El éxito de la misión Artemis 2 no solo ha marcado un hito en la exploración espacial contemporánea, sino que ha puesto en el primer plano internacional el talento colombiano. Liliana Villarreal, una ingeniera aeroespacial nacida en Cartagena y radicada en Florida, ha sido pieza fundamental en los procesos de aterrizaje y recuperación de la cápsula Orión, asegurando que los astronautas regresen a salvo tras su travesía lunar. El rol de VillarrealEn diálogo con Mañanas Blu, Villarreal, quien actualmente trabaja desde el Kennedy Space Center, describe su labor durante el amerizaje de la cápsula con una metáfora musical. “Es como una orquesta. En una orquesta hay un conductor que hace todo para ver que la música suene bien. Es casi igualito lo que yo estoy haciendo. Yo estoy en un control room dirigiendo todo”, explicó la ingeniera.Su trabajo implica una coordinación milimétrica con la Marina de los Estados Unidos (Navy) y el centro de control en Houston. Desde su posición, decide el momento exacto para abrir las escotillas y extraer a los astronautas, vigilando que no existan riesgos químicos o ambientales tras el impacto en el océano. “Estamos preparando para cualquier cosa que pase mal... todas esas decisiones las tengo que tomar yo”, aseguró sobre la presión de su cargo.El camino hacia Artemis 3 y el 2028Con la mirada puesta en el futuro, Villarreal detalló los cambios estratégicos para la próxima etapa. Según la ingeniera, la NASA ha decidido priorizar pruebas de tecnología cerca de la órbita terrestre antes de intentar el alunizaje humano. “Decidimos que es mejor hacer Artemis 3 más cerca de la Tierra en vez de ir a la luna por primera vez y tratar de aterrizar... porque todavía estamos haciendo unas nuevas tecnologías y queremos hacer esos chequeos cerca de la Tierra”, afirmó.Este cronograma, que apunta a un aterrizaje lunar para el año 2028, incluye la colaboración con empresas privadas como SpaceX y Blue Origin. Aunque reconoce que el calendario es exigente, Villarreal confía en el equipo: “Yo creo que nosotros podemos hacer Artemis 3 en 2027, pero va a ser muy difícil”.Un sueño que nació a los 7 añosLa trayectoria de Villarreal es un testimonio de persistencia. Su fascinación por el espacio comenzó a los 7 años tras una visita familiar al Kennedy Space Center. A pesar de haber aplicado cinco veces para ser astronauta sin éxito, su carrera la llevó a ser directora de flujo en Artemis 1 y líder de recuperación en Artemis 2.“Hice todo lo que yo podía hacer posible para aplicar para ser astronauta... estoy muy feliz que por lo menos yo tuve el chance de aplicar”, recordó con orgullo.Escuche aquí la entrevista:
Un nuevo satélite de observación terrestre desarrollado por la NASA está permitiendo medir con una precisión sin precedentes el hundimiento progresivo del suelo en Ciudad de México, un fenómeno que afecta desde hace décadas a la capital.De acuerdo con una publicación de la agencia espacial estadounidense realizada este miércoles, el satélite NISAR muestran que algunas zonas de la urbe se hundieron más de 2 centímetros por mes entre octubre de 2025 y enero de 2026, lo que confirma la aceleración del fenómeno en ciertas áreas urbanas.La nueva tecnología permite por primera vez monitorear estos cambios casi en tiempo real desde el espacio, lo que podría mejorar la planificación urbana y las estrategias para mitigar los riesgos en una de las ciudades más grandes del mundo.El satélite NISAR, desarrollado conjuntamente por la NASA y la agencia espacial india ISRO, fue lanzado el 30 de julio de 2025 desde el centro espacial de Satish Dhawan, en India.La misión forma parte de un programa de observación terrestre que busca medir con alta precisión cambios en la superficie del planeta, incluidos movimientos del suelo, desplazamientos de hielo y variaciones en ecosistemas, según información de las agencias espaciales.El hundimiento de Ciudad de México está asociado principalmente a la sobreexplotación de acuíferos y a la naturaleza lacustre del terreno —la capital fue construida sobre los sedimentos de un antiguo lago—, factores que agravan problemas como inundaciones y daños a la infraestructura, según expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México.En algunas zonas del Valle de México, el hundimiento del suelo ha sido constante durante décadas y se ha intensificado en áreas con mayor extracción de agua subterránea para consumo urbano e industrial.
Por años se ha señalado que el día dura exactamente 24 horas; sin embargo, la ciencia ha demostrado que esa cifra puede cambiar. Estudios recientes señalan que la rotación de la Tierra se estaría ralentizando, un fenómeno que, si bien parece imperceptible, sí podría hacer la diferencia.Detrás del cambio de rotación se encontrarían factores naturales y otros que se relacionan con el comportamiento del planeta. Según reveló la NASA, todo se debería a la interacción con la Luna, así como a los cambios de distribución de masa en la Tierra, los cuales influyen en la duración de los días, abriéndole la puerta a un escenario inesperado.Días ahora durarán 25 horas: NASA explica por quéResulta que el principal responsable del fenómeno sería la Luna, que ejerce una fuerza gravitacional constante sobre la Tierra. Lo que sería denominado como un "freno" natural hace que la rotación del planeta se desacelere de manera progresiva desde hace millones de años.A esto también se le suma el impacto que ha tenido el cambio climático. La redistribución del hielo y del agua, en especial cuando se desplaza masa desde los polos hacia zonas cercanas al ecuador, también altera ligeramente la velocidad en la que gira el planeta. Es decir, cuando cambia la forma en que la masa está distribuida, la Tierra responde ajustando su movimiento.Por qué la Tierra gira cada vez más lentoLos científicos han calculado que el cambio ocurre a un ritmo muy lento. De hecho, actualmente la duración de un día aumenta entre 1,7 y 1,8 milisegundos por siglo. El cambio es tan pequeño que resulta imposible percibir sin tecnología especializada.Este tipo de variaciones se estudian a escalas geológicas, lo que significa que los efectos reales solamente se verán en millones de años. No es un cambio abrupto, ni algo que vaya a modificar la rutina a corto plazo.Cuándo podrían durar 25 horas los días en la TierraLas proyecciones indican que, si el ritmo actual se mantiene, la Tierra tardaría cerca de 200 millones de años en completar un ciclo de 25 horas. Es decir, faltan aproximadamente dos millones de siglos para que se sume una hora completa a la duración del día.Los expertos insisten en que no hay motivo de alarma. Este proceso es natural, gradual y puede variar dependiendo de factores como la actividad geológica o los cambios en la atmósfera. En otras palabras, no se trata de una transformación inmediata, sino de una tendencia a muy largo plazo.
Luego de la reciente misión Artemis II de la NASA en donde el hombre volvió a explorar la órbita de la Luna, la humanidad se volvió a interesas en torno a el satélite natural de la Tierra y su relación con el planeta de cara a futuros avances en la ciencia aeroespacial.Sin embargo, esta investigación viene de mucho más atrás y, de hecho, la Cámara del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LROC) ha trabajado en seguir de cerca el comportamiento del satélite natural desde hace años y con tecnología de más alto rendimiento tener todo a detalle y, gracias a esto, notaron algo que les llamó la atención de la cara de este cuerpo celeste.¿Qué encontraron de inusual en la Luna? Un llamado de expertosEn su más reciente, la LROC encontró una nueva peca en la cara de este cuerpo celeste que, si bien parece algo normal, en realidad de acuerdo a lo explicado por los expertos sería la muestra de un pasado violento que ha sufrido este satélite natural a raíz del impacto de rocas espaciales (asteroides y cometas), que han dejado secuelas.“La Luna ha sido bombardeada a lo largo de su historia. Si bien los días de colisiones dramáticas que formaban cráteres enormes han quedado atrás, la Luna aún recibe impactos de rocas espaciales (asteroides y cometas) que crean pequeños cráteres recientes. El equipo de LROC identificó este nuevo cráter de 22 metros de diámetro al detectar cambios en imágenes tomadas antes y después del impacto, lo que permitió determinar que su formación tuvo lugar entre diciembre de 2009 y diciembre de 2012”, explicaron.Esto es fundamental, pues a través de esto, la NASA podrá comprender las tasas de impactos y el trabajo para planificar de mejor forma misiones en torno a la investigación de la órbita.¿Qué es la LROC y su influencia en la NASA?La cámara del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LROC) es un sistema compuesto por tres cámaras instaladas en el LRO, diseñadas para capturar imágenes de la superficie lunar tanto en blanco y negro de alta resolución como en formato multiespectral de resolución moderada.“En junio de 2009, la NASA lanzó el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO , por sus siglas en inglés), una nave espacial robótica que actualmente orbita la Luna a una altitud de entre 50 y 200 km. El objetivo principal del LRO es realizar descubrimientos científicos fundamentales sobre la Luna”, explicaron sobre su trabajo.
Iván Ramírez, un ingeniero egresado de la Universidad Nacional en Bogotá que hoy reside en Houston, Texas, se ha convertido en una pieza fundamental de la misión Artemis. Trabajando directamente para la compañía Boeing —subcontratista clave de la NASA—, Ramírez ha dedicado su experiencia a la construcción de la primera etapa del Space Launch System (SLS), el cohete más potente jamás diseñado para poner en órbita la cápsula Orión. Un aporte técnico de alta precisiónLa responsabilidad de Ramírez dentro del proyecto es crítica para la seguridad de la misión. El ingeniero explicó que formó parte del equipo que diseñó subsistemas vitales, destacando el "sistema de pogo", encargado de evitar vibraciones verticales peligrosas durante el ascenso. Asimismo, lideró el análisis del sistema de alimentación de combustible para los motores principales. Según el ingeniero: "Hacemos predicciones de análisis usando física, mecánica de fluidos, transferencia de calor, termodinámica, para que funcione bien el sistema y no se presenten burbujas en las turbobombas que alimentan a los motores RS25".Este sistema maneja hidrógeno y oxígeno líquido a velocidades que alcanzan los 28,000 km/h.Desmitificando el escepticismo espacialCon casi 70 años de edad, Ramírez vivió la era del Apolo 11 y hoy utiliza su conocimiento para responder a quienes dudan de los hitos espaciales. Sobre la ausencia de misiones tripuladas a la Luna durante décadas, aclaró que se debió a una falta de presupuesto e interés político tras el programa Apolo."Es muy difícil mantener un propósito en la tecnología espacial continuo a través de varias administraciones, porque cada administración toma sus propias decisiones y entonces no hay continuidad", señaló Ramírez.Además, defendió la veracidad de la llegada del hombre a la Luna en 1969 citando pruebas físicas como la telemetría y el efecto Doppler, e incluso anécdotas de radioaficionados que rastrearon la señal directamente desde el satélite.El futuro: Una base lunar y el salto a MarteLa misión Artemis no busca solo repetir lo hecho en el pasado, sino establecer una presencia permanente. Ramírez destacó que existen recursos naturales como el Helio-3, útil para la fusión nuclear, y que el objetivo es establecer una base en el polo sur lunar.El ingeniero colombiano subrayó la importancia de aprender a vivir con los recursos locales, un concepto conocido como tecnología in situ: "Haga de cuenta que usted se va a una isla a Robinson Crusoe, tiene que aprender a vivir de donde está... de la misma forma se piensa utilizar la Luna".Escuche aquí la entrevista:
El reciente desarrollo de la misión Artemis II ha reactivado el interés global por la exploración espacial y el regreso del ser humano a la Luna, un hito que no se repetía desde hace casi 50 años. Este avance no solo representa un logro tecnológico, sino también un impulso a la cooperación científica internacional y a la proyección futura de la humanidad fuera de la Tierra.Alejandro Farah, académico de la Universidad Autónoma de México e integrante del Instituto de Astronomía, en Sala de Prensa Blu, destacó que uno de los aspectos más relevantes de la misión fue la complejidad técnica detrás de su ejecución. “Lo que más esperaba ver es la energía, tanto de los cohetes como la energía puesta en los cálculos orbitales que hicieron los colegas de la NASA”, afirmó. Además, subrayó dos momentos críticos: “la ignición” y el funcionamiento del “escudo térmico”, elementos que comparó con “cuando uno despega y aterriza en el avión, que dicen que es lo más difícil”.Recursos lunares y futuro energéticoUno de los objetivos de la misión Artemis es sentar las bases para una presencia permanente en la Luna. Según Farah, esto tiene implicaciones directas para la Tierra. “Nuestro satélite natural tiene muchos recursos naturales que pueden ser traídos”, explicó, mencionando materiales como el helio 3, agua y oxígeno.En particular, resaltó el potencial energético: “el Helio 3 es un isótopo que si lo traes a la Tierra lo puedes utilizar para generar energía nuclear económica y muy rentable, y aparte que no contamina el medio ambiente con radioactividad”.¿Es viable vivir en la Luna?Sobre la posibilidad de habitar el satélite, el experto señaló que, aunque no es un entorno natural para la vida humana, se contemplan soluciones tecnológicas. “Vamos a tener que tener una serie de sistemas, cápsulas… algo parecido a iglús sofisticados que permitan tener una atmósfera y presión adecuadas”, indicó.También planteó una visión a largo plazo: “el ser humano vamos a tener que dejar este planeta porque es finito… más vale temprano”.Frente a los cuestionamientos sobre el alto costo de estas misiones, Farah defendió su impacto económico y tecnológico. “Por cada dólar que invirtió en las misiones Artemis, se espera tener tres dólares de retorno”, explicó, destacando además los beneficios indirectos en innovación y desarrollo industrial.Escepticismo y teorías conspirativasEl académico también abordó las dudas sobre la veracidad de los alunizajes. Fue enfático al señalar que “no hay una sola prueba verídica” que respalde teorías conspirativas. Como evidencia, mencionó que los espejos instalados en la Luna durante las misiones Apolo pueden ser utilizados para experimentos con láser desde la Tierra.Finalmente, Farah resumió el significado de este avance: “Este es otro paso para la humanidad y vienen muchos más”, invitando especialmente a las nuevas generaciones a involucrarse en el desarrollo científico y tecnológico.Escuche la entrevista completa acá:
El regreso de la humanidad a la Luna ya no es un sueño lejano. La misión Artemis II fue un éxito y, detrás de este proyecto que emocionó al mundo, hay talento con sello colombiano. Uno de ellos es Dominick Schettini Bustamante, ingeniero con raíces barranquilleras que hizo parte del equipo que trabajó en el lanzamiento de la cápsula Orión.En entrevista con El Radar este sábado 11 de abril de 2026, el joven ingeniero no solo habló de su rol técnico en la misión, sino del camino que tuvo que recorrer para llegar a uno de los proyectos más ambiciosos de la exploración espacial. Su historia, marcada por la perseverancia, dejó una frase que resume su experiencia: “me tocó un poco paciencia y fe en Dios”.Artemis II: talento colombiano en una misión históricaSchettini, nacido en Estados Unidos pero con madre colombiana y padre ecuatoriano, relató que su vínculo con el país se fortaleció desde niño. “Todos los años visitando Barranquilla… comiendo arepa de huevo… jugando fútbol en la playa”, recordó.Ese arraigo hoy se mezcla con su participación en Artemis II, donde trabajó en los sistemas de enfriamiento en tierra, fundamentales para proteger la cápsula antes del despegue. Según explicó, su labor consistía en “operar, modificar, reparar y mantener” estos sistemas, clave para garantizar que los equipos y los astronautas viajen en condiciones seguras.El ingeniero detalló que estos sistemas permiten controlar el calor generado por componentes como baterías, computadores y soporte vital, especialmente bajo las altas temperaturas de Florida. Sin ese proceso, la misión podría verse comprometida desde tierra.“Paciencia y fe”: el difícil camino hacia la NASAMás allá del logro, el relato de Schettini dejó ver que llegar a este punto no fue sencillo. “Es muy competitivo”, dijo sobre el acceso a la industria aeroespacial, donde miles de profesionales buscan una oportunidad.Contó que tras graduarse en ingeniería mecánica tuvo que insistir durante meses, cambiar de ciudad y tocar varias puertas antes de recibir una oferta. “Yo siempre soñé en trabajar en la ingeniería aeroespacial… pero fue un poco difícil”, explicó.Ese proceso lo llevó a mudarse a Florida, donde logró acercarse al sector, hacer contactos y finalmente vincularse a una empresa que apoya a la NASA. Fue ahí donde su carrera dio el salto definitivo.La participación de Schettini no es un caso aislado. Artemis II también cuenta con otros profesionales de origen colombiano, lo que refleja el creciente aporte del país en proyectos científicos de alto nivel.Mientras la misión avanza y se acerca el momento en que humanos vuelvan a pisar la Luna, historias como la de este ingeniero recuerdan que detrás de cada lanzamiento hay trayectorias personales llenas de esfuerzo. Y en su caso, una convicción clara que hoy cobra sentido: “me tocó un poco paciencia y fe en Dios”.
El regreso exitoso de la cápsula Orion a la Tierra, como parte de la misión Artemis II, marcó un paso clave en la nueva era de exploración espacial de la NASA. Tras el amerizaje de la nave con su tripulación, la agencia, a través de su vocero en América Latina, confirmó que el programa no solo apunta a regresar a la Luna, sino a preparar el camino hacia Marte.José Granda, vocero de la NASA para América Latina, explicó en Recap Blu de Blu Radio que el programa Artemis forma parte de una estrategia de largo plazo para la exploración humana del espacio. “La meta final es Marte justamente”, afirmó el funcionario, al referirse al futuro de las misiones tripuladas más allá de la órbita lunar.Según el portavoz, actualmente el plan de la agencia contempla varias misiones dentro del programa Artemis antes de pensar en ese salto histórico. “Ahorita tenemos el plan hasta Artemis IV, pero para 2030 tendremos ya noticias de ver exactamente qué va a suceder”, indicó.Granda subrayó que el avance hacia Marte dependerá del éxito de las próximas misiones y del desarrollo de nuevas tecnologías. “Dependiendo de cómo van los próximos Artemis, sabiendo que uno tiene que estar abierto a las contingencias, tenemos que tener paciencia y flexibilidad”, explicó.El vocero también recordó que el cohete Space Launch System, utilizado en el programa Artemis, fue diseñado pensando en misiones mucho más ambiciosas. “Este cohete ya está pensado con la intención de ir a Marte, pero se va a necesitar un impulso bien grande y viajar varios meses; pueden durar seis o siete meses”, señaló.En ese sentido, explicó que el enfoque de la NASA es avanzar paso a paso, validando cada etapa antes de dar el siguiente salto en la exploración espacial. “Hay que poner todo en perspectiva, aprendiendo pasito a pasito. Esa es la filosofía de la NASA y el deber de los ingenieros”, afirmó.El exitoso retorno de la cápsula también permitió comprobar sistemas clave para la seguridad de las tripulaciones. Granda destacó que la misión probó nuevas capacidades en el control de la nave y en su resistencia a condiciones extremas durante el regreso a la Tierra.“Para nosotros, los ingenieros, la entrada a la atmósfera es lo principal, porque ahí se producen temperaturas de 5.000 °F”, explicó. Según detalló, esos niveles de calor superan incluso el punto de fusión de algunos metales, lo que pone a prueba el escudo térmico y los materiales de la nave.El experto recordó que en Artemis I se registraron daños en el escudo térmico de la cápsula, aunque en ese vuelo no había astronautas a bordo. “Cualquier cosa que pasa es un peldaño para hacerlo mejor; todo resultó perfecto esta vez”, afirmó.Además del escudo térmico, la misión permitió validar la capacidad de los astronautas para pilotear la nave. “Este cohete es más alto que la estatua de la libertad. También se probó la cápsula Orión y que los mismos astronautas la pueden pilotear; antes todo era controlado desde Houston”, señaló.Tras el amerizaje, los cuatro astronautas fueron trasladados a un barco de recuperación para realizar los primeros chequeos médicos antes de su regreso a Estados Unidos. Según explicó Granda, posteriormente viajarán en avión al centro espacial en Houston, donde continuará el análisis detallado de la misión.¿Qué país llegará primero a Marte?"La NASA, más que la carrera política, está pendiente de la seguridad de los astronautas. No sé cómo piensan en China, pero el compromiso de la NASA es tremendo con la seguridad de los astronautas", contó, por otra parte, sobre una eventual carrera entre ambos países por instalarse en la Luna y una eventual llegada a Marte.
Después de realizar el amerizaje a las 7:07 de la noche, hora colombiana, los astronautas estadounidenses Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, junto con su compañero canadiense Jeremy Hansen, comenzaron a salir de la cápsula de Artemis II que los llevó a la órbita de la Luna en un viaje que duró 10 días.A través de la transmisión oficial de la Nasa se evidenció cómo se cumplieron todos los protocolos de seguridad para que cada astronauta que hizo historia pudiera dejar atrás la cápsula que por más de una semana fue su hogar en el espacio. En la costa de California se evidenció cómo diferentes embarcaciones se acercaron para ayudar en el proceso de extracción.Vale recordar que la nave espacial Orion atravesó la atmósfera terrestre a más de 38.000 km/h, con temperaturas superiores a los 2.700 grados Celsius generadas por la fricción, y amerizó sin problemas en el océano Pacífico, gracias a grandes paracaídas."Houston, aquí Integrity (apodo de la nave, ndlr). Los recibimos fuerte y claro", anunció el comandante Wiseman tras superar la fase más peligrosa de la entrada en la atmósfera, a más de 30 veces la velocidad del sonido."Qué viaje. Estamos estables", agregó, e informó que los cuatro miembros de la tripulación estaban en buenas condiciones.
“Bienvenidos a casa, Reid, Victor, Christina y Jeremy”. Con ese mensaje, la NASA celebró el regreso a la Tierra de la tripulación de la misión Artemis II, que concluyó con éxito tras completar un histórico viaje de 10 días alrededor de la Moon.Cronología del amerizaje de Orión y fin de Artemis IIEl retorno se confirmó luego de que la cápsula Orion amerizara en el océano a las 8:07 p. m. (hora del Este de Estados Unidos), equivalente a las 00:07 UTC del 11 de abril. A bordo viajaban los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes protagonizaron una de las misiones más importantes del actual programa de exploración lunar.Durante la fase final del descenso, el sistema de paracaídas de la nave se desplegó con éxito. Orion cuenta con un mecanismo compuesto por 11 paracaídas que reducen la velocidad desde cerca de 300 millas por hora hasta unos 20 mph, lo que permite un amerizaje controlado y seguro.Antes de iniciar el descenso definitivo, el módulo de tripulación se separó del módulo de servicio, una maniobra clave para completar el retorno a la Tierra. Este procedimiento marcó el inicio de la última etapa del viaje después de la trayectoria que llevó a la nave a rodear la Luna.A lo largo de la misión, la tripulación pudo observar el lado lejano del satélite natural, una región que no es visible desde la Tierra. Además, los astronautas vivieron la experiencia de observar un eclipse solar desde el espacio profundo, uno de los momentos más destacados del viaje.¿Para qué se hizo Artemis II?La misión Artemis II forma parte del plan de la NASA para impulsar una nueva etapa de exploración lunar. Con este vuelo, la agencia probó sistemas fundamentales de la nave Orion y avanzó en la preparación de futuras misiones que buscarán llevar nuevamente astronautas a la superficie de la Luna.
Falta menos de un mes para el inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, por ende, arranca el camino de Néstor Lorenzo y la Selección Colombia para la preparación del equipo en esta competencia. El primer partido importante que tendrá el cuadro Tricolor será frente a su gente en Bogotá.Ya hace unos meses lo había confirmado la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) y es que el 29 de mayo se dará el duelo Colombia vs. Costa Rica en el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, como preparatorio de cara a la Copa del Mundo de la FIFA, que además será un evento para despedir a la Tricolor.A través de la web oficial de la FCF, se confirmaron los precios y localidades para este partido para que los hinchas de la Tricolor de las cuales ya se podrán adquirir en la página web oficial de TuBoleta.Precios y localidades de Colombia vs. Costa RicaOccidental — $490.000 + $70.000 de servicioOriental Lateral Baja Sur / Norte — $270.000 + $39.000 de servicioOriental Lateral Alta Sur / Norte — $270.000 + $39.000 de servicioOriental Central Baja — $390.000 + $56.000 de servicioOriental Central Alta — $390.000 + $56.000 de servicioNorte Alta — $85.000 + $13.000 de servicioSur Alta — $85.000 + $13.000 de servicio¿Cuáles son los convocados de Colombia vs. Costa Rica?Por ahora, Néstor Lorenzo no ha dado a conocer la lista de convocados a la Copa Mundial de la FIFA, sin embargo, nombres como Luis Díaz, James Rodríguez, Camilo Vargas y Richard Ríos ya han sido confirmados que harán parte de esta fiesta para despedir a la Tricolor en la capital.Este duelo se llevará a cabo el próximo viernes, 29 de mayo, en Bogotá y contará con la transmisión de Blu Radio y el equipo de Gol Caracol con todo el equipo de expertos.
Este miércoles en Voz Populi hablamos de los diferentes temas políticos, nacionales e internacionales más importantes, acompañados del humor característico de cada uno de nuestros personajes en el programa.
En una vivienda del barrio Tejelo de Medellín las autoridades incautaron más de cinco toneladas de material explosivo. También hallaron elementos de activación, entre ellos nitrato de amonio, ANFO, detonadores y cordón detonante, material cuyo valor supera los 400 millones de pesos en el mercado ilegalLas autoridades descubrieron un depósito clandestino de explosivos en el barrio Tejelo, en Medellín, donde fueron halladas más de cinco toneladas de material que, según la investigación, iba a ser utilizado para ejecutar acciones terroristas contra la Fuerza Pública y la población civil.El operativo fue realizado por la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación durante un allanamiento a un inmueble señalado como centro de almacenamiento ilegal. En el lugar fueron encontradas 1,5 toneladas de ANFO, 2.700 detonadores y 1.500 metros de cordón detonante, además de otros elementos utilizados para la activación de explosivos. El material incautado tendría un valor superior a los 400 millones de pesos en el mercado ilegal.De acuerdo con las autoridades, los explosivos pertenecerían a una red criminal dedicada al tráfico ilegal de este tipo de material, con presencia en departamentos como Arauca, Nariño, Antioquia, Quindío, Risaralda, Cauca, Valle del Cauca, Norte de Santander, Boyacá y Cundinamarca.Al respecto se refirió el brigadier general Wharlinton Gualdrón, jefe nacional del Servicio de Policía: "Con esta operación evitamos acciones contra la fuerza pública, la infraestructura crítica y la comunidad, al tiempo que golpeamos las finanzas criminales de una organización que tenía ganancias superiores al 200 por 100 mediante el tráfico ilícito de explosivos. Este explosivo será sometido a un rastreo que permitirá determinar el país de origen", señaló el oficial.Las investigaciones también apuntan a que los detonadores habrían sido fabricados en Perú por FAMESA, una empresa que tendría filiales en Ecuador y Chile, un dato que podría ser clave para establecer la ruta de ingreso y distribución del material en la región.Además de retirar de circulación una gran cantidad de explosivos, las autoridades consideran que el hallazgo reduce el riesgo de posibles atentados y golpea financieramente a la estructura responsable. Ahora, las pesquisas continúan para identificar a todos los involucrados y desarticular la red de tráfico ilegal.
El Minnesota United confirmó que liberará al colombiano James Rodríguez para que se una a la concentración de la Selección Colombia, de cara a la preparación para la Copa Mundial de la FIFA 2026. El anuncio se realizó antes del partido de este miércoles frente a Colorado Rapids.A través de un comunicado oficial, el equipo estadounidense destacó el orgullo que representa contar con un jugador convocado por su selección nacional para una competencia internacional de primer nivel. Además, el club aprovechó para enviarle un mensaje de respaldo al mediocampista colombiano.“Minnesota United anunció hoy que el club liberará al mediocampista James Rodríguez después del partido de esta noche contra Colorado Rapids para que se una al campamento de la Selección Nacional de Colombia en preparación para la Copa Mundial de la FIFA 2026”, señaló el comunicado.El conjunto de la MLS también expresó públicamente su apoyo al volante cafetero. “El club se enorgullece de apoyar a James mientras representa a su país en el escenario más grande del mundo y le desea éxito durante el campamento y a lo largo del torneo”, agregó la institución.
Hace algunos años era difícil imaginar que tareas cotidianas del trabajo pudieran ser hechas por la inteligencia artificial. Hoy, herramientas capaces de redactar textos, responder correos, crear imágenes, analizar datos o incluso atender clientes ya hacen parte del día a día de muchas empresas.Lo que antes parecían acciones específicas para las personas ahora puede ser automatizado en cuestión de segundos.Debido a ello, el avance tecnológico está cambiando el mercado laboral a gran velocidad y, según un reciente estudio de OBS Business School, el impacto será mucho mayor en los próximos años.De acuerdo con el informe, el 40 % de las habilidades laborales actuales dejarán de tener importancia antes de 2030, principalmente por el crecimiento de la inteligencia artificial y la automatización.La inteligencia artificial ya está cambiando la forma de trabajarEl estudio, liderado por el profesor Josep Ginesta, secretario general de la Confederación patronal de la pequeña y mediana empresa de Cataluña, indica que el trabajo tradicional ya comenzó a desaparecer. Según el análisis, las empresas están dejando atrás los cargos con funciones fijas para pasar a modelos más flexibles, donde muchas tareas pueden ser automatizadas o hechas por sistemas inteligentes.Además, el informe señala que el uso de inteligencia artificial en empresas pasó del 55 % en 2022 al 88 % en 2025, cifra que muestra qué tan rápido está avanzando esta tecnología en diferentes sectores.De igual forma, la investigación advierte sobre el crecimiento de la IA "agéntica”, un sistema capaz de tomar decisiones y llevar a cabo acciones sin necesidad de supervisión humana constante.Millones de empleos desaparecerán, pero otros nuevos apareceránUno de los puntos que más llama la atención del estudio es que "la automatización podría eliminar hasta 92 millones de empleos antes de 2030". No obstante, también se espera que genere cerca de 170 millones de nuevos puestos relacionados con tecnología, análisis de datos, inteligencia artificial y sostenibilidad.Según el informe, el problema no será únicamente la pérdida de empleos, sino la dificultad que tendrán muchas personas para adaptarse a los nuevos perfiles que exigirán las empresas.Actualmente, "el 76 % de las organizaciones indica tener problemas para encontrar trabajadores con las habilidades necesarias para los nuevos entornos laborales".Las habilidades humanas serán más importantesAunque la tecnología está ganando terreno, el estudio explica que las habilidades humanas seguirán siendo fundamentales. “Adaptarse a los cambios, aprender constantemente, resolver problemas, comunicarse y liderar equipos serán algunas de las capacidades más valoradas en el futuro”.El informe también revela que la formación académica seguirá siendo importante, pues las personas con estudios universitarios ganan en promedio un 54 % más que quienes no los tienen, mientras que los salarios pueden aumentar hasta un 83 % en quienes cuentan con posgrados.Sin embargo, los expertos aclaran que ya no bastará con obtener un título profesional, sino que será necesario actualizar conocimientos de manera permanente.Otro de los cambios mencionados en el estudio tiene que ver con el crecimiento de los llamados empleos “verdes”, relacionados con sostenibilidad, energías limpias y cuidado ambiental.La demanda de este tipo de conocimientos “aumentó un 22 % en solo un año, superando incluso la cantidad de profesionales disponibles para cubrir esos cargos”.Según OBS Business School, sectores como salud, bienestar y cuidado personal también seguirán creciendo debido al envejecimiento de la población y a las nuevas necesidades sociales.Para los expertos, el futuro laboral dependerá cada vez más de la capacidad de adaptación de las personas frente a la tecnología. En ese sentido, el estudio concluye que quedarse con las mismas habilidades durante muchos años podría convertirse en un problema a futuro, pues el mercado laboral, las herramientas, los procesos y las necesidades de las empresas cambian constantemente.