En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Sida, Colombia actualiza un panorama que evidencia la necesidad de reforzar la prevención y el diagnóstico oportuno. En 2024 se notificaron 20.008 nuevos casos de VIH, mientras que AIDS Healthcare Foundation (AHF) realizó más de 33.000 pruebas, identificó 1.523 nuevos casos y distribuyó más de 333.000 condones de manera gratuita.Ante este escenario, AHF anunció la apertura de dos Centros de Bienestar en Salud Sexual: uno en Cúcuta, inaugurado el 27 de noviembre, y otro en Maicao, abierto el 2 de diciembre. Ambos territorios enfrentan retos asociados a la migración, la vulnerabilidad social y las dificultades para acceder a atención médica, factores que incrementan el riesgo de transmisión del VIH y otras infecciones de transmisión sexual.Los nuevos “Wellness Centers” ofrecerán servicios gratuitos, confidenciales y libres de estigma, entre ellos pruebas rápidas de VIH y sífilis, tratamiento para ITS, consejería en salud sexual y distribución de condones. También contarán con horarios extendidos y atención sin necesidad de cita previa, con el fin de facilitar el acceso para toda la comunidad. Con esta expansión, AHF fortalece el trabajo que desarrolla en Colombia desde 2018.Según la Country Manager de AHF en Colombia, Sandra Paola Ávila Mira, la iniciativa busca acercar la prevención, el diagnóstico y la atención especializada a las personas que enfrentan mayores barreras en el sistema de salud. En el marco de la conmemoración, señaló que estos centros se suman al esfuerzo global por reducir nuevas transmisiones y garantizar acompañamiento continuo como parte central de la respuesta al VIH.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos anunció este miércoles la aprobación del primer tratamiento semestral preventivo del VIH de venta en el país, según anunció el fabricante del medicamento, Gilead Sciences.El fármaco, llamado Yeztugo (lenacapavir), fue diseñado para reducir el riesgo de contraer el VIH por vía sexual en adultos y adolescentes que pesen al menos 35 kilogramos.El inhibidor inyectable es la primera y única opción semestral disponible en Estados Unidos para personas que necesitan o desean recibir el tratamiento.Daniel O'Day, presidente y director ejecutivo de Gilead, calificó la aprobación como un "momento clave en la lucha de décadas contra el VIH", según dijo en un comunicado.La información dice que los ensayos clínicos demostraron que el 99,9 % de los participantes que lo recibieron permanecieron VIH negativos."Yeztugo nos ayudará a prevenir el VIH a una escala nunca antes vista. Ahora tenemos una manera de acabar con la epidemia del VIH de una vez por todas", agregó O'Day.Port su parte, el médico Carlos del Río, codirector del Centro Emory para la Investigación del SIDA en Atlanta (Georgia), dijo que la inyección semestral podría superar “en gran medida” barreras clave como la adherencia y el estigma, que pueden enfrentar las personas con regímenes de dosificación más frecuentes, especialmente la medicina oral diaria.
Al presidente Gustavo Petro le llovieron varias críticas por una publicación en su cuenta de X en la que habla de un medicamento para los pacientes con VIH. La polémica se generó porque, entre otras cosas, utilizó la palabra “contaminar”.“Aquí hay 300.000 tabletas del primer lote de Dolutegravir. Esta medicina que logra hacer retroceder el VIH, no solo evita de por vida el Sida, sino que el paciente portador puede incluso dejar de contaminar”, publicó el presidente.En diálogo con Mañanas Blu, el doctor José Oñate, miembro de la junta directiva de la Asociación Colombiana de Infectología, explicó por qué términos como "contaminar" no son apropiados al hablar del virus.Durante la entrevista, el doctor Oñate enfatizó que el término "contaminación" refuerza la estigmatización de las personas que viven con VIH. Históricamente, el VIH ha estado rodeado de discriminación y desinformación, lo que ha generado barreras para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento. Usar palabras con connotaciones negativas solo refuerza estas barreras."El mundo tiene una deuda histórica con el respeto y la no estigmatización de las personas que viven con VIH. La discriminación se siente en el ambiente, y el uso de términos inadecuados como 'contaminar' contribuye a esto", señaló el especialista.Según el doctor, en lugar de "contaminación" o "contagio", es preferible hablar de "riesgo de transmisión". Esto no solo es más preciso desde el punto de vista médico, sino que también ayuda a eliminar la carga negativa que acompaña al VIH.
La Asociación Colombiana de Infectología respondió al presidente Gustavo Petro tras su publicación sobre la distribución del medicamento Dolutegravir para el tratamiento del VIH, aclarando varios puntos clave para evitar desinformación.Primero, enfatizaron que el tratamiento antirretroviral permite a las personas con VIH mantener una carga viral indetectable, lo que les garantiza una buena calidad de vida. Sin embargo, destacaron que evitar el SIDA no significa curar el VIH, ya que el virus sigue presente en el organismo.Además, recordaron que las personas con VIH en tratamiento efectivo y carga viral indetectable no transmiten el virus, un principio conocido como Indetectable = Intransmisible (I=I), que ha sido un avance fundamental en salud pública.Respecto al acceso a Dolutegravir, la asociación explicó que su uso como terapia de primera línea en Colombia ya estaba garantizado antes de la actual reforma a la salud. Aunque su costo fue alto en el pasado, estrategias de adquisición han asegurado su disponibilidad sin que el precio sea un obstáculo. También aclararon que las EPS no negaban sistemáticamente el medicamento, ya que estaba cubierto por el sistema de salud, aunque reconocieron que podían existir demoras en la entrega por barreras administrativas.Finalmente, hicieron un llamado a evitar el uso de términos estigmatizantes como "contaminar" al referirse a la transmisión del VIH, ya que esto refuerza la discriminación contra las personas que viven con el virus. En su lugar, recomendaron expresiones más precisas y respetuosas.La asociación concluyó resaltando la importancia de garantizar el acceso equitativo a tratamientos de calidad, pero insistió en la necesidad de comunicar la información con rigor científico para evitar confusiones y generar confianza en la población.
En 2023 unos 39,9 millones de personas vivían con el VIH en el mundo, entre las que 1,3 millones eran nuevas infecciones, lo que es un 60 % menos que en el pico alcanzado en 1995, pero también una cifra que no se reduce al ritmo necesario para erradicar el sida, advirtió este lunes la ONU."Ahora mismo, el mundo no está en vías de conseguir" el objetivo de acabar con el sida como amenaza para la salud pública hasta 2030, señaló la directora ejecutiva de la agencia de la ONU para la lucha contra el sida, Onusida, Winnie Bayanyima.El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA presentó este lunes el nuevo informe "La urgencia del ahora - El sida en la encrucijada" con motivo de la 25ª Conferencia Internacional sobre el Sida que se celebra en la ciudad alemana de Múnich.Los datos revelan que, "debido a la falta de avances en la prevención las cifras de nuevas infecciones por el VIH no están disminuyendo con la suficiente rapidez, y en tres regiones del mundo el número aumenta", indicó Bayanyima.Avance desigualDesde el pico alcanzado en 1995, las nuevas infecciones por VIH registradas en 2023 (1,3 millones) se han reducido en un 60,6 %, pero la cifra es aún tres veces mayor que el objetivo de 370.000 o menos nuevos casos fijado para 2025, recuerda Onusida.Por primera vez en la historia de la pandemia se producen más nuevas infecciones fuera de África subsahariana que dentro, lo que refleja tanto los logros en materia de prevención alcanzados en gran parte de esta región como la falta de avances comparables en el resto del mundo.El número de personas que contrae el VIH aumenta en al menos 28 países, algunos de los cuales ya tienen epidemias importantes.En comparación con 2010, el número de personas que se contagian con el VIH ha aumentado en Europa oriental y Asia central, Oriente Medio y África del Norte, así como en América Latina.Por contra, la cifra ha bajado en Asia y el Pacífico, Europa occidental y central, Norteamérica, el Caribe, África occidental y central, y en África oriental y meridional.Actualmente hay 39,9 millones de personas en todo el mundo que viven con VIH, de las que 38,6 millones tenían 15 años o más y 1,4 millones eran niños.Más acceso a tratamientos y menos muertesA finales de diciembre de 2023, unos 30,7 millones de personas o el 76,9 % de todas las personas que vivían con el VIH, accedían al tratamiento antirretroviral.Pero también en este apartado la cifra está aún por debajo del objetivo de 34 millones establecido para 2025.A su vez, desde el pico alcanzado en 2004, los casos de muertes relacionados con el sida se han reducido en más del 69 %, hasta 630.000 personas en 2023 en todo el mundo.El objetivo para 2025 son reducir la mortandad por sida a 250.000, 2,5 veces más de la meta fijada.Más financiaciónEl año pasado había 19.800 millones de dólares disponibles para la respuesta al sida en los países de renta baja y media, cuando en 2025 harían falta 29.300 millones de dólares.Ajustada a la inflación, la financiación nacional para el VIH disminuyó en 2023 por cuarto año consecutivo, y los recursos internacionales fueron casi un 20 % inferiores a su máximo en 2013.Según Onusida, las regiones con mayores déficit de financiación (Europa oriental y Asia central y Oriente Medio y Norte de África) son las que menos avanzan en la lucha contra la epidemia del VIH.Si los programas contra el VIH siguen su curso actual, unos 46 millones de personas vivirán con el VIH en 2050, advierte.La ugandesa lamentó también que los titulares de patentes de tecnologías avanzadas, en particular aquellas que permiten desarrollar tratamientos de larga duración y opciones de prevención, no abran el acceso a las mismas lo suficiente como para permitir avances en países de ingresos bajos y medios.La jefa de Onusida asimismo se mostró preocupada por el reciente aumento de "políticas antiderechos, antigénero y antidemocráticas" que generan temor entre personas de comunidades marginadas que más necesitan servicios de prevención, pruebas, tratamiento y atención médica.
América Latina es una de las tres regiones que en 2023 registró un aumento de nuevas infecciones por VIH, con 120.000 o un 9 % más respecto a 2010, según un nuevo informe de Onusida presentado este lunes, en el que este programa conjunto de Naciones Unidas advierte en particular de la situación de las poblaciones migrantes e indígenas.El año pasado, se estima que 2,3 millones de personas vivían con VIH en América Latina, donde el número de muertes relacionadas con el sida disminuyó un 28 % respecto a 2010, hasta un estimado de 30.000, aunque aumentó entre la población femenina de Costa Rica, El Salvador, México, Panamá, Paraguay y Perú.El informe señala que se observa una alta prevalencia entre las poblaciones no migrantes afrodescendientes e indígenas en algunos países, como Brasil, Guatemala, Venezuela, Perú y Colombia, y las barreras geográficas y lingüísticas son algunos de los factores que afectan su acceso a los servicios.Por otra parte destaca que los países están teniendo que adaptar sus respuestas al VIH a los significativos movimientos de migrantes y refugiados en la región, al subrayar que la prevalencia del VIH en esta población es al menos el doble de la media regional.Así, agrega, es necesario que los sistemas sanitarios de los países de destino y de tránsito integren a las poblaciones migrantes y ofrezcan un amplio seguro médico que incluya opciones de prevención, pruebas y tratamiento del VIH.VIH: estigmatización dificulta el acceso a serviciosEl estigma relacionado con el VIH, el miedo a la deportación y el acceso limitado a servicios por parte de los migrantes y desplazados venezolanos, más de 6,5 millones en toda América Latina, tienen como consecuencia un insuficiente uso de los correspondientes servicios, señala.Así, el estigma y la discriminación siguen perjudicando la salud y el bienestar de las personas que viven con el VIH o corren el riesgo de contraerlo, advierte Onusida.Las encuestas del Índice de Estigma 2.0 realizadas en Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Paraguay y Perú muestran que alrededor del 15 % de los encuestados han sido víctimas de la estigmatización al buscar servicios relacionados con el VIH, y más de una cuarta parte -el 27 %- al intentar acceder a otros servicios sanitarios.Por otra parte, el 89 % de la población en América Latina que vive con el VIH conoce su estado serológico, un 73 % está en tratamiento y el 67 % se considera suprimido viralmente.Según el informe, en general, los programas de prevención del VIH en la región no son eficaces en llegar a las poblaciones con mayor riesgo de infecciónA pesar de la mayor disponibilidad de profilaxis preexposición (PPrE), profilaxis postexposición y autodiagnóstico del VIH, la aceptación de estas opciones sigue siendo baja en comparación con otras regiones, agrega.Así, sólo 204 000 personas utilizaron la PPrE al menos una vez en 2023, en comparación con el objetivo de 2,3 millones para 2025 en la región, lo cual sirve de recordatorio de la necesidad de fomentar la demanda y de implicar a las comunidades en la prestación de este tipo de servicios.En tanto, la disponibilidad de recursos para dar respuesta al VIH se situó en 2023 en los 3.000 millones de dólares, lo que supone una brecha del 21 % para alcanzar el objetivo de 2025.En el Caribe caen nuevas infecciones y muertesEn lo que respecta al Caribe, en los cinco últimos años ha habido pocos cambios en el número anual de nuevas infecciones, aunque respecto a 2010 la disminución fue del 22 %, hasta unas 15.000 estimadas en 2023, de las cuales el 90 % se registraron en Cuba, República Dominicana, Haití y Jamaica.El año pasado, se estima que 340.000 personas vivían con VIH en el Caribe, donde también cayeron las muertes relacionadas con el sida -un 57 %, hasta un número estimado de 5.100-, aunque se registró un preocupante incremente en Cuba, Belice, Guyana y Surinam.El 85 % de la población caribeña que vive con el VIH conoce su estado serológico, un 70 % está en tratamiento y el 61 % se considera suprimido viralmente.En tanto, la disponibilidad de recursos para dar respuesta al VIH se situó en 2023 en 354 millones de dólares -134,4 millones en recursos domésticos y 224 millones en internacionales-.
Las autoridades colombianas informaron este viernes que en 2022 se reportaron al Sistema de Vigilancia en Salud Pública del Instituto Nacional de Salud un total de 19.183 nuevos casos de infección por VIH.De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Salud, de ese total, 15.529 (80,9 %) fueron hombres y 3.654, mujeres (19,1 %), cifras que se conocen con motivo del Día Mundial de Lucha contra el Sida.El grupo etario más afectado corresponde a las personas entre 25-29 años, con 4.201 casos (21,9 %), seguido por el grupo de 20 a 24 años con 3.584 casos (18,68 %).La forma de transmisión más frecuente se sigue dando por relaciones sexuales en las que no se utiliza ningún método de protección. Un 98,6 % de los casos se dieron por esta vía.Las ciudades con mayores casos reportados fueron Bogotá (3.915), Medellín (1.649), Cali (1.483), Barranquilla (912), Cartagena (536) y Pereira (353).En cuanto al cumplimiento de las metas 95-95-95 -diagnosticar al 95 % de las personas que se estiman, viven con el virus; de los mismos, poner al 95 % en tratamiento y de los que están en tratamiento, que el 95 % alcancen carga viral indetectable- sobre un estimado de 183.356 personas viviendo con VIH un 77 % conocen su diagnóstico.De acuerdo con el Ministerio de Salud, un 88 % está bajo tratamiento y de estos un 90 % ha alcanzado niveles de supresión del virus en su sangre."Este último valor es importante dado que, si se obtienen niveles indetectables del virus en los exámenes complementarios de laboratorio, estas personas no transmiten el virus. El tratamiento, por tanto, tiene un efecto preventivo", explicó la cartera de Salud.En Colombia se continúa trabajando en ampliar el acceso a los tratamientos de primera línea con el fin de fortalecer la respuesta a la atención de personas con VIH-sida en todo el país.VIH significa virus de inmunodeficiencia humana, causante de la infección del mismo nombre.Las siglas VIH pueden referirse al virus y a la infección que la causa. Sida significa síndrome de inmunodeficiencia adquirida, que es la fase más avanzada de la infección por el VIH.Le puede interesar
Los observatorios de Mujeres, Diversidades Sexuales y de Género y del Derecho Fundamental a la Salud, de la Personería de Medellín advierten sobre el alto número de casos de personas con VIH/SIDA, que, en su mayoría, están concentradas en las comunas Aranjuez, Manrique, Robledo y Villa Hermosa.Según dijo Laura Estefanía Morales Arango, líder del Observatorio de Mujeres, Diversidades Sexuales y de Género, explicó que también han aumentado las campañas de detección rápida de enfermedades e infecciones de transmisión sexual."Hemos evidenciado que las diferentes aseguradoras, las diferentes EPS y la Secretaría de Salud han hecho múltiples esfuerzos para poder generar que hayan pruebas en calles, haciendo brigadas de salud y demás para tomas rápidas", explicó.Lo que genera más preocupación es que el 45% de los 392 casos de VIH/SIDA detectados en Medellín durante el primer trimestre de 2023 son jóvenes entre los 20 y 29 años de edad.Por esto la Personería llama la atención de las autoridades de salud para que se realicen campañas con enfoque diferencial que realmente ayuden a que los casos no aumenten sin medida y que se atienda a cada población según sus características sociales.Le puede interesar:
Cuando una persona era diagnosticada con el VIH hace más de tres décadas, se consideraba una sentencia de muerte. Pero después de sufrir discriminación, la pérdida de seres queridos y brutales efectos secundarios por los medicamentos, millones de personas viven con el sida gracias a los avances en el tratamiento.Para marcar el 40 aniversario del descubrimiento del virus causante del sida, AFP conversó con cuatro sobrevivientes sobre sus experiencias."A lo sumo un asterisco"Grissel Granados, de 36 años, subdirectora de una ONG de mujeres en Estados Unidos, ha tenido el VIH toda su vida.Cuando nació en México en 1986, su madre necesitó una cesárea y contrajo el virus en una transfusión de sangre: "Sin saberlo me amamantó y así contraje el VIH", dice Granados, radicada ahora en Los Angeles.Cinco años más tarde, "cuando mi padre se comenzó a enfermar", la familia se percató de que tenía el VIH.Su padre murió poco después de ser diagnosticado. Su madre estaba embarazada en ese momento y le aconsejaron no amamantar."Mi hermana, afortunadamente, es VIH negativa", comentó Granados. Pese a contraer cáncer a los 10 años, Granados dice que ha "tenido una vida muy saludable".Pero siente que la gente que ha tenido el VIH desde su nacimiento a menudo es olvidada o ignorada."Somos a lo sumo un asterisco. En general no estamos representados en la historia del VIH prolongado", sostuvo.Persiste el "estigma"Paul Kidd, un activista y abogado de 59 años radicado en Melbourne, Australia, dijo que fue diagnosticada con VIH en 1991, aunque probablemente lo tenía desde varios años antes.Aunque pidió una prueba en 1986, indicó que su médico recomendó no hacerlo porque "en ese tiempo no había tratamientos y el clima político era muy malo para gente con VIH, con llamados a cuarentenas, criminalizados o maltratados de otras formas"."Mi diagnóstico fue difícil de aceptar, pero realmente no me sorprendió porque una ex pareja mía murió de sida en 1988. Mucha gente que yo conocía y amaba murió", relató.Después del diagnóstico, Kidd comenzó un tratamiento antirretroviral llamado AZT que "me hizo sentir mal", aunque considera que salvó su vida.Ahora toma solo una píldora diaria sin efectos secundarios."Algo que no ha cambiado mucho es el estigma del VIH", comentó."Uganda y Ghana van en una dirección terrible y la gente con VIH en Rusia y Europa Oriental lleva una vida mucho más difícil de la que yo llegué a tener", indicó."Sé que tengo suerte de seguir aún con vida y el trabajo voluntario que hago es mi manera de honrar la memoria de los que ya no están"."Pequeño milagro"Pascale Lassus, una jubilada de 62 años en la ciudad francesa de Bayona, dice que contrajo el VIH en 1984, sin saberlo, de su entonces novio.Se enteró una década más tarde, cuando se hizo una prueba después de enfermarse de bronquitis."Estaba estupefacta", recordó. "Llevaba una vida normal y de repente mi sistema inmune se volvió loco". Posteriormente su hija de seis años dio positivo."El médico me dijo que ella no llegaría a la adolescencia, estaba devastada". El único tratamiento disponible era el AZT, que tenía efectos secundarios "horribles", señaló."Despertaba a mi hija en la noche porque debía tomarlo cada cuatro horas".Pero un nuevo tratamiento con tres drogas cambió todo en 1995."Hoy mi hija tiene 35 años. Pudo tener un niño que es VIH negativo, un pequeño milagro"."Discriminado"Joel Vermont de 58 años, radicado en un suburbio del este de París, descubrió que tenía el VIH en 1992."Tenía 27 años. Fue como si me hubiera caído un edificio encima", declaró.Cuando comenzó a tomar AZT, los efectos secundarios "abominables" lo hicieron perder casi 30 kilos. Luego el tratamiento de tres drogas "no funcionó conmigo", y "me pasé al alcohol"."Mi carga viral explotó. Desarrollé enfermedad pulmonar y cáncer de inicio temprano"."Terminé en un hospital donde estuve en coma 45 días. Cuando me desperté no podía caminar y estaba paralizado de un brazo".Después de ser "discriminado" en el trabajo, pasó ocho años con licencia por enfermedad antes de ganar un proceso judicial."Durante años escuché que iba a morir. De repente me dijeron que tenía que vivir", recuerda. "Necesité apoyo psicológico para aceptar eso. A menudo me digo que soy un sobreviviente del sida".Le puede interesar:
Este domingo, 8 de noviembre de 2026, se analizaron los siguientes temas en Sala de Prensa Blu:Escándalo de la vida privada del expresidente Gustavo Petro: Debate sobre las denuncias del presunto uso de recursos públicos para pagar contratos a cambio de favores sexuales y su impacto ético y judicial.Entrevista con Cecilia López Montaño: La exministra presenta su libro sobre el gobierno de Gustavo Petro, analizando la pérdida de ética pública, el cambio de rumbo gubernamental y las consecuencias para el país.Gira del Papa León XIV por América Latina: Reporte con el periodista Néstor Pongutá sobre el recorrido del Pontífice por Uruguay, Argentina y Perú (Chiclayo), resaltando la masiva convocatoria y sus mensajes pastorales.Situación del Cauca y su potencial económico: Entrevista con Ana Fernanda Muñoz (presidenta de la Cámara de Comercio del Cauca) sobre el impacto de la violencia, los daños del terremoto, el reclamo de presencia estatal integral y la fuerza agroexportadora regional.Perspectivas del sector de hidrocarburos: Entrevista con Frank Pearl (presidente de la ACP) sobre la reactivación de la exploración petrolera y de gas, subrayando la necesidad de seguridad jurídica y agilidad en consultas y licencias ambientales.Balance a 10 años del Acuerdo de Paz: Adelanto de la entrevista con la defensora del Pueblo, Iris Marín, sobre las deudas en el desarrollo territorial de las zonas PDET y el cumplimiento de las sanciones restaurativas para los excombatientes de las FARC.Sección de cine y plataformas: Recomendaciones de Luis Carlos Rueda con la película colombiana Pacífico, los estrenos El gato en el sombrero, Godzilla, Yo soy Rocky y la serie de Netflix sobre la toma del Palacio de Justicia.
Las variaciones climáticas extremas entre temporadas de calor y lluvias están generando un impacto directo en el sector agrícola de Antioquia, donde la pérdida de cultivos por sequías e inundaciones amenaza con encarecer la canasta familiar. De acuerdo con un análisis económico de la Universidad Pontificia Bolivariana, las afectaciones en las zonas de siembra del departamento reducirán la oferta de productos básicos, presionando el alza de precios en los mercados locales.El estudio, desarrollado por el docente e investigador Iván Montoya, señala que la alteración en las fuentes de agua impacta tanto a la agricultura como a la ganadería antioqueña, afectando la producción de leche, carne y vegetales. Según las proyecciones del analista, el desabastecimiento de alimentos y el incremento en los servicios de energía y agua podrían encarecer hasta en un 19 % el costo de la canasta básica de los hogares paisas, debido a los mayores costos que asumen los campesinos para mantener sus plantaciones. "Todas estas implicaciones macro muy seguramente van a tener repercusiones económicas en el bolsillo de los hogares; por un lado, se ha venido mencionando para ver un aumento, pues, en los costos de producción, sobre todo los costos agrícolas fundamentalmente, y eso va a generar un aumento en la producción de alimentos que termina generando, pues, inflación; ya había mencionado el caso", indicó el docente.El análisis económico contempla que la región Andina sufrirá el mayor impacto estructural por la disminución en los caudales de los ríos y una reducción de un tercio en las precipitaciones. Esta situación compromete a los embalses del interior del país, que concentran el 95 % de la capacidad nacional, y afecta a otras regiones como la Caribe, el Pacífico y la Orinoquía, donde la falta de agua de riego e inundaciones repentinas impiden que los cultivos prosperen, reduciendo la oferta de alimentos a nivel nacional.Ante la imposibilidad de aumentar la producción agrícola local por los daños en la tierra, la investigación prevé que el país deba recurrir a la importación de insumos y granos básicos mediante la revisión de salvaguardas comerciales; un panorama que ya se refleja en las calles de Medellín, donde comerciantes y familias observan transformaciones en sus dinámicas cotidianas y se abstienen de comprar ciertos productos que antes adquirían habitualmente, dado que, según señalan los propios habitantes, sus costos actuales se han vuelto inalcanzables. "Una semana dicen no, la otra semana sube tal cosa, entonces cada ratico están subiendo, están subiendo. Eso sí ha afectado y se han disminuido las ventas también. Nos han subido la crema de leche, nos suben el queso. Tenemos que subir de precio las cosas", indicaron algunos ciudadanos consultados por BLU Radio.Asimismo, el docente señala que este fenómeno generará una presión inflacionaria originada por la caída en la oferta de alimentos, lo que dejaría al Banco de la República con un margen muy reducido para bajar las tasas de interés en los próximos meses.
La decisión, con 23 votos a favor y ninguno en contra, se tomó en segundo debate del Proyecto de Ordenanza que busca garantizar la continuidad de los estudios y las etapas necesarias para sacar adelante el denominado Tren Multipropósito de Antioquia.Con esta capitalización se financiarán las fases 3 y 4 de la estructuración del proyecto, luego de que durante 2025 se completaran las dos primeras etapas. En ese periodo se revisaron los estudios de factibilidad, se actualizó la información técnica y la proyección de demanda de pasajeros y carga, y se evaluaron diferentes alternativas de trazado y financiación.Como resultado de ese trabajo, el corredor Bello-Puerto Berrío fue definido como prioritario para continuar con el desarrollo del proyecto ferroviario, que busca conectar el Valle de Aburrá con el Magdalena Medio.La tercera fase contempla la actualización de estudios y diseños, la estructuración del modelo financiero y la definición de la matriz de asignación de riesgos. Posteriormente, en la cuarta etapa se elaborarán los documentos contractuales y los insumos necesarios para una eventual salida al mercado.Para ese proceso se contempla la posibilidad de utilizar un esquema de Asociación Público-Privada (APP) u otro mecanismo de financiación que permita garantizar la sostenibilidad del proyecto.El corredor ferroviario priorizado tendrá una extensión de 182,1 kilómetros, desde Bello hasta Puerto Berrío, y conectará dos subregiones estratégicas del departamento: el Valle de Aburrá y el Magdalena Medio.De acuerdo con la presentación del proyecto, su área de influencia comprende 12 municipios y una población estimada de 3.706.611 habitantes. Además, se proyecta como una alternativa para fortalecer la conexión logística de Antioquia y facilitar una eventual conexión con los puertos del mar Caribe.
Las autoridades en el departamento de Antioquia han alzado la mano para mostrar su preocupación por la guerra que se vive en el Suroeste antioqueño entre el Clan del Golfo y al menos 17 estructuras delincuenciales que están buscando apoderarse del territorio.Las alarmantes cifras fueron entregadas por la Gobernación de Antioquia quien advirtió que está buscando con el Ejército Nacional y la Policía Nacional la manera para poder acabar con la disputa que ha creado temor entre la comunidad.El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, destacó que en esta subregión del departamento se han reportado algunos homicidios producto de la confrontación entre los grupos delincuenciales."Esos homicidios del enfrentamiento de criminales del clan del golfo contra criminales de 17 estructuras delincuenciales que quieren apoderarse del del microtráfico. Aquí sabemos que esta, que ha sido una zona pacífica trabajadora por excelencia, tiene una incidencia criminal bastante grande por cuenta de la factura de esa renta que persiguen estos bandidos", indicó el mandatario.Hay que mencionar que en el Suroeste antioqueño no solo hay presencia del Clan del Golfo sino también del ELN, que sería uno de los mayores dinamizadores de la violencia, y las disidencias que como en otras zonas del departamento estaría en alianza con el Clan del Golfo buscando mayor control territorial.Por ahora las autoridades en Antioquia están tras la pista de los intereses que hay detrás de los 17 grupos delincuenciales con presencia en el Suroeste antioqueño, ya que no se descarta que el ELN tenga relación con alguna de estas facciones que buscan quitarle las rentas ilícitas al Clan del Golfo.
En el Valle de Aburrá, la Policía Nacional adelantó dos operativos de control y registro que dejaron como resultado la captura de 13 personas y la incautación de cerca de 3.900 dosis de sustancias estupefacientes. Las acciones institucionales se desarrollaron de manera simultánea en el municipio de Bello y en el sector del centro de Medellín para contrarrestar el tráfico local de drogas y las economías ilícitas en ambas localidades.El primer procedimiento tuvo lugar en el sector de El Carmelo, en el municipio de Bello, donde las patrullas de vigilancia interceptaron una motocicleta en la que se movilizaban dos hombres de 29 y 36 años. Durante la inspección, según el Teniente Coronel José Fernando Mazo, comandante Operativo Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, hallaron un bolso con cerca de 900 dosis de marihuana listas para su distribución. Los dos ciudadanos fueron capturados e individualizados para ser puestos a disposición de la Fiscalía por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes."El procedimiento se desarrolló en el sector del Carmelo, donde nuestras patrullas de vigilancia durante actividades de registro y control interceptaron una motocicleta en la que se movilizaban estos dos ciudadanos. Al realizar la inspección, nuestros uniformados encontraron en el interior un bolso con las sustancias estupefacientes, las cuales, de acuerdo con las verificaciones preliminares, iban a ser distribuidas en este sector". indicó.Por otra parte, en el barrio Estación Villa del centro de Medellín, la fuerza pública y la Alcaldía Distrital ejecutaron una intervención integral que culminó con la captura de 11 personas y la incautación de 3.000 dosis de sustancias ilícitas. En el sitio se materializaron tres órdenes judiciales por concierto para delinquir, receptación y falsedad marcaria, mientras que ocho personas más fueron judicializadas en flagrancia. Las autoridades precisaron que los detenidos presuntamente estarían vinculados al grupo delincuencial 'Los Carabanudos', alineado con la estructura 'La Terraza'.Entre los procesados en la capital antioqueña figura un hombre conocido como alias 'Cachetón', quien registra nueve anotaciones en el Sistema Penal Oral Acusatorio por tráfico de estupefacientes. Asimismo, de acuerdo con el Coronel Richard Fajardo, comandante Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, se capturó a una mujer identificada como alias 'La Cucha', señalada por las investigaciones de administrar una vivienda que era utilizada como centro de acopio y expendio de sustancias alucinógenas y otras actividades delictivas en el sector."Entre los capturados se encuentran alias Cachetón, quien registra nueve anotaciones por tráfico de estupefacientes, y alias La Cucha, señalado de administrar un inmueble utilizado para la comercialización de sustancias ilícitas. Estas acciones hacen parte de una estrategia sostenida para contrarrestar las economías criminales y prevenir hechos de violencia", señaló. Durante la jornada en el centro de la ciudad, los uniformados decomisaron 97 armas cortopunzantes, recuperaron dos motocicletas reportadas como robadas y aplicaron el cierre temporal a tres establecimientos comerciales por incumplimiento normativo. Los 13 capturados en ambos municipios quedaron bajo custodia de la Fiscalía General de la Nación para definir su situación jurídica.