Expertos antiexplosivos de la Policía Nacional y el Ejército desactivaron de manera controlada una bomba de gran tamaño en zona rural de Ipiales, Nariño. El artefacto, de más de 250 kilos, fue hallado en la vereda Amarraderos de la Frontera, jurisdicción del corregimiento Cofanía Jardines Sucumbíos. La intervención evitó una emergencia mayor en esta zona limítrofe.El operativo se desplegó en un punto estratégico de la frontera entre Colombia y Ecuador, donde comunidades indígenas permanecían confinadas en sus viviendas. La presencia del explosivo generó temor e incertidumbre durante varios días. Las autoridades acordonaron el área para garantizar la seguridad.Según información preliminar, la bomba habría caído en territorio colombiano tras bombardeos ejecutados por fuerzas militares ecuatorianas contra un presunto campamento ilegal. Las operaciones se desarrollaron en la ribera del río San Miguel. Sin embargo, uno de los artefactos no impactó el objetivo previsto.El gobernador del resguardo indígena Rumiyaco del pueblo de los Pastos, Fidencio Quinisqui, relató que la situación cambió desde el 3 de marzo. Ese día, tres aeronaves militares ecuatorianas sobrevolaron la zona fronteriza. Según su testimonio, una de ellas habría ingresado a espacio colombiano y sería la responsable de lanzar la bomba que no explotó.El líder indígena indicó que el artefacto cayó a unos 70 metros de la vivienda de un comunero. Aunque el hecho ocurrió el mismo día del bombardeo, la comunidad solo detectó la presencia del explosivo una semana después. En contraste, otras dos bombas sí detonaron en territorio ecuatoriano.Quinisqui también aseguró que durante más de 10 días alertaron a entidades como la Defensoría del Pueblo sin obtener respuesta oportuna. La situación tomó relevancia nacional tras la denuncia del presidente de Colombia, Gustavo Petro, el pasado 16 de marzo en Bogotá. Esto aceleró la llegada de las autoridades al lugar.Por su parte, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, había afirmado que las operaciones militares se realizaron exclusivamente en su territorio. No obstante, el hallazgo del artefacto en suelo colombiano genera cuestionamientos sobre una posible violación de soberanía.Las comunidades indígenas fueron evacuadas en un radio menor a 700 metros como medida preventiva. El procedimiento de desactivación se realizó bajo estrictos protocolos de seguridad. Las autoridades continúan monitoreando la zona ante el riesgo de nuevos hallazgos.Finalmente, el gobernador indígena expresó su rechazo a este tipo de operaciones cerca de territorios civiles. Aseguró que el resguardo es una zona de paz y que no alberga grupos armados ilegales. La comunidad exige respeto por su territorio y garantías para su seguridad en la frontera.
Lo que parecía un puesto de control de rutina se convirtió en un duro golpe contra las mafias del narcotráfico luego de que agentes de la División de Tránsito y Transportes de la Policía Nacional incautaran más de dos toneladas de marihuana que estaban listas para su comercialización.El mayor Roberto Bautista Escobar dijo a Blu Radio que el operativo se cumplió en el corregimiento de San Juan, a unos 15 kilómetros de la ciudad de Ipiales, en la frontera sur entre Colombia y Ecuador.Los agentes que realizaban un puesto de control hicieron el pare a un automotor tipo furgón en cuyo interior se simulaba el transporte de una carga de mercancías, pero al inspeccionar los más de 399 paquetes que estaban bien cubiertos, las autoridades se sorprendieron al hallar los cerca de 2.092 kilogramos de marihuana, dijo Bautista.Según el oficial, el conductor, quien viajaba solo, guardó silencio y se investiga el destino de la droga, pues por la cercanía a la frontera se podría pensar que el cargamento iba a ser entregado en algún cantón del vecino país de Ecuador.Durante la acción policial, los uniformados capturaron al conductor del furgón e incautaron un celular que, de acuerdo a las primeras informaciones, podría dar pista a los investigadores de la procedencia y el destino que tendrían las dos toneladas de marihuana.Bautista señaló que en lo que va corrido del año son cinco las toneladas de marihuana y cocaína incautadas en operativos aislados, consolidando la ofensiva de las autoridades contra el flagelo del narcotráfico en esta parte del noroccidente del país.El automotor y la droga incautada fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
En diálogo con Mañanas Blu, el alcalde de Ipiales (Nariño), José Amilcar Pantoja, expresó su profunda preocupación por el deterioro de los vínculos binacionales. Según el mandatario local, las decisiones tomadas desde el Palacio de Carondelet reflejan una desconexión absoluta con la realidad que se vive en los territorios fronterizos, afectando la estabilidad social y económica de la región.Una desconexión con la realidad fronterizaPara el alcalde Pantoja, las tensiones no son nuevas, sino que responden a una serie de acciones que él denomina como "afrentas" de tipo social, económico y político. Recordó con malestar el episodio ocurrido hace unos meses, cuando el gobierno de Daniel Noboa envió a la frontera a más de 800 presos colombianos "literalmente sin basarse en ningún protocolo binacional o internacional", dejándolos en territorio fronterizo sin previo aviso.Esta falta de coordinación diplomática es vista por el alcalde como una muestra de que el presidente de Ecuador no comprende las dinámicas locales, donde la prioridad debería ser mantener un buen relacionamiento para garantizar la convivencia ciudadana.Impacto económico: aranceles y contrabandoLa imposición de aranceles del 30% a productos colombianos por parte de Ecuador y las posibles restricciones energéticas y petroleras han generado un clima de gran incertidumbre. Pantoja advirtió que estas medidas no solo frenan la inversión en la zona de frontera, sino que estimularán fuertemente las dinámicas de contrabando de insumos básicos.La economía de Ipiales, que el alcalde describe como una "economía pendular" dependiente del valor del dólar, ya venía en descenso. Actualmente, aunque cerca de 3,000 vehículos ecuatorianos ingresan a Ipiales cada fin de semana para adquirir tecnología, electrodomésticos y ropa, la inseguridad y las nuevas trabas comerciales amenazan con profundizar esta crisis. Además, el mandatario señaló que existen vacíos legales históricos, ya que aún no se ha definido con claridad qué productos conforman la canasta básica permitida para el comercio fronterizo.Seguridad: ¿Falta de colaboración o realidad distorsionada?El pretexto del presidente Noboa para imponer los aranceles es la supuesta falta de colaboración de Colombia en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, Pantoja desmintió tajantemente esta versión, asegurando que existe una colaboración total y permanente entre el Ejército y la Policía de ambos países a través de estrategias como el "Plan Espejo".De hecho, el alcalde enfatizó que la violencia actual está más presente del lado ecuatoriano. Citó como ejemplos las capturas en Nariño de miembros de 'Los Choneros', una banda de origen ecuatoriano que intentó expandir sus operaciones a Colombia, y el asesinato de dos cambistas en pleno parque principal de Tulcán a plena luz del día.Escuche aquí la entrevista:
Un intento de hurto en Ipiales (Nariño) terminó de manera insólita luego de que los delincuentes sufrieran un accidente de tránsito mientras escapaban de la Policía. El hecho se registró en la tarde del viernes 21 de noviembre.De acuerdo con el reporte oficial, al menos seis sujetos que se movilizaban en tres motocicletas habrían asaltado a un ciudadano en el sector céntrico del municipio, logrando apoderarse de una fuerte suma de dinero. Tras la alerta de la víctima, varias unidades de la Policía Nacional iniciaron la búsqueda de los responsables.En una de las cámaras de seguridad quedó registrado el momento en que los presuntos ladrones avanzaban a toda velocidad por la carrera séptima. Durante la huida, el conductor de una de las motocicletas habría omitido una señal de pare y terminó chocando contra un taxi. El impacto provocó que el bolso donde llevaban el dinero saliera disparado, dejando los billetes regados sobre la vía.El uniformado Brayan Escobar le contó lo sucedido a la víctima. “La comunidad, en vez de ayudarnos a detener a los ladrones, comenzó a recoger el dinero. Hay cámaras donde la unidad investigativa podrá verificar todo lo ocurrido”, señaló.Mientras los transeúntes recogían los billetes, los uniformados lograron capturar en el barrio San Fernando a uno de los señalados, quien habría intentado continuar con la fuga a pie tras el choque. Durante el procedimiento, los agentes recuperaron parte del dinero, una mochila y un arma de fuego tipo revólver calibre 9 mm con cartuchos sin percutir. La motocicleta involucrada también fue inmovilizada.La víctima del hurto llegó posteriormente al sitio y reconoció al detenido como uno de los responsables del asalto. El capturado quedó a disposición de la autoridad competente. Entre tanto, la Policía anunció que está revisando los videos de seguridad del sector para identificar a las personas que se llevaron los billetes esparcidos en el lugar del accidente.
La oportuna reacción de la Policía Metropolitana de Pasto frustró el asalto a un establecimiento comercial, que iba a ser cometido por un hombre que, bajo amenazas con un arma cortopunzante, intimidó a los trabajadores de un almacén. Los hechos ocurrieron en pleno centro de la capital de Nariño.“Tenemos el reporte de una persona capturada mientras cometía un hurto en un establecimiento comercial aquí en la ciudad de Pasto. Se realizó todo el procedimiento de judicialización, se capturó a la persona y se siguió el proceso establecido. Esta persona manifestó que había sido deportada del Ecuador, donde purgaba una condena por los mismos hechos: hurto a mano armada”, dijo el comandante de la Policía de Pasto, coronel Hernando Calderón, en declaraciones a Blu Radio.El oficial advirtió que la situación de seguridad en Pasto ha mejorado sustancialmente y que la Policía Nacional continúa realizando acciones para garantizar la tranquilidad de los habitantes: “Por eso, la información oportuna de la comunidad es vital y permanente para que nosotros podamos actuar de manera rápida y contundente”, aseguró el coronel Calderón.Sobre este tema, el alcalde de Pasto, Nicolás Toro, indicó que la administración municipal, a través de la Secretaría de Gobierno, dispuso de varios funcionarios para hacer seguimiento a cada caso y verificar los antecedentes, junto a las autoridades, para impedir que estas personas se queden a delinquir en la ciudad. “Nunca nos va a temblar la mano para enfrentar a los delincuentes, eso téngalo por seguro. Y si ellos vienen a delinquir a Pasto, pues habrá que perseguirlos”, manifestó el mandatario.El alcalde añadió que “se tiene conocimiento de unos pocos que, tras ser deportados del Ecuador, llegan a Pasto". "Sabemos dónde están y a qué se quieren dedicar. Por eso se ha intensificado la seguridad y el seguimiento a quienes están llegando a Nariño. A estas personas que intenten cometer delitos en la ciudad, las vamos a capturar. Y le pido a los jueces que apliquen todo el peso de la ley, porque no se puede ser laxos con la delincuencia”, concluyó.La otra captura se produjo en la ciudad de Ipiales, cuando una persona asaltó una tienda de barrio. Tras sustraer algunos elementos, fue sorprendida por la comunidad, que de inmediato llamó a la Policía. El sujeto fue capturado en el lugar.
Ipiales, Nariño. Las autoridades del municipio de Ipiales, en el departamento de Nariño, han manifestado su preocupación tras la llegada masiva de ciudadanos deportados desde Ecuador. Según confirmó el alcalde José Amilkar Pantoja en entrevista con Noticias Caracol, en total han llegado 600 personas, de las cuales 590 quedaron en libertad al no tener antecedentes judiciales en Colombia."Solamente 10 personas han sido retenidas por tener asuntos pendientes con la justicia colombiana", señaló el mandatario local, quien expresó inquietud por el impacto que esta situación puede tener en la seguridad de la región. Muchos de los deportados, según información oficial, enfrentan delitos graves como homicidio y narcotráfico en Ecuador.Esta sería apenas la primera fase del traslado de detenidos. De acuerdo con comunicaciones recibidas por parte de la embajada, se estima que un total de 1.061 personas serán deportadas al país hasta el próximo miércoles.La medida del gobierno ecuatoriano, que busca descongestionar su sistema carcelario, ha generado alarma en las autoridades colombianas, especialmente en zonas fronterizas como Ipiales, por el posible aumento en los riesgos de seguridad ciudadana.Escuche el informe completo aquí:
Luego de una paciente labor de inteligencia por parte de la Policía Nacional, en coordinación con el Ejército nacional, Migración Colombia y el CTI de la Fiscalía lograron desmantelar una red de tráfico de migrantes que intentaban ingresar al país de manera ilegal a por lo menos 120 personas, la mayoría de ellas de nacionalidad venezolana.Entre las personas rescatadas se hallaban mujeres y varios menores de edad, que fueron abordados, según un testigo, en las terminales de transportes de Tulcán en el Ecuador e Ipiales en el sur de Nariño.Según el comandante de la Policía en Nariño, el coronel John Jairo Urrea, la operación se cumplió en Ipiales en donde, según las investigaciones, la organización tenía su centro de operaciones delincuenciales.La acción se llevó a cabo en el sector de Los Chilcos donde fueron sorprendidas tres personas transportando en buses, de manera irregular que tenían como destino ciudades como Cúcuta y otros más al norte del país, según explicó el coronel.Estas personas eran engañadas por organizaciones criminales que les exigían altas sumas de dinero a cambio de supuestos alojamientos y traslados ilegales.Por otro lado, gracias a este operativo se logró la captura de tres hombres en situación de flagrancia y acusados del delito de tráfico de migrantes; además, las personas rescatadas fueron puestas a disposición de Migración Colombia para su atención y protección.Los capturados presentan antecedentes judiciales de crímenes como concierto para delinquir, tráfico de migrantes y enajenación ilegal de medicamentos.Esta acción representa un duro golpe y evidencia “el compromiso institucional de la Policía Nacional con la protección de los derechos humanos y la lucha contra los delitos transnacionales”, según el coronel. Asimismo, las autoridades trabajan en la búsqueda de otros integrantes de la banda que lograron huir al notar la presencia de las autoridades.
El presidente de la ACC de Ipiales, Edison Mena, manifestó que no existen fundamentos para iniciar un paro ni tomar las vías, como lo han propuesto otras agremiaciones del transporte de carga. Según Mena, las 22 seccionales de la ACC han expresado que no participarán en el paro, ya que están en proceso de diálogo con el Gobierno nacional.El líder del transporte de carga aseguró que habrá normalidad en el transporte en la frontera entre Colombia y Ecuador. Mena explicó que, por ahora, el aumento en el precio de los fletes les permite continuar negociando con el Gobierno nacional.Mena consideró que no es viable, al inicio del año, recurrir a medidas de hecho como bloqueos en las carreteras de Colombia. Según él, en Nariño, los transportadores creen que estas acciones no son pertinentes, ya que, aunque el precio del ACPM ha aumentado, se deben explorar alternativas como el diálogo con el Gobierno.En un comunicado oficial, la ACC seccional Ipiales ratificó que no participarán en el paro convocado por la Asociación Nacional de Transporte de Carga para el 7 de enero desde medianoche.Mena destacó que, a diferencia de gobiernos anteriores, con este Ejecutivo se está dialogando abiertamente sobre los problemas del transporte de carga en el territorio nacional. Asimismo, señaló que no existe ninguna orden para paralizar las vías en Nariño, al menos entre los agremiados de la ACC, capítulo Ipiales.A continuación, se presenta el comunicado oficial expedido por la ACC seccional Ipiales:
Las autoridades entregaron el primer listado oficial de los 29 heridos en el accidente del bus de turismo en la vía Pasto-Ipiales, y los afectados se encuentran siendo atendidos en varios centros asistenciales. Listado de pasajeros herido en accidente de bus en IpialesEn la Clínica Traumedical de Pasto, por ejemplo, se encuentran ocho personas: Jhon Wilmer Riascos Martínez, uno de los conductores del bus, además de Jonatan Solarte, Óscar Bedoya Zúñiga, Ayda Yamile Trujillo, Jean Polo Bedoya, Gilbert Ovidio, Natalia Ortiz y Nelson Gómez.En el Hospital San Pedro de Pasto, dos personas están siendo atendidas: Lizeth Velásquez Rincón y Diana Marcela Herrera Ceballos, quien se desempeñaba como guía del tour. Ambos fueron trasladados en estado grave, pero las autoridades no han detallado su condición médica con más profundidad. Esta situación ha causado preocupación entre las familias de los involucrados en el accidente.Por otro lado, en el Hospital Departamental de Pasto se encuentran recibiendo atención cinco personas: Jhon Cayapu, Flor Marina Rincón Molina, Juan Carlos Ramírez Mora, Yaneth Quintero y Alba Alicia Murillo. Se espera que todos se recuperen pronto, aunque algunos permanecen en observación debido a la gravedad de sus heridas. Este hospital ha sido uno de los principales destinos para los heridos del accidente.En el Hospital Departamental de Ipiales, dos personas fueron trasladadas desde el lugar del siniestro: María Isabel Mendieta y Alexis García Ballesteros. Ambos fueron ingresados con lesiones de diversa gravedad. En el Hospital Infantil de Pasto, el menor Samuel Alejandro Castillo Velásquez está siendo atendido tras resultar lesionado. Aunque su estado es delicado, los médicos confían en su pronta recuperación.El Hospital de Yacuanquer ha recibido a María Jessenia Rosero y Steifer Torres, quienes fueron llevados allí debido a la cercanía con el lugar del accidente. Ambos se encuentran en cuidados médicos, aunque su pronóstico es estable. En Corposalud, Pasto, siete personas están recibiendo atención: Ángela Rivera, Diana Niyereth Tapasco, Carolina Hurtado, Leidy Johana López Sánchez, Kaleth Ricardo Peña García, Diego Guejía y Maicol Lozano.Finalmente, en la Clínica Valle de Atriz de Pasto se encuentran Geraldine Viviana Rivera Murillo y Raúl Londoño, otro de los conductores del bus. Ambos están siendo atendidos por diversas fracturas y golpes. Las autoridades siguen recopilando información sobre las condiciones de todos los heridos y continúan con las investigaciones para determinar las causas del trágico accidente.En medio de este caos, la familia de Jhonatan Tamayo Jiménez sigue esperando noticias sobre su estado. Aunque su esposa, María Camila, ha estado en constante comunicación con las autoridades, no hay información oficial sobre su paradero.
La incertidumbre en el Puente de Rumichaca, zona de frontera sur entre Colombia y Ecuador, persiste una semana después de la masacre de cinco personas. Aquí nadie quiere hablar por temor a represalias, porque aseguran que están a merced de la delincuencia común y organizada.Blu Radio llegó hasta el paso fronterizo y pudo constatar el miedo de las comunidades que residen en esta parte del sur de Nariño. Aseguran que, a pesar de que el día de la masacre llegaron todas las autoridades y prometieron incrementar la vigilancia del lado colombiano, todo fue mentira. Según los residentes, sucedió lo contrario, pues hoy no hay policías colombianos permanentes.Aquí impera la ley del silencio. Nadie quiere recordar lo que sucedió el jueves 28 de noviembre, cuando, pasadas las diez de la noche, se escucharon varios disparos en el sector del Voladero, una zona que, según los habitantes, se ha convertido en un sitio para consumir alcohol y escuchar música a todo volumen.Jairo, uno de los residentes del sector, dijo a Blu Radio que, desde hace varios meses, este lugar, ubicado a unos 20 metros del lado colombiano, es frecuentado durante las horas de la noche por toda clase de personas. Hasta altas horas de la madrugada, le dan rienda suelta al consumo de alcohol y hasta de drogas alucinógenas, sin que nadie diga o haga algo para evitarlo.Carmen, una mujer que vive del cambio de dólares, dice que ya han aprendido a vivir en medio de la zozobra y el miedo, porque, desde que llegan al puente internacional de Rumichaca, solo ven de vez en cuando a uno o dos agentes de policía motorizados que hacen presencia por unos pocos minutos y luego se van, dejando este lado colombiano de la frontera a merced de la delincuencia común y organizada.Carlos, un conductor de taxi, fue más categórico y afirmó que “ellos están a la buena de Dios porque no tienen respaldo de ninguna autoridad, menos del alcalde de Ipiales, a quien le compete la seguridad de ese corredor fronterizo”.Como ellos, son decenas de personas las que coinciden en señalar que las extorsiones han aumentado, pero nadie quiere denunciar porque, dicen, están seguros de que no recibirán ayuda. Muchos prefieren irse a otra ciudad a trabajar para no pagar las extorsiones que han sufrido durante varios años.“Este lado de Colombia en la frontera con Ecuador es un territorio donde impera la ley del más fuerte. Aquí hay que aprender a sobrevivir para no caer en manos de los coyotes o, en el peor de los casos, en manos de los extorsionistas”, dijo otra mujer que trabaja en un establecimiento público desde hace más de diez años.Recorrer las calles del lado colombiano en esta frontera sur con Ecuador es ver el rostro de angustia y temor de sus habitantes, quienes aseguran que han aumentado los casos de violencia en esta zona de frontera. Afirman que esta situación contrasta con el lado ecuatoriano, donde hay una extrema vigilancia de policía y ejército las 24 horas del día.También aseguran que, desde la masacre, el ingreso de turistas ha disminuido hasta en un 25%, pues la gente teme pasar la frontera. Sienten que, del lado colombiano, están solos y sin protección de las autoridades.Ellos solo piden que las autoridades cumplan con lo prometido una y otra vez: aumentar el número de policías. Además, solicitan que no hagan presencia esporádica en la frontera del lado colombiano, ya que actualmente solo hay uno o dos agentes de la policía aduanera, quienes se limitan a evitar el ingreso de mercancías de contrabando.
Este domingo, 8 de noviembre de 2026, se analizaron los siguientes temas en Sala de Prensa Blu:Escándalo de la vida privada del expresidente Gustavo Petro: Debate sobre las denuncias del presunto uso de recursos públicos para pagar contratos a cambio de favores sexuales y su impacto ético y judicial.Entrevista con Cecilia López Montaño: La exministra presenta su libro sobre el gobierno de Gustavo Petro, analizando la pérdida de ética pública, el cambio de rumbo gubernamental y las consecuencias para el país.Gira del Papa León XIV por América Latina: Reporte con el periodista Néstor Pongutá sobre el recorrido del Pontífice por Uruguay, Argentina y Perú (Chiclayo), resaltando la masiva convocatoria y sus mensajes pastorales.Situación del Cauca y su potencial económico: Entrevista con Ana Fernanda Muñoz (presidenta de la Cámara de Comercio del Cauca) sobre el impacto de la violencia, los daños del terremoto, el reclamo de presencia estatal integral y la fuerza agroexportadora regional.Perspectivas del sector de hidrocarburos: Entrevista con Frank Pearl (presidente de la ACP) sobre la reactivación de la exploración petrolera y de gas, subrayando la necesidad de seguridad jurídica y agilidad en consultas y licencias ambientales.Balance a 10 años del Acuerdo de Paz: Adelanto de la entrevista con la defensora del Pueblo, Iris Marín, sobre las deudas en el desarrollo territorial de las zonas PDET y el cumplimiento de las sanciones restaurativas para los excombatientes de las FARC.Sección de cine y plataformas: Recomendaciones de Luis Carlos Rueda con la película colombiana Pacífico, los estrenos El gato en el sombrero, Godzilla, Yo soy Rocky y la serie de Netflix sobre la toma del Palacio de Justicia.
Las variaciones climáticas extremas entre temporadas de calor y lluvias están generando un impacto directo en el sector agrícola de Antioquia, donde la pérdida de cultivos por sequías e inundaciones amenaza con encarecer la canasta familiar. De acuerdo con un análisis económico de la Universidad Pontificia Bolivariana, las afectaciones en las zonas de siembra del departamento reducirán la oferta de productos básicos, presionando el alza de precios en los mercados locales.El estudio, desarrollado por el docente e investigador Iván Montoya, señala que la alteración en las fuentes de agua impacta tanto a la agricultura como a la ganadería antioqueña, afectando la producción de leche, carne y vegetales. Según las proyecciones del analista, el desabastecimiento de alimentos y el incremento en los servicios de energía y agua podrían encarecer hasta en un 19 % el costo de la canasta básica de los hogares paisas, debido a los mayores costos que asumen los campesinos para mantener sus plantaciones. "Todas estas implicaciones macro muy seguramente van a tener repercusiones económicas en el bolsillo de los hogares; por un lado, se ha venido mencionando para ver un aumento, pues, en los costos de producción, sobre todo los costos agrícolas fundamentalmente, y eso va a generar un aumento en la producción de alimentos que termina generando, pues, inflación; ya había mencionado el caso", indicó el docente.El análisis económico contempla que la región Andina sufrirá el mayor impacto estructural por la disminución en los caudales de los ríos y una reducción de un tercio en las precipitaciones. Esta situación compromete a los embalses del interior del país, que concentran el 95 % de la capacidad nacional, y afecta a otras regiones como la Caribe, el Pacífico y la Orinoquía, donde la falta de agua de riego e inundaciones repentinas impiden que los cultivos prosperen, reduciendo la oferta de alimentos a nivel nacional.Ante la imposibilidad de aumentar la producción agrícola local por los daños en la tierra, la investigación prevé que el país deba recurrir a la importación de insumos y granos básicos mediante la revisión de salvaguardas comerciales; un panorama que ya se refleja en las calles de Medellín, donde comerciantes y familias observan transformaciones en sus dinámicas cotidianas y se abstienen de comprar ciertos productos que antes adquirían habitualmente, dado que, según señalan los propios habitantes, sus costos actuales se han vuelto inalcanzables. "Una semana dicen no, la otra semana sube tal cosa, entonces cada ratico están subiendo, están subiendo. Eso sí ha afectado y se han disminuido las ventas también. Nos han subido la crema de leche, nos suben el queso. Tenemos que subir de precio las cosas", indicaron algunos ciudadanos consultados por BLU Radio.Asimismo, el docente señala que este fenómeno generará una presión inflacionaria originada por la caída en la oferta de alimentos, lo que dejaría al Banco de la República con un margen muy reducido para bajar las tasas de interés en los próximos meses.
La decisión, con 23 votos a favor y ninguno en contra, se tomó en segundo debate del Proyecto de Ordenanza que busca garantizar la continuidad de los estudios y las etapas necesarias para sacar adelante el denominado Tren Multipropósito de Antioquia.Con esta capitalización se financiarán las fases 3 y 4 de la estructuración del proyecto, luego de que durante 2025 se completaran las dos primeras etapas. En ese periodo se revisaron los estudios de factibilidad, se actualizó la información técnica y la proyección de demanda de pasajeros y carga, y se evaluaron diferentes alternativas de trazado y financiación.Como resultado de ese trabajo, el corredor Bello-Puerto Berrío fue definido como prioritario para continuar con el desarrollo del proyecto ferroviario, que busca conectar el Valle de Aburrá con el Magdalena Medio.La tercera fase contempla la actualización de estudios y diseños, la estructuración del modelo financiero y la definición de la matriz de asignación de riesgos. Posteriormente, en la cuarta etapa se elaborarán los documentos contractuales y los insumos necesarios para una eventual salida al mercado.Para ese proceso se contempla la posibilidad de utilizar un esquema de Asociación Público-Privada (APP) u otro mecanismo de financiación que permita garantizar la sostenibilidad del proyecto.El corredor ferroviario priorizado tendrá una extensión de 182,1 kilómetros, desde Bello hasta Puerto Berrío, y conectará dos subregiones estratégicas del departamento: el Valle de Aburrá y el Magdalena Medio.De acuerdo con la presentación del proyecto, su área de influencia comprende 12 municipios y una población estimada de 3.706.611 habitantes. Además, se proyecta como una alternativa para fortalecer la conexión logística de Antioquia y facilitar una eventual conexión con los puertos del mar Caribe.
Las autoridades en el departamento de Antioquia han alzado la mano para mostrar su preocupación por la guerra que se vive en el Suroeste antioqueño entre el Clan del Golfo y al menos 17 estructuras delincuenciales que están buscando apoderarse del territorio.Las alarmantes cifras fueron entregadas por la Gobernación de Antioquia quien advirtió que está buscando con el Ejército Nacional y la Policía Nacional la manera para poder acabar con la disputa que ha creado temor entre la comunidad.El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, destacó que en esta subregión del departamento se han reportado algunos homicidios producto de la confrontación entre los grupos delincuenciales."Esos homicidios del enfrentamiento de criminales del clan del golfo contra criminales de 17 estructuras delincuenciales que quieren apoderarse del del microtráfico. Aquí sabemos que esta, que ha sido una zona pacífica trabajadora por excelencia, tiene una incidencia criminal bastante grande por cuenta de la factura de esa renta que persiguen estos bandidos", indicó el mandatario.Hay que mencionar que en el Suroeste antioqueño no solo hay presencia del Clan del Golfo sino también del ELN, que sería uno de los mayores dinamizadores de la violencia, y las disidencias que como en otras zonas del departamento estaría en alianza con el Clan del Golfo buscando mayor control territorial.Por ahora las autoridades en Antioquia están tras la pista de los intereses que hay detrás de los 17 grupos delincuenciales con presencia en el Suroeste antioqueño, ya que no se descarta que el ELN tenga relación con alguna de estas facciones que buscan quitarle las rentas ilícitas al Clan del Golfo.
En el Valle de Aburrá, la Policía Nacional adelantó dos operativos de control y registro que dejaron como resultado la captura de 13 personas y la incautación de cerca de 3.900 dosis de sustancias estupefacientes. Las acciones institucionales se desarrollaron de manera simultánea en el municipio de Bello y en el sector del centro de Medellín para contrarrestar el tráfico local de drogas y las economías ilícitas en ambas localidades.El primer procedimiento tuvo lugar en el sector de El Carmelo, en el municipio de Bello, donde las patrullas de vigilancia interceptaron una motocicleta en la que se movilizaban dos hombres de 29 y 36 años. Durante la inspección, según el Teniente Coronel José Fernando Mazo, comandante Operativo Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, hallaron un bolso con cerca de 900 dosis de marihuana listas para su distribución. Los dos ciudadanos fueron capturados e individualizados para ser puestos a disposición de la Fiscalía por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes."El procedimiento se desarrolló en el sector del Carmelo, donde nuestras patrullas de vigilancia durante actividades de registro y control interceptaron una motocicleta en la que se movilizaban estos dos ciudadanos. Al realizar la inspección, nuestros uniformados encontraron en el interior un bolso con las sustancias estupefacientes, las cuales, de acuerdo con las verificaciones preliminares, iban a ser distribuidas en este sector". indicó.Por otra parte, en el barrio Estación Villa del centro de Medellín, la fuerza pública y la Alcaldía Distrital ejecutaron una intervención integral que culminó con la captura de 11 personas y la incautación de 3.000 dosis de sustancias ilícitas. En el sitio se materializaron tres órdenes judiciales por concierto para delinquir, receptación y falsedad marcaria, mientras que ocho personas más fueron judicializadas en flagrancia. Las autoridades precisaron que los detenidos presuntamente estarían vinculados al grupo delincuencial 'Los Carabanudos', alineado con la estructura 'La Terraza'.Entre los procesados en la capital antioqueña figura un hombre conocido como alias 'Cachetón', quien registra nueve anotaciones en el Sistema Penal Oral Acusatorio por tráfico de estupefacientes. Asimismo, de acuerdo con el Coronel Richard Fajardo, comandante Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, se capturó a una mujer identificada como alias 'La Cucha', señalada por las investigaciones de administrar una vivienda que era utilizada como centro de acopio y expendio de sustancias alucinógenas y otras actividades delictivas en el sector."Entre los capturados se encuentran alias Cachetón, quien registra nueve anotaciones por tráfico de estupefacientes, y alias La Cucha, señalado de administrar un inmueble utilizado para la comercialización de sustancias ilícitas. Estas acciones hacen parte de una estrategia sostenida para contrarrestar las economías criminales y prevenir hechos de violencia", señaló. Durante la jornada en el centro de la ciudad, los uniformados decomisaron 97 armas cortopunzantes, recuperaron dos motocicletas reportadas como robadas y aplicaron el cierre temporal a tres establecimientos comerciales por incumplimiento normativo. Los 13 capturados en ambos municipios quedaron bajo custodia de la Fiscalía General de la Nación para definir su situación jurídica.