wilkinson, Ian Wilkinson y Gail Patterson. Gail era la hermana de Heather Wilkinson y también la suegra de Erin Patterson. Además, uno de los hijos de Erin estaba presente durante el almuerzo, pero no mostró ningún síntoma de enfermedad. Las autoridades han destacado que las víctimas comenzaron a desarrollar síntomas de intoxicación alimentaria poco después de la reunión, lo que condujo a su hospitalización.Después de una rápida deterioración de su estado de salud, los tres fallecieron en hospitales locales, mientras que Erin Patterson quedó bajo sospecha. La policía ha revelado que se encontraron indicios de un hongo altamente venenoso conocido como "hongo del sombrero de la muerte" en las víctimas, lo que podría explicar la gravedad de la situación.Las autoridades interrogaron a Erin Patterson y llevaron a cabo una orden de registro en su hogar, aunque posteriormente fue liberada mientras las investigaciones continúan. Los detectives se mantienen cautelosos en sus afirmaciones, ya que las circunstancias de las muertes siguen siendo inexplicables. La teoría inicial es que los hongos mortales pudieron haber estado presentes en la comida, pero ni la policía ni Patterson han proporcionado detalles específicos al respecto.La comunidad de Leongatha está conmocionada por la tragedia, y las autoridades instan a la paciencia mientras se realizan investigaciones adicionales.Le puede interesar:
Un terremoto de magnitud 5.7 sacudió este lunes la isla indonesia de Flores, en el este del país, sin que se activara la alerta de tsunami, dos días después de que la región fuera golpeada por un fuerte sismo de magnitud 7.7 que deja 53 muertos, 137 heridos y más de 5.000 evacuados.El nuevo temblor se produjo a las 8:46 hora local (00:46) a 35,6 kilómetros de profundidad, con su epicentro 42,1 kilómetros al nornoroeste de Ende, la localidad más poblada de Flores, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que registra la actividad sísmica en todo el mundo.El sábado golpeó Flores un fuerte terremoto de magnitud 7.7 con su epicentro a 62 kilómetros de Ende y al que sucedieron cerca de un millar de réplicas, 46 de ellas percibidas por la población, dejando un saldo de 53 muertos, 137 heridos y más 5.000 vecinos desplazados en polideportivos y otros puntos de evacuación.En respuesta a la magnitud del desastre desatado por el fuerte temblor de hace dos días, el Gobierno provincial está tramitando un decreto para declarar el estado de emergencia en la región durante los próximos 14 días, con el objetivo de coordinar la ayuda con las autoridades centrales.Se calcula que alrededor de 2 millones de personas viven en la isla de Flores, con Ende (con unos 90.000 habitantes) entre sus principales ciudades.Indonesia se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica en la que cada año se registran unos 7.000 terremotos, la mayoría moderados.
La Fundación Sencia reportó que 933 toneladas de ayudas humanitarias han sido movilizadas desde Bogotá hacia cinco departamentos afectados por el terremoto. El balance fue entregado este domingo por Mauricio Hoyos, CEO de la Fundación Sencia, desde el parqueadero norte del Estadio Nemesio Camacho El Campín, donde funciona el centro de acopio.“Se han enviado 933 toneladas de ayudas humanitarias: 344 toneladas a Risaralda, 236 toneladas al Valle del Cauca, 157 toneladas a Caldas, 138 toneladas al Chocó y 58 toneladas al Quindío. Y más de 10.000 personas vinieron como voluntarias, algo sin precedentes”, confirmó Hoyos.El CEO de Sencia también destacó la participación de los ciudadanos que llegaron hasta este punto para entregar donaciones o sumarse a las labores de organización y despacho de las ayudas. Según el balance entregado, cerca de 2.000 vehículos llegaron diariamente al centro de acopio.Ahora, las labores se concentran en terminar de organizar y empacar las donaciones que permanecen en el lugar para enviarlas a las zonas afectadas. El centro de acopio recibirá donaciones hasta la medianoche de este domingo 16 de agosto, mientras que durante la noche y los próximos días continuarán las labores de organización y despacho de las ayudas que ya fueron recibidas.Durante la jornada, ciudadanos que permanecían en el lugar encendieron las linternas de sus celulares como homenaje a las víctimas del terremoto. Hoyos también dedicó unas palabras a las personas afectadas: “Por quienes perdieron la vida, quienes no sobrevivieron, por quienes perdieron sus casas, sus pertenencias, su tranquilidad, el esfuerzo de toda una vida. Por nuestros hermanos colombianos, que de una u otra forma fueron afectados por este terremoto. A todos ellos quiero decirles que no están solos, aquí estamos para ustedes”.
El hospital de campaña enviado por Bogotá para apoyar la atención médica en el Quindío ya está completamente instalado y listo para prestar servicios esenciales en Armenia, luego del terremoto de 7,4 grados registrado el pasado 10 de agosto.La infraestructura fue entregada formalmente a las autoridades territoriales y tiene como objetivo reforzar y descongestionar la capacidad del Hospital Departamental Universitario del Quindío San Juan de Dios, cuyas instalaciones resultaron afectadas por el fuerte movimiento telúrico.El hospital temporal está compuesto por cuatro módulos de carpas certificadas, cada uno con capacidad para diez camillas. En total, puede disponer de 40 camillas para la atención de pacientes. Los módulos cuentan con aislamiento térmico, sistemas de control de temperatura, calefacción y aire acondicionado con filtros de alta eficiencia HEPA. También tienen iluminación, distribución eléctrica independiente y servicios sanitarios con duchas e inodoros, características diseñadas para mantener condiciones adecuadas de higiene y facilitar la atención médica en medio de la emergencia.El despliegue fue liderado por personal especializado de la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, con apoyo de la Gobernación del Quindío, la Secretaría de Salud Departamental y la Quinta División del Ejército Nacional.El hospital de campaña hace parte de una estrategia de asistencia sanitaria más amplia desplegada por Bogotá hacia las regiones afectadas por el terremoto. De acuerdo con la Alcaldía, la Red Distrital de Sangre logró reunir más de 9.800 unidades de sangre durante la semana. De ese total, más de 900 unidades de hemocomponentes ya fueron enviadas de urgencia a hospitales de las zonas más afectadas para atender cirugías prioritarias y pacientes con traumas complejos.También fueron dispuestos dos camiones con medicamentos e insumos médico-quirúrgicos, mientras que, en coordinación con la Cruz Roja de Bogotá y el Ministerio de Salud, se enviaron monitores de signos vitales para reforzar las unidades de cuidados intensivos y los servicios de urgencias del Eje Cafetero. Ocho de estos equipos fueron destinados al Hospital Universitario de Manizales.La respuesta incluye, además, el traslado de siete personas en condición crítica desde las zonas afectadas hacia Bogotá. Los pacientes reciben atención especializada en la Fundación Santa Fe de Bogotá.
1.242 habitantes de Providencia y Santa Catalina fueron beneficiados con una brigada de apoyo al desarrollo que llevó atención médica especializada, servicios de prevención y seis toneladas de ayudas humanitarias hasta la isla. La jornada fue posible gracias a la articulación de la Armada Nacional y la Fuerza Aeroespacial, junto con organizaciones de voluntarios.Uno de los servicios estuvo a cargo de los odontólogos voluntarios. El doctor Leonardo Montenegro, odontólogo participante de la jornada, explicó que el objetivo fue atender las principales necesidades de salud oral de la comunidad. “Venir a prestar servicios de salud a la comunidad de Providencia, y las personas que habiten acá que tengan algún interés o que podamos servirle”, señaló. Durante las consultas, los profesionales encontraron principalmente problemas de salud oral asociados con caries, restos radiculares y acumulación de cálculos dentales. Además, la brigada contó con atención especializada para niños mediante una odontopediatra. Para Montenegro, el sentido de estas jornadas está precisamente en llegar a comunidades donde se requiere atención: “Cuando uno es voluntario, pues, lo importante es servir a la comunidad, estar siempre dispuesto a lo que, a las necesidades que se requiera de acuerdo a la población”.La Liga Colombiana contra el Cáncer también hizo parte de la misión. Marcela Forero, directora del área social de la organización, explicó que llevaron pruebas de tamización y comenzaron rutas de atención para la detección temprana de diferentes tipos de cáncer.“Hay muchos cánceres que no se pueden prevenir, pero sí se pueden detectar a tiempo, y esa es nuestra misión, transformar la experiencia del cáncer en Colombia”, afirmó Forero. La delegación estuvo integrada por 14 personas entre profesionales de la Liga y sus aliados, quienes enfrentaron las dificultades propias del traslado hasta un territorio insular y apartado. La brigada también permitió desarrollar la campaña ‘Salva tu piel’, de la mano de La Roche-Posay, enfocada en la prevención y detección temprana del cáncer de piel. La dermatóloga Carol Joya explicó que la población de Providencia tiene una exposición permanente al sol, especialmente en zonas como el rostro, cuello, manos y antebrazos.“Podemos encontrar lesiones tumorales benignas, lesiones tumorales malignas, ya sea cáncer melanoma o no melanoma”, explicó la especialista, quien destacó la importancia de enseñar a los habitantes los signos de alerta y la necesidad de consultar oportunamente.Joya señaló, además, que la jornada reunió a especialistas de distintas áreas y fue posible mediante el trabajo conjunto con la Fuerza Pública y organizaciones privadas. “Venimos con Fuerzas Militares, Patrulla Aérea Colombiana, también venimos con Armada Nacional, con Ejército Nacional”, indicó. El despliegue fue coordinado por la Armada Nacional. El contralmirante Omar Moreno, comandante del Comando Específico de San Andrés y Providencia, explicó que la operación fue diseñada para llevar capacidades médicas y humanitarias directamente a la población raizal e isleña.“El día de hoy, la Armada Nacional de Colombia, en conjunto con la Fuerza Aeroespacial Colombiana y en coordinación con la Alcaldía de Providencia, hemos logrado traer esta jornada de apoyo al desarrollo”, afirmó Moreno.El almirante destacó la dimensión logística de la operación, teniendo en cuenta más de 15 especialidades médicas, seis toneladas de ayudas y una capacidad estimada de atención para 2.000 personas fueron trasladadas hasta Providencia.Para hacer posible el despliegue, el material llegó inicialmente a San Andrés a bordo de una aeronave de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y posteriormente fue transportado hacia Providencia en el buque ARC Almirante Padilla, cuya capacidad permitió movilizar tanto al personal como las ayudas. “Este buque tiene la capacidad de albergar a estas más de 100 personas y capacidad de transportar las seis toneladas”, explicó Moreno. Desde San Andrés, el buque navegó hasta Providencia para permitir que toda la capacidad logística quedara instalada en la Institución Educativa Junín, donde se desarrolló la jornada.Así, la brigada permitió concentrar en un mismo lugar servicios de medicina general y especializada, odontología, dermatología, prevención del cáncer y atención para niños, además de la entrega de ayudas humanitarias, llevando capacidades que por las condiciones geográficas de Providencia no siempre están disponibles de manera permanente.
El rescate de Sofía, una niña de 3 años que permaneció atrapada durante más de seis horas bajo los restos del edificio Ariguaní, en Cali, tuvo un segundo momento días después de la emergencia: el reencuentro con el bombero que participó en su extracción.La niña se encontraba junto a su madre, Estefanía Echavarría, entre los restos de la edificación ubicada en el sector El Refugio. El edificio, de siete niveles y destinado a vivienda, colapsó tras el terremoto de 7,4 ocurrido el lunes en San José del Palmar, Chocó.¿Cómo fue el rescate de Sofía bajo los escombros?Duque llegó al punto de intervención para relevar a otros integrantes de los organismos de emergencia. Al ingresar, encontró a Estefanía en una zona donde tenía dificultades para respirar y posteriormente ubicó a Sofía en otro sector de la estructura.El bombero relató a Noticias Caracol que consiguió establecer contacto físico con la menor en medio del reducido espacio en el que permanecía atrapada.“Yo metí la mano y la toqué. Entonces, cuando le toqué la carita, ella empezó a llorar y me agarró la mano”, recordó Duque.Sofía tenía parte del rostro cubierto por un elemento de la estructura. Tras comprobar que estaba consciente, el rescatista comenzó a trabajar para liberarla de manera progresiva. “Yo le dije, ‘Te voy a sacar de aquí con vida”, contó el bombero.Primero logró despejarle el rostro y después consiguió sujetarla por el tronco para retirarla de la zona donde permanecía atrapada. Durante la extracción, la pequeña tomó un fragmento de los escombros con una mano mientras mantenía la otra agarrada de la mano del rescatista.Una vez fuera de la estructura, Sofía fue entregada al personal de la ambulancia para recibir atención médica. El momento quedó registrado en video y fue seguido por personas que permanecían cerca de la zona de emergencia.¿Qué pasó con la madre de Sofía después del rescate?Mientras Sofía era trasladada, Estefanía continuaba atrapada dentro de la estructura. Duque regresó para participar en el procedimiento de estabilización y extracción de la mujer, quien presentaba dificultades respiratorias.El bombero explicó que fue necesario suministrarle oxígeno y retirar progresivamente los materiales que la rodeaban antes de completar la extracción.“Entonces, cuando yo volteé, pues, para la mamá, la mamá tenía escombros en el cabello. Inmediatamente le dije, ‘Por favor, vamos a soportarla con oxígeno’”, señaló.La operación contó con la participación de varios integrantes de los organismos de emergencia. Estefanía finalmente fue retirada del lugar y trasladada para recibir atención médica. Posteriormente continuó su recuperación en una unidad de cuidados intensivos de una clínica en Cali.¿Cómo fue el reencuentro de Sofía con su rescatista?Días después del rescate, Noticias Caracol buscó nuevamente a Duque para propiciar un encuentro con la familia. El bombero aceptó regresar para ver a Sofía.El reencuentro tuvo un significado especial para el rescatista, quien explicó que normalmente los equipos de emergencia no tienen la posibilidad de saber qué ocurre con las personas que logran sacar de una situación de peligro.“Uno rescata y uno sabe que hizo un buen trabajo, pero la mayoría de veces no sabe qué pasa después”, explicó Duque.En esta ocasión, pudo volver a encontrarse con Sofía y comprobar personalmente que la niña avanzaba en su recuperación junto a su familia.