Este martes continúan bloqueadas la Troncal del Caribe y la Troncal de Oriente, principales corredores de carga de la costa norte colombiana y las cuales comunican a esta región con el resto del país.En el caso de la Troncal del Caribe el bloqueo obedece a las protestas de la comunidad de Tasajera, jurisdicción del municipio de Puebloviejo, donde la gente se tomó la vía Ciénaga - Barranquilla para exigir el restablecimiento del servicio de energía, pues llevan varios días a oscuras.Al respecto la empresa de energía Air-e informó que, por tratarse de una población eléctricamente subnormal en su totalidad, “la infraestructura eléctrica pertenece a la comunidad” y el arreglo de las averías no le corresponde a la compañía de servicios públicos.“De acuerdo con lo confirmado por la empresa, la Alcaldía Municipal ha asumido los trámites de consecución e instalación de los equipos afectados, toda vez que es de competencia de la comunidad y el ente territorial la continuidad del servicio, por su condición de subnormalidad”, informó Air-e.El segundo bloqueo se registra en la Troncal de Oriente, donde varias comunidades de la Sierra Nevada de Santa Marta protestan desde la mañana del lunes festivo por “abandono estatal”.Allí, los manifestantes se han declarado en paro indefinido, mientras cientos de vehículos de carga pesada y buses con pasajeros se encuentran atrapados en un extenso trancón sobre la Ruta del Sol 3, en el tramo comprendido entre Fundación - Ye de Ciénaga, cerca del puente de Río Frío, sector de San Pablo.En ese punto hay más de 300 representantes de poblaciones como Siberia, San Pedro, San Javier y Palmor, los cuales advierten que no se marcharán hasta el cumplimiento de varias promesas que les hicieron en 2023.
En un lamentable y ya frecuente incidente, los habitantes del corregimiento de Tasajera, en Puebloviejo, Magdalena, aprovecharon un micro accidente para saquear un camión cargado de guitarras. Este incidente se ha vuelto una costumbre reprochable en la vía Santa Marta – Barranquilla, siendo este el séptimo camión saqueado en la misma ruta.Videos publicados en redes sociales muestran cómo una turba de personas corre hacia el camión, tomando las guitarras como si se prepararan para formar una banda musical. Este comportamiento ha sido fuertemente criticado por la comunidad, ya que refleja una grave falta de respeto y legalidad.El conductor del furgón, visiblemente afectado y con lágrimas en los ojos, narró cómo ocurrieron los hechos. “Yo venía despacio, y adelante estaba un bus y medio me pegó un carro por detrás, en ese momento empezó a llegar la gente, me abrieron el camión y se llevaron todo hermano, me dejaron endeudado con el banco, con las manos cruzadas, el camión estaba full”, expresó el conductor, quien ahora enfrenta deudas significativas debido a la pérdida de toda la mercancía.La Policía Metropolitana de Santa Marta ha informado que están utilizando los videos capturados por aficionados para identificar a las personas involucradas en el saqueo. Muchos de los participantes fueron grabados mostrando las guitarras con sonrisas en sus rostros, como si se tratara de trofeos.
El saqueo a un tractocamión de cervecería, la pérdida total de uno de los vehículos involucrados y dos personas lesionadas fue el saldo de un grave accidente de tránsito registrado en la vía que de Barranquilla conduce hacia Ciénaga, Magdalena, a la altura del corregimiento de Tasajera (Puebloviejo). Según la información entregada por el mayor Walter Ortiz, jefe de la Policía de Tránsito y Transporte de Santa Marta, el triple choque se presentó pasadas las 10:00 de la noche de este viernes, confirmándose que, entre los dos heridos, se encuentran el conductor de la camioneta pequeña y su copiloto, quien terminó aprisionado en el vehículo.Mientras las autoridades intentaban auxiliar a los lesionados, la comunidad de Tasajera aprovechó para saquear el camión."No tenemos situaciones graves, solo dos personas con lesiones mínimas que eran las que iban en el carro pequeño y, pues, desafortunadamente el vehículo tipo tractocamión quedó fuera de servicio y por eso alcanzan a llegar estas personas inescrupulosas y le roban parte de la mercancía". Los lesionados inmediatamente fueron trasladados hasta un centro asistencial para recibir atención médica, mientras que la Fiscalía y la Seccional de Tránsito de Santa Marta adelantan las investigaciones para esclarecer el accidente, toda vez que se habría generado por la imprudencia de uno de los tres vehículos."Anoche se hizo el levantamiento del accidente y las investigaciones las asumió la Fiscalía para establecer qué fue lo que ocurrió, pues el accidente, al parecer, se generó por la imprudencia de uno de los vehículos involucrados", dijo.Le puede interesar:
Un nuevo hecho de saqueo y oportunismo se vivió en el corregimiento de Tasajera del municipio de Puebloviejo, Magdalena. Tras presentarse un incidente automovilístico, donde el furgón perdió el control y terminó volcado en una cuneta de la vía que comunica a Ciénaga con Santa Marta.En video quedó registrado el momento en que los moradores de la zona, en vez de auxiliar a los ocupantes del camión que se encontraba transportando medicamentos, decidieron saquearlo y apoderarse de los fármacos que estaban en su interior.De acuerdo con las primeras versiones, el camión adscrito a la empresa 'Farmanorte' sufrió una falla técnica en una de sus llantas y terminó volcado a un costado de la vía nacional.Hasta el lugar llegaron unidades de la seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Metropolitana de Santa Marta, quienes se hicieron cargo de la situación; sin embargo, gran parte de la carga fue saqueada.Le puede interesar:
Múltiples han sido las quejas que se han dado a conocer en redes sociales, en las ultimas horas, por parte de viajeros y transeúntes entre la vía que conecta Barranquilla - Ciénaga, debido a los presuntos retenes ilegales que estarían apostados a la altura del corregimiento de Tasajera, en el municipio de Pueblo Viejo (Magdalena), para exigir sumas de dinero a viajeros y/o conductores a cambio de dejarlos transitar entre los departamentos del Atlántico y Magdalena.La situación, que pareciera no tener control, se tornó crítica en las últimas horas cuando encapuchados habrían sacado hasta piedras para amedrentar a los viajeros y obligarlos a pagar una cuota de dinero, entendiendo que muchos transeúntes se desplazan por la zona en medio de la temporada de vacaciones de mitad de año.Uno de los testimonios dados a conocer fue el de la abogada y analista política barranquillera, Ana María Abello, quien señaló a través de su cuenta de Twitter que "de un momento a otro la carretera la bloquearon, se detuvo todo el tráfico y nos vimos obligados a tomar vías alternas en el municipio de Ciénaga, pues los pobladores de la zona estaban exigiendo dinero para dejar pasar a los conductores". Sin embargo, el mayor Walter Ortiz, jefe de la Policía de Tránsito y Transporte de Santa Marta, aseguró que en medio de las verificaciones que se han hecho en la vía, no se tienen indicios —hasta el momento— de retenes ilegales ni mucho menos de encapuchados cobrando de manera extorsiva a viajeros y/o conductores.Argumentó, además, que los bloqueos se han dado por habitantes del corregimiento de Tasajera, quienes exigen a la alcaldía de Pueblo Viejo el suministro de servicios públicos. "Podemos decir que la comunidad se ha manifestado estos últimos días porque han durado varios días sin el servicio de agua potable, o dos o tres días sin el suministro de energía eléctrica, entonces se toman las vías de hecho y salen a bloquear esta importante vía nacional".En su momento, el gobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, explicó que los bloqueos estaban siendo desarrollados por líderes rurales con ocasión a los incumplimientos de la Alcaldía Municipal respecto al suministro de agua potable y a las afectaciones en la producción cafetera por cuenta de las intensas lluvias de las últimas semanas.Le puede interesar:
Un lamentable suceso volvió a enlutar a la comunidad de Tasajera, Magdalena. Bleyder de Jesús Mendoza Sandoval, de seis meses de nacido, y Michel Sandoval Jiménez, de ocho años, son los dos menores que murieron atrapados entre los escombros tras la caída de una pared.De acuerdo con el reporte entregado por las autoridades, el hecho ocurrió sobre las 8:00 de la mañana cuando el bebé y la niña se encontraban jugando con sus juguetes de Navidad en compañía de otra menor. El alegre momento fue interrumpido de manera sorpresiva por el alud de ladrillos que acabó con sus vidas.“Nos cuenta la mamá de Michel que estaba preparando los alimentos para poderles dar el desayuno a sus hijos. Había tres niños en el lugar de los hechos, uno se acerca a pedirle que le diera el desayuno y fue lo que evitó que no cayera también. Si hubiese sido así, hoy serían tres niños los que habrían perdido la vida”, explicó Jorge Suárez, comandante encargado del Distrito Tres de la Policía Metropolitana de Santa Marta.Tras ocurrido el accidente, los pequeños fueron auxiliados en el menor tiempo posible y llevados hasta la sala de urgencias del Hospital San José de Puebloviejo, donde, pese a los esfuerzos de los galenos de turno por mantenerlos con vida, fallecieron.Por otro lado, una de las primeras hipótesis que maneja la comunidad sobre la caída de la pared tiene que ver con la salina que hay en Tasajera, Magdalena, corregimiento de Puebloviejo, descartando que haya sido la brisa la causante de esta tragedia.“Hay que tener en cuenta que estas casas tienen bastante tiempo de haberse construido y este factor podría ser uno de los detonantes de la tragedia. Sin embargo, todo es materia de investigación por parte de las autoridades”, afirmó Fred de La Rosa, líder social.En el hecho, otra menor resultó herida, quien presenta una herida en uno de sus pies, se encuentra fuera de peligro y bajo observación médica.Le puede interesar:
En el kilómetro 47 de la vía Ciénaga- Barranquilla, entre flores artificiales que contrastan con la maleza, aún siguen plasmadas en un muro las fotografías de los 45 hombres de Tasajera que fallecieron tras la explosión de un camión cisterna.Dos años han transcurrido desde ese fatídico 6 de julio cuando decenas de pescadores y mototaxistas buscaron saquear el combustible de ese camión volcado a un lado de la carretera, pero una chispa desató las llamas y de frente encontraron la muerte.Otros 19 hombres sobrevivieron, entre ellos Eder Franco, quien a sus 26 años siente que más bien regresó de la muerte después de sufrir quemaduras en el 74% de su cuerpo."Duré 45 días en cuidados intensivos, tres meses más en recuperación. Los médicos dicen que me dieron tres paros cardíacos y duré tres minutos muerto", recuerda el joven.El saquear un camión con combustible algunos lo llamaron imprudencia. Otros, necesidad. Lo cierto es que a Eder, a quien le debieron poner hasta injertos de piel donados desde Estados Unidos, le basta con verse las cicatrices en sus manos, piernas, cabeza y espalda para saber que no repetirá algo como esto."Cuando estaba en UCI la primera promesa que le hice a Dios era que no volvería a hacerlo. Lo prometí por mi hija, de 8 años, ella fue la principal motivación para salir adelante", expresa.Y con él coincide Aldair Álvarez. Él también sobrevivió, a diferencia de su hermano de 16 años y sus 23 amigos del barrio, que no se salvaron de la muerte."Ese día iba a trabajar en la pesca, como siempre, pero vi el camión ahí volteado y me bajé aquí con mi hermanito. Cuando nos acercamos, nos prendimos. La verdad es que aprendimos la lección, yo más nunca vuelvo a hacer eso", dijo Álvarez.Fueron muchas las promesas que le hicieron a la población de Tasajera, pero la gente aún siente el abandono estatal después de la tragedia.Hasta el mural donde alguna vez se leyó un homenaje a las víctimas lo borraron para supuestamente restaurarlo, pero hoy son las mismas familias las que con brocha en mano intentan recuperarlo en lo que llaman una lucha diaria contra el olvido.Vea aquí más fotos:Escuche más de los podcast de Blu Radio aquí:
Hay indignación en Magdalena luego que se conociera un nuevo caso de saqueo a un camión volcado en el corregimiento de Tasajera.Según se pudo conocer, el vehículo cargaba varias toneladas de azúcar en bultos, los cuales fueron robados en minutos.Los reportes oficiales afirman que el siniestro ocurrió por la imprudencia del conductor de un camión que sobrepasó a un vehículo e invadió el carril contrario, lo que ocasionó el choque contra una tractomula.De acuerdo a un informe realizado por Noticias Caracol, tras el accidente, algunos heridos fueron atendidos, pero otros inescrupulosos aprovecharon para saquear parte del azúcar que el camión accidentado transportaba.Uniformados de la Policía hicieron presencia en el lugar para evitar alteraciones del orden público."Estos hechos vandálicos no se pueden seguir repitiendo en nuestro pueblo y por directriz del alcalde la situación está controlada. Por parte de la administración estamos prestos para esas personas que resultaron heridas", comentó Jonathan Roldán, secretario de Gobierno de Puebloviejo, Magdalena.Las autoridades hicieron un llamado a la cultura y la legalidad. Cabe resaltar que hace 13 meses, 48 personas fallecieron luego de saquear la gasolina de un camión cisterna que había colisionado en el corregimiento de Tasajera.Vea el reporte completo hecho por Noticias Caracol aquí:
Hay indignación en Santa Marta por el asesinato de Julieta, una manatí que recién había salido de un proceso de rehabilitación el pasado 7 de julio en el parque Tayrona. El animal habría sido atrapado por pescadores del corregimiento de Tasajera, Magdalena.Según denunció la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag), la manatí fue perseguida desde el Puente de La Barra hasta Pueblo Viejo. Allí fue capturada y atacada con palos y machetes. Además, le amarraron su trompa para que no pudiera respirar.“Otros pescadores, decidieron oponerse a esta crueldad y denunciaron inmediatamente ante la entidad la situación”, se informó en un comunicado.De acuerdo con Corpamag, el ataque contra julieta es un grave delito que debe ser sancionado por las autoridades competentes y no quedar impune.Por su parte, los pescadores señalaron que ellos habían actuado en defensa, pues creyeron que se trataba de un caimán, ya que no era usual ver un animal de gran tamaño en ese sector.Y es que, a pesar del esfuerzo de una brigada de rescate, la manatí falleció mientras era trasladada, debido a las graves heridas que tenía.Julieta recién terminaba su proceso de rehabilitación en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Marina, CAVR, de Corpamag.
Este 6 de julio toda Tasajera volvió a despertar envuelta en la nostalgia y la tristeza; nostalgia por los 45 hombres que hoy ya no están y la tristeza porque un año después de una tragedia poco o nada en el pueblo ha podido cambiar.Todos son familia en esta pequeña población pesquera al pie de la carretera que une a Santa Marta y Barranquilla, por eso, el 6 de julio de 2020, hace un año exactamente, el corregimiento entero descubrió que en medio de la miseria y la pandemia, el panorama puede ser aún más estremecedor como quedó comprobado con el incendio de un camión cisterna que los consumió.Esa mañana, decenas de personas, como Mauricio Martínez, no vieron un vehículo accidentado, sino una oportunidad de negocio.El joven de 26 años salió con pimpina al hombro a coger algo de combustible para venderlo y obtener los pesos que no había podido ganar desde que la pandemia lo dejó sin empleo. Él solo pensaba en darle de comer a su madre que estaba enferma."Un primo mío me vino a buscar, me dijo que se había volteado un carro y es tanta la necesidad que uno tiene aquí en este pueblo que uno cede a estas cosas. Cuando uno tiene a una persona ahí en cama, hace lo que sea por ella", narró.No hubo explosión, pero sí una bola de fuego que en segundos calcinó a siete personas y que en las semanas siguientes acabó con la vida de otros 38 habitantes de este corregimiento de Puebloviejo, en el Magdalena. Solo 29 lograron correr y salvar su vida, entre ellos Mauricio."Todos estábamos desesperados, corríamos a apagarnos, pero los carros no nos querían parar. Entonces, yo cogí mi moto así con mis manos quemadas, todo mi cuerpo quemado, y llegué hasta el hospitalito de Puebloviejo, de ahí me trasladaron a Ciénaga y luego a Bogotá", recordó.Tres meses hospitalizado estuvo este joven tras sufrir graves quemaduras en el 75% de su cuerpo. Con las cicatrices visibles dijo que es todo un milagro de vida."Los médicos me dijeron que estuve 10 minutos muerto, que era un milagro de Dios y todos estaban muy asombrados porque creían que yo era un caso perdido", expresó aún conmovido y con la mirada puesta en las huellas que le dejó la candela.10 familiares fallecidosÓscar Franco es otro joven de 25 años que sobrevivió a la tragedia de Tasajera. Recuerda como si fuese ayer cuando salió con varios primos y sobrinos a extraer del camión 10 pimpinas de combustible con las que esperaban ganarse unos 400.000 pesos."Llenamos las pimpinas y cuando estábamos de espaldas, que ya nos íbamos, nos cogió de sorpresa la candela. Al final no cogimos nada, todo se prendió", expresó Franco quien indicó que el episodio le arrebató a 10 familiares en un abrir y cerrar de ojos.Hoy aún padece necesidades, pero entiende que por dinero no vale la pena arriesgarse."Qué va, ya eso no se vuelve a hacer, quedó en el olvido", insistió.Y es que en ese entonces la tragedia puso los reflectores sobre la miseria de Tasajera. Promesas fueron y vinieron, pero nunca se cumplieron.Este martes, en medio ceremonias litúrgicas que se realizaron en la cancha sintética y en el mismo lugar del siniestro, las familias no solo recordaron a sus muertos, sino que lanzaron gritos de auxilio por quienes intentan sobrevivir en este rincón de Puebloviejo.María Márquez, esposa de Gilberto Fernandez Mejía, uno de los fallecidos, pidió que no la dejen en el olvido, pues sigue luchando por sacar adelante a sus cuatro hijos."Ellos no eran ladrones, ellos eran simplemente trabajadores que en una necesidad hicieron lo que hicieron, porque la necesidad apremia”, precisó.“Hoy necesitamos más, que nuestro municipio crezca, que nos den fuentes de empleo, tanto para las madres que quedaron solas, como para esos hijos que necesitan", manifestó entre lágrimas.En Tasajera, donde el agua llega solo dos veces a la semana y la luz se va cuantas veces quiera, sus habitantes continúan luchando contra la pobreza y aun siendo testigos directos de estos accidentes, que nunca cesan, inclusive, por el mal estado de la vía a la que poco a poco se traga la erosión costera.Por eso desde el kilómetro 48, donde ocurrió la tragedia, un mural con los rostros de los fallecidos también busca recordarles a los gobiernos de turno de que ahí, en medio de la nada, queda Tasajera.Escuche la crónica completa aquí:
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, confirmó este miércoles que en el departamento ya no hay personas que estén siendo buscadas bajo los escombros tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado lunes. A través de sus redes sociales, la mandataria aseguró que la familia que permanecía como desaparecida fue localizada con vida y ya recibe atención, por lo que las autoridades cerrarán formalmente la fase de búsqueda y rescate para concentrarse en atender a los damnificados."En el departamento del Chocó ya no buscamos a nadie bajo los escombros por la misericordia de Dios", escribió Córdoba. La gobernadora agregó que la familia que era buscada "ya está recibiendo la atención requerida". Con este hallazgo, las autoridades dan paso a una nueva etapa de la emergencia, enfocada en identificar las necesidades de las comunidades afectadas y garantizar asistencia a quienes perdieron sus viviendas o resultaron afectados por el movimiento telúrico.La mandataria local también compartió el último balance en el Chocó en el que se detalla que el terremoto ha dejado 13 muertos y 182 heridos.Lupa en censo de damnificadosEntretanto, la defensora del Pueblo, Iris Marín, advirtió durante un recorrido por las zonas afectadas de Quibdó que uno de los principales problemas en este momento es la falta de un censo que permita establecer con precisión cuántas personas resultaron damnificadas. "Es urgente tomar los censos porque no hay realmente una estimación de cuántas son las personas afectadas, cuántas personas no tienen en este momento dónde dormir", señaló Marín, quien consideró que esta información será fundamental para organizar la respuesta humanitaria.En Quibdó, las autoridades han confirmado nueve personas fallecidas como consecuencia del terremoto, mientras que en el departamento del Chocó la cifra asciende a 13 muertos. A nivel nacional, el presidente Abelardo de la Espriella informó que el balance llegó a 265 fallecidos, 3.494 heridos y 496 personas desaparecidas. La defensora del pueblo también llamó la atención sobre las diferencias entre las cifras reportadas por las autoridades nacionales y las regiones, y señaló que un censo permitirá establecer con mayor precisión la magnitud de la emergencia.Otra de las preocupaciones está relacionada con la capacidad de atención en salud. El Hospital San Francisco de Asís, principal centro asistencial de Quibdó, registra una sobreocupación. Aunque el hospital cuenta con una planta eléctrica, requiere garantizar conectividad estable e internet para mantener la prestación de los servicios.
Un total de 150 incendios forestales han arrasado con más de 1.800 hectáreas de bosques nativos y cultivos de pancoger en 29 de los 64 municipios de Nariño, informó el gobernador Luis Alfonso Escobar, quien confirmó nuevas medidas para enfrentar la emergencia.Ante esta situación, el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres aprobó la declaratoria de calamidad pública y urgencia manifiesta, una medida que permitirá acelerar las acciones administrativas, técnicas y operativas para atender los incendios y fortalecer la respuesta institucional.El mandatario explicó que esta declaratoria permitirá actuar con mayor rapidez frente a una emergencia que, según las autoridades, ya había sido advertida durante las primeras reuniones de seguimiento. “Esta medida nos permite tomar acciones más inmediatas para atender la emergencia”, afirmó Escobar.El gobernador señaló que las condiciones climáticas previstas podrían mantener el riesgo durante agosto e incluso intensificarlo en septiembre. “Sabíamos que estas condiciones continuarían durante agosto y podrían intensificarse en septiembre; por eso estamos actuando para proteger a las comunidades y respaldar a quienes enfrentan estas emergencias en territorio”, agregó.Como parte de las medidas anunciadas por la gobernación, la administración departamental acelerará la ejecución de $3.500 millones para dotar con kits forestales a 32 cuerpos de bomberos de Nariño y conformar una brigada de reacción inmediata que apoye a los municipios cuya capacidad de respuesta sea superada por los incendios.La emergencia se concentra actualmente en zonas de las subregiones de Abades, Occidente y Guambuyaco, donde las autoridades mantienen las labores de atención. Desde la Gobernación se han articulado esfuerzos con las administraciones municipales y los organismos de socorro para controlar las conflagraciones.Además, se adelantan reuniones de coordinación con alcaldes y alcaldesas para fortalecer la respuesta de los cuerpos de bomberos frente a los incendios activos y posibles nuevas emergencias. También se alista la contratación de 40 horas de apoyo aéreo para las zonas más afectadas.La Gobernación de Nariño hizo un llamado a la ciudadanía para evitar cualquier acción que pueda generar nuevos incendios forestales y atender las recomendaciones de las autoridades. Asimismo, pidió mantenerse informada a través de los canales oficiales y reportar oportunamente cualquier situación de riesgo.
Dos días después del terremoto que sacudió Colombia, Dosquebradas, ciudad aledaña a Pereira, intenta recomponerse entre edificios derrumbados, negocios destruidos y calles tomadas por los escombros, mientras sus habitantes remueven lo que quedó de sus vidas y esperan respuestas para afrontar el futuro.Los seis kilómetros de la avenida Simón Bolívar, la principal arteria de Dosquebradas, permanecen prácticamente cerrados por los trabajos de las autoridades y de los propios vecinos para remover escombros y evaluar los daños que dejó el terremoto.En esta ciudad de unos 250.000 habitantes, siete personas han muerto, cinco fueron rescatadas con vida de entre los escombros y más de 8.000 resultaron damnificadas, según las autoridades.En medio de la avenida, uno de los edificios que se derrumbó por completo albergaba una tienda de motocicletas y estaba unido a una vivienda en la que residían los propietarios del negocio.Una mujer fue rescatada con vida y lucha por sobrevivir en una clínica de Dosquebradas, mientras su hermano murió bajo los escombros.En la zona, los vecinos colocaron carteles con una palabra que se convirtió en una orden durante las horas más angustiosas del rescate: "silencio".Ahora el lugar vuelve a estar en silencio, pero por una razón distinta: los organismos de socorro se han desplazado a otros puntos donde todavía creen que pueden encontrar supervivientes.Sueños perdidosFrente a las ruinas camina Duviel Vidal Ocampo, quien examina con preocupación la destrucción que dejó el terremoto a su alrededor.El hombre es el propietario de Ferreléctricos Todo en Uno, un negocio que estaba ubicado al lado de la tienda de motocicletas que se derrumbó.El edificio cayó sobre su local, cuya estructura pende de un hilo y está completamente destruido por dentro. El hombre y su familia entran con mucho cuidado a revisar qué pueden sacar de este negocio al que le dedicó ocho años de su vida."Estoy totalmente afectado porque todo quedó entre los escombros. Si mira hacia adentro verá que quedó la bodega totalmente destruida. El edificio de al lado cayó encima de la ferretería. Pérdida total. Todo acá, todo, es escombros. Vea, hay que demoler la propiedad, todo, todo", dice Vidal, completamente frustrado, a EFE.El hombre no es capaz de contener las lágrimas y rompe a llorar, pues ahora deberá enfrentar la incertidumbre que le depara el futuro y nadie del Gobierno le ha dicho nada sobre cuáles son los pasos a seguir para salir adelante tras esta tragedia."Hasta ahora no sabemos nada, no nos han dicho nada, no sabemos qué paso seguir, si vienen ayudas del gobierno o qué. Porque en verdad acá ya se han perdido los sueños de muchos años", dice el propietario de la ferretería, que se gira y mira con incredulidad su destruido negocio.Ayudar a las víctimasSi bien no estaba allí cuando ocurrió el sismo, Vidal se desplazó a su local y de inmediato se puso manos a la obra para ayudar a los organismos de rescate que trabajaban en el edificio de al lado.El cuerpo de la persona que murió, que tenía "unos 65 años", lo sacaron a las 8:00 de la noche, mientras que a la mujer la rescataron con vida en la tarde."Acá ha sido de muy buena ayuda el trabajo de los autoridades a la hora del rescate, han estado pendientes de todo, le han dado un manejo muy bueno (...) Muy buena labor han hecho", destaca el hombre, que ahora espera indicaciones para analizar su futuro porque, es consciente, de que sin ayuda no podrá volver a abrir su negocio.Por ahora, Vidal continúa recogiendo lo que el movimiento telúrico tumbó y se apoya en sus familiares cercanos, que lo acompañan y le dan palabras de ánimo para salir adelante tras el peor terremoto en lo que va de siglo en Colombia, que ya deja al menos 265 muertos en todo el país.
El Quindío contabiliza más de 10.000 viviendas afectadas y 330 personas heridas tras el terremoto que sacudió al departamento el lunes, según el balance entregado por el gobernador Juan Miguel Galvis. La emergencia también deja daños en hospitales, colegios, alcaldías, comercios y vías.El mandatario departamental confirmó, en entrevista con Recap Blu de Blu Radio que, hasta las 6 de la tarde del miércoles, más de 10.000 viviendas habían resultado afectadas por el terremoto. Las autoridades continúan con la evaluación de los daños y la atención de las familias que perdieron sus hogares.“Solo tenemos 330 lesionados y los hemos podido atender a todos, eso gracias a Dios”, afirmó Galvis, quien destacó la capacidad de respuesta de la red hospitalaria del Quindío durante la emergencia.El gobernador también confirmó que una persona murió como consecuencia del terremoto, mientras que los equipos de salud continúan atendiendo a los heridos y evaluando las afectaciones estructurales en diferentes centros asistenciales.Entre los hospitales afectados está La Misericordia de Calarcá, que tuvo que ser evacuado como medida preventiva. Los pacientes fueron trasladados temporalmente a un centro social, mientras que el hospital San Juan de Dios también presenta daños.Las afectaciones se extienden a diferentes municipios del departamento. Galvis aseguró que la Alcaldía de Montenegro presenta daños cercanos al 90 % y tendría que ser demolida, mientras que la sede de la Alcaldía de Quimbaya también resultó afectada.El terremoto también provocó daños importantes en las instituciones educativas. Según el gobernador, el 70 % de los colegios y centros educativos del Quindío está colapsado o presenta algún tipo de afectación, situación que impacta a cerca de 22.000 niños.“De 32.000 niños se están viendo afectados casi 22.000”, explicó Galvis al referirse al impacto que la emergencia está teniendo sobre el sistema educativo departamental.En Armenia, el terremoto también generó un fuerte impacto sobre el comercio. De acuerdo con el gobernador, más de 550 locales resultaron afectados, mientras que el 25 % de estos establecimientos estaría en condición de ruina.La emergencia dejó además viviendas rurales destruidas y numerosas fincas averiadas. Por esta razón, las autoridades comenzaron a analizar la instalación de carpas para atender a las familias que quedaron sin condiciones para permanecer en sus hogares.El gobernador también hizo un llamado a evitar versiones que puedan afectar la economía del departamento. Frente a los reportes sobre una supuesta destrucción total de Salento, Galvis aclaró que el municipio sí presenta afectaciones, pero no está completamente destruido.“No podemos ser irresponsables y no es así, están llevando hasta a cancelaciones a hoteles. Eso no puede ser así, tenemos que seguir, hablar de reactivación. No nos vamos a detener”, afirmó el mandatario.En materia de atención a las familias damnificadas, Galvis reconoció que el departamento no tiene recursos suficientes para asumir subsidios de arrendamiento. Sin embargo, confió en el respaldo del Gobierno nacional para avanzar en la recuperación.“No tenemos recursos para pagar subsidios de arriendo a las personas, pero si podemos trabajar con el Gobierno nacional, podemos sacar este proceso adelante”, señaló el gobernador.Las autoridades también trabajan en la recuperación de la movilidad. Galvis explicó que algunos municipios permanecieron incomunicados, pero durante las últimas horas se habilitaron tramos como Armenia-Montenegro-Quimbaya para facilitar el ingreso de ayudas y maquinaria.Camacol también se sumó a las labores de respuesta y facilitó maquinaria para la remoción de escombros. El objetivo es avanzar en la atención de las viviendas destruidas y de las zonas que permanecen con dificultades de acceso.
El Hospital Universitario del Valle (HUV) perdió cerca del 40 % de su capacidad hospitalaria tras el terremoto que afectó al departamento, una situación que dejó 250 de sus 460 camas fuera de operación. Ante este escenario, la Secretaría de Salud del Valle del Cauca trabaja en tres alternativas para recuperar los servicios y compensar la capacidad que perdió uno de los principales centros asistenciales de Cali.La secretaria de Salud del Valle del Cauca, María Cristina Lesmes, explicó en entrevista con Recap Blu que la emergencia inmediata ya fue atendida y que ahora comienza una etapa enfocada en recuperar progresivamente los servicios que tuvieron que ser suspendidos. El terremoto también afectó otros centros hospitalarios del departamento: el Hospital de El Águila quedó completamente destruido, mientras que el de Roldanillo perdió cerca del 80 % de su infraestructura.Misión: recuperar los servicios de saludEl primer plan consiste en recuperar camas dentro del propio Hospital Universitario del Valle. Lesmes explicó que antes de avanzar en una solución definitiva será necesario realizar una revisión estructural del centro asistencial, por eso, se está trabajando inicialmente en la posibilidad de volver a habilitar espacios al interior de la institución.La segunda alternativa contempla conseguir una infraestructura hospitalaria adicional. La idea es encontrar un espacio que permita al HUV instalar un servicio satélite y recuperar parte de las camas que actualmente no están disponibles. Según la secretaria, esta opción permitiría avanzar con mayor rapidez mientras se desarrolla el proceso de recuperación de las áreas afectadas. "Estamos pensando en la consecución de una estructura hospitalaria por fuera del Hospital Universitario donde se pudieran abrir esos servicios", explicó.El tercer plan busca aumentar la capacidad en otras instituciones de salud del departamento. La Secretaría de Salud trabaja con clínicas y hospitales que permanecen habilitados para ampliar su número de camas y compensar temporalmente la pérdida registrada en el HUV. "La red privada ha contribuido con el aumento de las UCI, y ese es un ejercicio que tenemos que hacer para tratar de compensar las camas hospitalarias en el departamento", afirmó Lesmes.La funcionaria aclaró que la recuperación total no será inmediata, pues requiere estudios de terreno, diseños y obras, aunque ya existen ofertas internacionales para financiar parte de estos procesos. "Hay tres planes: la reapertura, la apertura de camas en otros usando espacios en el Hospital Universitario del Valle, la búsqueda de una infraestructura adicional y la búsqueda de camas en el resto del departamento", resumió la secretaria.La secretaría también trabaja con el Ministerio de Salud para resolver otras necesidades, entre ellas la atención de pacientes con tratamientos de diálisis que fueron interrumpidos.