Para algunas personas, una mayor cercanía emocional, hablar del futuro o mostrarse vulnerable dentro de una relación puede generar incomodidad y una necesidad de tomar distancia. Estas conductas pueden estar relacionadas con el llamado apego evitativo.Así lo explicó en En Blu Jeans la psicóloga chilena Soledad Grunert, especialista en vínculos adultos, quien señaló que este estilo de apego lleva a algunas personas a inhibir sus necesidades emocionales, especialmente en momentos de estrés.“El apego evitativo lo que hace es que, debido a sus experiencias tempranas, desactiva el sistema de apego, lo inhibe, lo suprime”, explicó.Esto no quiere decir que una persona evitativa no ame a su pareja. Según Grunert, puede existir un sentimiento genuino, pero también dificultades para manejar lo que provoca emocionalmente una relación cercana. “Puede una persona amar mucho a alguien, pero si tengo apego evitativo, lo que me cuesta es gestionar las emociones que me genera la proximidad, la intimidad y la cercanía emocional”, señaló.¿De dónde viene el apego evitativo?De acuerdo con la especialista, uno de los principales factores está relacionado con las respuestas emocionales recibidas durante las primeras etapas de la vida. Una persona puede aprender que “si hay proximidad, revelación, vulnerabilidad o expresión de necesidad, lo que se viene es rechazo, juicio, desaprobación o ausencia de respuesta”. Con el tiempo, puede desarrollar una fuerte autosuficiencia como mecanismo de protección.Por eso, algunas personas con apego evitativo pueden mostrarse muy independientes, seguras de sí mismas y cómodas con la soledad. Sin embargo, la psicóloga advierte que parte de esa independencia también puede funcionar como una defensa.El problema suele aparecer cuando comienzan a repetirse dificultades para construir relaciones comprometidas o cuando surge constantemente la necesidad de alejarse al aumentar la intimidad. “Se empiezan a dar cuenta de que no logran crear vínculos realmente implicados, comprometidos”, explicó.¿Se puede pasar de un apego evitativo a uno seguro?Sí. Grunert enfatizó que los estilos de apego no son permanentes y pueden modificarse. El primer paso es reconocer qué situaciones despiertan automáticamente la necesidad de escapar o tomar distancia. Esto puede implicar cuestionar por qué una conversación profunda, expresar sentimientos, hablar del futuro o depender emocionalmente de alguien puede llegar a sentirse como una pérdida de libertad.Sin embargo, el cambio no depende únicamente de la introspección. La especialista aseguró que, así como estos estilos se desarrollan dentro de los vínculos, “para cambiar los estilos de apego se necesitan nuevas experiencias vinculares”.Esto significa aprender poco a poco a permanecer en la cercanía, mantener conversaciones más profundas y expresar emociones en espacios donde la respuesta del otro sea segura.Apego ansioso y evitativo: ¿puede funcionar una relación?Grunert también abordó la frecuente dinámica entre personas con apego ansioso y evitativo. Mientras la persona ansiosa busca más cercanía cuando siente inseguridad, la evitativa suele responder alejándose. Esa distancia aumenta la ansiedad del primero, mientras que la insistencia puede incrementar la necesidad de escapar del segundo.“El automático del ansioso es ir a protestar, a insistir, y el automático del evitativo es ir a replegarse y a tomar distancia”, explicó.Pese a ello, la especialista aseguró que es posible construir una relación más segura si ambas personas reconocen estas respuestas y aprenden a expresar las necesidades emocionales que existen detrás de ellas.“Cuando una pareja aprende a funcionar de manera segura, no solo mejora la calidad de la relación, sino que cada parte sana y cambia sus propios estilos de apego”, concluyó.
El apego es una parte natural del desarrollo humano y está presente en todas las personas. Sin embargo, cuando se desarrolla de forma insegura puede influir en la manera en que se viven las relaciones de pareja, familiares o de amistad. Uno de los estilos más comunes es el apego ansioso, un patrón que, según la psicóloga chilena Soledad Grunert, suele manifestarse con una necesidad constante de seguridad emocional y miedo a que el otro se aleje.Durante una entrevista en En Blu Jeans, la especialista en vínculos adultos explicó qué es el apego ansioso, cómo reconocerlo y qué herramientas pueden ayudar a modificar este patrón en la adultez.¿Cómo identificar si tiene apego ansioso?Grunert aclaró que el apego no es algo negativo por sí mismo, ya que se trata de una necesidad biológica con la que nacen todos los seres humanos."El apego es una necesidad biológica innata absolutamente básica con la que estamos cableados todos los seres humanos", explicó.No obstante, señaló que existen variantes inseguras del apego, entre ellas el apego ansioso, que suele desarrollarse cuando durante la infancia las respuestas emocionales de los cuidadores fueron inconsistentes.Según la especialista, algunas señales que pueden indicar un apego ansioso son:Estar muy pendiente de las acciones o respuestas de la otra persona.Sentir ansiedad cuando la pareja o un ser querido tarda en responder.Buscar constantemente confirmaciones de afecto.Temor frecuente a que el otro se aleje o abandone la relación.Tendencia a insistir, perseguir o aferrarse cuando siente distancia emocional.La psicóloga explicó que estas conductas aparecen porque la persona desarrolla una fuerte necesidad de asegurarse de que el otro seguirá disponible emocionalmente.¿Por qué se desarrolla el apego ansioso?De acuerdo con Grunert, este patrón suele originarse cuando, durante la infancia, las figuras de cuidado respondían de forma inconsistente ante las necesidades emocionales del niño.La especialista hizo énfasis en que esto no significa necesariamente que los padres no hayan querido a sus hijos."No tiene que ver con cuánto me quisieron, tiene que ver con la calidad de las respuestas emocionales", afirmó.Explicó que cuando un niño recibe apoyo algunas veces, pero en otras no encuentra esa respuesta emocional, su sistema nervioso aprende que no puede tener la certeza de que alguien estará disponible cuando lo necesite.Como consecuencia, desarrolla estrategias para intentar garantizar esa cercanía, lo que más adelante puede traducirse en hipervigilancia, necesidad constante de reafirmación y miedo a la distancia emocional.¿Se puede cambiar el apego ansioso?Una de las principales dudas sobre este tema es si este estilo de apego permanece durante toda la vida. Frente a ello, la psicóloga fue enfática en señalar que sí es posible modificarlo."Absolutamente. No es una enfermedad, es una forma aprendida de funcionar y de protegernos", aseguró.Añadió que el sistema de apego puede cambiar mediante nuevas experiencias emocionales y relaciones más seguras.Durante la entrevista, Soledad Grunert explicó que el primer paso consiste en desarrollar conciencia sobre el origen de esas reacciones antes de actuar impulsivamente.Entre las recomendaciones que mencionó están:Identificar cuándo aparece la ansiedad en la relación.Preguntarse si el temor responde a una situación real del presente o a experiencias del pasado.Cuestionar las interpretaciones automáticas que surgen en momentos de estrés.Aprender herramientas de autorregulación emocional, sin depender exclusivamente de otra persona para recuperar la calma.Construir vínculos donde exista una mayor consistencia y disponibilidad emocional.La especialista explicó que muchas personas con apego ansioso buscan regular su ansiedad únicamente a través de la pareja, por lo que aprender a gestionar las propias emociones también hace parte del proceso de cambio.
La joyería ha acompañado a la humanidad desde hace siglos no solo como un accesorio estético, sino como una forma de resaltar partes del cuerpo y darles protagonismo. Anillos, collares o pulseras cumplen una función decorativa, pero también simbólica, pues ayudan a expresar estilo, identidad y hasta emociones sin necesidad de palabras.Sin embargo, cuando se trata de personas que usan muchos anillos en las manos, incluso varios en distintos dedos, la psicología sugiere que hay significados más profundos detrás de esta elección.¿Qué dice la psicología sobre usar muchos anillos?Diversos análisis coinciden en que llevar múltiples anillos no responde únicamente a una moda, sino a una forma de comunicación personal. Desde la psicología, este comportamiento suele asociarse con varios aspectos como los siguientes:Expresión de identidad y personalidadUno de los factores más importantes es la necesidad de expresar quién se es. Usar varios anillos puede ser una manera de mostrar individualidad y diferenciarse, reflejando gustos, valores o incluso etapas de vida.Además, la joyería en general funciona como un lenguaje simbólico, pues permite comunicar aspectos de la identidad sin hablar directamente.Conexión emocional y significado personalMuchas personas eligen anillos que tienen un valor sentimental, como regalos, recuerdos o símbolos de relaciones importantes. Esto hace que llevar varios no sea casual, sino una forma de cargar con historias personales en el día a día.Búsqueda de seguridad o controlAlgunos expertos señalan que los accesorios pueden brindar una sensación de seguridad o estabilidad emocional. Tener varios anillos puede funcionar como un “ancla” simbólica que da confort o refuerza la autoestima.Autoestima y confianzaEl uso de joyas también está relacionado con cómo una persona se percibe a sí misma. Llevar anillos llamativos o en cantidad puede aumentar la confianza y hacer que alguien se sienta más seguro de su imagen.Comunicación social y estatusHistóricamente, los anillos han sido símbolos de poder, estatus o pertenencia a ciertos grupos. Incluso hoy, su cantidad o ubicación puede transmitir mensajes sobre liderazgo, independencia o posición social.Significado según el dedoLa psicología simbólica también ha asociado los dedos con ciertos rasgos. Por ejemplo, el índice puede relacionarse con liderazgo, el pulgar con poder o independencia, y el meñique con expresión personal.En síntesis, llevar muchos anillos no tiene una única interpretación. Puede ser una mezcla de estilo, historia personal, emociones y formas de comunicarse con el entorno. Más que un simple accesorio, se trata de una extensión de la identidad, una manera visible de contar quién es alguien y cómo quiere ser percibido.
Es común encontrarse con personas que hablan tan fuerte que, a primera vista, parecen estar enojadas o discutiendo. En el trabajo, en una reunión familiar o incluso en una conversación cotidiana, un volumen de voz elevado suele hacer pensar que alguien está furioso, tiene mal genio o está siendo agresivo.Sin embargo, esa idea no siempre corresponde con la realidad. Para la psicología, hablar a gritos o con un tono de voz más alto de lo habitual no significa necesariamente que una persona esté molesta. En muchos casos, esta forma de comunicación está asociada a varios factores que se explican con claridad.¿Por qué algunas personas hablan a gritos?La Asociación Americana de Psicología (APA) y especialistas, explican que la forma en que cada persona se comunica depende de muchos factores. El volumen de la voz es solo uno de ellos y, por sí solo, no permite saber si alguien está enojado.Una de las razones más frecuentes es la expresividad emocional. Hay personas que viven la alegría, el entusiasmo, la sorpresa o la preocupación con mayor intensidad y, sin darse cuenta, también elevan el tono de su voz cuando sienten esas emociones. No se trata de una actitud agresiva, sino de una manera natural de comunicarse.La personalidad también influye. Quienes tienen un carácter más extrovertido suelen hablar con más energía y utilizar un volumen más alto que las personas reservadas. Esto hace parte de su estilo de comunicación y no significa que estén alterados.Otro aspecto importante es el ambiente en el que crecieron. Si durante la infancia fue normal que todos hablaran fuerte en casa, es probable que esa forma de comunicarse se mantenga en la vida adulta. En esos casos, levantar la voz puede ser una costumbre familiar y no una señal de conflicto.Además, la cultura tiene un papel fundamental, pues en algunas regiones es habitual mantener conversaciones con un tono de voz elevado, mientras que en otros se considera más apropiado hablar en voz baja. Estas diferencias pueden generar malentendidos cuando personas de distintos contextos interactúan entre sí.No solo importa el volumen de la vozLos psicólogos insisten en que, para entender lo que una persona quiere transmitir, es necesario observar el conjunto de la comunicación y no solo cuánto volumen usa al hablar.La expresión del rostro, los gestos, la postura corporal, las palabras y el contexto muestran muchas más pistas sobre si alguien está realmente molesto o simplemente está conversando con entusiasmo.Por esa razón, los expertos recomiendan evitar sacar conclusiones rápidas. Una voz fuerte no siempre refleja enojo; en muchos casos puede ser simplemente la forma en que una persona expresa sus emociones o interactúa con quienes la rodean.
El psicólogo clínico David Bonilla aseguró que el término "narcisista" se ha popularizado en redes sociales y conversaciones cotidianas, pero advirtió que no toda persona arrogante o prepotente padece un trastorno de personalidad.Durante una entrevista en En Blu Jeans de Blu Radio, explicó que el trastorno narcisista requiere una evaluación clínica y no puede diagnosticarse únicamente por algunas conductas aisladas. "Ahora todo el mundo es narcisista. Usted es un poco prepotente, que es una característica de personalidad, pero entonces usted es narcisista y andamos con esta etiqueta", afirmó.Bonilla señaló que para hablar de un trastorno de personalidad deben presentarse varios rasgos de manera persistente y afectar diferentes áreas de la vida de la persona. Entre las principales características mencionó la necesidad constante de sentirse importante, las fantasías de éxito, la creencia de ser alguien especial, la búsqueda permanente de admiración, la falta de empatía, el aprovechamiento de los demás, la envidia y las actitudes arrogantes y soberbias.El especialista indicó que una persona con este trastorno suele exagerar sus logros, esperar un trato preferencial y utilizar a otras personas para obtener beneficios. Además, explicó que quienes lo padecen rara vez consultan por este motivo, ya que generalmente llegan a terapia por problemas como ansiedad, depresión o conflictos de pareja.Sobre las relaciones sentimentales, Bonilla afirmó que al comienzo suele presentarse un intenso "bombardeo de amor" que posteriormente se transforma en manipulación emocional."Te dan un poquito de amor, te maltratan, te maltratan, poquito de amor... salir de esas variables psicológicas es muy doloroso", explicó.El psicólogo aseguró que una de las estrategias más efectivas para romper ese ciclo es el denominado contacto cero, el cual permite cortar la dependencia emocional y recuperar la autoestima."El contacto cero hace que tú empieces a poner límites y es el primer límite que uno se pone a uno mismo", señaló.Finalmente, Bonilla hizo un llamado a evitar diagnósticos apresurados y recordó que tener una buena autoestima no convierte a una persona en narcisista."Tener buena autoestima no es ser narcisista. El problema es cuando yo no tengo la capacidad de reconocer que me equivoco", concluyó.Escuche la entrevista completa aquí:
Una silla llena de ropa suele ser una de las imágenes típicas en muchos hogares. Los muebles llenos de camisetas, pantalones, chaquetas o prendas que solamente se han usado una vez terminan en ese lugar durante días, convirtiéndose en una especie de espacio donde almacenar la ropa entre el armario y la cesta de ropa sucia.Aunque para muchos esta costumbre es una señal de desorden, especialistas en psicología de España aseguran que detrás de este comportamiento se esconden razones relacionadas con factores como la organización mental, el estrés y la practicidad.De acuerdo con la psicóloga Sara Navarrete, quién habló con la revista Hola!, de España, esta conducta normalmente está vinculada con la manera en la que las personas gestionan sus prioridades diarias. Es decir, no responde a la falta de interés por el orden, sino que suele ser una decisión que queda pendiente en medio de muchas otras responsabilidades consideradas más urgentes.Qué significa dejar la ropa en una sillaDe acuerdo con Navarrete, una silla con ropa puede reflejar que una persona enfrenta momentos de alta carga mental o emocional. Cuando existen múltiples tareas por resolver, guardar una camiseta o doblar un pantalón deja de ser una prioridad para el cerebro.Desde esta mirada, el hábito puede convertirse en una muestra de cómo cada individuo administra su energía y atención. Para algunas personas, mantener todo perfectamente organizado no resulta un detalle indispensable para sentirse cómodas o ser funcionales en el día a día.Adicionalmente, quienes tienen una personalidad más práctica suelen concentrarse en actividades que consideran de mayor relevancia, dejando en segundo plano pequeñas tareas domésticas que pueden resolverse más adelante.Por qué las personas acumulan ropa en una sillaLa explicación también se encuentra relacionada con una decisión que nunca termina de concretarse. Muchas veces la persona considera que la prenda aún puede usarse de nuevo, pero tampoco la percibe como lo suficientemente limpia para guardarla en el armario.“La mayoría de las veces no es pereza ni dejadez. Es una decisión aplazada. La persona mira esa prenda y piensa: todavía no está lo suficientemente sucia para lavar, pero tampoco tan limpia como para volver al armario”, señaló Navarrete.Por lo tanto, la ropa permanece en un punto intermedio durante varios días. Lo que inicialmente parece una solución temporal termina convirtiéndose en una acumulación progresiva que se mantiene por simple postergación.La relación entre la ropa acumulada y el estrésLa psicóloga indicó que durante periodos de ansiedad, estrés o saturación emocional es común que aparezcan otras señales similares dentro del hogar. Papeles acumulados sobre escritorios, objetos fuera de lugar o espacios menos organizados suelen reflejar que la atención está concentrada en asuntos considerados más urgentes.De acuerdo con la especialista, el desorden no necesariamente es la causa del estrés. En muchas ocasiones ocurre exactamente lo contrario: el cansancio mental y las preocupaciones terminan manifestándose en el entorno cotidiano.Sin embargo, la situación puede convertirse en un problema cuando genera culpa, frustración o conflictos con otras personas que comparten el mismo espacio. Por ello, los expertos recomiendan encontrar un equilibrio entre comodidad y organización, dedicando algunos minutos al día a resolver pequeñas tareas pendientes sin convertirlas en una fuente adicional de presión.
Aunque durante años se creyó que las personas que almorzaban solas podían sentirse tristes o tener dificultades para relacionarse, la psicología actual plantea una explicación completamente diferente. Para muchos, esos momentos representan una pausa necesaria para descansar mentalmente, recuperar energía emocional y disminuir la sobrecarga social del día a día.En una rutina marcada por notificaciones constantes, conversaciones permanentes y altos niveles de estímulo digital, cada vez más personas encuentran bienestar en pequeños espacios de silencio. Comer a solas, lejos de interpretarse como un problema emocional, puede convertirse en una estrategia saludable para reducir el estrés y reorganizar pensamientos.¿Cuándo está bien comer solo?De acuerdo con la psicóloga clínica Laurie Helgoe, las interacciones sociales —incluso las agradables— generan desgaste emocional en muchas personas. La especialista explica que el cerebro necesita momentos de descanso después de largos períodos de estímulos sociales continuos.Por esa razón, actividades simples como almorzar en silencio o tomar un café sin compañía pueden funcionar como una forma de “recarga psicológica”. Para quienes tienen una personalidad más introvertida o pasan gran parte del día interactuando con otras personas, esos espacios permiten recuperar equilibrio emocional y disminuir la sensación de agotamiento.La investigadora Susan Cain, reconocida por sus estudios sobre comportamiento social e introversión, asegura que existe una diferencia importante entre sentirse solo y decidir pasar tiempo solo.Mientras la soledad involuntaria suele asociarse con tristeza o malestar emocional, la soledad elegida puede generar efectos positivos sobre la salud mental. Según Cain, muchas personas utilizan estos momentos individuales para procesar emociones, reflexionar y reducir la presión social acumulada durante el día.En ese contexto, comer solo no necesariamente refleja problemas para relacionarse, sino una necesidad de desconexión temporal para recuperar bienestar emocional.El neurocientífico Matthew Lieberman, profesor de la Universidad de California en Los Ángeles, explica que las relaciones sociales exigen un importante esfuerzo cognitivo.Interpretar gestos, responder conversaciones, mantener la atención y reaccionar emocionalmente activa distintos circuitos cerebrales que consumen energía mental de forma constante. Por eso, momentos de silencio y desconexión pueden ayudar al cerebro a recuperarse después de largas jornadas de interacción.Señales de que comer solo puede ser algo saludableLos especialistas coinciden en que disfrutar de espacios individuales no representa un problema psicológico cuando la persona mantiene bienestar emocional y relaciones sociales normales. Algunas señales que suelen indicar que se trata de una práctica saludable son:La persona siente tranquilidad y comodidad al estar sola.El momento se utiliza para descansar mentalmente.No existe rechazo permanente al contacto social.Después de esos espacios individuales, la persona continúa relacionándose normalmente.Comer solo genera sensación de calma y no de angustia.La psicóloga organizacional Sherrie Bourg Carter señala que muchas personas recurren inconscientemente a estas rutinas para disminuir la tensión acumulada y recuperar sensación de autonomía.Cuándo podría convertirse en una señal de alertaAunque la soledad voluntaria puede ser positiva, los expertos aclaran que el panorama cambia cuando el aislamiento aparece acompañado de tristeza persistente, ansiedad, pérdida total de interés social o angustia constante.En esos casos, el comportamiento podría estar relacionado con dificultades emocionales que requieren atención profesional. La diferencia principal está en el bienestar que produce la experiencia: si el tiempo a solas genera calma y descanso, suele tratarse de una necesidad emocional saludable.
Estamos en días próximos a elecciones, y eso me ha hecho pensar en lo que significa tomar buenas decisiones. Tomar una buena decisión no consiste simplemente en elegir rápido ni en encontrar una opción perfecta.He aprendido que muchas de las decisiones más importantes de la vida vienen cargadas de dudas, miedo e incertidumbre. Porque decidir también es renunciar. Cada vez que alguien elige un camino, inevitablemente deja otros atrás. Y eso produce vértigo. Por eso hay personas que viven postergando decisiones importantes: quedarse o irse, amar o soltar, comenzar o terminar, hablar o callar. Y la razón es que temen equivocarse y, muchas veces, asumir las consecuencias de vivir.Entiendo que esta es una época saturada de opiniones. Todo el mundo dice qué deberíamos hacer. Las redes sociales, los gurús instantáneos, los discursos emocionales y las comparaciones permanentes terminan confundiendo la conciencia. Entonces, muchos toman decisiones no desde lo que realmente son, sino desde el miedo a decepcionar, desde la necesidad de aprobación o desde la ansiedad de no quedarse atrás. Y cuando una decisión nace solamente de la presión externa, tarde o temprano uno se da cuenta de que se equivocó.Por eso, una buena decisión exige interioridad. Hay decisiones que no se aclaran en medio del ruido. Necesitan silencio, honestidad y tiempo. Porque decidir bien no es hacer lo más fácil ni lo más popular; es descubrir qué nos hace más humanos, más responsables y más coherentes con nuestra verdad profunda. A veces, eso implica aceptar dolores momentáneos para evitar sufrimientos más grandes después.También hay que entender algo importante: no toda decisión correcta produce tranquilidad inmediata. Hay elecciones buenas que duelen. Decidir poner límites, terminar una relación destructiva, cambiar de rumbo, pedir perdón o empezar de nuevo puede generar miedo y tristeza. Pero el dolor no siempre significa que uno se equivocó. Muchas veces significa, simplemente, que está creciendo.Las mejores decisiones no suelen nacer ni del impulso ni del miedo, sino del discernimiento; de la capacidad de mirar la realidad completa, reconocer lo que sentimos, asumir responsablemente las consecuencias y preguntarnos honestamente qué nos acerca más al amor, a la verdad y a la vida.
Hoy escuchamos mucho hablar de procrastinación, entendida como posponer repetidamente una acción importante, aun sabiendo que hacerlo traerá consecuencias negativas. Hay que dejar claro que no se trata de simple pereza, porque muchas veces la persona que procrastina no está descansando tranquilamente, sino que se siente cansada, angustiada, saturada o emocionalmente bloqueada mientras evita hacer eso que sabe que debe realizar.Cuando se analizan en profundidad las causas, se encuentra que detrás de esta situación hay miedo al fracaso, miedo a no hacerlo perfecto, agotamiento emocional, ansiedad, exceso de presión, falta de sentido o incluso miedo al éxito y a todo lo que implicaría cambiar.Esto explica que muchas personas que procrastinan puedan pasar mucho tiempo viendo el celular, organizando cosas irrelevantes, revisando correos, pensando demasiado o “preparándose” eternamente, sin entrar realmente a hacer lo importante, lo necesario, lo que corresponde.La procrastinación tiene efectos muy duros sobre la vida. Primero, desgasta la autoestima, porque la persona empieza a sentir: “no soy capaz”, “siempre dejo todo para después”, “algo está mal conmigo”. Después aparece la culpa, que la mete en una dinámica de autoevaluación negativa y frustración. Luego llega la ansiedad. Y ahí se forma un círculo peligroso: la ansiedad lleva a procrastinar más y procrastinar produce más ansiedad.Así, la vida empieza a llenarse de asuntos inconclusos: conversaciones pendientes, decisiones aplazadas, proyectos detenidos y sueños archivados. Esto termina convirtiéndose no solo en una falta de productividad, sino también en una carga emocional muy grande.No toda procrastinación es completamente negativa. A veces, el aplazamiento revela que algo necesita madurar. Eso puede ser positivo en una cultura obsesionada con producir de inmediato, donde muchas veces confundimos la pausa con el fracaso. No todo retraso es irresponsabilidad.El problema aparece cuando la postergación deja de ser un descanso consciente y se convierte en una forma de huir de la vida. Para enfrentarlo, debemos auto-observarnos con conciencia y dedicación. Y la verdadera pregunta es: ¿qué emoción estoy evitando sentir cuando pospongo esto?
Es muy común que en algún momento de la vida, cuando salude a alguien, reconozca la cara y hasta recuerde dónde lo conoció, pero justo en ese momento se le olvide el nombre de esa persona. Para muchos termina siendo un momento muy incómodo y, si es recurrente, genera preocupación, y más de uno se pregunta: ¿qué está pasando con mi memoria?Sin embargo, la psicología y la neurociencia tienen una respuesta concreta, y es que, de acuerdo con expertos, olvidar nombres no indica una señal de deterioro cognitivo. De hecho, en muchos casos está más relacionado con la manera en la que el cerebro organiza información y decide qué debe guardar con mayor facilidad.Esto dice la psicología sobre olvidar nombresDe acuerdo con lo revelado por el psicólogo David Ludden, los nombres propios se almacenan de una manera diferente en la memoria. Esto se debe a que, a diferencia de otros datos, no tienen una historia, una imagen o un contexto claro que permita que el nombre se fije con mayor facilidad.Debido a ello, explica que para el cerebro resulta más fácil almacenar un rostro, una conversación o un lugar, antes que el nombre de la persona.Así mismo, el neurocientífico y psicólogo Neil Mulligan ha dicho que los nombres son solo etiquetas bajo un contenido semántico. Es decir, son datos que realmente cuentan con pocos ganchos que permitan fijar la información en la memoria.¿Por qué olvida el nombre? Esto dicen los expertosSegún afirman los expertos, el problema muchas veces no es la memoria, sino la atención. Cuando alguien se presenta, la mente suele estar ocupada en otras cosas, ya sea la conversación, el entorno o incluso los nervios producidos por el momento.Eso hace que el nombre no se registre en la memoria como debería, sino de manera superficial y, al no quedar bien registrado desde un principio, hace que sea más difícil recuperar esa información.Adicionalmente, también influye la cantidad de estímulos que recibe el cerebro diariamente. Entre caras, voces y problemas del día a día, la mente filtra información y deja de lado lo que podría parecer menos relevante.Por otro lado, si se conocen varias personas similares en poco tiempo, eso hace que la confusión aumente y sea más difícil almacenar la información.Memoria funciona diferente por no recordar nombresLa respuesta es que sí. La memoria de los nombres suele trabajar diferente a como funciona frente a otros recuerdos cotidianos. No quiere decir que exista un problema neurológico.La neuróloga Judith Heidebrink comenta que la señal de alerta aparece cuando una persona no recuerda nombres ni siquiera con ayuda externa o empieza a confundir de forma constante caras, historias y contextos que sí pueden afectar su vida diaria.Es decir, olvidar nombres de vez en cuando es más común de lo que muchos creen; el cerebro solo prioriza información. Ahora bien, si esto ocurre muy seguido, pese a recibir ayuda, o confunde información, sí puede ser un sinónimo de alarma.
La sostenibilidad en la industria hotelera ha dejado de medirse únicamente por indicadores ambientales. Aunque la reducción del consumo de agua, energía o plásticos sigue siendo una prioridad, cada vez cobra más fuerza un enfoque que también busca generar oportunidades para las comunidades, promover la inclusión laboral y fortalecer el trabajo conjunto con organizaciones sociales.Así lo explicó Agustina Nadellini, líder de Up for People en América, quien considera que el reto del sector es demostrar que la sostenibilidad no puede limitarse al discurso, sino traducirse en acciones que tengan un impacto real sobre las personas.Uno de los ejes de este modelo es el voluntariado corporativo. A través de diferentes jornadas durante el año, colaboradores participan en actividades con fundaciones que apoyan a niños en condición de vulnerabilidad, entregando alimentos, juguetes y otros insumos. A esto se suman iniciativas de economía circular, en las que la ropa donada por los propios empleados se intercambia por alimentos no perecederos que posteriormente son destinados a organizaciones sociales.La inclusión laboral también hace parte de esta transformación. En Colombia, por ejemplo, se desarrollan programas que facilitan el acceso al empleo de personas con síndrome de Down o discapacidad intelectual, en alianza con fundaciones especializadas. El propósito es ofrecer oportunidades de trabajo formal que contribuyan a su autonomía económica y a una mayor inclusión en el mercado laboral.Otra de las iniciativas busca brindar apoyo a familias con niños que deben desplazarse para recibir tratamientos médicos o cumplir actividades organizadas por fundaciones. La idea es que los menores puedan permanecer acompañados por sus familiares durante estos procesos, aprovechando la infraestructura hotelera como una herramienta de apoyo.Nadellini explicó que el impacto de estos programas se mide a través de indicadores como el número de beneficiarios, voluntarios y donaciones, además de la capacidad de adaptar las iniciativas a las necesidades específicas de cada comunidad.Este modelo hace parte de la estrategia de sostenibilidad de Minor Hotels, que divide su trabajo entre los programas Up for Planet, enfocado en el cuidado del medio ambiente, y Up for People, orientado al desarrollo de las comunidades. "La sostenibilidad llegó para quedarse. No solo se trata de cuidar el planeta, sino también de construir comunidades más fuertes, inclusivas y con mejores oportunidades para las futuras generaciones", concluyó Nadellini.
Saber qué hacer y cómo reacciona el cuerpo tras el sismo de magnitud 7,4 registrado este lunes 10 de agosto en Colombia es clave para recuperar la tranquilidad. El evento, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, se percibió en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Pereira y Manizales, convirtiéndose en el más fuerte de la última década en el país, según reportó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).Frente a sensaciones físicas persistentes como la percepción de que el suelo se sigue moviendo, Denisse Morales, directora de la Maestría en Psicología Clínica de la Universidad de San Buenaventura, Bogotá, explicó las causas médicas de este fenómeno y estructuró pautas de manejo emocional.Qué es el síndrome de mareo postsismoLa especialista señaló que manifestaciones como mareo, taquicardia, insomnio, dificultad para concentrarse o temor a ingresar a edificios responden a una activación del sistema de alarma del cuerpo para protegerse.De acuerdo con un estudio publicado en 2021 por la revista científica PLOS ONE sobre los terremotos de Kumamoto (Japón, 2016) citado por la institución, de 4.231 personas encuestadas, 1.543 mantuvieron la sensación de mareo posterior al evento. Este fenómeno combina la respuesta del oído interno, encargado del equilibrio, el sistema nervioso y factores emocionales como la ansiedad.Las réplicas del movimiento telúrico reactivan temporalmente la vigilancia del organismo, por lo que la calma suele retornar de forma paulatina.Cinco consejos psicológicos tras el temblor de 7.4Para controlar la respuesta de alerta sin descuidar las medidas de prevención ante posibles réplicas, Morales entregó cinco recomendaciones prácticas:Anclar el cuerpo: sentarse con ambos pies apoyados firmemente en el piso, fijar la vista en un punto fijo de la pared y nombrar en voz alta cinco objetos a su alrededor para devolver estabilidad al cerebro.Alargar la exhalación: inhalar contando hasta cuatro y expulsar el aire lentamente contando hasta seis. Repetir la secuencia durante dos minutos para bajar las pulsaciones del corazón.Limitar el uso del teléfono celular: revisar de forma puntual las fuentes oficiales del SGC y la UNGRD, evitando la sobreexposición a imágenes o videos de la emergencia que incrementen la ansiedad.Hablar con claridad a los niños: explicarles con palabras sencillas lo ocurrido y las acciones a seguir si vuelve a temblar, manteniendo las rutinas habituales de alimentación y sueño.Estructurar un plan de acción: Definir un punto de encuentro familiar, despejar las vías de evacuación de la vivienda y alistar una maleta de emergencia con agua, botiquín, linterna, radio y documentos.¿Cuándo solicitar atención médica o psicológica?El análisis académico establece que se debe buscar ayuda profesional si los síntomas no ceden al cabo de una semana; si la persona no logra dormir, comer o laborar; si existe evasión a ingresar a inmuebles o si un menor de edad registra regresiones conductuales.Asimismo, si el mareo se acompaña de vómito intenso, zumbidos constantes o pérdida de audición, la recomendación es acudir a valoración médica para descartar cuadros de vértigo y evitar la automedicación.El Ministerio de Salud cuenta con la línea gratuita 106 para atención en salud mental las 24 horas, mientras que las emergencias inmediatas se atienden a través del número 123.
Como consecuencia del terremoto registrado en Colombia y con el propósito de proteger la integridad de colaboradores, empresarios y usuarios, las Cámaras de Comercio de Pereira, Cali, Quibdó, Buga, Cartago, Manizales, Armenia y Buenaventura modificaron temporalmente la atención presencial en sus sedes. La medida se mantendrá mientras se adelantan las inspecciones técnicas para determinar las condiciones de seguridad de las edificaciones y establecer las reparaciones locativas que sean necesarias.La decisión fue adoptada en el marco de lo establecido por la Circular Externa 100-000002 de 2022 de la Superintendencia de Sociedades, que permite a las cámaras de comercio modificar temporalmente la atención presencial cuando se presentan circunstancias extraordinarias o situaciones de fuerza mayor. Sin embargo, la normativa establece que estas entidades deben garantizar la continuidad de los servicios mediante sus canales virtuales e informar oportunamente a los usuarios y a la autoridad de supervisión sobre cualquier modificación en la prestación del servicio.Por esta razón, los servicios registrales y demás trámites a cargo de las Cámaras de Comercio no quedan suspendidos. Los empresarios y ciudadanos podrán continuar realizando sus diligencias a través de los canales virtuales habilitados por cada entidad, los cuales se encuentran disponibles las 24 horas del día, los siete días de la semana.La modificación temporal de la atención presencial aplica para las Cámaras de Comercio de Pereira, Cali, Quibdó, Buga, Cartago, Manizales, Armenia y Buenaventura. En cada una de estas ciudades se adelantan las respectivas verificaciones técnicas para establecer si las instalaciones presentan afectaciones derivadas del movimiento telúrico y determinar las condiciones necesarias para retomar la atención al público de manera segura.De acuerdo con la información suministrada por la Red de Cámaras de Comercio de Colombia, la atención presencial será restablecida una vez finalicen las inspecciones y se compruebe que existen las condiciones adecuadas para garantizar la seguridad tanto de los trabajadores como de los usuarios. Cualquier cambio en los horarios o en las condiciones de atención será comunicado por cada Cámara de Comercio mediante sus canales oficiales.Finalmente, la Red de Cámaras de Comercio recomendó consultar los sitios web y las redes sociales oficiales de cada entidad para conocer el estado de la atención presencial y acceder a los canales virtuales disponibles para realizar trámites y servicios mientras se normaliza la atención en las sedes físicas.
El Operador Nacional de Juegos realizó el sorteo del Baloto y Baloto Revancha correspondiente a este lunes, 10 de agosto de 2026, dos de los juegos de azar con los premios acumulados más altos del país.En esta jornada, miles de colombianos estuvieron atentos a los resultados con la expectativa de quedarse con el premio mayor. A continuación, puede consultar los números ganadores de ambas modalidades y conocer cómo quedaron los acumulados para el siguiente sorteo.Números ganadores del Baloto y Baloto RevanchaEstos son los resultados del sorteo de este lunes, 10 de agosto de 2026.BalotoNúmeros ganadores: 14 - 04 - 35 - 27 - 19.Super Balota: 14.Baloto RevanchaNúmeros ganadores: 31 - 13 - 21 - 36 - 09.Super Balota: 03.¿Cómo quedaron los premios del Baloto y Revancha?Si bien el resultado del premio mayor se conoce al finalizar el sorteo, el Operador Nacional de Juegos también publica el balance de ganadores en cada una de las categorías de premiación, desde los cinco aciertos con Super Balota hasta los premios por aproximaciones.En esta publicación se actualizarán el número de ganadores, los valores entregados en cada categoría y el reporte oficial de premiación una vez la información sea divulgada.¿Cuánto está acumulado el Baloto y la Revancha?Para este lunes, 10 de agosto de 2026, el Baloto ofrece un premio acumulado de $52.000 millones, mientras que la modalidad Revancha entrega un acumulado de $10.000 millones.En caso de que no se registre un ganador del premio mayor, ambos acumulados aumentarán para el próximo sorteo, programado para el miércoles, de acuerdo con el calendario oficial del juego.Los jugadores pueden verificar sus resultados y validar los tiquetes adquiridos en los puntos de venta autorizados o mediante los canales oficiales del operador en todo el país.
El sorteo número 586 de MiLoto, jugado este lunes, 10 de agosto de 2026, dejó miles de ganadores en todo el país. En esta edición, el acumulado que estaba en juego alcanzó los $450 millones de pesos.A continuación, te mostramos los números ganadores, el desglose de premios por cantidad de aciertos y el nuevo monto acumulado para el próximo sorteo.Números ganadores de MiLoto 10 de agosto (Sorteo 586)La combinación ganadora del sorteo 586 de este lunes 10 de agosto de 2026 fue: 02 - 19 - 14 - 29 - 08.¿Cómo jugar MiLoto?Elige tus números: Selecciona 5 números del 1 al 39. Puedes elegirlos tú mismo o pedirlos de forma automática (al azar).Costo del boleto: Cada jugada tiene un costo accesible para los apostadores.¿Cómo ganar?: Ganas si aciertas a 5, 4, 3 o 2 de los números sorteados.Puntos de venta: Puedes comprar tu tiquete en los puntos autorizados de Gana, Paga Todo, Suchance, Jer, entre otros operadores de red a nivel nacional, o de forma virtual a través de la plataforma web oficial.