Expertos antiexplosivos de la Policía Nacional y el Ejército desactivaron de manera controlada una bomba de gran tamaño en zona rural de Ipiales, Nariño. El artefacto, de más de 250 kilos, fue hallado en la vereda Amarraderos de la Frontera, jurisdicción del corregimiento Cofanía Jardines Sucumbíos. La intervención evitó una emergencia mayor en esta zona limítrofe.El operativo se desplegó en un punto estratégico de la frontera entre Colombia y Ecuador, donde comunidades indígenas permanecían confinadas en sus viviendas. La presencia del explosivo generó temor e incertidumbre durante varios días. Las autoridades acordonaron el área para garantizar la seguridad.Según información preliminar, la bomba habría caído en territorio colombiano tras bombardeos ejecutados por fuerzas militares ecuatorianas contra un presunto campamento ilegal. Las operaciones se desarrollaron en la ribera del río San Miguel. Sin embargo, uno de los artefactos no impactó el objetivo previsto.El gobernador del resguardo indígena Rumiyaco del pueblo de los Pastos, Fidencio Quinisqui, relató que la situación cambió desde el 3 de marzo. Ese día, tres aeronaves militares ecuatorianas sobrevolaron la zona fronteriza. Según su testimonio, una de ellas habría ingresado a espacio colombiano y sería la responsable de lanzar la bomba que no explotó.El líder indígena indicó que el artefacto cayó a unos 70 metros de la vivienda de un comunero. Aunque el hecho ocurrió el mismo día del bombardeo, la comunidad solo detectó la presencia del explosivo una semana después. En contraste, otras dos bombas sí detonaron en territorio ecuatoriano.Quinisqui también aseguró que durante más de 10 días alertaron a entidades como la Defensoría del Pueblo sin obtener respuesta oportuna. La situación tomó relevancia nacional tras la denuncia del presidente de Colombia, Gustavo Petro, el pasado 16 de marzo en Bogotá. Esto aceleró la llegada de las autoridades al lugar.Por su parte, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, había afirmado que las operaciones militares se realizaron exclusivamente en su territorio. No obstante, el hallazgo del artefacto en suelo colombiano genera cuestionamientos sobre una posible violación de soberanía.Las comunidades indígenas fueron evacuadas en un radio menor a 700 metros como medida preventiva. El procedimiento de desactivación se realizó bajo estrictos protocolos de seguridad. Las autoridades continúan monitoreando la zona ante el riesgo de nuevos hallazgos.Finalmente, el gobernador indígena expresó su rechazo a este tipo de operaciones cerca de territorios civiles. Aseguró que el resguardo es una zona de paz y que no alberga grupos armados ilegales. La comunidad exige respeto por su territorio y garantías para su seguridad en la frontera.
Lo que parecía un puesto de control de rutina se convirtió en un duro golpe contra las mafias del narcotráfico luego de que agentes de la División de Tránsito y Transportes de la Policía Nacional incautaran más de dos toneladas de marihuana que estaban listas para su comercialización.El mayor Roberto Bautista Escobar dijo a Blu Radio que el operativo se cumplió en el corregimiento de San Juan, a unos 15 kilómetros de la ciudad de Ipiales, en la frontera sur entre Colombia y Ecuador.Los agentes que realizaban un puesto de control hicieron el pare a un automotor tipo furgón en cuyo interior se simulaba el transporte de una carga de mercancías, pero al inspeccionar los más de 399 paquetes que estaban bien cubiertos, las autoridades se sorprendieron al hallar los cerca de 2.092 kilogramos de marihuana, dijo Bautista.Según el oficial, el conductor, quien viajaba solo, guardó silencio y se investiga el destino de la droga, pues por la cercanía a la frontera se podría pensar que el cargamento iba a ser entregado en algún cantón del vecino país de Ecuador.Durante la acción policial, los uniformados capturaron al conductor del furgón e incautaron un celular que, de acuerdo a las primeras informaciones, podría dar pista a los investigadores de la procedencia y el destino que tendrían las dos toneladas de marihuana.Bautista señaló que en lo que va corrido del año son cinco las toneladas de marihuana y cocaína incautadas en operativos aislados, consolidando la ofensiva de las autoridades contra el flagelo del narcotráfico en esta parte del noroccidente del país.El automotor y la droga incautada fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
En diálogo con Mañanas Blu, el alcalde de Ipiales (Nariño), José Amilcar Pantoja, expresó su profunda preocupación por el deterioro de los vínculos binacionales. Según el mandatario local, las decisiones tomadas desde el Palacio de Carondelet reflejan una desconexión absoluta con la realidad que se vive en los territorios fronterizos, afectando la estabilidad social y económica de la región.Una desconexión con la realidad fronterizaPara el alcalde Pantoja, las tensiones no son nuevas, sino que responden a una serie de acciones que él denomina como "afrentas" de tipo social, económico y político. Recordó con malestar el episodio ocurrido hace unos meses, cuando el gobierno de Daniel Noboa envió a la frontera a más de 800 presos colombianos "literalmente sin basarse en ningún protocolo binacional o internacional", dejándolos en territorio fronterizo sin previo aviso.Esta falta de coordinación diplomática es vista por el alcalde como una muestra de que el presidente de Ecuador no comprende las dinámicas locales, donde la prioridad debería ser mantener un buen relacionamiento para garantizar la convivencia ciudadana.Impacto económico: aranceles y contrabandoLa imposición de aranceles del 30% a productos colombianos por parte de Ecuador y las posibles restricciones energéticas y petroleras han generado un clima de gran incertidumbre. Pantoja advirtió que estas medidas no solo frenan la inversión en la zona de frontera, sino que estimularán fuertemente las dinámicas de contrabando de insumos básicos.La economía de Ipiales, que el alcalde describe como una "economía pendular" dependiente del valor del dólar, ya venía en descenso. Actualmente, aunque cerca de 3,000 vehículos ecuatorianos ingresan a Ipiales cada fin de semana para adquirir tecnología, electrodomésticos y ropa, la inseguridad y las nuevas trabas comerciales amenazan con profundizar esta crisis. Además, el mandatario señaló que existen vacíos legales históricos, ya que aún no se ha definido con claridad qué productos conforman la canasta básica permitida para el comercio fronterizo.Seguridad: ¿Falta de colaboración o realidad distorsionada?El pretexto del presidente Noboa para imponer los aranceles es la supuesta falta de colaboración de Colombia en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, Pantoja desmintió tajantemente esta versión, asegurando que existe una colaboración total y permanente entre el Ejército y la Policía de ambos países a través de estrategias como el "Plan Espejo".De hecho, el alcalde enfatizó que la violencia actual está más presente del lado ecuatoriano. Citó como ejemplos las capturas en Nariño de miembros de 'Los Choneros', una banda de origen ecuatoriano que intentó expandir sus operaciones a Colombia, y el asesinato de dos cambistas en pleno parque principal de Tulcán a plena luz del día.Escuche aquí la entrevista:
Un intento de hurto en Ipiales (Nariño) terminó de manera insólita luego de que los delincuentes sufrieran un accidente de tránsito mientras escapaban de la Policía. El hecho se registró en la tarde del viernes 21 de noviembre.De acuerdo con el reporte oficial, al menos seis sujetos que se movilizaban en tres motocicletas habrían asaltado a un ciudadano en el sector céntrico del municipio, logrando apoderarse de una fuerte suma de dinero. Tras la alerta de la víctima, varias unidades de la Policía Nacional iniciaron la búsqueda de los responsables.En una de las cámaras de seguridad quedó registrado el momento en que los presuntos ladrones avanzaban a toda velocidad por la carrera séptima. Durante la huida, el conductor de una de las motocicletas habría omitido una señal de pare y terminó chocando contra un taxi. El impacto provocó que el bolso donde llevaban el dinero saliera disparado, dejando los billetes regados sobre la vía.El uniformado Brayan Escobar le contó lo sucedido a la víctima. “La comunidad, en vez de ayudarnos a detener a los ladrones, comenzó a recoger el dinero. Hay cámaras donde la unidad investigativa podrá verificar todo lo ocurrido”, señaló.Mientras los transeúntes recogían los billetes, los uniformados lograron capturar en el barrio San Fernando a uno de los señalados, quien habría intentado continuar con la fuga a pie tras el choque. Durante el procedimiento, los agentes recuperaron parte del dinero, una mochila y un arma de fuego tipo revólver calibre 9 mm con cartuchos sin percutir. La motocicleta involucrada también fue inmovilizada.La víctima del hurto llegó posteriormente al sitio y reconoció al detenido como uno de los responsables del asalto. El capturado quedó a disposición de la autoridad competente. Entre tanto, la Policía anunció que está revisando los videos de seguridad del sector para identificar a las personas que se llevaron los billetes esparcidos en el lugar del accidente.
La oportuna reacción de la Policía Metropolitana de Pasto frustró el asalto a un establecimiento comercial, que iba a ser cometido por un hombre que, bajo amenazas con un arma cortopunzante, intimidó a los trabajadores de un almacén. Los hechos ocurrieron en pleno centro de la capital de Nariño.“Tenemos el reporte de una persona capturada mientras cometía un hurto en un establecimiento comercial aquí en la ciudad de Pasto. Se realizó todo el procedimiento de judicialización, se capturó a la persona y se siguió el proceso establecido. Esta persona manifestó que había sido deportada del Ecuador, donde purgaba una condena por los mismos hechos: hurto a mano armada”, dijo el comandante de la Policía de Pasto, coronel Hernando Calderón, en declaraciones a Blu Radio.El oficial advirtió que la situación de seguridad en Pasto ha mejorado sustancialmente y que la Policía Nacional continúa realizando acciones para garantizar la tranquilidad de los habitantes: “Por eso, la información oportuna de la comunidad es vital y permanente para que nosotros podamos actuar de manera rápida y contundente”, aseguró el coronel Calderón.Sobre este tema, el alcalde de Pasto, Nicolás Toro, indicó que la administración municipal, a través de la Secretaría de Gobierno, dispuso de varios funcionarios para hacer seguimiento a cada caso y verificar los antecedentes, junto a las autoridades, para impedir que estas personas se queden a delinquir en la ciudad. “Nunca nos va a temblar la mano para enfrentar a los delincuentes, eso téngalo por seguro. Y si ellos vienen a delinquir a Pasto, pues habrá que perseguirlos”, manifestó el mandatario.El alcalde añadió que “se tiene conocimiento de unos pocos que, tras ser deportados del Ecuador, llegan a Pasto". "Sabemos dónde están y a qué se quieren dedicar. Por eso se ha intensificado la seguridad y el seguimiento a quienes están llegando a Nariño. A estas personas que intenten cometer delitos en la ciudad, las vamos a capturar. Y le pido a los jueces que apliquen todo el peso de la ley, porque no se puede ser laxos con la delincuencia”, concluyó.La otra captura se produjo en la ciudad de Ipiales, cuando una persona asaltó una tienda de barrio. Tras sustraer algunos elementos, fue sorprendida por la comunidad, que de inmediato llamó a la Policía. El sujeto fue capturado en el lugar.
Ipiales, Nariño. Las autoridades del municipio de Ipiales, en el departamento de Nariño, han manifestado su preocupación tras la llegada masiva de ciudadanos deportados desde Ecuador. Según confirmó el alcalde José Amilkar Pantoja en entrevista con Noticias Caracol, en total han llegado 600 personas, de las cuales 590 quedaron en libertad al no tener antecedentes judiciales en Colombia."Solamente 10 personas han sido retenidas por tener asuntos pendientes con la justicia colombiana", señaló el mandatario local, quien expresó inquietud por el impacto que esta situación puede tener en la seguridad de la región. Muchos de los deportados, según información oficial, enfrentan delitos graves como homicidio y narcotráfico en Ecuador.Esta sería apenas la primera fase del traslado de detenidos. De acuerdo con comunicaciones recibidas por parte de la embajada, se estima que un total de 1.061 personas serán deportadas al país hasta el próximo miércoles.La medida del gobierno ecuatoriano, que busca descongestionar su sistema carcelario, ha generado alarma en las autoridades colombianas, especialmente en zonas fronterizas como Ipiales, por el posible aumento en los riesgos de seguridad ciudadana.Escuche el informe completo aquí:
Luego de una paciente labor de inteligencia por parte de la Policía Nacional, en coordinación con el Ejército nacional, Migración Colombia y el CTI de la Fiscalía lograron desmantelar una red de tráfico de migrantes que intentaban ingresar al país de manera ilegal a por lo menos 120 personas, la mayoría de ellas de nacionalidad venezolana.Entre las personas rescatadas se hallaban mujeres y varios menores de edad, que fueron abordados, según un testigo, en las terminales de transportes de Tulcán en el Ecuador e Ipiales en el sur de Nariño.Según el comandante de la Policía en Nariño, el coronel John Jairo Urrea, la operación se cumplió en Ipiales en donde, según las investigaciones, la organización tenía su centro de operaciones delincuenciales.La acción se llevó a cabo en el sector de Los Chilcos donde fueron sorprendidas tres personas transportando en buses, de manera irregular que tenían como destino ciudades como Cúcuta y otros más al norte del país, según explicó el coronel.Estas personas eran engañadas por organizaciones criminales que les exigían altas sumas de dinero a cambio de supuestos alojamientos y traslados ilegales.Por otro lado, gracias a este operativo se logró la captura de tres hombres en situación de flagrancia y acusados del delito de tráfico de migrantes; además, las personas rescatadas fueron puestas a disposición de Migración Colombia para su atención y protección.Los capturados presentan antecedentes judiciales de crímenes como concierto para delinquir, tráfico de migrantes y enajenación ilegal de medicamentos.Esta acción representa un duro golpe y evidencia “el compromiso institucional de la Policía Nacional con la protección de los derechos humanos y la lucha contra los delitos transnacionales”, según el coronel. Asimismo, las autoridades trabajan en la búsqueda de otros integrantes de la banda que lograron huir al notar la presencia de las autoridades.
El presidente de la ACC de Ipiales, Edison Mena, manifestó que no existen fundamentos para iniciar un paro ni tomar las vías, como lo han propuesto otras agremiaciones del transporte de carga. Según Mena, las 22 seccionales de la ACC han expresado que no participarán en el paro, ya que están en proceso de diálogo con el Gobierno nacional.El líder del transporte de carga aseguró que habrá normalidad en el transporte en la frontera entre Colombia y Ecuador. Mena explicó que, por ahora, el aumento en el precio de los fletes les permite continuar negociando con el Gobierno nacional.Mena consideró que no es viable, al inicio del año, recurrir a medidas de hecho como bloqueos en las carreteras de Colombia. Según él, en Nariño, los transportadores creen que estas acciones no son pertinentes, ya que, aunque el precio del ACPM ha aumentado, se deben explorar alternativas como el diálogo con el Gobierno.En un comunicado oficial, la ACC seccional Ipiales ratificó que no participarán en el paro convocado por la Asociación Nacional de Transporte de Carga para el 7 de enero desde medianoche.Mena destacó que, a diferencia de gobiernos anteriores, con este Ejecutivo se está dialogando abiertamente sobre los problemas del transporte de carga en el territorio nacional. Asimismo, señaló que no existe ninguna orden para paralizar las vías en Nariño, al menos entre los agremiados de la ACC, capítulo Ipiales.A continuación, se presenta el comunicado oficial expedido por la ACC seccional Ipiales:
Las autoridades entregaron el primer listado oficial de los 29 heridos en el accidente del bus de turismo en la vía Pasto-Ipiales, y los afectados se encuentran siendo atendidos en varios centros asistenciales. Listado de pasajeros herido en accidente de bus en IpialesEn la Clínica Traumedical de Pasto, por ejemplo, se encuentran ocho personas: Jhon Wilmer Riascos Martínez, uno de los conductores del bus, además de Jonatan Solarte, Óscar Bedoya Zúñiga, Ayda Yamile Trujillo, Jean Polo Bedoya, Gilbert Ovidio, Natalia Ortiz y Nelson Gómez.En el Hospital San Pedro de Pasto, dos personas están siendo atendidas: Lizeth Velásquez Rincón y Diana Marcela Herrera Ceballos, quien se desempeñaba como guía del tour. Ambos fueron trasladados en estado grave, pero las autoridades no han detallado su condición médica con más profundidad. Esta situación ha causado preocupación entre las familias de los involucrados en el accidente.Por otro lado, en el Hospital Departamental de Pasto se encuentran recibiendo atención cinco personas: Jhon Cayapu, Flor Marina Rincón Molina, Juan Carlos Ramírez Mora, Yaneth Quintero y Alba Alicia Murillo. Se espera que todos se recuperen pronto, aunque algunos permanecen en observación debido a la gravedad de sus heridas. Este hospital ha sido uno de los principales destinos para los heridos del accidente.En el Hospital Departamental de Ipiales, dos personas fueron trasladadas desde el lugar del siniestro: María Isabel Mendieta y Alexis García Ballesteros. Ambos fueron ingresados con lesiones de diversa gravedad. En el Hospital Infantil de Pasto, el menor Samuel Alejandro Castillo Velásquez está siendo atendido tras resultar lesionado. Aunque su estado es delicado, los médicos confían en su pronta recuperación.El Hospital de Yacuanquer ha recibido a María Jessenia Rosero y Steifer Torres, quienes fueron llevados allí debido a la cercanía con el lugar del accidente. Ambos se encuentran en cuidados médicos, aunque su pronóstico es estable. En Corposalud, Pasto, siete personas están recibiendo atención: Ángela Rivera, Diana Niyereth Tapasco, Carolina Hurtado, Leidy Johana López Sánchez, Kaleth Ricardo Peña García, Diego Guejía y Maicol Lozano.Finalmente, en la Clínica Valle de Atriz de Pasto se encuentran Geraldine Viviana Rivera Murillo y Raúl Londoño, otro de los conductores del bus. Ambos están siendo atendidos por diversas fracturas y golpes. Las autoridades siguen recopilando información sobre las condiciones de todos los heridos y continúan con las investigaciones para determinar las causas del trágico accidente.En medio de este caos, la familia de Jhonatan Tamayo Jiménez sigue esperando noticias sobre su estado. Aunque su esposa, María Camila, ha estado en constante comunicación con las autoridades, no hay información oficial sobre su paradero.
La incertidumbre en el Puente de Rumichaca, zona de frontera sur entre Colombia y Ecuador, persiste una semana después de la masacre de cinco personas. Aquí nadie quiere hablar por temor a represalias, porque aseguran que están a merced de la delincuencia común y organizada.Blu Radio llegó hasta el paso fronterizo y pudo constatar el miedo de las comunidades que residen en esta parte del sur de Nariño. Aseguran que, a pesar de que el día de la masacre llegaron todas las autoridades y prometieron incrementar la vigilancia del lado colombiano, todo fue mentira. Según los residentes, sucedió lo contrario, pues hoy no hay policías colombianos permanentes.Aquí impera la ley del silencio. Nadie quiere recordar lo que sucedió el jueves 28 de noviembre, cuando, pasadas las diez de la noche, se escucharon varios disparos en el sector del Voladero, una zona que, según los habitantes, se ha convertido en un sitio para consumir alcohol y escuchar música a todo volumen.Jairo, uno de los residentes del sector, dijo a Blu Radio que, desde hace varios meses, este lugar, ubicado a unos 20 metros del lado colombiano, es frecuentado durante las horas de la noche por toda clase de personas. Hasta altas horas de la madrugada, le dan rienda suelta al consumo de alcohol y hasta de drogas alucinógenas, sin que nadie diga o haga algo para evitarlo.Carmen, una mujer que vive del cambio de dólares, dice que ya han aprendido a vivir en medio de la zozobra y el miedo, porque, desde que llegan al puente internacional de Rumichaca, solo ven de vez en cuando a uno o dos agentes de policía motorizados que hacen presencia por unos pocos minutos y luego se van, dejando este lado colombiano de la frontera a merced de la delincuencia común y organizada.Carlos, un conductor de taxi, fue más categórico y afirmó que “ellos están a la buena de Dios porque no tienen respaldo de ninguna autoridad, menos del alcalde de Ipiales, a quien le compete la seguridad de ese corredor fronterizo”.Como ellos, son decenas de personas las que coinciden en señalar que las extorsiones han aumentado, pero nadie quiere denunciar porque, dicen, están seguros de que no recibirán ayuda. Muchos prefieren irse a otra ciudad a trabajar para no pagar las extorsiones que han sufrido durante varios años.“Este lado de Colombia en la frontera con Ecuador es un territorio donde impera la ley del más fuerte. Aquí hay que aprender a sobrevivir para no caer en manos de los coyotes o, en el peor de los casos, en manos de los extorsionistas”, dijo otra mujer que trabaja en un establecimiento público desde hace más de diez años.Recorrer las calles del lado colombiano en esta frontera sur con Ecuador es ver el rostro de angustia y temor de sus habitantes, quienes aseguran que han aumentado los casos de violencia en esta zona de frontera. Afirman que esta situación contrasta con el lado ecuatoriano, donde hay una extrema vigilancia de policía y ejército las 24 horas del día.También aseguran que, desde la masacre, el ingreso de turistas ha disminuido hasta en un 25%, pues la gente teme pasar la frontera. Sienten que, del lado colombiano, están solos y sin protección de las autoridades.Ellos solo piden que las autoridades cumplan con lo prometido una y otra vez: aumentar el número de policías. Además, solicitan que no hagan presencia esporádica en la frontera del lado colombiano, ya que actualmente solo hay uno o dos agentes de la policía aduanera, quienes se limitan a evitar el ingreso de mercancías de contrabando.
El fuerte sismo registrado durante la mañana de este lunes generó temor entre los habitantes de Santander, especialmente en Bucaramanga y otros municipios donde el movimiento fue sentido con intensidad.De acuerdo con el reporte entregado por Eduard Sánchez, director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, hasta el momento no se han reportado afectaciones significativas en el departamento como consecuencia del movimiento telúrico.“En el departamento de Santander no se nos reporta afectaciones significativas”, señaló Sánchez, quien explicó que los organismos de emergencia sí han recibido reportes relacionados con algunos daños menores en edificaciones.Entre las situaciones identificadas se encuentran afectaciones en algunas fachadas y la caída de objetos que se encontraban adheridos a las paredes, como consecuencia de la fuerza del movimiento sísmico.La autoridad departamental también confirmó que, hasta el momento, no se reportan estructuras viales colapsadas en Santander, por lo que las vías del departamento no presentan, según el balance preliminar, emergencias asociadas al sismo.Uno de los puntos que generaba especial atención era la represa de Hidrosogamoso, debido a la preocupación de las comunidades ubicadas en zonas cercanas. Frente a este escenario, Sánchez entregó un parte de tranquilidad y aseguró que el movimiento telúrico no representa un riesgo para las familias que viven en inmediaciones de la represa.Las autoridades mantienen el monitoreo en los diferentes municipios de Santander para establecer si se presentan nuevas afectaciones como consecuencia del sismo y hacen un llamado a la ciudadanía a reportar cualquier daño que pueda comprometer la seguridad de las personas.El balance permanece en desarrollo mientras los organismos de socorro continúan realizando verificaciones en edificaciones e infraestructura del departamento.
El terremoto registrado este lunes 10 de agosto en Colombia, con magnitud 7,4, es uno de los movimientos sísmicos más fuertes registrados en el país durante lo corrido del siglo y el de mayor magnitud de la última década, de acuerdo con Julio Fierro, director general del Servicio Geológico Colombiano (SGC).En entrevista con en Mañanas Blu, Fierro explicó las características del movimiento telúrico, que ocurrió a las 7:34 de la mañana y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El sismo fue percibido en diferentes regiones de Colombia y también hubo reportes desde Venezuela, Panamá y Ecuador. El SGC actualizó posteriormente la información y ubicó el epicentro a 20 kilómetros de San José del Palmar, con una profundidad de 96 kilómetros.El terremoto de magnitud 7,4 fue uno de los más fuertes del sigloDurante la entrevista, Fierro comparó el evento con otros antecedentes registrados en el territorio colombiano. Según explicó, existen pocos movimientos de características similares durante el siglo XXI.“Sí, de la última década y uno de los más fuertes en lo corrido del siglo. Tiene pocos, pocos antecedentes, quizá el de Tumaco de 1939, que tuvo magnitud 8.1. Es uno de los más fuertes del siglo y sin duda el más fuerte de la década”, afirmó el director del SGC.El experto recordó además que en la misma zona existe un antecedente sísmico registrado el 23 de noviembre de 1979, cuando se presentó un movimiento de magnitud 7,2. El terremoto de este lunes fue sentido con fuerza en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Buenaventura, mientras que también hubo reportes de percepción del movimiento en Bogotá y otras regiones del país. BLU Radio informó sobre daños y personas heridas en distintos puntos del occidente colombiano.¿Por qué el terremoto duró tanto en Bogotá?Uno de los aspectos que más llamó la atención durante el sismo fue su duración. Fierro explicó que la forma en la que se percibe un terremoto depende, entre otros factores, de las características geológicas del lugar.En el caso de Bogotá, el director del SGC señaló que existe un denominado efecto de sitio asociado a los materiales presentes en la Sabana: “Muy probablemente los que estamos en la parte plana de la Sabana de Bogotá sentimos un sismo de una duración bastante larga, pero tiene que ver muy probablemente con ese efecto de sitio, con el hecho de que aquí en la Sabana de Bogotá hay una especie de sopa espesa”, explicó.El experto recordó que la capital se encuentra sobre una zona que tuvo una historia geológica asociada a un antiguo lago. Según señaló durante la entrevista, se trata de la huella del denominado Lago Humboldt.Este fenómeno ayuda a explicar por qué un sismo puede sentirse durante un periodo prolongado en determinados sectores, incluso cuando el epicentro se encuentra a cientos de kilómetros de distancia.El SGC pide no difundir información falsa sobre réplicasOtro de los asuntos abordados durante la entrevista fue la circulación de mensajes en redes sociales que advertían sobre supuestas réplicas de determinada magnitud y hora.Fierro fue enfático en señalar que la ciencia no permite establecer con anticipación cuándo ocurrirá una réplica ni cuál será su magnitud. “Es muy irresponsable estar difundiendo este tipo de información, es muy irresponsable generarla, y por eso nosotros insistimos en que acudan a los medios oficiales”, dijo.El director del SGC pidió consultar información proveniente del Servicio Geológico Colombiano, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y las autoridades locales. También rechazó mensajes que anunciaban una supuesta réplica de magnitud 9,5 y afirmaban que edificios iban a desplomarse.“Pero esto de decir que va a haber una réplica de 9.5 y que los edificios se van a desplomar es absolutamente irresponsable. No es cierto”, afirmó.¿Por qué hubo daños en algunas ciudades?Fierro explicó que la profundidad del terremoto y las características de los materiales geológicos influyen en la forma en que se propagan las ondas sísmicas.Según el experto, los sismos de mayor profundidad pueden dispersar su energía hacia una superficie más amplia, mientras que los movimientos más superficiales tienden a afectar un área menor alrededor del epicentro. También señaló que los materiales que atraviesan las ondas pueden atenuar la energía, aunque algunos terrenos pueden generar efectos de amplificación.En cuanto a los daños reportados en ciudades como Pereira, Manizales y Cali, el director del SGC indicó que la concentración de población y la densidad de las construcciones hacen que exista una mayor posibilidad de registrar afectaciones a personas y estructuras.Para establecer con precisión qué ocurrió en la zona epicentral, Fierro explicó que el Servicio Geológico Colombiano preparaba comisiones para realizar evaluaciones en terreno. “Yo no tengo en este momento una certeza de cuál fue ni la composición geológica, saber si hubo amplificaciones destructivas en la zona epicentral”, manifestó.La importancia de las construcciones sismorresistentesDurante la entrevista, el director del SGC también se refirió a la necesidad de que las construcciones cumplan con las condiciones de sismorresistencia.Fierro explicó que los movimientos sísmicos forman parte de la dinámica geológica del territorio y que uno de los factores determinantes para reducir sus consecuencias es la resistencia de las estructuras. “Tenemos que construir muy bien, que tiene que haber mucha responsabilidad en la sismorresistencia, porque los sismos en general no matan a nadie”, sostuvo.El experto agregó que el principal riesgo para las personas se presenta cuando las estructuras no soportan las fuerzas generadas por un terremoto y terminan colapsando. El sismo de este lunes dejó reportes de afectaciones en diferentes departamentos del país. La UNGRD informó que activó protocolos de seguimiento y mantiene comunicación con autoridades territoriales para verificar daños en viviendas, infraestructura, vías y servicios públicos.Enlaces relacionados sobre el terremoto en ColombiaBLU Radio ha realizado seguimiento a las afectaciones provocadas por el terremoto de magnitud 7,4, así como a la respuesta de las autoridades. Entre los contenidos relacionados se encuentran los primeros reportes de daños y heridos y la información sobre las zonas del país con mayor amenaza sísmica. Primeros reportes de daños y heridos por el terremoto en Colombia Zonas de Colombia más vulnerables a un terremoto
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes buena parte de Colombia dejó importantes daños materiales en Pereira, capital del departamento de Risaralda, en el centro del país, donde se derrumbaron edificios y hubo daños en infraestructuras como el aeropuerto internacional Matecaña, según imágenes difundidas tras el sismo.En el aeropuerto se desprendió parte del techo de una zona en la que se encontraban varias personas, aunque las autoridades todavía no tienen información de heridos o fallecidos.El terremoto, que ocurrió a las 07:34 de la mañana, tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el Chocó, a una profundidad de 82 kilómetros, indicó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).En videos difundidos tras el sismo se observa cómo el pico central de la iglesia de San José de Pereira se desprende, mientras varias personas que se encontraban en la calle se agarran a una motocicleta de la Policía y a otros elementos del entorno mientras son sacudidas por el temblor, en medio del caos y la confusión entre transeúntes y habitantes de la zona.En otro video grabado en Pereira se observa cómo una parte de la fachada de un hotel fue destrozado durante el movimiento sísmico, mientras la persona que registra las imágenes asegura que quienes se encontraban en el lugar están “bien”.En Manizales, capital del departamento de Caldas, aledaño a Risaralda, también se registraron afectaciones graves, como derrumbes en edificaciones, mientras que la catedral sufrió daños en una de sus dos torres, que cedió aunque no llegó a colapsar.Las autoridades locales y regionales de esa zona del centro del país todavía no se han pronunciado sobre las afectaciones del terremoto, que también causó graves daños en otras ciudades del oeste y el centro del país, como Cali y Medellín, las más cercanas al epicentro.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ofreció este lunes el apoyo de su Gobierno a Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió buena parte del país sudamericano y dejó personas heridas y graves daños materiales, principalmente en el departamento del Chocó.“Por supuesto, todo el apoyo que requiera, si es necesario, el pueblo de Colombia, ahí vamos a estar”, afirmó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.La gobernante mexicana aseguró que su administración permanece pendiente de la evolución de la emergencia.“Nos enteramos hace un momento del grave sismo en Colombia. Todavía no tenemos más información, pero estamos muy atentos tanto con nuestra embajada allá como con el embajador aquí”, declaró.El terremoto ocurrió a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su epicentro en la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la costa del Pacífico colombiano, según los primeros reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC).El movimiento telúrico se sintió en amplias zonas de Colombia y provocó daños especialmente en Quibdó, capital del Chocó, donde las autoridades reportaron personas heridas y edificaciones derrumbadas o con afectaciones estructurales.“Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones”, informó en la red social X la gobernadora del departamento, Nubia Carolina Córdoba.La funcionaria señaló que las autoridades realizan una evaluación de los daños para emitir un primer balance oficial de la emergencia.Imágenes difundidas en redes sociales muestran edificios desplomados total o parcialmente en distintos sectores de Quibdó, mientras varios ciudadanos salieron a las calles tras el fuerte movimiento.También se han reportado afectaciones en ciudades del oeste y centro del país como Cali, Manizales, Pereira y Medellín, mientras los organismos de emergencia continúan recopilando información sobre la magnitud de los daños.El Chocó, una de las regiones con mayores índices de pobreza de Colombia y con importantes carencias de infraestructura, concentra por ahora la atención de las autoridades ante la magnitud de las afectaciones provocadas por el terremoto.
Seis aeropuertos suspendieron operaciones debido a las afectaciones sufridas por un fuerte terremoto este lunes, informó la Aeronáutica Civil."Se presentan afectaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cali, Cartago y Buenaventura. Por seguridad, las operaciones aéreas en estas terminales permanecen suspendidas hasta evaluar daños estructurales en la infraestructura", indicó la entidad en X, tras el sismo de magnitud 7,4. El sismo deja un saldo aún no precisado de heridos y de edificaciones dañadas. De acuerdo con la Aeronáutica, la suspensión de las operaciones aéreas se tomó como medida preventiva mientras las autoridades realizan las respectivas evaluaciones sobre las condiciones de estas terminales.Estas ciudades hacen parte de las zonas que resultaron afectadas por el movimiento telúrico. Por ahora, el balance sobre personas heridas y edificaciones afectadas todavía no ha sido precisado. Las autoridades continúan con las labores de evaluación luego del terremoto de magnitud 7,4.