El Metro de Medellín anunció un nuevo canal para recargar la tarjeta Cívica a través de WhatsApp, una alternativa que permitirá a los usuarios realizar este proceso las 24 horas del día, los siete días de la semana, incluidos domingos y festivos. La iniciativa hace parte de la estrategia de transformación digital de la empresa y fue desarrollada en alianza con el Banco GNB Sudameris.Con esta nueva opción, las personas podrán gestionar la recarga escribiendo al número +57 324 5571245, sin importar la hora o el lugar donde se encuentren. Para acceder al servicio deberán ingresar el tipo y número de documento de identidad, si cuentan con una tarjeta personalizada, o el número de la tarjeta Cívica en caso de que sea eventual.El pago de la recarga se realiza mediante una transferencia inmediata desde la Zona Bre-B de cualquier entidad financiera del país. Una vez el usuario solicite la operación por WhatsApp, recibirá una llave de pago con una vigencia máxima de 10 minutos para completar la transacción desde la entidad bancaria que tenga habilitada esta plataforma.El Metro informó que no existe un monto mínimo para recargar la tarjeta Cívica, por lo que el proceso puede hacerse desde un peso. Sin embargo, el valor máximo permitido por cada transacción es de $100.000, mientras que el Banco GNB Sudameris cobrará una comisión de $238, IVA incluido, por la generación de la llave de pago.La empresa aclaró que esta comisión se cobra de forma independiente y no hace parte del dinero abonado a la tarjeta. Por ejemplo, si una persona solicita una recarga de $1.000, el valor total a pagar será de $1.238, pero el saldo acreditado en la Cívica será únicamente de $1.000.Después de realizar el pago, el saldo queda registrado de forma inmediata en el sistema y permanecerá disponible hasta que el usuario decida activarlo, sin límite de tiempo. Para hacerlo, deberá acercar la tarjeta Cívica a una máquina lectora, una Máquina de Recarga Automática, un punto de la red externa de recargas o utilizar la tecnología NFC disponible en la App Cívica.El Metro de Medellín reiteró que, por seguridad, nunca solicitará claves o contraseñas bancarias o financieras a través de WhatsApp. La empresa recomendó verificar que la conversación se realice únicamente por los canales oficiales y evitar compartir información confidencial ante cualquier mensaje sospechoso. Con este nuevo servicio, el sistema busca facilitar las recargas de la tarjeta Cívica y fortalecer una movilidad más integrada, ágil y segura en el Valle de Aburrá.
Con motivo de la Feria de las Flores, que se realizará entre el viernes 31 de julio y el domingo 9 de agosto, el Metro de Medellín implementará ajustes temporales en su operación comercial para facilitar la movilidad de las personas que participarán en los diferentes eventos y desfiles.Liliana Gutiérrez, jefe del Sistema Operativo del Metro de Medellín, explicó que la modificación de los horarios en el servicio d ellos tresnes del metro se hace para ayudar que este sistema sea un aliado a los eventos de la feria.“Como parte de estas medidas, el viernes 31 de julio, las líneas A y B extenderán la operación comercial hasta las 12:00 de la medianoche, permitiendo que más personas regresen a sus hogares de manera cómoda y segura”, señaló Gutiérrez.Otra novedad en la operación comercial será el sábado 1 de agosto, día en que se realizará la Feria a Ritmo de Bicicleta. Para facilitar el desplazamiento de los asistentes, se modificará temporalmente el horario de ingreso de bicicletas convencionales a la red Metro.“Este día, las personas podrán ingresar con sus bicicletas desde las 9 de la mañana hasta las 12:00 del mediodía, ampliando en 1 hora el horario habitual de la mañana. En la tarde, el horario permanecerá normal, de acuerdo con lo establecido en el reglamento; precisó Gutiérrrez.El domingo 2 de agosto se realizará la Caminata Canina y de Mascotas, que iniciará a las 8:00 de la mañana desde la estación Estadio. Para facilitar la participación en esta actividad, el ingreso de mascotas a la red Metro se permitirá entre las 7:00 de la mañana y las 7:00 de la noche, ampliando temporalmente el horario definido en el reglamento del usuario. El otro ajuste en la operación tiene que ver con el Metrocable Arví (línea L) que operará normalmente el martes 4 de agosto, día en que habitualmente se suspende el servicio para realizar el mantenimiento.
La estabilidad financiera de Metroplús S.A. encendió las alarmas en Medellín. Durante la presentación del más reciente informe de la Contraloría Distrital ante el Concejo, el organismo de control advirtió que la empresa del conglomerado público registró para 2025 un patrimonio negativo.La cifra que ronda los 29.000 millones de pesos está estrechamente ligada, según la contralora de Medellín, Paula Ortega, con las millonarias reservas financieras con la que debe contar la entidad para hacer frente a una eventual condena judicial que podría superar los 38 mil millones.El origen del litigio se remonta a la ejecución del proyecto Metroplús Itagüí – Quebrada Doña María, una obra clave para la expansión del sistema de transporte masivo en el sur del Valle de Aburrá.La controversia enfrenta a Metroplús, como entidad contratante, con Guinovart Colombia S.A.S., firma responsable de la construcción. El contratista alegó incumplimientos relacionados con retrasos en la entrega de predios, ajustes en estudios y diseños, así como demoras que, según su posición, afectaron el desarrollo normal del contrato y generaron sobrecostos.Tras varios años de diferencias, Guinovart dio por terminado el contrato el 4 de octubre de 2017, dando paso a un prolongado proceso judicial que ahora se encuentra ante el Consejo de Estado, pero que en caso de ser desfavorable a los intereses de Metroplus podría comprometer su operación, como lo advirtió la contralora Ortega."Si bien esos 38.000 millones de pesos aún no han salido de Metroplus porque se encuentra una demanda de nulidad de contra dicho laudo arbitral ante el Consejo de Estado, es claro que ellos, por el momento, lo tienen que tener reservado", explicó la funcionaria.En el proceso judicial también figura el Consorcio TEAM-SATTEC, encargado de la interventoría y de ejercer las funciones de ingeniero del proyecto. Sus informes técnicos y actuaciones fueron analizados para establecer las responsabilidades de las partes frente a los incumplimientos denunciados.La Contraloría de Medellín destacó que este panorama exige un seguimiento permanente debido al riesgo que representa para la sostenibilidad financiera de la empresa y, en consecuencia, para la continuidad de los proyectos de infraestructura y del sistema de buses de tránsito rápido que presta servicio a miles de usuarios en Medellín y el Valle de Aburrá.
Mientras el proyecto Metro de la 80 enfrenta un panorama financiero tenso, desde el Distrito destacaron nuevos avances en el componente ambiental que contempla la preparación de cerca de 22.000 árboles que harán parte de este tramo cuando sea habilitado.Según la Alcaldía de Medellín, en el vivero Tierra Negra ya crecen los primeros 9.000 árboles de 180 especies nativas como pinos romerones, florentinos, palmas y arrayanes destinados a la reposición ambiental del megaproyecto Metro de la 80 y zonas como los cerros de Las Tres Cruces y El Volador.El gerente del Metro, Tomás Andrés Elejalde Escobar, amplió los detalles sobre la compensación forestal del proyecto."La nueva línea va a reducir más de 130000 toneladas de CO2 de emisiones en el ambiente. Esto, de nuevo, es un paso gigantesco que sumará a las 650000 toneladas de CO2 que ya reducimos con las demás líneas", indicó.En contraste, la estabilidad económica del proyecto se ve presionada debido a que el Gobierno nacional adeuda más de 830.000 millones de pesos, como lo reiteró el Alcalde Federico Gutierrez en el reciente empalme con el presidente electo Abelardo de la Espriella.Esta situación contrasta con el modelo financiero inicial, donde la Nación se encargaba del 70 % de los gastos y el Distrito de Medellín del 30 %, lo que representa $2,4 billones por parte de la Nación. Este es un compromiso apoyado por recursos asignados para futuras vigencias acordadas hasta los años 2036 y 2038, que actualmente deja en incertidumbre la financiación total de las obras.
En medio de la cuarta Comisión Accidental del seguimiento al Metro de la 80, se alertó sobre la situación que atraviesa el proyecto en términos financieros, a causa de giros pendientes por parte del Gobierno nacional por 327.000 millones de la vigencia 2025 y 512.000 correspondientes a este año.Según explicó el presidente del Concejo de Medellín, Alejandro de Bedout, la preocupación se centra de cara a tres bancos locales y que la acciones de la empresa Metro para poder tener fechas ciertas de los desembolsos, montos, para que así no tenga impacto en las obras."El Metro hoy mismo tuvo que activar una de las cláusulas que tiene el contrato de cofinanciación para hacer un arreglo directo con el gobierno nacional. Hay un desafío financiero adicional, y es con los créditos que se tiene con la banca local. Ya pusieron el grito en el cielo y dijeron, no van a poder seguir haciendo los desembolsos hasta que no tengan fechas ciertas de las vigencias futuras del Gobierno nacional", indicó. Le puede interesar: Así es la Cívica que el Metro de Medellín diseñó en homenaje a Maluma: puntos para adquirirlaPor su parte, Jorge Ramos, gerente de Proyectos de Infraestructura del Metro de Medellín, aseguró que la compañía y el Distrito de Medellín revisan opciones para financiar las obras del proyecto mientras se hacen los giros faltantes. Esto teniendo en cuenta el cambio de gobierno este 7 de agosto."Dentro de las gestiones que se han adelantado con la con la Nación, se han comprometido a desembolsar durante este mes de julio, a más tardar agosto, unos 230 mil millones de pesos, pero de no materializarse este desembolso estaríamos hablando que en unos 2 o 3 meses el proyecto estaría ya desfinanciado por falta de recursos", indicó.En contraste, la gestión predial del proyecto Metro de la 80 en Medellín ya está resuelta en más de un 90%. De Bedout manifestó que la continuidad del proyecto depende de la pronta respuesta y voluntad del gobierno entrante para cumplir con los acuerdos firmados desde 2020.
Sobre las 3:30 de la tarde de este jueves, el Metro de Medellín restableció el servicio en todas las estaciones de la Línea A luego de que por causas que aún se desconocen, el pantógrafo se enredara en la catenaria de uno de los trenes, haciendo que el sistema de energía sufriera una falla a la altura de la estación Envigado, sentido sur- norte.Según confirmó la empresa de transporte masivo, el incidente afectó a cerca de 70,000 usuarios en plena hora pico y el transcurso de la jornada, un total de nueve horas en el que seis estaciones estuvieron cerradas. La emergencia fue atendida por un equipo de 80 personas y la operación volvió a la normalidad una vez fueron superadas las rigurosas pruebas técnicas.“La catenaria es el cable que alimenta la energía de los motores de los trenes. El incidente se presentó alrededor de las 6:30 de la mañana, cuando el pantógrafo, ese dispositivo que está en el techo del tren se enrodó en la catenaria, se tuvo un enredón y la jaló, la reventó físicamente, le hizo una avería”, expuso el gerente Tomás Elejalde, quien aseguró que un equipo técnico indaga en las causas de fondo.Le puede interesar: En dos millones aumentaron los viajes en Metro de Medellín durante 2025“Las piezas que se averiaron todavía están en laboratorio, se están revisando las causas de las posibles averías con laboratorios que nos acompañan siempre en la Universidad de Antioquia y la Universidad Pontificia Bolivariana, que son especialistas en materiales, especialistas en tema eléctricos. Aquí nos vamos a apoyar en ellos para revisar la causa raíz del problema”, detalló.En medio del plan de contingencia que activó rutas alimentadoras a la estación Poblado para hacer trasbordo y continuar en el sistema, el directivo indicó que quienes se hayan sentido afectados puede acceder a se les devuelva el pasaje. A su vez, destacó que nunca se vio en riesgo la seguridad de los viajeros ni del personal de la empresa ante esta situación.“Nosotros estamos atentos a que las personas que presenten algún tipo de necesidad, reclamación, pues se les entrega una especie de bono, un tiquete especial para poder reconocer su salida del sistema por efecto de una avería”, expuso, aclarando que para acceder a este beneficio simplemente las personas deben preguntar al personal de la estación, y eso se da en el momento de la novedad.
Por una falla técnica en la catenaria en la mañana de este jueves, seis estaciones del Metro de Medellín se encuentran fuera de servicio. Personal del sistema masivo de transporte atiende la situación.Total afectación se tiene a esta hora en el sur del Valle de Aburrá, luego de confirmarse un daño técnico en la catenaria, que es el equipo que le da energía a los trenes para movilizarse en los rieles de la línea A en las estaciones ubicadas en el sur de Medellín, Envigado, Itagüí, Sabaneta, La Estrella y Caldas.Por tal motivo, a esta hora la línea A del Metro opera entre las estaciones Poblado y Niquía. Con el fin de facilitar la movilidad de las personas ubicadas al sur del área metropolitana, se activó el plan de continuidad con el Área Metropolitana que permite a los buses llegar a las estaciones afectadas.Un grupo de ingenieros, técnicos, tecnólogos, conductores de vehículos, maniobristas ferroviarios y auxiliares eléctricos del Metro de Medellín, están evaluando la novedad para estimar el tiempo de atención y restablecimiento del servicio.La Empresa agradece el apoyo de los transportadores y las autoridades en esta situación.
Desde este jueves el mantenimiento preventivo de los metrocables del Metro de Medellín, por lo que habrá suspensión total del servicio, inicialmente, de la línea J del sistema de transporte, es decir, la que cubre el trayecto San Javier - La Aurora.¿Hasta cuándo estará suspendida la línea J del metrocable?La empresa informó que la interrupción del servicio en el Metrocable línea J se extenderá desde este jueves 16 de julio hasta el miércoles 22 de julio, periodo durante el cual se ejecutarán trabajos de mantenimiento anual para garantizar la seguridad y confiabilidad de la infraestructura, como indicó Pedro Buitrago, jefe de Cables Aéreos del Metro de Medellín."Para hacer intervenciones en grandes componentes como los motores, los reductores, el cable portador tractor o las volantes requieren la gestión de recursos, repuestos y personalizado que viene del exterior", señaló el funcionario del Metro de Medellín.Estos mantenimientos buscan conservar en óptimas condiciones los sistemas electromecánicos y operativos de los metrocables, reduciendo el riesgo de fallas, para asegurar un servicio seguro para los usuarios.Rutas alternas por suspensión de línea J de metrocableMientras permanezca suspendido el Metrocable línea J, que reanudará operaciones el 23 de julio, los pasajeros podrán movilizarse mediante rutas integradas de transporte habilitadas para cubrir la conexión entre San Javier y La Aurora. La recomendación es planear los desplazamientos con anticipación debido a los posibles incrementos en los tiempos de viaje.Entre las alternativas disponibles están las rutas de Conducciones Palenque Robledal. La 250i La Huerta - Moravia tendrá integración en la estación Universidad, mientras que la 250i Pajarito - Aurora se integrará con la estación Floresta.También estarán habilitados los servicios de La ruta 255-5i Parque de San Cristóbal y la 255-6i Nuevo Occidente, que tendrán como punto de integración la estación Estadio, facilitando la conexión de los usuarios afectados por la suspensión del Metrocable.Estos procesos de mantenimiento se trasladarán, posteriormente, a las líneas H, M, K, P y L del Metrocable.
El ensamblaje de los 13 trenes nuevos que tendrá el Metro de Medellín avanza en un 30 % y se espera que con los nuevos vagones se aumente la capacidad actual del sistema masivo de transporte hasta en un 20 %. La ampliación del Metro de Medellín alcanza un 30 % de ejecución y con la llegada de 13 trenes nuevos, es decir, 39 vagones, el sistema de transporte público de la capital de Antioquia espera mejorar la calidad del servicio.Con el ensamblaje de los nuevos trenes, la compañía paisa tendrá una capacidad aumentada para el sistema cercana a un 20 %. Esto permitirá reducir los intervalos de espera entre estaciones, de 3:00 a 2:20 minutos."El proyecto asciende aproximadamente a 515.000 millones de pesos y esperamos que este año 2026 y el próximo año 2027 avanzar fuertemente en este proceso para en el segundo semestre del año 2027 empezar a operar estos trenes nuevos", detalló el gerente del Metro de Medellín, Tomás Elejalde Escobar.De manera paralela, en Huehuetoca, México, avanza la construcción de un tren prototipo, el primero de la flota. Esta unidad llegará próximamente al país para continuar su armado en los talleres del Metro en el municipio de Bello.El Metro de Medellín informó que este tren será sometido a pruebas técnicas y ajustes, antes de iniciar el ensamblaje local en serie de los otros 12 trenes, reduciendo riesgos en la producción de toda la flota.
Las obras del Metro de la 80 avanzan rápidamente a pesar de las enormes deudas del Gobierno nacional y ahora, en medio de la socialización, contará con la participación ciudadana de siete comunas de Medellín y el municipio de Itagüí, para comunicar el avance de las obras.Las autoridades proyectan llegar a 12 comités en los diversos sectores sociales y económicos para debatir sobre los aspectos técnicos, ambientales y de sostenibilidad del megaproyecto que a la fecha tiene un avance superior al 50 %.El gerente de proyectos de infraestructura del Metro de Medellín, Jorge Ramos, contó la importancia de la participación ciudadana en este tipo de proyecto.“Muy importante la participación en estos comités porque de esta manera se obtiene información de primera mano de qué está pasando en la obra, cuáles son los impactos, cómo se está manejando y cuál es el avance en los diferentes frentes de trabajo”, señaló el funcionario.Sin embargo, el avance del megaproyecto enfrenta desafíos presupuestales, ya que arrastra una deuda acumulada superior a los 830.000 millones de pesos.A esta cifra se suma que, para la vigencia de 2026, el Metro de la 80 requiere un aporte adicional de 512.000 millones de pesos que, hasta la fecha, no han sido liberados por el Gobierno nacional.
Varias subregiones de Antioquia registran emergencias por las recientes precipitaciones y fuertes vientos. Las autoridades reportan daños en viviendas, cultivos y vías en los municipios de Santa Bárbara, Apartadó, Carepa y Chigorodó.En el municipio de Santa Bárbara, un fuerte vendaval afectó sectores urbanos como la calle Sucre, Alto de las Guacas y Alto de las Hermanas, así como las veredas Corozal, Los Charcos, El Vergel, La Úrsula y Guayabales. El saldo preliminar es de 40 familias damnificadas por daños en cubiertas, interrupciones en el servicio de energía y afectaciones en cultivos de plátano, café y mango.Por otra parte, en la subregión del Urabá antioqueño, las fuertes lluvias provocaron inundaciones y desbordamientos. En Apartadó, los habitantes sufren su cuarta inundación del año debido al desbordamiento de afluentes, a pesar de las obras de mitigación realizadas previamente con muros de contención con llantas recicladas y cemento.En Carepa, el desborde del río Vijagual y las anegaciones en el barrio El Oasis dejaron cerca de 30 personas afectadas y problemas de movilidad; una damnificada del municipio cuenta lo que perdió tras la inundación."Era de día, empezó a llover, yo no pensé que se subía. Y, a pesar de que atranqué mi puerta con bolsas, trapos, cuñas, siempre entró como dos hileras de adobe. Se mojó mi basecama, pero pude salvar lo de más", indicó la mujer afectada.Entre tanto, en Chigorodó, las intensas lluvias generaron familias damnificadas y daños viales críticos en la vereda Remigio, donde la pérdida total de la banca dejó incomunicada a la comunidad. Asimismo, las autoridades evalúan procesos erosivos en la zona. "Se mantienen activos todos los protocolos y los procesos de atención de la emergencia para control de inundaciones. Y en el municipio de Chigorodoque se presenta afectación vial de una de las veredas principales. Ya el Dagran dispuso maquinaria en territorio para dar conectividad inmediata a las personas que se encuentran incomunicadas en este momento", señaló la directora del DAGRAN, Vanessa Paredes Zúñiga.Los consejos municipales de gestión del riesgo de Carepa y Apartadó, en articulación con el Dagran, mantienen activos los protocolos de atención desde el pasado 6 de febrero para adelantar la caracterización de daños, la entrega de ayudas humanitarias y la recuperación de las vías afectadas en el Urabá.
Los terremotos registrados en Colombia y Venezuela durante los últimos meses ocurrieron en zonas diferentes y a profundidades muy distintas, pero ambos hacen parte de una dinámica geológica regional que los expertos identifican como un mismo “contexto tectónico”.La explicación fue entregada por Raúl Pérez, geólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), en entrevista con la agencia EFE, al analizar el movimiento de magnitud 7,4 registrado en Colombia y compararlo con los fuertes terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio.Para el especialista, la conexión está en la interacción de las placas tectónicas que atraviesan esta parte de Suramérica. Sin embargo, esto no significa que el terremoto ocurrido en Colombia haya sido provocado directamente por los sismos de Venezuela.¿Qué relación tienen los terremotos de Colombia y Venezuela?Pérez explicó que ambos fenómenos se encuentran dentro de una misma configuración tectónica regional, aunque las placas involucradas directamente no son exactamente las mismas.En Venezuela, la actividad sísmica está relacionada principalmente con la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. En el occidente colombiano, por su parte, interviene la placa de Nazca, que interactúa con la placa Sudamericana.El geólogo explicó que, al seguir la estructura geológica asociada con la zona donde se produjeron los terremotos venezolanos hacia el oeste y hacia abajo, se llega al área relacionada con los eventos sísmicos registrados en Colombia.Por eso, Pérez habla de un mismo contexto tectónico, pero no de un único terremoto ni de una conexión directa de causa y efecto.Hay una diferencia clave entre ambos terremotosAunque existe esa relación regional, los terremotos presentan una diferencia fundamental: la profundidad a la que ocurrieron.Los terremotos registrados en Venezuela el 24 de junio tuvieron profundidades cercanas a los 10 kilómetros, mientras que el movimiento colombiano ocurrió aproximadamente a 100 kilómetros de profundidad.También existe una considerable distancia geográfica. De acuerdo con Pérez, los epicentros de ambos eventos están separados por alrededor de 1.000 kilómetros.Estas diferencias hacen que las consecuencias sobre la superficie puedan ser distintas, incluso cuando los dos fenómenos se encuentran dentro de un contexto tectónico relacionado.¿Por qué sorprendió tanto el terremoto de Colombia?Para el geólogo del IGME, uno de los aspectos que deberán estudiar con especial atención es la cantidad de daños producidos por un terremoto que ocurrió a una profundidad considerable.Pérez calificó el fenómeno colombiano como “bastante complejo” y señaló que será necesario analizarlo a fondo, precisamente porque un sismo de estas características y profundidad puede presentar particularidades importantes.El experto explicó que se trató de un terremoto relacionado con la dinámica de la zona de subducción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana.La profundidad también es relevante para entender cómo se propagaron las ondas y por qué el movimiento pudo sentirse en una amplia zona del país.¿Por qué en algunas zonas el terremoto se sintió durante más tiempo?Otro elemento que ayuda a explicar las diferencias en la percepción del terremoto es el llamado efecto de sitio.Pérez explicó que las propiedades geológicas y mecánicas del terreno pueden modificar el comportamiento de las ondas sísmicas. En determinadas condiciones, el suelo puede amplificar tanto la frecuencia como la amplitud del movimiento.Esto no solo puede hacer que las personas perciban el terremoto durante más tiempo, sino que también puede incrementar el impacto sobre las construcciones ubicadas sobre determinados terrenos.El especialista recordó, sin embargo, que los terremotos no pueden predecirse y que el seguimiento posterior permite evaluar escenarios, no anticipar con certeza la hora o magnitud de un próximo movimiento.Por otro lado, Pérez mencionó el caso del volcán Puracé, que se encuentra en actividad moderada y presentó cambios que, según el experto, deben ser objeto de seguimiento.En este punto, el análisis científico busca establecer si existe algún tipo de interacción entre los diferentes procesos geológicos y evaluar su evolución.
La Gobernación de Antioquia y los consejos de gestión del riesgo desplegaron una operación de apoyo humanitario y técnico hacia los departamentos vecinos de Chocó y Risaralda, afectados por la emergencia.Desde el Puesto de Mando Unificado, encabezado por el gobernador Andrés Julián Rendón, se coordinó el envío de cuatro helicópteros civiles con 18 rescatistas especializados de la Cruz Roja y la Defensa Civil hacia el Chocó.Adicionalmente, por vía terrestre se movilizaron 100 soldados del Ejército, 22 unidades de la Cruz Roja y 11 de la Defensa Civil, acompañados de tres binomios caninos expertos en búsqueda y rescate. Edwin Montoya es coordinador de la misión por parte de la Cruz Roja."En total, la Cruz Roja se movilizó con 30 voluntarios de rescate. Vamos conectados con colegas de la defensa civil y vamos a conectar allá con bomberos locales. Ahí habrá un equipo de coordinación que nos conectará con las entidades que estén allá desarrollando acciones para nosotros entrar a apoyarlos de la mejor manera posible", expuso.Por su parte, desde la ciudad de Medellín se enviaron a Quibdó un equipo especializado de 21 bomberos, 2 ingenieros expertos en estructuras y 2 caninos de búsqueda, con equipos de rescate, drones, sistemas de localización y capacidad para levantar cargas.Asimismo, el municipio de Sabaneta desplegó un equipo especializado de 12 bomberos y 5 perros de búsqueda rumbo a Pereira. "Que se han desplazado a la ciudad de Pereira, 12 de nuestros bomberos más 5 caninos, acompañados por nuestro capitán Carlos Andrés, de nuestro cuerpo de bomberos voluntarios de Sabaneta, para apoyar las labores de búsqueda y rescate", destacó el alcalde de Sabaneta, Alder Cruz.Mientras tanto, el DAGRAN dispuso el desplazamiento del grupo COL-26, unidades de Ponalsar y más cuerpos de socorro hacia territorio risaraldense para apoyar las labores de salvamento. "Desde el departamento de Antioquia hemos desplegado toda nuestra capacidad operativa e institucional para atender esta emergencia y, sobre todo, la valoración de daños. Ya enviamos unidades de apoyo de la defensa civil y de la Cruz Roja a este, a la ciudad de Quibdó, y muy seguramente el día de mañana, vía terrestre, estamos enviando equipos y más personal de apoyo", expuso Vanessa Paredes Zúñiga, directora del DAGRAN.En cuanto al balance preliminar en Antioquia se evalúan afectaciones en 80 municipios, las autoridades reportan una persona fallecida, 12 lesionadas, 697 viviendas con daños, 39 iglesias afectadas y 122 instituciones educativas con perjuicios en su infraestructura.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó este martes que hay 164 españoles sin localizar tras el terremoto de Colombia, pero no constan fallecidos ni heridos de origen español.En declaraciones a los medios en la ciudad española de Ceuta, fronteriza con Marruecos, donde se encuentra de visita oficial, Albares dijo que tanto la Embajada como el Consulado están movilizados para ayudar a la colonia española en Colombia para lo que sea necesario.En un primer censo, las autoridades españolas contactaron con todos los integrantes de esa colonia excepto 164, a los que Albares pidió que se comuniquen con los servicios consulares.En las redes sociales y en la página web tanto del Ministerio de Asuntos Exteriores como de la Embajada y el Consulado en Colombia, estas personas pueden encontrar los teléfonos de emergencia consular tanto en Bogotá como en la unidad de crisis ya movilizada en la sede ministerial, explicó el ministro.La ayuda de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo está a disposición de las necesidades que pueda tener el pueblo de Colombia, como ocurrió con el reciente terremoto de Venezuela.Un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes gran parte de Colombia y causó al menos 132 muertos, más de 570 heridos y multitud de desaparecidos.Además, decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
El papa León XIV expresó este martes su dolor por las víctimas y daños materiales que ha causado el terremoto en Colombia y mostró su gratitud a todos "a cuantos con generosa entrega, trabajan en las labores de búsqueda, socorro y asistencia a los damnificados".El cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, envió en nombre del pontífice, un telegrama al arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal, Francisco Javier Múnera Correa, en el que asegura que León XIV está "vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del terremoto que ha afectado gravemente varias zonas de Colombia, causando víctimas y numerosos heridos, así como graves daños materiales, incluso a muchas iglesias".El papa "ofrece sufragios por el eterno descanso de los fallecidos y eleva al señor sus oraciones por la pronta recuperación de los afectados por esta tragedia", se lee en el mensaje.Asimismo, pide que transmita el sentido pésame "a los familiares que, en esta hora de profundo dolor, lloran la pérdida de sus seres queridos" y de igual modo, "asegura su cercanía espiritual y manifiesta su gratitud a cuantos con generosa entrega, trabajan en las labores de búsqueda, socorro y asistencia a los damnificados".El terremoto de magnitud 7,4 deja al menos 160 muertos y centenares de heridos y un número no contabilizado de desaparecidos, así como decenas de edificios colapsados y graves daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte, principalmente en el centro y oeste del país.