El compositor antioqueño Jaime Llano González, nacido el 5 de julio de 1932 en Titiribí, Antioquia, falleció luego de ser diagnosticado en el año 2012 con una enfermedad cerebral. Llano González fue el intérprete de la pieza clásica de la música colombiana La Gata Golosa. Lea también: Falleció la cantante argentina María Martha Serra Lima. En 2012, Llano había luchado contra un coágulo en el cerebro por lo que ese mismo año fue intervenido en la Fundación Santa Fe, al norte de la capital colombiana. Nació el 5 de julio de 1932 en Titiribí, Antioquia era considerado el maestro de los instrumentos de tecla como el órgano. Al terminar bachillerato en Medellín, se fue a Bogotá donde conoció al maestro Oriol Rangel. Con él fundo el conjunto Los Maestros, uno de los primeros grupos dedicados a la musicalización de programas en televisión como ‘Así es Colombia’, ‘Tierra Colombiana’, ‘Reportaje a la Música’ y ‘Embajadores de la Música Colombiana’, espacio que permaneció al aire durante casi una década. Blanquita Uribe, una de las pianistas más importantes en Colombia, lamentó la muerte del músico asegurando que “el legado que deja Jaime es un tesoro para la música colombiana. Fue un músico absolutamente extraordinario. Es triste, se sabe que estuvo muy enfermo y que ya está en el cielo haciendo música. Eso ya armaron la parranda en el cielo”. Entre tanto el gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez aseguró que un gran antioqueño se ha ido para el cielo. “Antioquia toda lamenta la partida del maestro. Fue un gran maestro de la música. Con su famoso órgano internacionalizó con gran sentido estético la música colombiana. Un antioqueño nacido en Titiribí que será inolvidable”, dijo el gobernador. Este lunes, en Bogotá, será el sepelio del maestro Jaime Llano González. Para la historia quedaron sus piezas con el órgano como ‘Si te vuelvo a ver’, ‘Ñito’, ‘Orgullo de Arriero’ y ‘La Piragua’. Para acceder de forma rápida a nuestra señal en vivo y contenidos destacados, DESCARGUE ya la app de Blu Radio.
Descubra las historias, experiencias y conversaciones que inspiran una nueva edición de Encuentros Blu, este domingo, 19 de julio de 2026.Ángela López, coordinadora del Museo La Tertulia de Cali, habló sobre el trabajo que lidera este espacio cultural y la importancia del cine y las artes como escenarios de encuentro, reflexión y construcción de ciudadanía.Rodrigo Medina Galán, escritor colombiano radicado en Tailandia, presentó su libro El puente que se mojó los pies, una obra que invita a reflexionar sobre el crecimiento personal, las decisiones cotidianas y la importancia de avanzar con conciencia a través de una historia cercana y emotiva.Diana Carolina Patiño Ramos, fisioterapeuta, compartió su experiencia profesional y explicó la importancia del movimiento, la prevención y el cuidado del cuerpo para mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas.Claudia Rubio, cineasta, abogada especialista en derechos de autor y escritora, habló de su libro Amelié, una promesa de amor por el planeta, una historia inspirada en sus raíces que busca promover la conservación ambiental y despertar conciencia sobre el cuidado de la naturaleza a través de la literatura.Escuche el programa completo acá:
Estar en una piscina puede parecer una actividad segura y cotidiana, pero para los niños implica varios riesgos cuando no hay una supervisión constante. Más allá de saber nadar, existen peligros poco visibles como los sistemas de succión, resbalones o momentos de distracción que pueden convertirse en emergencias en cuestión de segundos.Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierten que el ahogamiento es una de las principales causas de muerte accidental en menores, y que muchos de estos casos ocurren en entornos recreativos donde se baja la guardia.En ese contexto, un reciente caso ocurrido en Europa alertó a las autoridades sobre los riesgos en piscinas, especialmente aquellos relacionados con fallas o ausencia de medidas de seguridad.Niña de 11 años muere en una piscinaUna niña de 11 años de edad falleció tras un accidente ocurrido en una piscina de un complejo turístico en la costa de Italia, un hecho que actualmente es investigado por las autoridades.El lamentable incidente ocurrió el 14 de julio en un balneario ubicado en la localidad de Sestri Levante, en la región de Liguria. Según reportes de medios, la menor se encontraba dentro de la piscina cuando su cabello quedó atrapado en el sistema de succión del desagüe.Personas que estaban en el lugar notaron que la niña tenía dificultades para salir del agua e intentaron ayudarla, pero no lograron liberarla de inmediato debido a la fuerza del sistema que mantenía su cabello atascado.Equipos de emergencia acudieron al sitio e hicieron maniobras de reanimación cardiopulmonar antes de trasladarla en helicóptero al Hospital Pediátrico Gaslini, en Génova. A pesar de los esfuerzos médicos, la menor murió horas después debido a las graves condiciones en las que llegó.Tras el fallecimiento, el centro médico expresó condolencias a la familia y confirmó que los padres autorizaron la donación de órganos de la pequeña.Frente al caso, el ministro de Protección Civil, Nello Musumeci, señaló que este tipo de incidentes muestra que se deben reforzar las normas de seguridad en piscinas, especialmente en lo relacionado con los sistemas de succión.Por su parte, la fiscalía abrió una investigación para determinar si hubo fallas en el funcionamiento del drenaje o negligencia en las condiciones del lugar. El caso es analizado preliminarmente como un posible homicidio culposo y se ordenó una autopsia para esclarecer las causas exactas de la muerte.
Una persona resultó muerta y otra más herida tras el derrumbe de la fuente de la Glorieta del Árbol Gordo en Ciudad Rodrigo de la ciudad de Salamanca, en el centro de España, durante las celebraciones por el Mundial que ganó la selección española por 1-0 ante Argentina en el MetLife Stadium de Nueva York. Según ha informado el servicio de emergencias 1-1-2 de Castilla y León, el suceso se produjo poco después de la medianoche, cuando la sala de operaciones recibió varias llamadas alertando del colapso de la fuente sobre algunas de las personas que se encontraban concentradas en el lugar.El 1-1-2 dio aviso del incidente a la Policía Local de Ciudad Rodrigo, a la Guardia Civil de Salamanca, a los Bomberos de la Diputación de Salamanca y a Emergencias Sanitarias-Sacyl, que movilizó recursos asistenciales hasta el lugar.Los servicios sanitarios atendieron a dos personas, que fueron trasladadas al centro de salud de Ciudad Rodrigo. Una de ellas falleció en el centro sanitario, mientras que sobre el estado de la otra persona herida no han trascendido más datos por el momento.Asimismo, se activó el Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias para prestar apoyo a los familiares de la persona fallecida.
La pediatra venezolana Francis Giannandrea, docente de la Universidad Central de Venezuela y voluntaria de la Fundación Hacer País, describió en entrevista con Sala de Prensa Blu el impacto humano que dejó el terremoto en La Guaira y aseguró que la atención a los damnificados va mucho más allá de la entrega de alimentos y medicamentos.La médica explicó que las primeras horas posteriores a la emergencia estuvieron marcadas por la incertidumbre y la búsqueda de sus estudiantes, varios de ellos residentes en las zonas más afectadas.“Las primeras 48 horas fueron muy angustiosas porque intentábamos contactar a nuestros estudiantes. Lamentablemente, dos de ellos fallecieron y eso me afectó profundamente como persona y como docente”, dijo.Giannandrea contó que, posteriormente, logró identificar a 11 estudiantes damnificados, a quienes la Fundación Hacer País ha brindado apoyo con alimentos, medicamentos y acompañamiento para atender otras necesidades de sus familias.La recuperación emocional, uno de los mayores retos tras el terremotoPara la especialista, uno de los impactos más graves de la tragedia es el daño psicológico que enfrentan quienes perdieron sus hogares y buena parte de su historia de vida.“Hay déficit material, pero la parte emocional es algo que nos va a costar mucho más recuperar. Muchas personas no solo perdieron su casa, también parte de su identidad”, destacó.La pediatra recordó que durante una visita a La Guaira escuchó el testimonio de una estudiante que le confesó que ya no existían el colegio donde estudió, la panadería que frecuentaba ni muchos de sus vecinos.“Cuando uno escucha esos relatos es imposible no ponerse en el lugar de ellos”, afirmó.Los médicos también necesitan apoyo psicológicoGiannandrea reconoció que el impacto emocional también ha alcanzado al personal de salud que atiende la emergencia. Incluso, reveló que acudió por primera vez a una consulta psicológica.“Desde hace una semana hice la solicitud de apoyo psicológico y ayer tuve mi primera consulta. El soporte emocional es necesario para todos los que estamos viviendo esta situación”, precisó.La médica señaló que el desgaste emocional afecta tanto a quienes sufrieron directamente el desastre como a quienes participan en las labores de atención.Medicamentos e insumos siguen siendo prioritariosSobre las principales necesidades en las zonas afectadas, Giannandrea advirtió que existe preocupación por el posible aumento de infecciones respiratorias, enfermedades de la piel y problemas gastrointestinales debido a las condiciones en las que permanecen muchos damnificados.“Necesitamos desde medicamentos básicos hasta tratamientos para enfermedades crónicas. No es una emergencia de corto plazo; habrá que atender situaciones agudas y también pacientes con patologías de base”, mencionó.Además, destacó que continúan siendo fundamentales los alimentos no perecederos, el suero oral, probióticos y otros insumos para las personas que permanecen en refugios o en campamentos improvisados.Finalmente, la pediatra resaltó la solidaridad de la población venezolana frente a la tragedia y aseguró que miles de ciudadanos han encontrado distintas formas de ayudar, incluso en medio de las dificultades económicas que atraviesa el país.Escuche la entrevista completa aquí:
Un sismo de magnitud 4.6 se registró en la noche de este domingo 19 de julio en el municipio de Los Santos, Santander, según informó el Servicio Geológico Colombiano (SGC) en su boletín.De acuerdo con la entidad, el movimiento telúrico ocurrió a las 8:44 p. m. y tuvo una profundidad de 158 kilómetros, por lo que fue catalogado como un sismo de profundidad intermedia. Hasta el momento, las autoridades no han reportado personas lesionadas ni daños materiales asociados al evento.Tras el temblor, el Servicio Geológico Colombiano invitó a la ciudadanía que haya percibido el movimiento a diligenciar el formulario 'Sismo Sentido', una herramienta que permite recopilar información sobre cómo fue percibido el evento en las diferentes regiones del país y fortalecer el monitoreo sísmico.El municipio de Los Santos es reconocido por concentrar una de las mayores actividades sísmicas de Colombia debido a su ubicación sobre el Nido Sísmico de Bucaramanga, una zona donde se registran con frecuencia movimientos telúricos de distintas magnitudes.¿Por qué tiembla tanto en Colombia?De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), la alta actividad sísmica en el país se debe a su ubicación sobre la interacción de tres placas tectónicas: la de Nazca, la Sudamericana y la del Caribe. El movimiento constante de estas placas genera la liberación de energía que da origen a los sismos.La entidad explica que la Placa de Nazca se introduce por debajo de la Placa Sudamericana, mientras que la Placa del Caribe ejerce presión desde el norte, una convergencia que convierte a Colombia en una de las zonas con mayor actividad sísmica de la región.Según el SGC, en el país se registran en promedio cerca de 2.500 sismos al mes, es decir, alrededor de 80 movimientos diarios. No obstante, la mayoría son de baja magnitud, pasan desapercibidos por la población y solo quedan registrados por la Red Sismológica Nacional de Colombia.