La posibilidad de establecer una presencia permanente del ser humano en la Luna dejó de ser un proyecto lejano y comienza a tomar forma dentro de los planes de la Nasa. Así lo dio a conocer Carlos García-Galán Castillo, director del programa Base Lunar de la agencia espacial estadounidense, quien aseguró que el satélite será el paso previo indispensable para hacer realidad las futuras misiones tripuladas a Marte.Durante un encuentro académico realizado en la Universidad Complutense de Madrid, el ingeniero explicó que la exploración lunar marcará una nueva etapa en la carrera espacial, ya que permitirá poner a prueba tecnologías, sistemas de soporte vital y procedimientos que posteriormente serán utilizados en viajes de larga duración hacia el planeta rojo.Aunque el proyecto avanza, García-Galán reconoció que el regreso de astronautas a la Luna debió concretarse hace varios años. "Tendríamos que haber ido antes", afirmó al referirse al retraso en los planes de exploración, aunque destacó que el escenario actual es mucho más favorable gracias al creciente trabajo conjunto entre entidades gubernamentales y compañías privadas dedicadas al sector aeroespacial.El responsable del programa detalló que la iniciativa contempla un desarrollo progresivo. En una primera fase, prevista hasta 2028, se realizarán pruebas para validar la seguridad y el funcionamiento de los sistemas que serán utilizados en la superficie lunar. Después, entre 2029 y 2032, se construirá la infraestructura que servirá de soporte para las operaciones, mientras que la etapa final consistirá en la instalación de módulos habitables en el polo sur de la Luna, una zona considerada estratégica por el interés científico y los recursos que podría albergar.El anuncio se produjo durante la última jornada del curso de verano denominado Un país aeroespacial. El nuevo impulso tras el éxito del proyecto estratégico aeroespacial español, espacio en el que expertos de diferentes instituciones analizaron los desafíos de la exploración espacial en las próximas décadas.En el evento también intervino Carlos García Sacristán, jefe de Relaciones Internacionales y Cooperación de la Agencia Espacial Española, quien subrayó que proyectos de esta magnitud requieren una estrecha colaboración entre gobiernos, agencias internacionales y el sector privado. Además, señaló que la participación de empresas tecnológicas será determinante para acelerar el desarrollo de nuevas capacidades en la industria aeroespacial.Otro de los temas que generó mayor discusión fue el costo que implicaría enviar una misión tripulada a Marte. Según se expuso durante el encuentro, una expedición de ese tipo podría requerir una inversión de entre 50.000 y 300.000 millones de euros.Frente a las dudas sobre si un presupuesto de esa magnitud estaría justificado únicamente por sus resultados científicos, varios de los expertos coincidieron en que los beneficios van mucho más allá. Argumentaron que este tipo de iniciativas impulsan innovaciones tecnológicas, fortalecen la cooperación internacional y sirven de inspiración para nuevas generaciones de científicos e ingenieros.Como ejemplo, García-Galán recordó la enorme expectativa que despertó la misión Artemis II, la cual, pese a no estar diseñada para realizar grandes descubrimientos científicos, logró captar durante varias horas la atención de millones de personas en todo el mundo. En su opinión, ese interés demuestra que la exploración espacial continúa siendo una poderosa herramienta para incentivar vocaciones y mantener vivo el deseo de ampliar las fronteras del conocimiento.El ingeniero concluyó que avanzar hacia una presencia humana permanente en la Luna representa un paso necesario para preparar el camino hacia Marte y sostuvo que continuar explorando el espacio responde a un compromiso que trasciende la ciencia y forma parte de la evolución de la humanidad.
El regreso exitoso de la cápsula Orion a la Tierra, como parte de la misión Artemis II, marcó un paso clave en la nueva era de exploración espacial de la NASA. Tras el amerizaje de la nave con su tripulación, la agencia, a través de su vocero en América Latina, confirmó que el programa no solo apunta a regresar a la Luna, sino a preparar el camino hacia Marte.José Granda, vocero de la NASA para América Latina, explicó en Recap Blu de Blu Radio que el programa Artemis forma parte de una estrategia de largo plazo para la exploración humana del espacio. “La meta final es Marte justamente”, afirmó el funcionario, al referirse al futuro de las misiones tripuladas más allá de la órbita lunar.Según el portavoz, actualmente el plan de la agencia contempla varias misiones dentro del programa Artemis antes de pensar en ese salto histórico. “Ahorita tenemos el plan hasta Artemis IV, pero para 2030 tendremos ya noticias de ver exactamente qué va a suceder”, indicó.Granda subrayó que el avance hacia Marte dependerá del éxito de las próximas misiones y del desarrollo de nuevas tecnologías. “Dependiendo de cómo van los próximos Artemis, sabiendo que uno tiene que estar abierto a las contingencias, tenemos que tener paciencia y flexibilidad”, explicó.El vocero también recordó que el cohete Space Launch System, utilizado en el programa Artemis, fue diseñado pensando en misiones mucho más ambiciosas. “Este cohete ya está pensado con la intención de ir a Marte, pero se va a necesitar un impulso bien grande y viajar varios meses; pueden durar seis o siete meses”, señaló.En ese sentido, explicó que el enfoque de la NASA es avanzar paso a paso, validando cada etapa antes de dar el siguiente salto en la exploración espacial. “Hay que poner todo en perspectiva, aprendiendo pasito a pasito. Esa es la filosofía de la NASA y el deber de los ingenieros”, afirmó.El exitoso retorno de la cápsula también permitió comprobar sistemas clave para la seguridad de las tripulaciones. Granda destacó que la misión probó nuevas capacidades en el control de la nave y en su resistencia a condiciones extremas durante el regreso a la Tierra.“Para nosotros, los ingenieros, la entrada a la atmósfera es lo principal, porque ahí se producen temperaturas de 5.000 °F”, explicó. Según detalló, esos niveles de calor superan incluso el punto de fusión de algunos metales, lo que pone a prueba el escudo térmico y los materiales de la nave.El experto recordó que en Artemis I se registraron daños en el escudo térmico de la cápsula, aunque en ese vuelo no había astronautas a bordo. “Cualquier cosa que pasa es un peldaño para hacerlo mejor; todo resultó perfecto esta vez”, afirmó.Además del escudo térmico, la misión permitió validar la capacidad de los astronautas para pilotear la nave. “Este cohete es más alto que la estatua de la libertad. También se probó la cápsula Orión y que los mismos astronautas la pueden pilotear; antes todo era controlado desde Houston”, señaló.Tras el amerizaje, los cuatro astronautas fueron trasladados a un barco de recuperación para realizar los primeros chequeos médicos antes de su regreso a Estados Unidos. Según explicó Granda, posteriormente viajarán en avión al centro espacial en Houston, donde continuará el análisis detallado de la misión.¿Qué país llegará primero a Marte?"La NASA, más que la carrera política, está pendiente de la seguridad de los astronautas. No sé cómo piensan en China, pero el compromiso de la NASA es tremendo con la seguridad de los astronautas", contó, por otra parte, sobre una eventual carrera entre ambos países por instalarse en la Luna y una eventual llegada a Marte.
La misión Artemis II está lista para marcar un nuevo capítulo en la exploración espacial. Así lo confirmó el ingeniero mexicano Luis Saucedo, quien participa en la integración del vehículo Orion y aseguró que, más allá del sobrevuelo lunar, el verdadero objetivo está en el largo plazo: preparar el camino hacia Marte.Según explicó Saucedo en conversación con Mañanas Blu, no hay obstáculos técnicos ni climáticos que impidan el lanzamiento desde el Kennedy Space Center.El ingeniero indicó que tanto el cohete como la nave Orion están completamente preparados, tras un proceso que tomó entre cuatro y cinco años de desarrollo, más dos años intensivos de entrenamiento de la tripulación.La misión llevará a cuatro astronautas durante un vuelo de aproximadamente 10 días, aunque la nave tiene capacidad para permanecer hasta 21 días en el espacio.¿Cómo será el viaje alrededor de la Luna?El recorrido contempla varias etapas clave:Permanencia inicial en órbita terrestre para verificar sistemasViaje de cuatro días hacia la LunaSobrevuelo de unas seis horas, incluyendo la cara no visible del satéliteRegreso a la Tierra en aproximadamente tres díasDurante el trayecto, la nave alcanzará velocidades cercanas a los 40.000 km/h. Sin embargo, los astronautas no perciben ese movimiento, ya que todo el sistema viaja a la misma velocidad; el momento más exigente será el reingreso a la atmósfera.¿Qué se busca con Artemis II si no habrá alunizaje?Aunque no habrá aterrizaje, la misión tiene objetivos técnicos y científicos clave. Entre ellos, Saucedo destacó la validación del sistema de soporte vital —fundamental para misiones más largas— y pruebas de maniobra en el espacio, como acercamientos controlados entre vehículos.Además, la observación directa permitirá recopilar información sobre posibles zonas para futuras misiones, especialmente aquellas con recursos que permitan generar energía o combustible en la Luna.¿Cuándo podrían vivir humanos en la Luna?El programa Artemis Program apunta a un retorno progresivo. Según Saucedo:El alunizaje está previsto para una futura misión (Artemis III)La posibilidad de presencia humana permanente podría tardar entre 10 y 15 añosEl objetivo no es solo llegar, sino establecer infraestructura sostenible, incluyendo sistemas de energía y habitabilidad.¿Qué viene después de Artemis II?El ingeniero fue claro en que esta misión es apenas un paso dentro de una estrategia mayor. Tras Artemis II, el siguiente hito será Artemis III, que buscará concretar el regreso del ser humano a la superficie lunar.Sin embargo, el horizonte va más allá.“La meta será llegar a Marte”, afirmó Saucedo, al explicar que la Luna funcionará como un laboratorio para probar tecnologías, comunicaciones y sistemas de supervivencia necesarios para viajes mucho más largos.A diferencia de la competencia de la Guerra Fría, el ingeniero señaló que el contexto actual es distinto. El programa Artemis involucra cooperación internacional, con participación de decenas de países y misiones conjuntas.Incluso en Artemis II habrá presencia internacional, lo que refleja un enfoque colaborativo más que competitivo.Artemis II no solo representa el regreso de astronautas a las cercanías de la Luna, sino el inicio de una nueva etapa en la exploración espacial tripulada.Escuche la entrevista completa en el audio adjunto:
Una investigación internacional ha demostrado por primera vez que una tormenta anómala de polvo, intensa pero local, estuvo implicada en la pérdida de agua de Marte, planeta que no siempre fue desértico y árido.La imagen actual del planeta marciano, que luce desértico, demuestra también una superficie con canales, minerales alterados por el agua y otras huellas geológicas que indican que fue, en sus primeros tiempos, mucho más húmedo y dinámico.Reconstruir cómo desapareció ese entorno rico en agua sigue siendo uno de los grandes retos de la ciencia planetaria, aunque una investigación ha revelado nuevos datos que permitirían conocer cómo el planeta rojo perdió su agua.Un estudio liderado por el español Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y la Universidad de Tokio (Japón) ha demostrado por primera vez que una tormenta de polvo inusual, intensa pero de escala local, fue capaz de impulsar el agua hasta las capas más altas de la atmósfera marciana durante el verano del hemisferio norte, una época en la que este proceso no se consideraba relevante."El hallazgo revela el impacto de este tipo de tormentas en la evolución climática del planeta y abre una nueva vía para entender cómo Marte perdió gran parte de su agua a lo largo del tiempo", detalló en un comunicado el investigador del IAA-CSIC Adrián Brines, coautor principal del estudio junto con Shohei Aoki, investigador la Universidad de Tokio.Una de las claves para saber cuánta agua ha perdido Marte es medir cuánto hidrógeno ha escapado al espacio, ya que este elemento se libera con facilidad cuando el agua se descompone en la atmósfera.Las mediciones actuales muestran que el planeta ha perdido una enorme cantidad de agua a lo largo de miles de millones de años, suficiente para cubrir gran parte de su superficie con cientos de metros de profundidad. Al igual que la Tierra, Marte presenta cuatro estaciones debido a una inclinación axial similar y tiene además una marcada diferencia en la elevación del terreno entre ambos hemisferios, más bajo en el norte que en el sur, lo que provoca que los veranos del hemisferio sur sean mucho más cálidos y dinámicos que los del norte.El estudio ha detectado un aumento inusual de vapor de agua en la atmósfera media de Marte durante el verano del hemisferio norte en el año marciano 37 provocado por una tormenta de polvo anómala.Los años marcianos se empiezan a contar en 1955, cuando por primera vez fue posible medir con suficiente precisión la posición de Marte en su órbita y usar ese momento como referencia, por lo que ese año corresponde con el periodo 2021-2023 en el calendario terrestre.Diferentes observaciones han permitido comprobar que una atípica tormenta de polvo provocó una inyección repentina y muy intensa de vapor de agua que alcanzó alturas de hasta 60-80 kilómetros, especialmente en latitudes altas del hemisferio norte.
La posibilidad de que los seres humanos se establezcan en Marte ya no pertenece solo al terreno de la ciencia ficción. Con ese horizonte en mente, la NASA ha puesto en marcha una iniciativa que busca resolver uno de los mayores desafíos de la exploración espacial: cómo alimentar a los astronautas lejos de la Tierra. El certamen, denominado Mars to Table (“De Marte a la mesa”), ofrece un premio de hasta 750.000 dólares para quienes logren idear un sistema alimentario completamente autónomo, pensado para futuras misiones humanas al planeta rojo.El objetivo principal del concurso es impulsar propuestas innovadoras que permitan sostener la vida humana durante estancias prolongadas en Marte sin depender del constante envío de provisiones desde la Tierra. Para ello, la agencia espacial invita a la formación de equipos multidisciplinares capaces de integrar conocimientos de nutrición, ingeniería, biología, agricultura y diseño de hábitats espaciales. Las propuestas deberán presentarse antes del mes de septiembre y demostrar que el sistema planteado es viable en condiciones marcianas.Más allá de producir alimentos, la NASA exige un enfoque integral. Los proyectos deben contemplar todo el ciclo alimentario: desde el cultivo y la cosecha hasta el procesamiento, almacenamiento y preparación de las comidas. En este sentido, se valorarán especialmente factores como la eficiencia de los métodos de cultivo, la facilidad para conservar los alimentos, su aporte nutricional, el contenido energético y, no menos importante, el sabor. La experiencia culinaria también juega un papel clave en el bienestar psicológico de los astronautas, un aspecto fundamental en misiones de larga duración.Aunque la competencia está abierta a participantes de todo el mundo, existe una limitación importante en cuanto a la recompensa económica. La NASA ha aclarado que únicamente los equipos estadounidenses podrán acceder al premio en metálico. Sin embargo, los grupos internacionales pueden participar, presentar sus ideas y recibir reconocimiento oficial por parte de la agencia, lo que supone una valiosa visibilidad en el ámbito científico y tecnológico.Con Mars to Table, la NASA no solo busca soluciones prácticas para futuras colonias humanas en Marte, sino que también fomenta el desarrollo de tecnologías que podrían tener aplicaciones en la Tierra. Sistemas de producción de alimentos autosuficientes, eficientes y sostenibles podrían contribuir a enfrentar desafíos globales como la escasez de recursos y la seguridad alimentaria. Así, lo que hoy se diseña pensando en Marte podría terminar transformando la forma en que producimos y consumimos alimentos en nuestro propio planeta.
Un equipo de investigadores con participación española publicó un estudio basado en sonidos de la atmósfera recogidos por el rover Perseverance de la NASA durante dos años marcianos.La actividad eléctrica no solo se produce en la Tierra, sino también en planetas como Saturno y Júpiter, pero hasta ahora no se había demostrado de forma directa en Marte, aunque se había teorizado sobre ella.Esa actividad eléctrica se ha detectado en forma de descargas triboeléctricas, una especie de “chispazos microscópicos”, similares a las pequeñas descargas que sentimos cuando nos tocamos el pelo y una puerta metálica, explica el investigador Germán Martínez, del Centro de Astrobiología (CAB).Martínez, uno de los firmantes de la investigación, señala que no se pueden comparar con los rayos que se producen en la Tierra, que son “unos 200 millones de veces más energéticos que las chispas que hemos detectado en Marte”, y dice que la más grande sería como la que sirve para encender un coche.Marte es un planeta muy polvoriento y se caracteriza por sus tormentas de viento y remolinos de polvo, que están en la base de esas descargas eléctricas.Cuando el viento levanta las partículas de polvo, estas friccionan entre sí, lo que crea un campo eléctrico lo suficientemente potente para llegar al llamado umbral de ruptura, que es lo que crea el efecto triboeléctrico, indica Martínez.¿Qué dicen las descargas eléctricas de la vida en Marte?En la atmósfera de Marte se producen descargas eléctricas, aunque son muy diferentes de los relámpagos en la Tierra. Una actividad eléctrica que podría dificultar la búsqueda de vida pasada en el planeta e influir en las misiones de exploración.Marte, con su tenue atmósfera de dióxido de carbono es un mundo frío, seco y polvoriento, en donde el viento es a veces muy intenso, sopla en ráfagas, y organiza torbellinos y burbujas ascendentes de polvo, y puede formar frentes de centenares de kilómetros de tormentas gigantescas, recuerda el investigador de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) Agustín Sánchez Lavega.“Así que esperamos que las hasta ahora elusivas descargas eléctricas sean muy abundantes cuando se dan estas condiciones ambientales”, añade Sánchez, también firmante de la investigación, en un comunicado de su universidad.El equipo identificó 55 chispazos de este tipo, casi todos asociados a remolinos de viento o a condiciones atmosféricas donde había frentes de polvo moviéndose.Dificultades para calcular la vida en MarteEl descubrimiento de este fenómeno tiene diversas implicaciones, entre las que Martínez destaca que los campos eléctricos crean percloratos, los cuales degradan la moléculas orgánicas, lo que dificulta la actual búsqueda de evidencias de vida pasada en el planeta.“Si estamos buscando biofirmas, tenemos que tener en mente que es posible que hayan desaparecido o se hayan degradado. Este fenómeno es importante para entender la falta, quizás, de esas señales de vida” en Marte.Además, la existencia de esas descargas eléctricas debe tenerse en cuenta al llevar equipamiento o en futuras misiones humanas, “porque no queremos que un sensor deje de funcionar por un chispazo eléctrico”, dice, aunque son eventualidades que ya se tienen en cuenta y hasta ahora no se ha producido ningún percance de ese tipo.Otro aspecto que puede verse afectado son los modelos de predicción meteorológica en el planeta, en especial cuando haya misiones humanas, pues la presencia de campos eléctricos puede hacer que sea necesario menos viento del que se pensaba para que se inyecte polvo en la atmósfera.El equipo, encabezado por la Universidad de Toulouse (Francia), usó las grabaciones de los sonidos de la atmósfera del planeta realizadas por un micrófono del instrumento Supercam, uno de los que lleva Perserverance.Cuando se producen descargas triboeloéctricas -describe Martínez- se crea un campo magnético asociado, el cual produce una interferencia, una señal, que tiene un patrón muy definido y que se recoge en la señal acústica que graba el micrófono.
En 2024, el rover Perseverance descubrió unas extrañas rocas en Marte. Tras más de un año de estudios, los científicos anunciaron que son la evidencia más clara encontrada hasta ahora de indicios de posible vida antigua en ese planeta. Queda confirmarlo, pero para eso hay que examinarlas en la Tierra.Mientras el Gobierno de Estados Unidos decide cómo y cuándo traerlas -no será antes de 2040-, otras misiones como la europea Rosalind Franklin y la china Tianwen-3 se preparan para viajar a Marte en 2028 y continuar esta carrera científica."La próxima generación de científicos tendrá la apasionante oportunidad de investigar si hubo vida en Marte" comenta a EFE Jesús Martínez Frías, geólogo planetario y astrobiólogo del CSIC en el Instituto de Geociencias (IGEO) de España pero, además, "estas exploraciones nos ayudarán a comprender cómo se originó la vida en la Tierra, algo aún no resuelto".En busca de biofirmasLa Humanidad envía sondas desde hace décadas para buscar vida más allá de la Tierra porque "saber si estamos solos o no en el cosmos es, probablemente, una de las cuestiones más enigmáticas e interesantes de la humanidad", opina.En la Tierra, las formas de vida conocidas se componen principalmente de seis elementos: carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, azufre y fósforo, por eso, esos son los elementos básicos que buscamos fuera de nuestro planeta, "señales o indicios que nos permitan ir más allá e investigar su posible relación con la vida".Pero para establecer dicha conexión es necesario que el lugar tenga o haya tenido "condiciones de habitabilidad", elementos capaces de sustentar esa vida, apunta el presidente de la Red Española de Planetología y Astrobiología.Marte cumple el requisito: durante varios cientos de millones de años, como la Tierra, tuvo agua, atmósfera y unas condiciones ambientales muy parecidas a las que hicieron posible la vida terrestre.Por eso, Perseverance recogió rocas en Neretva Vallis, un canal localizado en la entrada del cráter Jezero, donde hace 3.800 millones de años fluía un río que depositaba sedimentos en un lago. El lugar había sido cuidadosamente seleccionado para recoger las muestras que "son como piezas de un puzzle que nos ayudan a comprender cómo ha sido la evolución del planeta", dice Frías.Tras un año de análisis multidisciplinar, un equipo internacional de científicos anunció que habían encontrado 'una posible biofirma', es decir, "probables señales de la acción de microorganismos que quedó plasmada en las rocas en forma de huellas de su actividad", explica Martínez Frías, quien además es coautor del estudio publicado en Nature.Las muestras contenían pequeños nódulos de minerales, con frentes de reacción química, enriquecidos con sulfuro de hierro y fosfato de hierro -en la Tierra se asocian a la descomposición de materia orgánica- que podrían haber sido originados por procesos autigénicos (en el interior del antiguo sedimento arcilloso) con la participación de microorganismos capaces de utilizar el hierro o sulfato como ocurre en algunos lugares de la Tierra.Pero esta mezcla de minerales podría haberse formado en procesos químicos sin la intervención de seres vivos, es decir, de manera "abiótica", advierte.Entonces, ¿por qué son especiales? Porque contienen una asociación de minerales, unas texturas muy peculiares y carbono orgánico, "una combinación de características únicas e inéditas completamente diferentes a las rocas recogidas por Curiosity, Opportunity o Spirit, y distintas de los meteoritos marcianos y, todo ello, dentro de un contexto de habitabilidad en el antiguo Marte acuoso", resume."Son, sin duda, la posible biofirma más clara hallada hasta ahora", subraya Martínez Frías.Para determinar si realmente son "biofirmas", las muestras deben ser analizadas en la Tierra pero la misión de la NASA y la Agencia Espacial Europea que debía traerlas está en suspenso desde la llegada de Donald Trump al gobierno estadounidense.El rover Rosalind Franklin (equipado con un perforador de 2 metros) o la sonda china Tianwen-3, que traerá las muestras a la Tierra en 2031, podrían corroborarlo antes.AntecedentesHasta ahora, la roca considerada como una posible evidencia de vida pasada en Marte fue el meteorito ALH 84001, descubierto en 1984 en Allan Hills, la Antártida, pero "hoy por hoy está casi descartado" y se cree que esos indicios fueron generados de manera abiótica, explica Martínez Frías.Antes de Perseverance, otras misiones hicieron pensar que podría haber vida microbiana en Marte: en 1976, la sonda Viking encontró una reacción química que en su momento se atribuyó a microorganismos y, en 2018, Curiosity halló compuestos orgánicos preservados en lutitas (rocas sedimentarias) que, sin embargo, podrían haber llegado al planeta en algún meteorito (se estima que cada día caen entre 70 y 100 toneladas en la Tierra y Marte)."Esos meteoritos llamados condritas carbonáceas, son ricos en compuestos orgánicos y tienen aminoácidos, azúcares, entre otros, e incluso pueden contener bases nitrogenadas, que son los ladrillos fundamentales del ADN" pero en realidad ni siquiera son marcianos, puntualiza a EFE.Más allá de MarteMarte no es el único candidato. Hay otros mundos que en los que podría haber vida y para buscarla ya misiones proyectadas a las lunas de Júpiter (Europa), y de Saturno (Encélado y Titán), y al planeta Venus."Las mas interesantes son las lunas heladas Europa y Encélado. Ambas tienen ambiente de habitabilidad, agua líquida, energía y son un cuerpo geológicamente vivo donde es más plausible que la vida haya podido emerger", apunta Frías.Para estudiar el océano salado de Europa, la NASA enviará en 2030 la misión Clipper, que sobrevolará la luna unas cincuenta veces y, para 2040, la Agencia Espacial Europea prepara una misión para estudiar los espectaculares géiseres que emanan al espacio desde el océano de Encélado, donde se ha detectado abundancia de fósforo, un nutriente esencial para la vida.También en la década de 2030, la nave Dragonfly de la NASA llegará a Titán para estudiar su atmósfera, rica en compuestos orgánicos y con unas condiciones "muy inusuales" que permitirán estudiar la química prebiótica."Investigar estos lugares es apasionante", y "si la vida ha emergido en otro planeta o luna de nuestro sistema solar, estoy convencido de que seremos capaces de detectarla en este siglo", concluye el astrobiólogo.
La Nasa anunció el miércoles el descubrimiento de posibles indicios de vida pasada en Marte en una muestra de roca recolectada por el róver Perseverance en el planeta rojo."Este hallazgo de nuestro increíble róver Perseverance es lo más cerca que hemos estado de descubrir vida antigua en Marte", declaró Nicola Fox, administradora asociada de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, durante una conferencia de prensa."Es una especie de señal, una especie de señal residual. No es vida en sí misma, y ciertamente podría haber sido de vida antigua. Y eso habría sido algo que existía hace millones de años, nada que esté presente allí", añadió la doctora.¿En dónde encontraron los posibles rastros de vida?La posible biofirma se encuentra en una roca llamada 'Cheyava Falls', que fue recolectada por el rover el año pasado en un antiguo lecho seco de un río en el cráter Jezero.Este hallazgo de la Nasa se publicó este miércoles en la revista Nature y fue ampliado por la agencia espacial estadounidense durante la conferencia de prensa, a la que también asistió su administrador interino, Sean Duffy.Durante la misma, científicos de la Nasa compartieron una serie de imágenes del posible descubrimiento, tomadas por el róver, que corresponden a nódulos minerales que podrían haberse formado en procesos químicos prebióticos o microbianos, ambos relacionados con la vida.La científica de la Nasa Katie Scott Morgan dijo que eligieron el cráter Jezero para que el róver aterrizara en él en 2021 "porque está en una ubicación entre los terrenos más antiguos de Marte, frente a algunas de las rocas más antiguas en cualquier lugar del sistema polar"."Jezero fue definitivamente el sitio de un antiguo lago. Tenemos dos valles de ríos que entran en el cráter y una salida del valle de ERISA desde el cráter, a través de la cual la letra fluía fuera del cráter", explicó.Tras varios años descartando zonas del cráters, la atención de la misión se centró en un afloramiento rocoso llamado 'Bright Angel' en el que el róver encontró una roca con texturas inusuales y en ella descubrieron las mencionadas señales de posible vida.Sin embargo, aclaró que la verificación de si se trata de una señal de vida "requiere más trabajo y estudio" , por lo que destacó la importancia de traer las muestras a la Tierra para un estudio más detallado.Esta petición choca con algunas decisiones recientes del Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, que prevé reducir el presupuesto de la Nasa y abandonar la vuelta a la Tierra de muchas muestras de misiones espaciales.No obstante, Nicola Fox concluyó que hoy están "un paso más cerca de responder una de las preguntas más profundas de la humanidad: ¿estamos realmente solos en el universo?".
En una apuesta por anticiparse a los retos que implicará el envío de humanos al planeta rojo, la NASA ha lanzado una ambiciosa simulación en la que cuatro voluntarios pasarán 378 días dentro de un hábitat marciano impreso en 3D. La experiencia, que se desarrolla en las instalaciones del Centro Espacial Johnson, en Houston, tiene como objetivo evaluar el impacto físico y psicológico de una misión prolongada en condiciones similares a las de Marte.El espacio asignado para esta prueba es reducido: solo 165 metros cuadrados. Dentro de este entorno, denominado Mars Dune Alpha, los participantes deberán convivir bajo estrictas condiciones que imitan una misión interplanetaria real. Limitaciones en recursos, fallos simulados en el equipamiento, aislamiento prolongado, estrés constante y retrasos en las comunicaciones son solo algunas de las dificultades que enfrentarán durante más de un año.Más allá de simplemente resistir las condiciones adversas, los voluntarios tienen una agenda de trabajo que incluye simulacros de caminatas marcianas, manejo de equipos robóticos, cultivo de alimentos en un huerto experimental y experimentos científicos variados. La misión también servirá para poner a prueba tecnologías clave, como un sistema de purificación de agua potable y equipos médicos avanzados de diagnóstico diseñados para operar sin asistencia desde la Tierra.La NASA afirma que esta experiencia es fundamental para identificar posibles riesgos en misiones reales de larga duración y desarrollar estrategias para mitigarlos. “Estos escenarios nos permiten realizar análisis sólidos sobre los peligros y las intervenciones necesarias para garantizar el éxito de las futuras expediciones humanas más allá de la Tierra”, señalaron voceros de la agencia espacial.Uno de los aspectos más críticos de la simulación es el componente humano. Al vivir durante más de un año en un entorno cerrado, lejos del contacto directo con el exterior y con restricciones en la comunicación, los investigadores analizarán cómo evoluciona la salud mental y el desempeño físico de la tripulación. Estos datos son esenciales para planificar futuras misiones que podrían durar varios años, incluyendo el viaje de ida y vuelta a Marte.Además de la investigación científica y tecnológica, la misión busca entender cómo los humanos responden al aislamiento extremo y la rutina operativa en un entorno hostil. Este tipo de experimentos no solo prepara a la NASA para lo desconocido, sino que también abre puertas a innovaciones que podrían tener aplicaciones aquí en la Tierra.Con esta simulación, la agencia da un paso más hacia la exploración tripulada de Marte, una meta que se vuelve cada vez más tangible. Los resultados obtenidos servirán como base para diseñar hábitats, protocolos y tecnologías que algún día acompañarán a los primeros astronautas que pisen el suelo marciano.
La superficie de Marte sigue sorprendiendo al mundo con descubrimientos que parecen sacados de una película de ciencia ficción. Recientemente, el robot Perseverance de la Nasa ha capturado imágenes de formaciones que evocan ruinas antiguas, generando tanto fascinación como interrogantes sobre el pasado geológico del planeta rojo.Uno de los hallazgos más llamativos es la estructura denominada "Ciudad Inca", ubicada cerca del polo sur de Marte, en la región conocida como Angustus Labyrinthus. Observada por primera vez por la sonda Mariner 9 en la década de 1970, esta formación llama la atención por sus patrones geométricos que recuerdan a las ciudades incas de la Tierra. Sin embargo, los expertos aclaran que no se trata de restos de civilización alguna, sino de un fenómeno natural.Según la Agencia Espacial Europea (ESA), estas líneas y crestas se formaron a partir de antiguos impactos de asteroides que fracturaron la corteza marciana, permitiendo que el magma ascendiera y creara diques resistentes a la erosión. Con el paso del tiempo, la erosión diferencial dejó al descubierto estas estructuras, dando la ilusión de una ciudad en ruinas vista desde el espacio.Descubrimientos más recientes de MarteEl rover Perseverance, que aterrizó en febrero de 2021, ha ampliado el conocimiento sobre la geología marciana. Entre sus descubrimientos más recientes destaca la roca denominada "Silver Mountain", con una antigüedad aproximada de 4.000 millones de años. Este hallazgo podría ofrecer pistas sobre el clima y las condiciones que existían en Marte durante la era primitiva, y sobre la posibilidad de que el planeta haya albergado vida microbiana.Otro hallazgo intrigante es la roca "St. Pauls Bay", formada por cientos de pequeñas esferas de color gris oscuro, algunas alargadas y otras con bordes angulares. Su origen aún es objeto de estudio, pero los científicos creen que distintos procesos geológicos pudieron dar lugar a estas estructuras, reflejando la complejidad de la superficie marciana.La importancia de estos descubrimientosFormaciones como la "Ciudad Inca" y las rocas recientemente exploradas por Perseverance evidencian que la geología de Marte es mucho más intrincada de lo que se pensaba. Comprender estos fenómenos es clave para reconstruir la historia del planeta y evaluar su capacidad de haber sostenido vida en el pasado. Además, estos estudios resultan fundamentales para planificar futuras misiones tripuladas, al proporcionar información sobre la estabilidad del terreno y los recursos disponibles.
Un total de ocho cadáveres, correspondientes a siete hombres y una mujer, fueron encontrados en dos fosas de una zona minera en el municipio Pucará, en la provincia andina del Azuay, situada en el sur de Ecuador, informó este domingo el jefe de la Policía, Pablo Inga.El hallazgo de los cadáveres mutilados tuvo lugar el sábado pasado en un campamento rústico, que podría estar vinculado a minería ilegal en una zona cercana al sector Huasipamba, a seis horas de la ciudad andina de Cuenca.En el sitio también se hallaron dos vehículos incinerados y la Policía investiga las circunstancias del hecho que dejó las ocho víctimas mortales y que, según los primeros testimonios de cercanos, estaban desaparecidas desde el pasado jueves.Las personas habrían muerto unas 48 horas antes del hallazgo, según datos preliminares de Criminalística.Ecuador vive desde 2024 bajo un estado de 'conflicto armado interno' que declaró el presidente Daniel Noboa para intensificar la lucha contra las bandas criminales, a las que pasó a llamar "terroristas" y a las que vincula, principalmente, al narcotráfico y a la minería ilegal.Pese a esa declaratoria, 2025 cerró con un récord de homicidios en Ecuador, al contabilizar en torno a los 9.300, de acuerdo a cifras del Ministerio del Interior.
En Bogotá, el abandono de animales domésticos sigue siendo una problemática persistente. De acuerdo con datos de la Alcaldía y del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, cada año miles de perros y gatos terminan en las calles, ya sea por decisiones impulsivas de sus dueños, dificultades económicas, cambios de vivienda o falta de compromiso frente a su cuidado.A pesar de que algunos de ellos terminan en refugios la gran mayoría de estos animales quedan expuestos al hambre, las enfermedades y, sobre todo, al peligro constante de las vías.En medio de ese panorama, surgen historias que dejan ver el riesgo que enfrentan perros y gatos que fueron abandonados, así como la capacidad de reacción de quienes deciden ayudar. Precisamente, un hecho de solidaridad ocurrió recientemente en un corredor vial de la capital del país, donde una perrita estuvo a punto de morir.Rescatan a perrita que casi muere aplastada por una volquetaUna perrita que habría sido abandonada deambulaba desorientada por la carrera Séptima en Bogotá, sin rumbo claro y expuesta al peligro constante de los vehículos que transitaban por el corredor.La situación se volvió crítica cuando, en cuestión de segundos, una volqueta estuvo a punto de arrollarla.El hecho generó tensión y tristeza entre quienes presenciaron la escena. Por lo que motociclistas, ciudadanos e incluso uniformados de la Policía decidieron ir a su rescate. Durante varios minutos trataron de interceptar a la perrita que corría en dirección contraria al tráfico de la vía y en varias direcciones.Las autoridades y los motociclistas tuvieron que detener a varios vehículos para evitar que fuera atropellada. Luego de un rato, se coordinaron y lograron interceptar a la perrita antes de que ocurriera una tragedia.La escena, que parecía terminar en fatalidad, se transformó en un rescate y la historia tuvo un giro inesperado.La perrita fue bautizada como Milagros y quedó bajo el cuidado de un ciudadano que pasaba con su carro por el lugar y decidió llevarla a casa, brindarle atención veterinaria y darle un nuevo comienzo.Según información difundida en redes sociales, el hombre está dispuesto a adoptarla definitivamente si ningún dueño aparece a reclamarla.
El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, confirmó que seis integrantes de estructuras criminales fueron abatidos durante operaciones de la Fuerza Pública en los departamentos de Meta y Antioquia.La primera operación se desarrolló en el Meta, donde las Fuerzas Especiales del Ejército abatieron a Hernando Forero Mosquera, alias ‘El Ruso’ o ‘el alemán’, cabecilla del Frente 28 José María Córdoba de las disidencias de las Farc. Junto a él murieron otros tres integrantes de esa estructura armada.‘El Ruso’ llevaba más de 21 años delinquiendo y tenía presencia principalmente en Arauca y Casanare. Sin embargo, labores de inteligencia establecieron que se encontraba en el Meta, hasta donde fueron desplegadas las tropas. El presidente señaló además que el cabecilla tenía experiencia en el manejo de explosivos y habría sido enviado para asumir el control del corredor entre los departamentos de Guaviare y Vichada.“La contundencia será nuestra línea frente a las estructuras que pretenden imponer violencia y afectar la tranquilidad de los colombianos. La Fuerza Pública seguirá actuando con determinación, dentro de la Constitución y la ley, para proteger la vida, recuperar el control territorial y garantizar la seguridad”, recalcó el ministro de Defensa, general (r) Jorge Mora.En Antioquia, tropas de la Séptima División, con apoyo de la Fuerza Aeroespacial, la Policía y la Fiscalía, abatieron en combate a dos integrantes del Clan del Golfo, uno de ellos señalado como cabecilla de esa organización. Los hechos ocurrieron en la vereda Liberia, en el municipio de Anorí.Durante esta operación fueron incautados seis fusiles y abundante material de guerra. De acuerdo con las autoridades, la estructura involucrada es la misma que en 2024 asesinó a cuatro soldados que adelantaban operaciones en esa región.CapturasAdemás, en Necoclí, Urabá antioqueño, soldados de la Séptima División, en una operación conjunta con la Armada Nacional, capturaron a cuatro presuntos integrantes del componente financiero y de narcotráfico de la subestructura Gabriel Poveda Ramos del Clan del Golfo. En el procedimiento fueron incautadas armas, municiones y material de inteligencia militar.Tras reportar los resultados, el presidente aseguró que las operaciones hacen parte de la estrategia para recuperar el control territorial y combatir a las organizaciones criminales. “Este es el Estado recuperando el control del territorio y protegiendo a su gente”, afirmó De La Espriella, quien agregó que los integrantes de estos grupos tienen como opciones someterse a la justicia o enfrentar la acción de la Fuerza Pública.El mandatario también felicitó a los militares, policías y demás integrantes de la Fuerza Pública que participaron en las operaciones y aseguró que no habrá tregua contra quienes, según dijo, pretendan atentar contra Colombia.
Un avión Airbus protagonizó una prueba inédita al permanecer 24 horas y 24 minutos en el aire, después de despegar de Melbourne, Australia, y aterrizar en Toulouse, Francia.El Airbus A350-1000ULR recorrió más de 23.000 kilómetros durante el trayecto, que comenzó el 28 de julio y terminó un día después en territorio francés.La particularidad del recorrido estuvo también en la ruta elegida. En lugar de tomar el trayecto directo hacia el oeste, que habría sido de aproximadamente 17.000 kilómetros, la aeronave realizó un recorrido mucho más extenso sobre el Pacífico.¿Cómo fue la ruta del vuelo de 24 horas?El avión tomó dirección noreste sobre el Pacífico y posteriormente atravesó Estados Unidos y Canadá. Después cruzó el océano Atlántico y continuó hacia el sur sobre el Reino Unido antes de llegar a Toulouse.De acuerdo con el mensaje difundido por la compañía aérea, durante el recorrido el Airbus pasó por tres continentes y dos océanos y alcanzó a experimentar dos amaneceres y dos atardeceres.La ruta fue diseñada deliberadamente para llevar al avión al límite de permanencia en el aire y extender la duración de la prueba.¿Quiénes viajaron en el Airbus A350-1000ULR?Aunque se trató de un avión comercial de pasajeros, el vuelo no transportó pasajeros con boleto.A bordo viajaron cuatro pilotos de prueba de Airbus y cinco ingenieros, además de más de cinco toneladas de instrumentación.El avión llevaba aproximadamente 1.000 sensores, destinados a registrar diferentes aspectos de su comportamiento durante las 24 horas de vuelo.El recorrido supera la duración del anterior récord mencionado en la información suministrada. En 2005, un Boeing 777-200LR había completado un vuelo de 22 horas y 42 minutos.¿Para qué se realizó este vuelo?El Airbus A350-1000ULR fue desarrollado específicamente para el Project Sunrise de Qantas, iniciativa con la que la aerolínea busca conectar Sídney y Londres sin escalas a partir de octubre de 2027.El vuelo entre Melbourne y Toulouse forma parte de las pruebas relacionadas con las capacidades de la aeronave para realizar trayectos de duración extrema.La certificación oficial del récord todavía está pendiente. Sin embargo, la aeronave ya completó un recorrido de 24 horas y 24 minutos sin aterrizar.
Las Fuerzas Especiales del Ejército abatieron a Hernando Forero Mosquera, conocido con el alias de ‘El Ruso’, señalado como uno de los cabecillas de las disidencias de las Farc y responsable del Frente 28 José María Córdoba, confirmó el presidente de la República, Abelardo De La Espriella. Aunque ‘El Ruso’ desarrollaba actividades delictivas principalmente en el departamento de Arauca y Casanare, inteligencia militar logró establecer que se encontraba en el Meta. Hasta ese departamento se desplegaron las operaciones que terminaron con su muerte, aunque hasta el momento no se ha precisado el lugar de los hechos.El mandatario detalló que el cabecilla era experto en el manejo de explosivos y fue enviado para asumir el mando en los límites entre Guaviare y Vichada.Además de alias ‘Ruso’ en la operación fueron neutralizados otros tres guerrilleros.Forero Mosquera era considerado cercano a alias ‘Antonio Medina’, máximo cabecilla de las disidencias de las Farc que delinquen en Arauca y Casanare y que hacen parte del grupo de alias ‘Iván Mordisco’.Esta operación se produjo durante el primer fin de semana del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, en el marco de la ofensiva anunciada por su administración contra los grupos armados y organizaciones criminales.Con la muerte de ‘El Ruso’ se confirma el segundo cabecilla neutralizado en menos de 48 horas, el primero alias ‘Bonito’, quien fue detenido en Guamal, Meta. Era el segundo al mando de ‘Comandos de la Frontera’, grupo criminal que nació de la ‘Segunda Marquetalia’, otra de las varias disidencias de las Farc.