Expertos antiexplosivos de la Policía Nacional y el Ejército desactivaron de manera controlada una bomba de gran tamaño en zona rural de Ipiales, Nariño. El artefacto, de más de 250 kilos, fue hallado en la vereda Amarraderos de la Frontera, jurisdicción del corregimiento Cofanía Jardines Sucumbíos. La intervención evitó una emergencia mayor en esta zona limítrofe.El operativo se desplegó en un punto estratégico de la frontera entre Colombia y Ecuador, donde comunidades indígenas permanecían confinadas en sus viviendas. La presencia del explosivo generó temor e incertidumbre durante varios días. Las autoridades acordonaron el área para garantizar la seguridad.Según información preliminar, la bomba habría caído en territorio colombiano tras bombardeos ejecutados por fuerzas militares ecuatorianas contra un presunto campamento ilegal. Las operaciones se desarrollaron en la ribera del río San Miguel. Sin embargo, uno de los artefactos no impactó el objetivo previsto.El gobernador del resguardo indígena Rumiyaco del pueblo de los Pastos, Fidencio Quinisqui, relató que la situación cambió desde el 3 de marzo. Ese día, tres aeronaves militares ecuatorianas sobrevolaron la zona fronteriza. Según su testimonio, una de ellas habría ingresado a espacio colombiano y sería la responsable de lanzar la bomba que no explotó.El líder indígena indicó que el artefacto cayó a unos 70 metros de la vivienda de un comunero. Aunque el hecho ocurrió el mismo día del bombardeo, la comunidad solo detectó la presencia del explosivo una semana después. En contraste, otras dos bombas sí detonaron en territorio ecuatoriano.Quinisqui también aseguró que durante más de 10 días alertaron a entidades como la Defensoría del Pueblo sin obtener respuesta oportuna. La situación tomó relevancia nacional tras la denuncia del presidente de Colombia, Gustavo Petro, el pasado 16 de marzo en Bogotá. Esto aceleró la llegada de las autoridades al lugar.Por su parte, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, había afirmado que las operaciones militares se realizaron exclusivamente en su territorio. No obstante, el hallazgo del artefacto en suelo colombiano genera cuestionamientos sobre una posible violación de soberanía.Las comunidades indígenas fueron evacuadas en un radio menor a 700 metros como medida preventiva. El procedimiento de desactivación se realizó bajo estrictos protocolos de seguridad. Las autoridades continúan monitoreando la zona ante el riesgo de nuevos hallazgos.Finalmente, el gobernador indígena expresó su rechazo a este tipo de operaciones cerca de territorios civiles. Aseguró que el resguardo es una zona de paz y que no alberga grupos armados ilegales. La comunidad exige respeto por su territorio y garantías para su seguridad en la frontera.
Lo que parecía un puesto de control de rutina se convirtió en un duro golpe contra las mafias del narcotráfico luego de que agentes de la División de Tránsito y Transportes de la Policía Nacional incautaran más de dos toneladas de marihuana que estaban listas para su comercialización.El mayor Roberto Bautista Escobar dijo a Blu Radio que el operativo se cumplió en el corregimiento de San Juan, a unos 15 kilómetros de la ciudad de Ipiales, en la frontera sur entre Colombia y Ecuador.Los agentes que realizaban un puesto de control hicieron el pare a un automotor tipo furgón en cuyo interior se simulaba el transporte de una carga de mercancías, pero al inspeccionar los más de 399 paquetes que estaban bien cubiertos, las autoridades se sorprendieron al hallar los cerca de 2.092 kilogramos de marihuana, dijo Bautista.Según el oficial, el conductor, quien viajaba solo, guardó silencio y se investiga el destino de la droga, pues por la cercanía a la frontera se podría pensar que el cargamento iba a ser entregado en algún cantón del vecino país de Ecuador.Durante la acción policial, los uniformados capturaron al conductor del furgón e incautaron un celular que, de acuerdo a las primeras informaciones, podría dar pista a los investigadores de la procedencia y el destino que tendrían las dos toneladas de marihuana.Bautista señaló que en lo que va corrido del año son cinco las toneladas de marihuana y cocaína incautadas en operativos aislados, consolidando la ofensiva de las autoridades contra el flagelo del narcotráfico en esta parte del noroccidente del país.El automotor y la droga incautada fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
En diálogo con Mañanas Blu, el alcalde de Ipiales (Nariño), José Amilcar Pantoja, expresó su profunda preocupación por el deterioro de los vínculos binacionales. Según el mandatario local, las decisiones tomadas desde el Palacio de Carondelet reflejan una desconexión absoluta con la realidad que se vive en los territorios fronterizos, afectando la estabilidad social y económica de la región.Una desconexión con la realidad fronterizaPara el alcalde Pantoja, las tensiones no son nuevas, sino que responden a una serie de acciones que él denomina como "afrentas" de tipo social, económico y político. Recordó con malestar el episodio ocurrido hace unos meses, cuando el gobierno de Daniel Noboa envió a la frontera a más de 800 presos colombianos "literalmente sin basarse en ningún protocolo binacional o internacional", dejándolos en territorio fronterizo sin previo aviso.Esta falta de coordinación diplomática es vista por el alcalde como una muestra de que el presidente de Ecuador no comprende las dinámicas locales, donde la prioridad debería ser mantener un buen relacionamiento para garantizar la convivencia ciudadana.Impacto económico: aranceles y contrabandoLa imposición de aranceles del 30% a productos colombianos por parte de Ecuador y las posibles restricciones energéticas y petroleras han generado un clima de gran incertidumbre. Pantoja advirtió que estas medidas no solo frenan la inversión en la zona de frontera, sino que estimularán fuertemente las dinámicas de contrabando de insumos básicos.La economía de Ipiales, que el alcalde describe como una "economía pendular" dependiente del valor del dólar, ya venía en descenso. Actualmente, aunque cerca de 3,000 vehículos ecuatorianos ingresan a Ipiales cada fin de semana para adquirir tecnología, electrodomésticos y ropa, la inseguridad y las nuevas trabas comerciales amenazan con profundizar esta crisis. Además, el mandatario señaló que existen vacíos legales históricos, ya que aún no se ha definido con claridad qué productos conforman la canasta básica permitida para el comercio fronterizo.Seguridad: ¿Falta de colaboración o realidad distorsionada?El pretexto del presidente Noboa para imponer los aranceles es la supuesta falta de colaboración de Colombia en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, Pantoja desmintió tajantemente esta versión, asegurando que existe una colaboración total y permanente entre el Ejército y la Policía de ambos países a través de estrategias como el "Plan Espejo".De hecho, el alcalde enfatizó que la violencia actual está más presente del lado ecuatoriano. Citó como ejemplos las capturas en Nariño de miembros de 'Los Choneros', una banda de origen ecuatoriano que intentó expandir sus operaciones a Colombia, y el asesinato de dos cambistas en pleno parque principal de Tulcán a plena luz del día.Escuche aquí la entrevista:
Un intento de hurto en Ipiales (Nariño) terminó de manera insólita luego de que los delincuentes sufrieran un accidente de tránsito mientras escapaban de la Policía. El hecho se registró en la tarde del viernes 21 de noviembre.De acuerdo con el reporte oficial, al menos seis sujetos que se movilizaban en tres motocicletas habrían asaltado a un ciudadano en el sector céntrico del municipio, logrando apoderarse de una fuerte suma de dinero. Tras la alerta de la víctima, varias unidades de la Policía Nacional iniciaron la búsqueda de los responsables.En una de las cámaras de seguridad quedó registrado el momento en que los presuntos ladrones avanzaban a toda velocidad por la carrera séptima. Durante la huida, el conductor de una de las motocicletas habría omitido una señal de pare y terminó chocando contra un taxi. El impacto provocó que el bolso donde llevaban el dinero saliera disparado, dejando los billetes regados sobre la vía.El uniformado Brayan Escobar le contó lo sucedido a la víctima. “La comunidad, en vez de ayudarnos a detener a los ladrones, comenzó a recoger el dinero. Hay cámaras donde la unidad investigativa podrá verificar todo lo ocurrido”, señaló.Mientras los transeúntes recogían los billetes, los uniformados lograron capturar en el barrio San Fernando a uno de los señalados, quien habría intentado continuar con la fuga a pie tras el choque. Durante el procedimiento, los agentes recuperaron parte del dinero, una mochila y un arma de fuego tipo revólver calibre 9 mm con cartuchos sin percutir. La motocicleta involucrada también fue inmovilizada.La víctima del hurto llegó posteriormente al sitio y reconoció al detenido como uno de los responsables del asalto. El capturado quedó a disposición de la autoridad competente. Entre tanto, la Policía anunció que está revisando los videos de seguridad del sector para identificar a las personas que se llevaron los billetes esparcidos en el lugar del accidente.
La oportuna reacción de la Policía Metropolitana de Pasto frustró el asalto a un establecimiento comercial, que iba a ser cometido por un hombre que, bajo amenazas con un arma cortopunzante, intimidó a los trabajadores de un almacén. Los hechos ocurrieron en pleno centro de la capital de Nariño.“Tenemos el reporte de una persona capturada mientras cometía un hurto en un establecimiento comercial aquí en la ciudad de Pasto. Se realizó todo el procedimiento de judicialización, se capturó a la persona y se siguió el proceso establecido. Esta persona manifestó que había sido deportada del Ecuador, donde purgaba una condena por los mismos hechos: hurto a mano armada”, dijo el comandante de la Policía de Pasto, coronel Hernando Calderón, en declaraciones a Blu Radio.El oficial advirtió que la situación de seguridad en Pasto ha mejorado sustancialmente y que la Policía Nacional continúa realizando acciones para garantizar la tranquilidad de los habitantes: “Por eso, la información oportuna de la comunidad es vital y permanente para que nosotros podamos actuar de manera rápida y contundente”, aseguró el coronel Calderón.Sobre este tema, el alcalde de Pasto, Nicolás Toro, indicó que la administración municipal, a través de la Secretaría de Gobierno, dispuso de varios funcionarios para hacer seguimiento a cada caso y verificar los antecedentes, junto a las autoridades, para impedir que estas personas se queden a delinquir en la ciudad. “Nunca nos va a temblar la mano para enfrentar a los delincuentes, eso téngalo por seguro. Y si ellos vienen a delinquir a Pasto, pues habrá que perseguirlos”, manifestó el mandatario.El alcalde añadió que “se tiene conocimiento de unos pocos que, tras ser deportados del Ecuador, llegan a Pasto". "Sabemos dónde están y a qué se quieren dedicar. Por eso se ha intensificado la seguridad y el seguimiento a quienes están llegando a Nariño. A estas personas que intenten cometer delitos en la ciudad, las vamos a capturar. Y le pido a los jueces que apliquen todo el peso de la ley, porque no se puede ser laxos con la delincuencia”, concluyó.La otra captura se produjo en la ciudad de Ipiales, cuando una persona asaltó una tienda de barrio. Tras sustraer algunos elementos, fue sorprendida por la comunidad, que de inmediato llamó a la Policía. El sujeto fue capturado en el lugar.
Ipiales, Nariño. Las autoridades del municipio de Ipiales, en el departamento de Nariño, han manifestado su preocupación tras la llegada masiva de ciudadanos deportados desde Ecuador. Según confirmó el alcalde José Amilkar Pantoja en entrevista con Noticias Caracol, en total han llegado 600 personas, de las cuales 590 quedaron en libertad al no tener antecedentes judiciales en Colombia."Solamente 10 personas han sido retenidas por tener asuntos pendientes con la justicia colombiana", señaló el mandatario local, quien expresó inquietud por el impacto que esta situación puede tener en la seguridad de la región. Muchos de los deportados, según información oficial, enfrentan delitos graves como homicidio y narcotráfico en Ecuador.Esta sería apenas la primera fase del traslado de detenidos. De acuerdo con comunicaciones recibidas por parte de la embajada, se estima que un total de 1.061 personas serán deportadas al país hasta el próximo miércoles.La medida del gobierno ecuatoriano, que busca descongestionar su sistema carcelario, ha generado alarma en las autoridades colombianas, especialmente en zonas fronterizas como Ipiales, por el posible aumento en los riesgos de seguridad ciudadana.Escuche el informe completo aquí:
Luego de una paciente labor de inteligencia por parte de la Policía Nacional, en coordinación con el Ejército nacional, Migración Colombia y el CTI de la Fiscalía lograron desmantelar una red de tráfico de migrantes que intentaban ingresar al país de manera ilegal a por lo menos 120 personas, la mayoría de ellas de nacionalidad venezolana.Entre las personas rescatadas se hallaban mujeres y varios menores de edad, que fueron abordados, según un testigo, en las terminales de transportes de Tulcán en el Ecuador e Ipiales en el sur de Nariño.Según el comandante de la Policía en Nariño, el coronel John Jairo Urrea, la operación se cumplió en Ipiales en donde, según las investigaciones, la organización tenía su centro de operaciones delincuenciales.La acción se llevó a cabo en el sector de Los Chilcos donde fueron sorprendidas tres personas transportando en buses, de manera irregular que tenían como destino ciudades como Cúcuta y otros más al norte del país, según explicó el coronel.Estas personas eran engañadas por organizaciones criminales que les exigían altas sumas de dinero a cambio de supuestos alojamientos y traslados ilegales.Por otro lado, gracias a este operativo se logró la captura de tres hombres en situación de flagrancia y acusados del delito de tráfico de migrantes; además, las personas rescatadas fueron puestas a disposición de Migración Colombia para su atención y protección.Los capturados presentan antecedentes judiciales de crímenes como concierto para delinquir, tráfico de migrantes y enajenación ilegal de medicamentos.Esta acción representa un duro golpe y evidencia “el compromiso institucional de la Policía Nacional con la protección de los derechos humanos y la lucha contra los delitos transnacionales”, según el coronel. Asimismo, las autoridades trabajan en la búsqueda de otros integrantes de la banda que lograron huir al notar la presencia de las autoridades.
El presidente de la ACC de Ipiales, Edison Mena, manifestó que no existen fundamentos para iniciar un paro ni tomar las vías, como lo han propuesto otras agremiaciones del transporte de carga. Según Mena, las 22 seccionales de la ACC han expresado que no participarán en el paro, ya que están en proceso de diálogo con el Gobierno nacional.El líder del transporte de carga aseguró que habrá normalidad en el transporte en la frontera entre Colombia y Ecuador. Mena explicó que, por ahora, el aumento en el precio de los fletes les permite continuar negociando con el Gobierno nacional.Mena consideró que no es viable, al inicio del año, recurrir a medidas de hecho como bloqueos en las carreteras de Colombia. Según él, en Nariño, los transportadores creen que estas acciones no son pertinentes, ya que, aunque el precio del ACPM ha aumentado, se deben explorar alternativas como el diálogo con el Gobierno.En un comunicado oficial, la ACC seccional Ipiales ratificó que no participarán en el paro convocado por la Asociación Nacional de Transporte de Carga para el 7 de enero desde medianoche.Mena destacó que, a diferencia de gobiernos anteriores, con este Ejecutivo se está dialogando abiertamente sobre los problemas del transporte de carga en el territorio nacional. Asimismo, señaló que no existe ninguna orden para paralizar las vías en Nariño, al menos entre los agremiados de la ACC, capítulo Ipiales.A continuación, se presenta el comunicado oficial expedido por la ACC seccional Ipiales:
Las autoridades entregaron el primer listado oficial de los 29 heridos en el accidente del bus de turismo en la vía Pasto-Ipiales, y los afectados se encuentran siendo atendidos en varios centros asistenciales. Listado de pasajeros herido en accidente de bus en IpialesEn la Clínica Traumedical de Pasto, por ejemplo, se encuentran ocho personas: Jhon Wilmer Riascos Martínez, uno de los conductores del bus, además de Jonatan Solarte, Óscar Bedoya Zúñiga, Ayda Yamile Trujillo, Jean Polo Bedoya, Gilbert Ovidio, Natalia Ortiz y Nelson Gómez.En el Hospital San Pedro de Pasto, dos personas están siendo atendidas: Lizeth Velásquez Rincón y Diana Marcela Herrera Ceballos, quien se desempeñaba como guía del tour. Ambos fueron trasladados en estado grave, pero las autoridades no han detallado su condición médica con más profundidad. Esta situación ha causado preocupación entre las familias de los involucrados en el accidente.Por otro lado, en el Hospital Departamental de Pasto se encuentran recibiendo atención cinco personas: Jhon Cayapu, Flor Marina Rincón Molina, Juan Carlos Ramírez Mora, Yaneth Quintero y Alba Alicia Murillo. Se espera que todos se recuperen pronto, aunque algunos permanecen en observación debido a la gravedad de sus heridas. Este hospital ha sido uno de los principales destinos para los heridos del accidente.En el Hospital Departamental de Ipiales, dos personas fueron trasladadas desde el lugar del siniestro: María Isabel Mendieta y Alexis García Ballesteros. Ambos fueron ingresados con lesiones de diversa gravedad. En el Hospital Infantil de Pasto, el menor Samuel Alejandro Castillo Velásquez está siendo atendido tras resultar lesionado. Aunque su estado es delicado, los médicos confían en su pronta recuperación.El Hospital de Yacuanquer ha recibido a María Jessenia Rosero y Steifer Torres, quienes fueron llevados allí debido a la cercanía con el lugar del accidente. Ambos se encuentran en cuidados médicos, aunque su pronóstico es estable. En Corposalud, Pasto, siete personas están recibiendo atención: Ángela Rivera, Diana Niyereth Tapasco, Carolina Hurtado, Leidy Johana López Sánchez, Kaleth Ricardo Peña García, Diego Guejía y Maicol Lozano.Finalmente, en la Clínica Valle de Atriz de Pasto se encuentran Geraldine Viviana Rivera Murillo y Raúl Londoño, otro de los conductores del bus. Ambos están siendo atendidos por diversas fracturas y golpes. Las autoridades siguen recopilando información sobre las condiciones de todos los heridos y continúan con las investigaciones para determinar las causas del trágico accidente.En medio de este caos, la familia de Jhonatan Tamayo Jiménez sigue esperando noticias sobre su estado. Aunque su esposa, María Camila, ha estado en constante comunicación con las autoridades, no hay información oficial sobre su paradero.
La incertidumbre en el Puente de Rumichaca, zona de frontera sur entre Colombia y Ecuador, persiste una semana después de la masacre de cinco personas. Aquí nadie quiere hablar por temor a represalias, porque aseguran que están a merced de la delincuencia común y organizada.Blu Radio llegó hasta el paso fronterizo y pudo constatar el miedo de las comunidades que residen en esta parte del sur de Nariño. Aseguran que, a pesar de que el día de la masacre llegaron todas las autoridades y prometieron incrementar la vigilancia del lado colombiano, todo fue mentira. Según los residentes, sucedió lo contrario, pues hoy no hay policías colombianos permanentes.Aquí impera la ley del silencio. Nadie quiere recordar lo que sucedió el jueves 28 de noviembre, cuando, pasadas las diez de la noche, se escucharon varios disparos en el sector del Voladero, una zona que, según los habitantes, se ha convertido en un sitio para consumir alcohol y escuchar música a todo volumen.Jairo, uno de los residentes del sector, dijo a Blu Radio que, desde hace varios meses, este lugar, ubicado a unos 20 metros del lado colombiano, es frecuentado durante las horas de la noche por toda clase de personas. Hasta altas horas de la madrugada, le dan rienda suelta al consumo de alcohol y hasta de drogas alucinógenas, sin que nadie diga o haga algo para evitarlo.Carmen, una mujer que vive del cambio de dólares, dice que ya han aprendido a vivir en medio de la zozobra y el miedo, porque, desde que llegan al puente internacional de Rumichaca, solo ven de vez en cuando a uno o dos agentes de policía motorizados que hacen presencia por unos pocos minutos y luego se van, dejando este lado colombiano de la frontera a merced de la delincuencia común y organizada.Carlos, un conductor de taxi, fue más categórico y afirmó que “ellos están a la buena de Dios porque no tienen respaldo de ninguna autoridad, menos del alcalde de Ipiales, a quien le compete la seguridad de ese corredor fronterizo”.Como ellos, son decenas de personas las que coinciden en señalar que las extorsiones han aumentado, pero nadie quiere denunciar porque, dicen, están seguros de que no recibirán ayuda. Muchos prefieren irse a otra ciudad a trabajar para no pagar las extorsiones que han sufrido durante varios años.“Este lado de Colombia en la frontera con Ecuador es un territorio donde impera la ley del más fuerte. Aquí hay que aprender a sobrevivir para no caer en manos de los coyotes o, en el peor de los casos, en manos de los extorsionistas”, dijo otra mujer que trabaja en un establecimiento público desde hace más de diez años.Recorrer las calles del lado colombiano en esta frontera sur con Ecuador es ver el rostro de angustia y temor de sus habitantes, quienes aseguran que han aumentado los casos de violencia en esta zona de frontera. Afirman que esta situación contrasta con el lado ecuatoriano, donde hay una extrema vigilancia de policía y ejército las 24 horas del día.También aseguran que, desde la masacre, el ingreso de turistas ha disminuido hasta en un 25%, pues la gente teme pasar la frontera. Sienten que, del lado colombiano, están solos y sin protección de las autoridades.Ellos solo piden que las autoridades cumplan con lo prometido una y otra vez: aumentar el número de policías. Además, solicitan que no hagan presencia esporádica en la frontera del lado colombiano, ya que actualmente solo hay uno o dos agentes de la policía aduanera, quienes se limitan a evitar el ingreso de mercancías de contrabando.
Una seguidilla de temblores se registró durante la mañana de este jueves 24 de septiembre en el departamento del Tolima, donde el Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó dos movimientos sísmicos con pocos minutos de diferencia.El primero ocurrió a las 11:40 de la mañana y tuvo una magnitud de 3.4. De acuerdo con el reporte, el evento tuvo una profundidad superficial y fue localizado en Chaparral, Tolima.Cinco minutos después, a las 11:46 de la mañana, se presentó un segundo movimiento, esta vez de magnitud 4.1. El SGC también estableció una profundidad superficial para este sismo, cuyo punto de referencia fue Chaparral.Dos temblores en pocos minutosEl segundo movimiento fue percibido en diferentes ciudades del país. Según el Servicio Geológico Colombiano, el temblor de magnitud 4.1 se sintió en Armenia, Ibagué, Cali, Neiva y Pereira, entre otros puntos.El evento tuvo como referencia el municipio de Chaparral y ocurrió a 14 kilómetros de Roncesvalles, en el departamento del Tolima. El SGC ubicó el movimiento en una latitud de 3.88 y una longitud de -75.61.La cercanía en el tiempo entre ambos eventos llamó la atención, pues los dos fueron registrados en la misma zona de referencia y con una diferencia de apenas seis minutos.Colombia registra actividad sísmica de manera frecuente debido a su ubicación geológica. Por ello, el Servicio Geológico Colombiano realiza seguimiento permanente a los movimientos que se presentan en diferentes regiones del territorio nacional.Hasta el momento, la información suministrada corresponde a los reportes disponibles sobre estos dos eventos registrados durante la mañana de este jueves en el Tolima.
Amazonas registra la mayor tasa de evasión de la revisión tecnomecánica en Colombia: durante 2026, el 96,95 % de los vehículos del departamento no ha cumplido con esta revisión obligatoria, según las cifras del informe sobre el estado del parque automotor nacional.El dato significa que casi 97 de cada 100 vehículos en esta región aparecen como evasores de la tecnomecánica. Amazonas encabeza así un listado en el que también aparecen otros departamentos con niveles de incumplimiento superiores al 90 %.Guainía registra una evasión del 93,79 %, concentrada en Inírida, mientras que Vichada alcanza el 93,42 %, con el incumplimiento concentrado en Puerto Carreño.¿Cuántos vehículos evaden la tecnomecánica en Colombia?El caso de Amazonas hace parte de un problema que se extiende por todo el país. Colombia tiene actualmente 22.161.912 vehículos matriculados, de los cuales más de 10 millones evaden la RTMyEC.A esa cifra se suman más de 3 millones de vehículos que todavía no están obligados a realizar la revisión, debido a su reciente matrícula o a las exenciones contempladas en la normativa.Durante el primer semestre de 2026, la tasa nacional de evasión llegó al 55,98 %, manteniéndose por encima del 50 % durante los últimos cinco años.La falta de renovación acumulada en ese periodo corresponde a 5.927.092 vehículos particulares, 192.871 de servicio público, 69.532 oficiales y 992 diplomáticos.¿En qué otras zonas hay altos niveles de evasión?El incumplimiento no se limita a los departamentos con menor cantidad de vehículos. A nivel municipal también aparecen cifras elevadas.Aguachica registra una evasión del 90,93 %, mientras que La Dorada llega al 74,48 %. Estos datos muestran que los mayores niveles de incumplimiento también se presentan en municipios ubicados sobre corredores de circulación importantes.En contraste, Bogotá concentra el mayor número de inspecciones realizadas durante 2026, con 747.140 revisiones. De ese total, 663.252 correspondieron a vehículos particulares, 77.172 a transporte público, 6.715 a vehículos oficiales y una a servicio diplomático.Más de la mitad de las motos rechazadas no supera la revisiónEl informe también muestra diferencias según el tipo de vehículo que llega a los Centros de Diagnóstico Automotor (CDA).Las motocicletas son el grupo con mayor cantidad de inspecciones rechazadas en lo corrido de 2026, con 167.170 unidades que no superaron la revisión.Por departamentos, el Archipiélago de San Andrés y Providencia presenta el mayor porcentaje de revisiones rechazadas, con 51,83 %. Le siguen Chocó, con 31,42 %, y Arauca, con 26,39 %.La evasión de la tecnomecánica supera el 50 % en ColombiaAunque el panorama mantiene niveles elevados de incumplimiento, el número de vehículos certificados aumentó durante el último año. En el primer semestre de 2026 hubo 3.810.725 vehículos con la tecnomecánica al día, frente a 3.629.782 durante el mismo periodo de 2025.Esto representa un incremento de 180.943 vehículos certificados, equivalente a cerca del 5 %.El país cuenta actualmente con una red de 930 líneas de inspección para motocicletas, 432 para vehículos livianos, 294 mixtas y 13 exclusivas para vehículos pesados. Sin embargo, la capacidad instalada permanece ampliamente subutilizada
El Gobierno de Estados Unidos se opuso formalmente a la solicitud de libertad bajo fianza presentada por la defensa de Cilia Flores, esposa del despuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, al considerar que existe un riesgo de fuga "extremo" y que representa un "peligro para el público", según documentos judiciales presentados en las últimas horas.En un memorando presentado ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, los fiscales federales solicitaron al juez que desestime la moción de la defensa para conceder a Flores la libertad previa al inicio del proceso judicial que enfrenta junto a Maduro.La Fiscalía argumentó que ningún tipo de fianza garantizaría adecuadamente la comparecencia de Flores ante los tribunales y destacó sus recursos, conexiones internacionales y la gravedad de las acusaciones formuladas en su contra.Destacó también la capacidad que seguiría teniendo el entorno de Flores para ejercer violencia o intimidar a posibles testigos, tanto en Venezuela como en el extranjero, mediante redes estatales y grupos irregulares organizados.La defensa de Flores, de 69 años, pidió a principios de mes que fuera trasladada a una residencia privada en Nueva York y sometida a un régimen de arresto domiciliario, con guardias armados las 24 horas, una pulsera de localización, visitas restringidas y llamadas telefónicas intervenidas.Flores asegura que necesita un complejo tratamiento cardíaco y que la cárcel federal en la que permanece recluida desde el 3 de enero, cuando fue capturada junto a Maduro por fuerzas especiales estadounidenses, no reúne las condiciones necesarias para su recuperación.El juicio conjunto contra Flores y Maduro está previsto que comience el 1 de junio de 2027. Ambos enfrentan cargos que incluyen conspiración para la importación de cocaína y posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, en el marco de una trama de narcoterrorismo y corrupción que, según la acusación, abarca más de dos décadas.De ser declarada culpable, Flores se enfrenta a una pena mínima obligatoria de 40 años de prisión y a un máximo de cadena perpetua.
La vivienda turística en Medellín se ha consolidado como una industria que mueve cerca de $76.000 millones mensuales, en medio del crecimiento de las rentas cortas y el alojamiento para visitantes.En Antioquia hay más de 15.143 propiedades listadas, cifra que representa cerca del 22 % de la oferta nacional, según cálculos de Confecámaras con base en datos del Registro Nacional de Turismo (RNT).Ante este panorama, la ciudad enfrenta el reto de lograr que el crecimiento de la oferta esté acompañado por mayores niveles de formalización, profesionalización y estándares para la operación de los alojamientos turísticos.Por tercera ocasión, la Asociación Colombiana de Prestadores de Servicios Turísticos (ASOHOST) y la Secretaría de Turismo y Entretenimiento de Medellín lanzarán el programa INN Host Medellín.La iniciativa ofrece formación gratuita para 150 prestadores de servicios turísticos que, en conjunto, podrían representar más de 1.000 Registros Nacionales de Turismo activos. Las inscripciones estarán abiertas hasta el 30 de septiembre.Los interesados deberán contar con un RNT vigente y desarrollar actividades relacionadas con vivienda turística, rentas cortas u oficinas de representación turística en Medellín. El programa comenzará el próximo 13 de octubre.Juan Camilo Vargas, director de ASOHOST, señaló que Medellín atraviesa una transformación en este sector y destacó la necesidad de avanzar en la profesionalización de quienes participan en el mercado de vivienda turística.“Medellín es hoy uno de los mercados más dinámicos del país en vivienda turística, pero ese crecimiento exige más profesionalización y mejores estándares de operación”, afirmó Vargas.El programa contempla capacitación en el marco regulatorio de la vivienda turística en Colombia, aspectos fiscales y contables, preparación de propiedades, tecnologías avanzadas e inteligencia artificial aplicada a la gestión de alojamientos.También incluye formación en finanzas estratégicas para proyectos de alojamiento y herramientas orientadas a mejorar la operación y la rentabilidad de los establecimientos turísticos.Entre los beneficios para los participantes están el acceso durante un año a una plataforma de aprendizaje, un manual digital interactivo, certificaciones impresas y tecnologías para la gestión de rentas cortas.La formación también contempla herramientas como un PMS, un channel manager, una plataforma de experiencias turísticas con inteligencia artificial y el Sello Vivienda Turística Responsable.Este distintivo busca acreditar ante autoridades, plataformas digitales e inversionistas el cumplimiento legal de los operadores que hacen parte de la iniciativa.Desde ASOHOST señalaron que la profesionalización también busca prevenir problemas asociados con la informalidad, las malas prácticas, la convivencia y la pérdida de confianza en el sector.En materia de rentabilidad, las estimaciones ubican el retorno neto entre el 8 % y el 12 % en zonas de alta demanda como El Poblado, específicamente Provenza.En estos sectores, los ingresos brutos mensuales por unidad pueden alcanzar los $16 millones, mientras que en zonas como Laureles-Estadio las rentabilidades netas estimadas están entre el 6 % y el 9 %.La dinámica de este mercado también ha impulsado la expansión del modelo hacia otros municipios del Valle de Aburrá, como Envigado y Sabaneta, y más recientemente hacia diferentes sectores del Oriente antioqueño.El crecimiento de la vivienda turística se suma al comportamiento del turismo en Medellín. Durante 2025, la ciudad registró cerca de $4 billones en gasto turístico medido mediante transacciones con tarjeta.De acuerdo con la Alcaldía de Medellín, esas operaciones representaron alrededor de 16 millones de transacciones. Debido a que Credibanco procesa aproximadamente el 45 % de los pagos con tarjeta, el Distrito estimó que el gasto turístico total podría acercarse a $9 billones.La cifra estimada no incluye los pagos realizados en efectivo, por lo que el impacto económico del turismo en la ciudad sería mayor al registrado mediante las transacciones con tarjeta.Para ASOHOST, la profesionalización es clave para que la industria de vivienda turística continúe creciendo con responsabilidad y mejores estándares de servicio.El proceso busca que los prestadores conozcan la normativa, cumplan sus obligaciones, mejoren la atención a los huéspedes, incorporen tecnología y gestionen de manera más eficiente sus ingresos.La iniciativa plantea además la necesidad de diferenciar entre los operadores que cumplen las reglas y aquellas prácticas que pueden generar impactos negativos en la convivencia, el mercado inmobiliario o la seguridad.En ese contexto, ASOHOST considera que la profesionalización de los actores de la vivienda turística es una de las principales herramientas para acompañar el crecimiento de esta industria en Medellín y Antioquia.
La Corte Suprema de Justicia puso un nuevo límite a la forma en que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) tramita los procesos judiciales de protección al consumidor. La Sala de Casación Civil, Agraria y Rural determinó que la entidad debe admitir obligatoriamente el llamamiento en garantía cuando una de las partes lo solicite y se cumplan los requisitos legales.En términos sencillos, el llamamiento en garantía permite que una persona o empresa demandada vincule al mismo proceso a un tercero que podría tener responsabilidad en el problema. Por ejemplo, si un consumidor demanda a una compañía por una falla y esta considera que el daño fue causado por uno de sus proveedores, puede pedir que ese proveedor participe en el mismo juicio y, si corresponde, responda directamente o reembolse el dinero que la empresa tenga que pagar.La Corte señaló que los procesos de protección al consumidor que adelanta la SIC en ejercicio de funciones judiciales deben seguir las mismas reglas procesales que aplican ante los jueces ordinarios. Esto significa que la condición de autoridad administrativa de la SIC no puede convertirse en una razón para limitar las herramientas de defensa que tienen las partes dentro de un proceso judicial.El pronunciamiento también cuestiona la práctica de la SIC y de algunos tribunales que habían rechazado esta figura o restringido su utilización casi exclusivamente a casos relacionados con el sector turístico. Para la Corte, no es jurídicamente válido establecer mediante interpretaciones limitaciones o trabas que no están contempladas expresamente en la ley.Puntualmente, el alto tribunal le exige a la SIC aplicar de manera rigurosa el artículo 24 del Código General del Proceso, norma que establece las reglas para el ejercicio de funciones jurisdiccionales por parte de determinadas autoridades. La Corte busca garantizar que las partes tengan las mismas oportunidades para defenderse, presentar pruebas y ejercer sus derechos, independientemente de que el proceso sea tramitado ante la SIC o ante un juez.El caso que llevó a esta decisión surgió por una tutela presentada por dos empresas constructoras y una sociedad fiduciaria, demandadas ante la SIC por supuestas fallas relacionadas con un inmueble. Las compañías pidieron que fuera vinculada al proceso la empresa encargada de elaborar el estudio de suelos de la obra, pero esa solicitud fue negada.La Corte Suprema protegió entonces su derecho de defensa y ordenó al Tribunal Superior emitir una nueva decisión en la que estudie la vinculación de esa empresa. Con este pronunciamiento, el alto tribunal deja establecido que las posibles responsabilidades entre los distintos integrantes de una cadena de consumo pueden discutirse dentro del mismo expediente, bajo las garantías procesales previstas por la ley.Para los consumidores y ciudadanos, la decisión no elimina ni reduce la responsabilidad que tienen los productores y proveedores frente a sus clientes. La responsabilidad solidaria que establece la ley se mantiene. Es decir, cuando corresponda, el consumidor podrá continuar reclamando frente a los responsables de la cadena de producción o comercialización, aunque durante el proceso se incorpore a otros actores que puedan tener responsabilidades internas.Para las empresas, proveedores, fabricantes, contratistas y demás integrantes de la cadena comercial, el fallo representa la posibilidad de discutir dentro de un mismo proceso quién debe asumir finalmente las consecuencias económicas de una eventual condena. Esto puede evitar que una empresa tenga que iniciar posteriormente otro pleito para intentar recuperar de un proveedor o contratista el dinero que tuvo que pagar al consumidor.