El Gobierno nacional amplió el plazo para que las personas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto puedan quedar incluidas en el registro oficial de damnificados en el Valle del Cauca.La decisión se tomó, luego de la solicitud presentada por la Gobernación del Valle que permitirá que quienes todavía no han adelantado el trámite tengan la posibilidad de reportar las afectaciones sufridas durante la emergencia y puedan ser tenidos en cuenta para las ayudas destinadas a la recuperación.“Desde la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres nos informaron que se amplía el plazo para cargar el Registro Único de Familias en Emergencia o Registro Unifamiliar de Emergencias, RUFE, a la plataforma del Registro Único de Damnificados, RUD. Este plazo no tiene una fecha de cierre o de corte”, explicó Francisco Javier Tenorio Lara, secretario de Gestión del Riesgo de Desastres del Valle.Le puede interesar: Pereira en crisis comercial: más de 7.000 comerciantes afectados tras terremoto del 10 de agostoLa administración departamental pidió a las personas que aún no aparecen en el registro que adelanten el proceso directamente en sus municipios, debido a que esta información será utilizada para determinar las necesidades de las familias afectadas y orientar la entrega de los apoyos del Gobierno Nacional.“Las personas que hayan tenido alguna afectación por el sismo y todavía no se han registrado deben acercarse a las alcaldías o a los coordinadores municipales de Gestión del Riesgo de Desastres para diligenciar el formato y poder recibir los beneficios del Gobierno Nacional por esta emergencia”, señaló Tenorio.En el primer reporte enviado a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, el Valle del Cauca registró cerca de 90 mil damnificados. Las autoridades mantienen la verificación de los datos y de las condiciones de cada afectación para establecer las prioridades de atención durante las etapas de recuperación y reconstrucción.
La Universidad del Valle informó que, tras el terremoto del pasado 10 de agosto, se realizaron evaluaciones técnicas en sus diferentes edificaciones con el propósito de determinar las condiciones de la infraestructura y establecer las medidas necesarias para garantizar la seguridad de la comunidad universitaria.Las inspecciones se adelantan, luego de que estudiantes y trabajadores manifestaran su preocupación por las condiciones de algunos edificios ubicados en las sedes de Cali, Buga y Buenaventura, donde se han reportado posibles afectaciones derivadas del movimiento sísmico.De acuerdo con Patricia Andrea Martos, ingeniera de materiales, jefe de la Sección de Salud Ocupacional y coordinadora del Sistema Comando de Incidentes de la Universidad del Valle, los análisis realizados hasta el momento no han evidenciado daños estructurales en las edificaciones evaluadas. Sin embargo, aclaró que el proceso de valoración continúa y que la clasificación de los inmuebles puede modificarse a medida que avanzan las visitas de inspección y los estudios especializados.“Para esta evaluación, la universidad adoptó como referencia una guía técnica de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica. Los análisis realizados hasta el momento no han evidenciado daños estructurales en las instalaciones. La clasificación de los inmuebles en los niveles verde, amarillo, naranja y rojo es un mecanismo técnico que puede cambiar diariamente, dependiendo de las visitas de inspección y de los análisis especializados que se continúan realizando”, explicó Martos.Le puede interesar: Dos personas aturdidas y un vehículo afectado dejaron disturbios en la Universidad del ValleLa funcionaria señaló que esta clasificación permite establecer prioridades para las intervenciones y definir las acciones que deberán adelantarse en cada inmueble, como parte del proceso de reparación y mantenimiento de la infraestructura universitaria.La Universidad del Valle también aclaró que una edificación clasificada en los niveles naranja o rojo no significa necesariamente que exista un riesgo inminente de colapso. Estas categorías indican que se requieren estudios adicionales y, en algunos casos, el uso de equipos especializados para determinar con mayor precisión las condiciones de la estructura y establecer las intervenciones necesarias antes de autorizar nuevamente su ocupación.Uno de los casos que permanece bajo evaluación es el del Colegio Académico de Buga. Según explicó la institución, este inmueble es utilizado por la universidad bajo la modalidad de arrendamiento, por lo que la valoración de sus condiciones se desarrolla de manera conjunta con el propietario y las autoridades locales.“En el caso del Colegio Académico de Buga, se trata de un inmueble que la universidad ocupa bajo la modalidad de arrendamiento. Por esta razón, la valoración de sus condiciones se adelanta conjuntamente con el propietario del inmueble y las autoridades locales de Buga”, explicó Martos.La funcionaria agregó que las restricciones de ingreso a algunos espacios de los campus responden principalmente a la necesidad de proteger la integridad de estudiantes, docentes, trabajadores y demás integrantes de la comunidad universitaria, mientras continúan las evaluaciones y los trabajos técnicos.Según la institución, los resultados obtenidos hasta ahora hacen parte de un proceso de recuperación que permitirá establecer prioridades para las labores de reparación y mantenimiento, además de definir las condiciones necesarias para avanzar hacia un retorno progresivo a las actividades presenciales.
Después del terremoto del 10 de agosto de 2026, varias edificaciones de Cali cuentan con etiquetas de colores en sus entradas, lo que ha generado dudas sobre su significado, especialmente por el temor sobre la habitabilidad de estas edificaciones tras el fuerte sismo. Estas marcas hacen parte de inspecciones realizadas para establecer si los inmuebles pueden ser habitados o si necesitan restricciones de acceso.La Secretaría de Gestión del Riesgo de Emergencia y Desastre reporta más de 270 inspecciones técnicas realizadas en el territorio por medio del protocolo internacional ATC-20, utilizado para identificar cuáles son las condiciones de seguridad que tiene la estructura.¿Qué significa la etiqueta roja en una vivienda?La etiqueta roja indica que el ingreso a la edificación se encuentra restringido. De acuerdo con la Secretaría de Gestión del Riesgo de Emergencia y Desastre, la clasificación corresponde a inmuebles donde no existen condiciones favorables para ingresar debido a fallas estructurales o afectaciones de elementos arquitectónicos.Debido a ello, encontrar el color rojo en la entrada significa que la estructura ya fue evaluada y que existen condiciones que impiden considerarla segura para el acceso.Por otro lado, la etiqueta amarilla establece un acceso o uso condicionado. Es decir, esto ocurre cuando determinadas zonas tienen afectaciones por el colapso de elementos no estructurales o problemas relacionados con las redes de servicios públicos.Con esta clasificación se busca que las personas conozcan las condiciones identificadas durante la primera evaluación y eviten ingresar a zonas que representen riesgos.¿Qué quiere decir la etiqueta de color verde?La etiqueta verde señala que el inmueble fue inspeccionado y que, de acuerdo con dicha evaluación, presenta condiciones que permiten el ingreso y la habitabilidad en el corto plazo. Sin embargo, este color no significa que la estructura esté descartada para futuras revisiones.De hecho, Javier Romero, quien es ingeniero experto de la Secretaría de Gestión del Riesgo de Emergencia y Desastre, señala que “la marcación verde implica que los propietarios deben determinar acciones, a mediano y largo plazo, para habitar el inmueble en debida forma”.Las autoridades también pidieron revisar que las etiquetas sean legítimas, pues son de carácter preventivo y no reemplazan lo que es una evaluación técnica detallada. Adicionalmente, desde la entidad solicitan verificar que tenga el logo de la UNGRD y la firma de los profesionales responsables.En Cali, estas evaluaciones están a cargo de profesionales adscritos a la Secretaría de Gestión del Riesgo y voluntarios acreditados en el Registro Único de Profesionales Evaluadores. La clasificación busca orientar a los ciudadanos después de la emergencia y contribuir a proteger la vida mientras continúan las revisiones de las edificaciones afectadas.
Desde las 6:20 de la mañana de este miércoles se registra un ataque contra la estación de Policía del municipio de El Tambo, Cauca. Según la información preliminar, disidencias de las Farc estarían detrás de la ofensiva.Los hechos se presentan en el centro de El Tambo, donde hombres armados estarían disparando ráfagas de fusil contra la estación de Policía. Además, se reporta el lanzamiento de explosivos mediante drones.La situación de orden público mantiene en alerta a los habitantes del municipio. En medio de los ataques, la comunidad permanece confinada y se recomienda extremar las medidas de seguridad.Las autoridades trabajan para controlar la situación y establecer las condiciones de seguridad en la zona. Por ahora, se mantiene la tensión en el centro de El Tambo debido a la continuidad de la ofensiva armada.El ataque contra la estación de Policía de El Tambo, que generó además cierre de comercios y suspensión de clases, se suma a los hechos de violencia que han afectado al departamento del Cauca, uno de ellos, esta semana misma semana, cuando fue atacado a disparos el exalcalde de Cajibío, Cauca, Luis Carlos Olarte, mientras se deplazaba en su vehículo por la vía Panamericana, entre Cali y Popayán. El ataque también fue atribuido a las disidencias de las Farc.En medio de ambos ataques violentos, las autoridades avanzan en la verificación de la situación y en las acciones para proteger a la población.
Nuevamente, Colombia se enfrenta a fuertes movimientos telúricos. Sobre las 11:45 de la mañana, el país sintió un sismo de magnitud 5,1, de acuerdo con el boletín preliminar emitido por el Servicio Geológico Colombiano. El evento sísmico generó alarma en diferentes zonas de Colombia, especialmente por el fuerte terremoto que golpeó varias ciudades el pasado 10 de agosto y que ha dejado miles de damnificados. El epicentro del movimiento telúrico se ubicó en el municipio de Los Santos, en Santander. De acuerdo con el reporte actualizado del SGC, el sismo ocurrió a 149 kilómetros de profundidad y fue percibido en varias ciudades, entre ellas Bogotá y Medellín. Reacciones tras el sismo de este 26 de agostoTras el sismo del 10 de agosto, Colombia ha entrado en un periodo de alerta por los movimientos telúricos que se han incrementado en varias regiones del país. Ante ello, tanto autoridades como alcaldías se han preparado para enfrentar nuevamente este tipo de episodios.Justamente, uno de los primeros en hablar fue Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, quien señaló que las autoridades respectivas, junto con Bomberos de Medellín, se encuentran verificando si hay afectaciones en edificaciones de la ciudad y recomendó comunicarse a la línea 123 en caso de reportar cualquier novedad.Asimismo, desde la Gestión del Riesgo de Cundinamarca señalaron que se encuentran monitoreando la situación y se articulan con las alcaldías de los municipios de Cundinamarca para activar el plan de atención en caso de que el temblor haya presentado afectaciones en los hogares. Además, la entidad destacó que en algunos municipios se realizan evacuaciones preventivas para verificar posibles afectaciones.Por su parte, desde la Presidencia de la República señalaron que, tras el sismo, se establecieron comunicaciones con las autoridades y organismos de gestión del riesgo para identificar posibles puntos de afectación.Asimismo, recomendaron mantener la calma, acatar las recomendaciones de las autoridades y tener presentes los números de atención y canales oficiales para reportar afectaciones. La Presidencia también informó que mantiene comunicación con las entidades encargadas para verificar posibles daños.Municipios cercanos sintieron el temblorEl Servicio Geológico Colombiano indicó en su reporte preliminar que el evento sísmico tuvo su área de influencia directa en los municipios cercanos al epicentro, ubicados en el departamento de Santander. Entre las localidades más próximas se encuentran Los Santos, situado a una distancia de 14 kilómetros del epicentro, seguido por Piedecuesta, también a 14 kilómetros, y Jordán, localizado a 17 kilómetros de la zona del movimiento telúrico.Debido a las características geológicas de la falla y la profundidad registrada, el temblor fue percibido con distinta intensidad en departamentos vecinos y en importantes centros urbanos del país. Las autoridades locales de gestión del riesgo comenzaron las labores de verificación en las zonas donde el movimiento se sintió con mayor fuerza para descartar afectaciones a la infraestructura o emergencias que pusieran en riesgo a la ciudadanía.
Estos son los hechos que fueron noticia en Colombia en Mañanas Blu, con Néstor Morales, de este miércoles, 26 de agosto de 2026:Clara Lucía Sandoval, gerente para Bogotá por parte del Gobierno Nacional, explicó el alcance de este nuevo cargo creado para articular los proyectos estratégicos de la Nación en la capital. Señaló que su función será destrabar trámites, acelerar inversiones y hacer seguimiento a compromisos del Gobierno en temas como el metro de Bogotá, la planta de tratamiento Canoas, licencias ambientales y proyectos de vivienda.Jorge Andrés Palacio, gerente de Eternit Colombia, anunció la entrega de viviendas prefabricadas para familias damnificadas por el terremoto en Buenaventura. Señaló que las casas tienen 48 metros cuadrados, dos habitaciones y pueden ser construidas en aproximadamente 48 horas. Además, confirmó que la compañía tiene listas 30 viviendas para entregar y que ha donado más de 200 toneladas de tejas para cubrir cerca de 700 techos afectados.Andrés Velasco, presidente de Asofondos, aseguró que la reforma pensional es un hecho luego del fallo de la Corte Constitucional, aunque nueve artículos fueron devueltos para corregir aspectos de trámite. Explicó que el nuevo sistema entraría en vigencia el 1 de abril del próximo año y advirtió que, desde su perspectiva, el pasivo pensional podría duplicarse frente al sistema actual por los nuevos beneficios y obligaciones para el Estado.El coronel Luis Cerna, jefe de Aviación de la Policía, entregó un balance de las operaciones aéreas para controlar los incendios forestales en el Tolima. Informó que la Policía ha realizado 668 descargas y utilizado más de 407.000 galones de agua en 302 focos que han sido atendidos. Explicó que las altas temperaturas, los fuertes vientos y la sequedad de la vegetación han dificultado el control de las llamas.Martha Alfonso, integrante del Comité Ejecutivo de Fecode, cuestionó el borrador del Ministerio de Educación sobre la contratación de instituciones educativas mediante figuras de administración de la prestación del servicio. Aseguró que el cambio podría abrir la puerta a una mayor participación privada en colegios oficiales y defendió que los recursos públicos deben permanecer bajo administración directa del Estado.Escuche el programa completo aquí:
Un galón con residuos de gasolina hallado en Carmen de Apicalá y un foco aislado detectado en Coello fortalecen la hipótesis de que algunos incendios forestales en el departamento no serían accidentales. Las autoridades ya adelantan las respectivas investigaciones.La hipótesis de “manos criminales” detrás de algunos de los incendios forestales que han golpeado al Tolima cobra fuerza luego de dos hallazgos realizados por organismos de socorro en Carmen de Apicalá y Coello.El primer caso fue reportado en Carmen de Apicalá, donde los Bomberos Voluntarios encontraron un recipiente con residuos de lo que sería gasolina, en una zona boscosa ubicada en inmediaciones del denominado Parque del Agua, cerca del casco urbano.El secretario de Gobierno de Carmen de Apicalá, Johan Jair Cabezas Gutiérrez, confirmó en diálogo con Blu Radio que el recipiente fue encontrado después de que los bomberos atendieran un incendio que se había iniciado en el sector.De acuerdo con el funcionario, el recipiente estaba destapado y todavía contenía residuos de combustible. La situación llevó a las autoridades locales a poner el caso en conocimiento de las autoridades judiciales.Cabezas Gutiérrez explicó que, tras la emergencia, la Alcaldía presentó las denuncias correspondientes para establecer quién estaría detrás de este hecho, mientras se solicitó un mayor acompañamiento de la Policía Nacional en las zonas boscosas del municipio.El funcionario también señaló que la reacción de los bomberos fue determinante para evitar que este nuevo foco pudiera extenderse.La situación genera especial preocupación porque Carmen de Apicalá enfrenta actualmente dos incendios de grandes proporciones en el Cerro de Las Mercedes, uno localizado en la vereda Misiones y otro en la vereda Mortiño.Otro foco que genera sospechas en CoelloA este hallazgo se suma una situación detectada por organismos de socorro en la vereda Chagualá, en jurisdicción de Coello.El director de la Defensa Civil en el Tolima, mayor Luis Fernando Vélez Soto, relató que durante las labores de vigilancia realizadas por voluntarios y brigadistas forestales se identificó un pequeño foco que llamó la atención de los equipos de emergencia.Según explicó, el punto donde se estaba generando el fuego no tenía continuidad con el incendio principal. Entre la zona que ya había sido afectada por las llamas y el nuevo foco existía vegetación natural que permanecía intacta.Vélez Soto explicó que dos cuadrillas fueron enviadas al lugar y encontraron que el fuego se estaba iniciando en un punto diferente al área que ya había sido consumida.Para el director de la Defensa Civil, esta circunstancia constituye un elemento que debe ser investigado, ante la posibilidad de que personas estén provocando nuevos focos con el propósito de facilitar la expansión de las llamas.El mayor Vélez hizo además un llamado a la comunidad para que reporte inmediatamente cualquier comportamiento sospechoso o la presencia de personas ajenas a las zonas afectadas.“Es importante que todos ahondemos esfuerzos para identificar estas personas que están realizando estas actividades”, señaló el director de la Defensa Civil, quien insistió en que una alerta temprana puede permitir que los organismos de emergencia lleguen rápidamente y eviten que un pequeño foco termine convirtiéndose en un incendio de grandes proporciones.Investigación judicialCon estos dos casos, las autoridades buscan determinar si existe una relación entre los diferentes focos registrados en el departamento o si corresponden a hechos independientes.La aparición de un recipiente con presuntos residuos de gasolina en Carmen de Apicalá y la detección de un foco aparentemente aislado en Coello se convierten ahora en elementos que deberán ser analizados dentro de las investigaciones.Las autoridades departamentales han advertido previamente sobre la posibilidad de que estructuras criminales, disidencias de las Farc, redes relacionadas con actividades de minería ilegal u otros actores puedan estar detrás de algunos de los incendios; sin embargo, será la investigación de las autoridades competentes la que determine responsabilidades.Mientras avanzan las pesquisas, organismos de socorro mantienen las labores de vigilancia y control en las zonas afectadas, ante el riesgo de que nuevos focos puedan reactivar incendios que todavía no han sido completamente controlados.
Un sismo de magnitud 5,1 sacudió a Colombia, dos semanas después del terremoto de 7,4 que causó una gran devastación en el oeste y la zona cafetera del país.El temblor ocurrió a las 11.45de la mañana y tuvo como epicentro un punto en el departamento de Santander, a una profundidad de 140 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).Varios edificios evacuaron ante la emergencia por el movimiento telúrico que sacude al país 16 días depués del devastador terremoto que deja hasta el momento 331 muertos.Las evacuaciones se dieron en edificios en Manizales, Ibagué, Cúcuta, Bucaramanga e incluso Bogotá, donde también se sintió el temblor. Hasta el momento las autoridades no han informado de víctimas o daños por este temblor, el más fuerte en el país desde el terremoto del 10 de agosto.Según la Presidencia, "se mantiene comunicación permanente con las autoridades y organismos de gestión del riesgo para verificar posibles afectaciones". En un primer momento, el SGC informó que el sismo había sido de 5,4, pero luego actualizó la magnitud a 5,1 y la profundidad la amplió a 149 kilómetros.La región de La mesa de los Santos, situada en la Cordillera Oriental de los Andes, está atravesada por una falla geológica y es la zona de mayor actividad sísmica de Colombia, con temblores casi diarios.Este miércoles, el SGC ya había registrado en la misma zona dos temblores de menor magnitud, ambos de 3,1, a la 01:53 y las 3:56 hora local.
El movimiento se sintió con fuerza en distintos sectores de Santander y llevó a que trabajadores, estudiantes y empleados de varias entidades salieran rápidamente de los edificios como medida de precaución. El sismo tuvo una magnitud de 5,1, una profundidad de 149 kilómetros y su epicentro fue localizado en Los Santos, Santander, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano.En Bucaramanga y otros municipios, las alarmas y cornetas de algunos edificios se activaron minutos después del movimiento. En oficinas, empresas, universidades y colegios se aplicaron los protocolos de emergencia y las personas fueron evacuadas hacia zonas abiertas.La salida fue rápida, pero en la mayoría de los casos se hizo de manera organizada. Algunos trabajadores contaron que el movimiento se sintió claramente dentro de las edificaciones y que, ante la posibilidad de una réplica, prefirieron salir.“Empezó el agua a bailar y enseguida empezamos a salir porque hay que buscar la seguridad”, relató una de las personas que evacuó un edificio.El susto también estuvo acompañado de la sensación de estar preparados para este tipo de situaciones. “Claro, está uno como prevenido”, contó otro ciudadano.Sin embargo, para algunos la experiencia fue especialmente angustiante. “Prevenido, asustado y preocupado”, dijo una trabajadora al describir lo que sintió durante el temblor.Otra de las personas que salió de una edificación aseguró que el temor aumentó ante la posibilidad de que se presentara un nuevo movimiento.“Yo me asusté bastante porque uno no sabe que por ahí haya un remezón o algo, entonces evacuamos rápidamente. Pues con calma, pero lo más pronto posible”, contó.En los edificios donde se activaron las alarmas, trabajadores y visitantes permanecieron durante varios minutos en la calle antes del regreso a las instalaciones.
La Defensoría del Pueblo advirtió que, en medio de la emergencia por el sismo de magnitud 7,4 que tuvo epicentro en San José del Palmar, se registraron múltiples hechos violentos entre los municipios de Sipí y Nóvita, perpetrados por el Clan del Golfo y el ELN. En total, la Defensoría contabiliza 384 familias y 1.339 personas afectadas, que además temen por la contaminación de su territorio con artefactos explosivos.Según la Defensoría, hombres del Clan del Golfo permanecieron tres días en la comunidad de San Agustín, en Sipí, e impidieron a los pobladores pescar, cultivar y realizar sus prácticas ancestrales. Días después, en un recorrido realizado el 19 de agosto, la Defensoría constató el riesgo de desplazamiento y confinamiento por los combates entre el ELN y el Clan del Golfo, que ya afectaba a seis comunidades étnicas de Nóvita y Sipí. Fueron afectadas unas 405 familias, es decir cerca de mil 366 personas, y fueron evacuadas hacia Barranco y el municipio de Istmina.El 23 de agosto, un ataque con dron cargado de explosivos dejó heridas a tres personas, a dos hombres y una mujer, y provocó el desplazamiento de 90 familias más, es decir, unas 118 personas, hacia Barranco, Charco Largo y Charco Hondo, poblaciones que hoy están confinadas por las restricciones a la movilidad.La defensora del Pueblo, Iris Marín, afirmó que el actuar de los grupos armados se trataba de una inaudita indolencia frente a un pueblo afectado por el sismo”. Además la situación estaría aumentando el riesgo para la población étnica del Consejo Comunitario ACADESAN, comunidad organizada en la región del río San Juan, y el pueblo indígena Emberá.Por eso, la Defensoría pidió a los grupos armados respetar el Derecho Internacional Humanitario y no poner en riesgo a la población civil. Y a las autoridades locales, departamentales y nacionales, activar de inmediato las rutas de atención humanitaria, garantizar condiciones seguras para quienes se desplazan y adelantar la caracterización de las víctimas para una respuesta integral. El organismo también solicitó una misión interinstitucional de verificación y anunció que seguirá haciendo seguimiento a la situación en la región.
El sistema de salud de Cali puso en marcha un plan de contingencia, luego de que el terremoto del pasado 10 de agosto provocara daños en 265 instituciones médicas de la ciudad. Ante la reducción temporal de la capacidad hospitalaria, la Alcaldía y la Secretaría Distrital de Salud activaron medidas para mantener la atención a los pacientes y habilitar espacios alternativos mientras se evalúa la recuperación de las edificaciones.Casos críticos Uno de los casos más críticos se presenta en el Hospital Universitario del Valle (HUV), principal referente de la red pública. El centro asistencial tuvo que restringir el uso de cerca del 40 % de sus instalaciones debido a afectaciones estructurales, entre ellas, el colapso parcial de una zona ubicada en la parte posterior del hospital. La recuperación de este sector requerirá una intervención especializada y de gran magnitud.La situación también impactó a las instituciones privadas. Algunos establecimientos tuvieron que suspender completamente sus actividades, mientras que otros operan de manera parcial. En conjunto, más de 300 consultorios permanecen temporalmente fuera de servicio en diferentes puntos de la ciudad.Frente a este panorama, la administración distrital busca redistribuir la atención y aprovechar áreas disponibles para evitar una interrupción en los servicios médicos. "En el marco de la alerta hospitalaria estamos implementando medidas junto al alcalde Alejandro Eder para que las instituciones compensen la pérdida de capacidad instalada. Existe la capacidad para seguir atendiendo a los pacientes de manera regular a través de la apertura de servicios y áreas de expansión transitoria, mientras se toman las determinaciones estructurales definitivas”, Germán Escobar Morales, secretario Distrital de Salud de Cali. Según el funcionario, la ciudad cuenta con alternativas para mantener la atención mediante la habilitación de nuevos servicios y la utilización de áreas de expansión transitoria, mientras se definen las intervenciones necesarias para recuperar de manera permanente la infraestructura afectada.En materia económica, uno de los principales respaldos para la recuperación serán las pólizas de seguro. De acuerdo con la administración, más del 90 % de los inmuebles afectados pertenecientes al sector privado cuenta con cobertura vigente, por lo que las instituciones ya adelantan los respectivos procesos de reclamación.La red pública distrital también inició los trámites con las aseguradoras. Son 64 centros de salud públicos los que presentan algún nivel de afectación y, según las primeras estimaciones, las obras necesarias para su recuperación tendrían un costo cercano a los 20.000 millones de pesos. Al contar con cobertura, la Alcaldía espera que el impacto financiero directo sea reducido y se limite principalmente al pago de los deducibles establecidos en las pólizas.
Más de cien templos y capillas del Valle del Cauca presentan afectaciones tras el terremoto del pasado 10 de agosto. En el área de jurisdicción de la Arquidiócesis de Cali, el reporte inicial da cuenta de 47 templos y capillas afectados, de los cuales 14 presentan daños de consideración, por lo que deberán ser sometidos a intervenciones de gran magnitud.Los casos más críticos Se destaca la Catedral Metropolitana de Cali, entre otras. Por ahora, los templos que presentan condiciones de riesgo permanecen restringidos al acceso de los ciudadanos, debido a que las estructuras podrían representar un peligro tanto para quienes ingresen como para las personas que transitan por sus alrededores."Hay que hacer una restauración prácticamente total, la recuperación en la medida de las posibilidades de la Merced, la Iglesia de la Milagrosa en la Rutbel, el templete también, tenemos la Iglesia de Terrón Colorado, San Ignacio de Loyola, la Capilla de la Merced en la Alameda y otras iglesias que con menor afectación, pero estas requerirán una intervención muy grande, sobre todo, tampoco puedo olvidar San Francisco, tambien una pequeña afectación tuvo también el Templo de San Antonio en Cali.", dijo monseñor Luis Fernando Rodríguez, arzobispo de Cali.La situación también es compleja en otros municipios del departamento. La Cumbre y Dagua quedaron sin sus iglesias parroquiales, lo que representa una dificultad adicional para las comunidades que utilizan estos espacios para sus actividades religiosas y sociales."Totalmente no pueden acceso porque son de riesgo para quienes están allí, e incluso los ciudadanos que pasan alrededor de los templos. Entre las prioridades se encuentran la Catedral de San Pedro Apóstol y la Iglesia de La Merced, considerados dos de los principales templos emblemáticos y bienes de interés patrimonial nacional", expresó Monseñor.Este es el balance preliminar, pero se espera que las evaluaciones técnicas permitan establecer con mayor precisión la magnitud de los daños y las obras que serán necesarias para garantizar la recuperación y seguridad de estos espacios religiosos y patrimoniales.
El sector empresarial del país comenzó a sumar esfuerzos con la Gobernación del Valle del Cauca para impulsar la recuperación de las zonas afectadas por el sismo. La iniciativa busca adaptar un mecanismo inspirado en Obras por Impuestos, con el propósito de canalizar recursos privados hacia proyectos prioritarios de reconstrucción.La propuesta surgió tras un encuentro de la gobernadora Dilian Francisca Toro con gremios y representantes del sector productivo, quienes manifestaron su disposición para participar en la recuperación de viviendas, hospitales e instituciones educativas afectadas.“Queremos consolidar una propuesta unificada con respecto a cuál va a ser el mecanismo de obras por impuestos aplicado para la reconstrucción”, señaló la mandataria, quien destacó la disposición del empresariado para acompañar al departamento en este proceso.La apuesta contempla concentrar los esfuerzos en los puntos donde las afectaciones son más graves, evitando que los recursos se distribuyan de manera dispersa. “Para este caso, el gobierno del Valle del Cauca está determinando en dónde empezar, dónde es más crítico y cual es la situación más problemática, para que los esfuerzos no se dispersen y no tengamos muchos haciendo cosas por diferentes partes que al final no permitan acelerar el proceso de reconstrucción”, indicó Adrián Zamora Gerente Corpovalle.Uno de los planteamientos está relacionado con la posibilidad de establecer un esquema de prepago del impuesto de renta. Julián Otálvaro, líder de Obras por Impuestos de Grupo Argos, explicó que la propuesta contempla la emisión de títulos que posteriormente podrían ser utilizados por las compañías para cruzarlos con sus obligaciones tributarias.El sector salud aparece entre las prioridades. Carlos Jurado, gerente corporativo de Colombina, señaló que las afectaciones en municipios del norte del departamento requieren especial atención. Entre las localidades mencionadas están Roldanillo, Trujillo y El Dovio, donde algunas estructuras resultaron afectadas por el movimiento sísmico.
“Marea viva, por el Chocó de mañana”, es una iniciativa convocada por organizaciones sociales, empresas y artistas colombianos, que busca reunir recursos para apoyar la reconstrucción de las viviendas afectadas por el terremoto y que hasta el momento ya ha recaudado 10 mil millones de pesos.El terremoto del pasado 10 de agosto que tuvo como epicentro a San José del Palmar ubicado en el Chocó, afectó a 29 de los 31 municipios del departamento, agravando las dificultades históricas que ya existían en materia de conectividad, vías, agua potable, energía, salud, educación y en déficit de vivienda. La campaña plantea apoyar la reedificación en mediano y largo plazo con la construcción de viviendas sostenibles, sismorresistentes y adaptadas a las condiciones geográficas y climáticas del territorio.Entre los promotores están la Fundación Mi Sangre, la Fundación Bancolombia, Grupo Argos, Progesa Chocó y RedPro, además de artistas y deportistas como ChocQuibTown, James Rodriguez, Mariana Pajón, Rigoberto Urán y el director técnico de la selección Colombia Nestor Lorenzo, entre otros.Bajo la premisa, Chocó se construye con su gente, y para apoyar a la reactivación económica del territorio, la reconstrucción de las viviendas estará a cargo de personas del departamento, desde la compra de materiales, la evaluación técnica y maestros de obra formados, además se habilitará un registro territorial de aquellos que sean capacitados.La iniciativa también busca conservar elementos propios de la arquitectura chocoana, especialmente en las zonas rurales y comunidades indígenas, donde las viviendas tradicionales de madera responden a las condiciones de la selva húmeda. El objetivo es combinar esos saberes locales con criterios técnicos que permitan construir hogares más seguros y resistentes. Las personas que quieran sumarse a esta iniciativa podrán realizar sus aportes a través de los códigos QR que se pueden encontrar en las redes sociales de los promotores. Las transacciones internacionales también están habilitadas.
Después del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto, la solidaridad se convirtió en una de las principales respuestas de los ciudadanos en Cali. Sin embargo, en los primeros días de la emergencia, gran parte de las solicitudes y ofrecimientos de ayuda circulaban a través de grupos de WhatsApp y redes sociales, donde los mensajes podían perderse rápidamente entre cientos de publicaciones.Ante esta situación, Juan Andrés Cano, un caleño de 21 años y estudiante de noveno semestre de Ingeniería de Sistemas de la Universidad Icesi, decidió utilizar sus conocimientos para crear Cali Solidario, una plataforma gratuita que busca centralizar las necesidades de las personas afectadas y conectarlas con quienes tienen la posibilidad de ayudar.La herramienta funciona como un tablero en línea en el que los usuarios pueden publicar qué necesitan o qué están en capacidad de ofrecer. Las solicitudes pueden clasificarse en categorías como alimentos, agua, medicamentos, ropa, pañales, albergue, transporte, herramientas, mano de obra, salud y apoyo psicológico, entre otras. Cano cuenta que, una vez se restablecieron los servicios de energía e internet, comenzó a observar la gran cantidad de información que circulaba sobre personas desaparecidas, puntos de acopio y solicitudes de ayuda.El problema, según explica, era que muchos de esos mensajes quedaban rápidamente enterrados por nuevas publicaciones. “Vi que estaban mandando mucha información, pero era mensaje tras mensaje que no se podía hacer seguimiento”, explicó el joven a Blu Radio.Por eso decidió desarrollar una página que permitiera no solo publicar una necesidad, sino también hacer seguimiento a su estado. Cuando una persona recibe la ayuda que solicitó, puede marcar la publicación como solucionada, permitiendo que los demás usuarios sepan que esa solicitud ya fue atendida.Actualmente, la plataforma registra 178 avisos publicados y 31 ayudas concretadas, de acuerdo con la información disponible en el sitio web. Entre las solicitudes aparecen necesidades que reflejan cómo ha cambiado la emergencia con el paso de los días.https://calisolidario.triadaaliados.com/Al comienzo, comenta Cano, las principales solicitudes estaban relacionadas con alimentos, remoción de escombros y elementos básicos. Ahora aparecen con mayor frecuencia peticiones de asesoría jurídica, apoyo para el pago de arriendos, inspecciones de viviendas, conceptos de arquitectos e ingenieros y orientación frente a seguros y trámites relacionados con los inmuebles afectados.También ofrece información y acompañamiento emocionalCali Solidario no se limita al intercambio entre quienes necesitan y quienes pueden ofrecer ayuda. La plataforma también reúne información práctica, sitios de interés y otros recursos que pueden ser útiles durante la emergencia. Uno de los servicios disponibles es el acompañamiento emocional gratuito ofrecido por Triada Aliados, empresa cuyo dominio fue utilizado para poner en funcionamiento la plataforma. Según explicó Cano, se trata de sesiones de 45 minutos destinadas a personas afectadas que necesiten hablar con un profesional y recibir acompañamiento.El sitio también incluye información sobre puntos de acopio, albergues y otras iniciativas de atención, además de enlaces hacia organizaciones y entidades que pueden complementar la ayuda.Una herramienta que busca llegar a otras ciudadesLa iniciativa comenzó enfocada en Cali, pero su creador posteriormente adaptó el modelo para otras zonas afectadas.Uno de los primeros casos fue Filandia Solidaria, una versión de la plataforma desarrollada para el municipio de Filandia, Quindío. Allí, Cano trabajó con la administración local y habilitó permisos especiales para que algunas personas pudieran hacer seguimiento a las solicitudes y coordinar la atención de quienes requerían ayuda.Según relata, la experiencia permitió identificar mejoras para la plataforma y demostró que el sistema podía adaptarse a las necesidades particulares de cada territorio.También se han planteado versiones para Buga y Cartago, aunque, de acuerdo con Cano, estas iniciativas todavía tienen pendiente una mayor difusión y articulación local.Para el estudiante, uno de los principales desafíos ahora es lograr que la herramienta pueda mantenerse durante todo el proceso de recuperación. La razón es que, aunque la emergencia inmediata disminuya, las consecuencias del terremoto pueden extenderse durante meses.
La presidenta de la Cámara de Comercio de Cali, María del Mar Palau, confirmó que alrededor de 9.200 unidades productivas del Valle del Cauca se han visto afectadas tras el terremoto. De esta cifra, aproximadamente 3.100 corresponden a Cali, y cerca del 37 % no puede operar actualmente debido a los daños registrados en sus infraestructuras.Ante esta situación, la Cámara de Comercio de Cali habilitó una plataforma para que los empresarios afectados puedan reportar el estado de sus establecimientos. A través de este mecanismo, las empresas pueden diligenciar la información correspondiente y adjuntar fotografías de las condiciones en las que se encuentra su infraestructura. Con estos datos se realizará una valoración que permitirá determinar si la afectación es crítica, grave o moderada.Palau también hizo un llamado al Gobierno Nacional para que se adopten, desde ahora, medidas que permitan avanzar en la reactivación económica del departamento. La preocupación principal está relacionada con los cientos de empleos que están en riesgo y con la posibilidad de que trabajadores y empresarios dejen de recibir ingresos mientras los establecimientos afectados permanecen cerrados."Las cifras pueden variar, pero a hoy, 25 de agosto, tenemos un reporte de 28.900 unidades productivas afectadas en las zonas que estamos contabilizando en los cuatro departamentos. De ese total, 9.200 corresponden al Valle del Cauca y 3.100 a la ciudad de Cali. Esto significa que el 43 % de las unidades productivas afectadas corresponden al Valle del Cauca, convirtiéndolo en el departamento con el mayor número de reportes." dijo Palau. Sin embargo, algunos sectores ya han comenzado a retomar sus actividades. Entre ellos se encuentra el sector gastronómico, donde varias empresas han buscado alternativas para volver a operar, mantener sus negocios activos y reducir el impacto que la emergencia pueda generar sobre la economía regional.La Cámara de Comercio de Cali insiste en la importancia de identificar rápidamente las afectaciones y poner en marcha mecanismos de apoyo que permitan a las empresas recuperarse y preservar el empleo en el Valle del Cauca.
Indervalle mantiene una ruta de atención para responder a las afectaciones que dejó el terremoto en el sector deportivo del Valle del Cauca, con énfasis en la seguridad de sus funcionarios, el acompañamiento a atletas y para atletas y la evaluación de los escenarios deportivos.Según el diagnóstico del Instituto, 173 funcionarios y contratistas reportaron afectaciones en sus viviendas, con pérdidas parciales y totales en municipios como Cali, Roldanillo, Yumbo, Palmira, Buenaventura, Bugalagrande, El Dovio, Buga, Jamundí, La Unión, San Pedro, Tuluá y Vijes.“La emergencia modificó temporalmente la dinámica del deporte vallecaucano, pero también activó una respuesta institucional que busca que la recuperación sea integral, segura y con una visión de largo plazo. Reiterarles, de parte de la gobernadora Dilian Francisca Toro, que seguimos trabajando por ustedes y que deseamos brindarles las mejores condiciones para que juntos nos levantemos más fuertes”, dijo Ana Milena Orozco, gerente de Indervalle.La atención también incluye acompañamiento psicológico, psicosocial y biomédico para los deportistas, mientras se han implementado entrenamientos virtuales, trabajo individual desde casa, modalidades híbridas y espacios alternativos para mantener los procesos deportivos mientras se recuperan los escenarios afectados.En materia de infraestructura, Indervalle reportó 36 escenarios deportivos afectados en 11 municipios, de los cuales 24 presentan daños significativos. En Cali permanecen inhabilitados varios escenarios, entre ellos la Unidad Deportiva Jaime Aparicio, el Coliseo El Pueblo, el Velódromo Alcides Nieto Patiño y el Complejo Acuático Hernando Botero O’Byrne, mientras avanzan las evaluaciones técnicas.Como parte de la atención a los municipios afectados, el Instituto también ha enviado siete toneladas de ayudas humanitarias a Vijes, Sevilla, Alcalá, Ansermanuevo, Versalles y Caicedonia. Superada la primera etapa de la emergencia, Indervalle trabaja en la estructuración de un Plan de Reconstrucción para recuperar la infraestructura, los equipamientos y los procesos deportivos afectados.
Los 82 rescatistas, ingenieros y especialistas israelíes que durante nueve días apoyaron las labores de búsqueda, rescate y recuperación de víctimas del terremoto en Cali culminaron su misión y emprendieron el regreso a Israel.Durante su permanencia en la ciudad, el equipo trabajó junto a los organismos de socorro locales y participó en la recuperación de los cuerpos de 29 personas que permanecían atrapadas entre los escombros de edificaciones afectadas por el sismo.“Nos vamos de Cali sin que haya ningún cuerpo bajo los escombros. Nuestros equipos lograron extraer, junto con los equipos localesde emergencia, el total de las 29 personas debajo de los edificios que nos asignaron, lamentablemente todos sin vida. Hemos hecho cientos de clasificaciones de estructuras, principalmente escuelas y hospitales, con el objetivo de que Cali pueda volver a la normalidad lo más rápido posible“, dijo el mayor Ronlk Kaplan, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel.En medio de su despedida, Israel también entregó al Valle del Cauca cerca de siete toneladas de equipos e insumos médicos para reforzar la atención de las personas afectadas por el terremoto. El vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo, destacó que se trata de la segunda donación de ayuda humanitaria enviada por el Estado de Israel.“Es la segunda que recibimos del Estado de Israel de equipos médicos, también de productos médicos para atender la tragedia de tantos colombianos que están sufriendo como resultado del impacto del terremoto aquí en la ciudad de Cali y en el departamento del Valle del Cauca. Hoy queremos muy especialmente expresarle gratitud a la unidad de rescate del Estado de Israel que participaron en la recuperación de 29 personas que murieron aquí en la ciudad de Cali como resultado del terremoto”, expresó el vicepresidente.Más de 80 voluntarios israelíes salieron este domingo desde Cali en un vuelo con destino a Egipto, donde realizarán la conexión hacia Israel. Los especialistas también apoyaron la evaluación de estructuras afectadas y las labores técnicas en las zonas de emergencia.