En lo corrido de 2026, Bogotá ha retirado de sus calles 192.477 toneladas de escombros y residuos voluminosos, entre muebles, colchones, madera, camas, sofás, tejas y otros elementos de gran tamaño abandonados en el espacio público.Según la Alcaldía de Bogotá, esta cantidad de residuos equivale a llenar más de 21.000 volquetas, que posteriormente tuvieron que ser trasladadas hasta el relleno sanitario para realizar su correcta disposición.A esta cifra se suman 111.044 llantas abandonadas que fueron recogidas durante el mismo periodo por los equipos de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) y Aguas de Bogotá.Las entidades mantienen una operación durante las 24 horas, los siete días de la semana, con recorridos por diferentes sectores de la capital para identificar y atender puntos donde se acumulan este tipo de residuos.Julio fue el mes con la mayor cantidad de residuos retirados en el transcurso de este año, con 30.864 toneladas, convirtiéndose hasta ahora en el registro mensual más alto, mientras que en lo que se lleva del mes de agosto ya fueron recogidas más de 17.000 llantas.El Distrito advirtió que abandonar escombros y elementos de gran tamaño en calles, parques, andenes y zonas verdes deteriora el espacio público y puede generar nuevos puntos críticos de acumulación.¿Cómo solicitar la recolección de escombros en Bogotá?Los ciudadanos que necesiten deshacerse de muebles, colchones, madera, escombros u otros residuos grandes pueden solicitar su recolección con un operador autorizado a través de la Línea 110.También pueden llevar estos elementos gratuitamente a los Ecopuntos habilitados en las diferentes localidades de Bogotá, cuya programación cambia dependiendo del sector de la ciudad y se puede encontrar en www.aseobogota.gov.coLa alcaldía reiteró que estos mecanismos buscan evitar que los residuos terminen abandonados en el espacio público y reducir la aparición de nuevos puntos críticos en la capital.
Más de 33.000 toneladas de escombros han sido recogidas hasta la fecha en Cali, tras el colapso de edificaciones registrado durante la emergencia. Diego Hau, director de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) de la Alcaldía de Cali, explicó cómo se realiza la recolección, disposición y aprovechamiento de estos residuos.“Tenemos más de 33,000 toneladas de escombros que se han recogido hasta la fecha”, señaló Hau, quien advirtió que la cantidad podría aumentar debido a que “son más de 200 edificaciones que se han identificado que tienen riesgo de colapso”.Ante esta situación, la Alcaldía de Cali, con participación del sector privado y otros actores, triplicó su capacidad para recibir los residuos de demolición. Según el funcionario, fueron habilitadas tres estaciones de acopio temporales en diferentes zonas de la ciudad para facilitar la recolección.¿A dónde van los escombros de Cali?Hau explicó que existen dos alternativas para la disposición de estos materiales. Una parte es trasladada a un relleno autorizado por la autoridad ambiental del Cauca, ubicado en Puerto Tejada. Sin embargo, el objetivo principal es aprovechar los residuos de demolición.“Esos materiales, esos escombros se pueden triturar. Y se vuelve un material granulado”, explicó el director. Agregó que este material puede utilizarse para fabricar “adoquines, ladrillos” y otros elementos destinados a la reconstrucción.De acuerdo con la explicación entregada, los residuos aprovechables podrían convertirse en ecomateriales para fabricar placas huellas en la zona rural, andenes y estructuras livianas en sectores afectados.Manejo de materiales contaminadosSobre los residuos que presentan riesgos, Hau indicó que existe un protocolo coordinado con la Secretaría de Salud y el Consejo Distrital de Riesgo. Los materiales que requieren tratamiento especializado son manejados por operadores autorizados.El funcionario afirmó que este tipo de residuos “no superará el 5 % de los residuos que se han recolectado” y que en las estaciones temporales también se realiza una clasificación para separar los materiales aprovechables de aquellos que deben ir a disposición final.Investigación de las estructuras colapsadasFrente a las investigaciones sobre las edificaciones, Hau explicó que centros de investigación, la Fiscalía y profesionales especializados determinan qué materiales requieren conservarse. También mencionó el uso de drones y equipos automatizados para evaluar estructuras colapsadas y aquellas que permanecen en riesgo.Escuche la entrevista completa acá:
La falta de alumbrado público en algunos sectores de Bogotá es una de las principales preocupaciones de los ciudadanos. Cuando una luminaria deja de funcionar, además de dificultar la movilidad durante la noche, también aumenta la sensación de inseguridad y puede favorecer hechos como robos o actos de vandalismo.En muchos casos, las fallas tardan varios días en ser atendidas, ya que dependen de reportes ciudadanos o de recorridos de inspección.Con el objetivo de reducir estos tiempos de respuesta y mejorar la seguridad en el espacio público, el Distrito anunció la implementación de un sistema de alumbrado inteligente.Bogotá tendrá alumbrado público inteligenteEl Distrito informó que Bogotá avanza hacia un modelo de alumbrado público inteligente que permitirá detectar fallas en tiempo real, reportar automáticamente daños o intentos de vandalismo y monitorear de forma remota cada punto de iluminación.Según la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), la decisión se debe al alto número de afectaciones registradas en la infraestructura de alumbrado. “Solo entre 2025 y lo corrido de 2026 se han gestionado más de 24.000 requerimientos relacionados con daños y hurto de luminarias y otros elementos del sistema”.De acuerdo con el Distrito, cada luminaria vandalizada o robada representa un costo promedio superior a $1,3 millones de pesos entre su reposición y recuperación, recursos que podrían destinarse a ampliar la cobertura o modernizar la red de iluminación.Actualmente, detectar una luminaria apagada suele depender de que un ciudadano reporte la falla o de que una cuadrilla la encuentre durante sus recorridos. Esto puede hacer que algunos sectores permanezcan varios días sin iluminación mientras se programa y ejecuta la reparación.Esta situación ha sido recurrente en lugares donde el hurto de cableado y equipos es frecuente. Entre los puntos con mayores afectaciones se encuentran el Canal Arzobispo, los deprimidos de la ciclorruta de la calle 26, el parque Calvo Sur, el Camino de Arrayanes y el proyecto Provenza, en Lagos de Córdoba, donde se han presentado daños que han dejado tramos completos sin servicio.Como parte de la estrategia, el Distrito puso en marcha un piloto de alumbrado inteligente en la calle 85 con carrera 15. Esta tecnología permitirá detectar fallas en tiempo real, generar alertas automáticas por daños o posibles actos de vandalismo, supervisar el funcionamiento de cada luminaria de manera remota e incluso ajustar la intensidad de la luz según el flujo de peatones y vehículos.Con esta iniciativa, la administración Distrital espera reducir los tiempos de atención, optimizar los costos de operación, mejorar la eficiencia energética y fortalecer la seguridad en el espacio público.Aunque el sistema actual aún depende en gran parte de reportes ciudadanos y verificaciones en terreno, el Distrito aseguró que durante 2026 se gestionaron cerca de 93.000 órdenes de servicio, de las cuales el 86,93 % fueron atendidas en menos de 120 horas.Además, frente a casi 10.000 emergencias relacionadas con robo y vandalismo de infraestructura, más del 81 % fueron solucionadas gracias al trabajo de 29 cuadrillas técnicas, que inspeccionan mensualmente la totalidad del sistema de alumbrado público de Bogotá.
En Bogotá es común encontrar montañas de escombros abandonadas en esquinas, separadores, lotes vacíos y hasta en ríos o humedales. Restos de cemento, ladrillo, tierra y materiales de construcción terminan muchas veces en puntos clandestinos, afectando el espacio públicoEsto genera contaminación visual, obstrucción de vías y alcantarillas, malos olores e incluso riesgos para peatones y conductores, pues durante temporadas de lluvias, estos residuos también pueden agravar problemas de drenaje e inundaciones en distintos sectores de la ciudad.Ahora, el Distrito busca cambiar ese panorama con una estrategia que apunta al “fin de los escombros” como desecho sin utilidad.Residuos de obras serán convertidos en material reutilizableLa apuesta del Distrito consiste en transformar buena parte de estos residuos en nuevos materiales reutilizables para obras de infraestructura, mantenimiento vial y construcción de andenes.La iniciativa hace parte del modelo de economía circular que adelanta Bogotá para reducir la cantidad de residuos que llegan al relleno sanitario Doña Juana.Para ello, se implementó una planta especializada de tres hectáreas destinada al tratamiento integral de residuos provenientes de puntos críticos y de arrojo clandestino.Según explicó el Distrito, la planta cuenta con tecnología para procesar residuos de construcción y demolición, permitiendo transformar cerca de 350 toneladas diarias en materiales aprovechables. Estos elementos reciclados pueden ser utilizados posteriormente en proyectos de urbanismo y mantenimiento de vías y andenes.Uno de los objetivos más ambiciosos del proyecto es aumentar el aprovechamiento de estos residuos. Actualmente, de cada tonelada recolectada en puntos críticos, cerca del 33 % logra recuperarse mediante procesos de separación y transformación, según datos de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP). La meta distrital es alcanzar un 70 % de reutilización.La entidad indica que las cifras muestran la magnitud del problema. Durante 2026, Bogotá ha recolectado 129.315 toneladas de residuos provenientes principalmente de arrojo clandestino.De ese total, 58.010 toneladas fueron sometidas a procesos de gestión integral y tratamiento, mientras que más de 71.000 toneladas todavía tuvieron que ser llevadas a disposición final.Además, en lo corrido del año se han valorizado 41.892 toneladas de residuos mediante procesos de clasificación y reciclaje para producir agregados reutilizables en obras civiles.“Diariamente al relleno sanitario Doña Juana ingresan aproximadamente 5.875 toneladas de residuos, por eso le hacemos un llamado a la ciudadanía recordándoles que el mejor residuo es el que no se produce”, señaló Armando Ojeda, director de la UAESP.Aunque el Distrito avanza en infraestructura y tratamiento de residuos, la administración insistió en que la cultura ciudadana seguirá siendo clave para disminuir los puntos de arrojo ilegal que persisten en varias localidades de la capital.
Una persona camina por el parque, termina una botella de agua o un paquete de papas y los deposita en la caneca más cercana, como debe ser. El problema surge cuando, además de esos residuos pequeños, deciden dejar bolsas grandes de basura del hogar, muebles u otros desechos voluminosos.Aunque pueda parecer práctico, ese mal uso de las canecas del espacio público podría salirle muy caro.En Bogotá hay miles de canecas metálicas instaladas en parques, andenes y zonas residenciales, recipientes pequeños, muchas veces dobles y señalizados para reciclables. Pero no todas pueden usarse para cualquier tipo de basura. Y ahí está el error que genera graves sanciones a los ciudadanos.Las canecas de la ciudad están destinadas para basura pequeñaLa Alcaldía de Bogotá ha reiterado que estas canecas ubicadas en el espacio público están destinadas exclusivamente para basura pequeña o residuos de bolsillo, como envolturas, servilletas o botellas pequeñas. No están diseñadas para:La basura del hogar.Residuos de negocios.Escombros.Desechos voluminosos.Cuando se depositan bolsas grandes o residuos inadecuados, las canecas se desbordan rápidamente, afectan el espacio público y complican el trabajo de los operarios de aseo, manifestó la Alcaldía de Bogotá.Mala práctica en canecas de basura que le puede costar hasta $1 millónEl mal uso de estas canecas puede acarrear una multa cercana a $1 millón ($933.000), según las normas de convivencia y manejo de residuos en la ciudad.Es importante aclarar que la restricción aplica específicamente a las canecas pequeñas instaladas en parques y vías públicas, no a los contenedores grandes destinados para residuos domiciliarios que están ubicados en otros puntos autorizados. No obstante, en estos tampoco se deben arrojar escombros o muebles voluminosos.Bogotá produce cerca de 8.300 toneladas de basura al día, pero solo alrededor del 18 % se recicla, según la UAESP. En 2021 se generaron más de 2,9 millones de toneladas de residuos y en 2023 la tasa de reciclaje bajó al 12,9 %, lo que deja ver un retroceso o estancamiento en el aprovechamiento de desechos en la ciudad.El relleno Doña Juana recibe unas 6.000 toneladas diarias, más de la mitad orgánicas. Además del impacto ambiental, el desperdicio de materiales como el plástico, del que se pierde el 93 %, representa pérdidas cercanas a $2 billones. Ante este panorama, el Distrito ha estado "impulsado estrategias para fortalecer el reciclaje y transformar parte de los residuos en energías limpias".
El director de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), Armando Ojeda, aseguró que la ciudadanía puede estar tranquila frente a la prestación del servicio de recolección de basuras en Bogotá, tras la prórroga por 22 meses del esquema actual. Durante una entrevista en Mañanas Blu 10:30, el funcionario afirmó que habrá cobertura del 100 % y continuidad en el servicio, descartando un escenario de crisis en la ciudad.Ojeda explicó que la prórroga de los contratos se realiza en cumplimiento de órdenes de la Corte Constitucional, particularmente relacionadas con la protección de los recicladores de oficio. Según indicó, esta extensión contractual no implica una simple continuidad del esquema actual, sino que incluye una serie de mejoras operativas.¿En qué mejorará la recogida de basuras en Bogotá?Entre las medidas anunciadas, el director de la Uaesp señaló la incorporación de 35 vehículos nuevos, el aumento de los kilómetros de barrido y el fortalecimiento de la interventoría para verificar el cumplimiento de las frecuencias de recolección, barrido y limpieza por parte de los prestadores del servicio.Durante la entrevista, Ojeda reconoció que uno de los principales problemas que afectan la limpieza de la ciudad está relacionado con los residuos voluminosos y de construcción y demolición. Mencionó que elementos como colchones, sanitarios o muebles están siendo dejados en el espacio público, pese a que los vehículos compactadores no pueden recolectarlos.Indicó que el Distrito ha tenido que destinar recursos adicionales para atender puntos críticos y arroyos clandestinos, los cuales, aunque han sido mitigados, continúan apareciendo. En ese contexto, anunció el fortalecimiento de Aguas de Bogotá, cuya capacidad de recolección pasó de 180 toneladas diarias a más de 400, y que después del 12 alcanzará las 1.000 toneladas diarias.El funcionario subrayó que gran parte de estos residuos no se depositan adecuadamente y reiteró que se viene trabajando, por instrucción del alcalde Carlos Fernando Galán, en estrategias de cultura ciudadana y apropiación del espacio público.Cambios operativos y ecopuntosFrente a los ajustes realizados tras su llegada a la Uaesp, Ojeda explicó que será necesario volver a la Comisión de Regulación de Agua Potable (CRA) para verificar los motivos que permitan asignar nuevas áreas de servicio. Mientras tanto, señaló que se han implementado mejoras como el incremento de los lavados en la ciudad, superando los 7.000 mensuales.También destacó el fortalecimiento de los Ecopuntos, espacios donde la ciudadanía puede llevar de manera gratuita residuos voluminosos y de construcción. Según indicó, estos puntos se incrementarán y se avanzará hacia un esquema que proteja a los recicladores y tenga en cuenta las experiencias previas con la contenedorización, que tuvo resultados dispares según la zona.Escuche la entrevista completa en el audio adjunto:
Tal como lo había adelantado el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, se firmó la prórroga por dos años con las cinco empresas concesionadas encargadas de la limpieza y recolección de residuos de la ciudad. Por su parte, el director de la UAESP, Armando Ojeda, aseguró que con esta firma viene la innovación y actualización, que básicamente es la llegada, en los próximos tres meses, de 35 nuevos camiones compactadores de basuras a la capital con el fin de ampliar los recorridos de recolección, pero así mismo reducir los puntos críticos de concentración de basuras que se da en el centro y sur especialmente.“Hay que decirle a la ciudadanía que después del 11 de febrero vamos a mantener la cobertura en el 100 % de la ciudad en lo que tiene que ver con recolección, transporte, barrio, limpieza, lavanderías públicas. Venimos trabajando con los concesionarios con el fin de dar cumplimiento a un mandato de la Corte Constitucional en defensa de los recicladores de oficio para mantener las garantías que se tienen para ellos, pero adicionar a eso no solamente en garantías para los recicladores, sino también en mejoras en la prestación del servicio”, concluyó el director de la UAESP.Por su parte, también fue enfático en que a Bogotá se le van a extender los kilómetros de barrido, que pueden superar los 45 mil, para garantizar la cobertura total y así mismo no descartaron la instalación de cobertores en zonas residenciales para evitar que los residuos se queden en la calle. Entre tanto, el distrito aún está en la evaluación de aplicar más recolección en horarios nocturnos o diurnos en las zonas identificadas con mayor riesgo de acumulación.Así las cosas, se adelanta también un trabajo conjunto con varias secretarías de distrito, como Gobierno y Seguridad, para aplicar las sanciones a quienes sean vistos dejando desechos en las esquinas como escombros o material biológico que represente un riesgo.
La Alcaldía de Bogotá, a través de la UAESP y la Secretaría Distrital de Seguridad, adelantó una nueva jornada en la que ciudadanos que infringieron el Código de Policía pudieron pagar parte de sus comparendos mediante trabajo comunitario. En esta ocasión, los participantes realizaron labores de limpieza, barrido y recolección de residuos en la Carrera 10.“Estas acciones buscan que los ciudadanos que cometieron infracciones cambien su conducta y, además, le aporten un servicio social a Bogotá. Las sanciones buscan también cambiar las acciones y comportamientos inadecuados, y esta estrategia busca este fin”, manifestó Armando Ojeda, director de la UAESP.Según la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, en lo corrido de 2025 se han llevado a cabo 280 jornadas de trabajo comunitario en Bogotá. En estas actividades han participado 2.951 ciudadanos, quienes realizaron labores sociales como parte del proceso para disminuir o compensar el valor de sus comparendos.Las personas que integraron las jornadas hacen parte del grupo que puede acceder a la conmutabilidad, una figura que permite sustituir parte de la multa económica por acciones comunitarias con enfoque restaurativo. No obstante, este beneficio no se concede de manera automática: su aprobación depende de la respectiva inspección de Policía, mientras que la Secretaría de Seguridad es la encargada de verificar y certificar que las tareas se cumplieron correctamente.Varios participantes destacaron el impacto positivo de estas jornadas. Marco Atuesta, uno de ellos, aseguró: “Me parece muy bueno porque uno ayuda a limpiar la ciudad, a fortalecerla y, de paso, nos reivindica para no volver a cometer errores”.
Los bienes públicos son aquellos que son accesibles para toda la sociedad, pues todos se benefician de ellos. Estos elementos son financiados gracias a impuestos específicos que la ciudadanía paga al Estado o a las entidades locales.En Bogotá los bienes de uso público se consideran los parques, calles, vías, plazas, zonas verdes y puentes e incluso el alumbrado.Frente a esto, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) dio a conocer una problemática que ocurre en la ciudad debido al hurto y el vandalismo de las luminarias.Luminarias afectadas por vandalismo y hurto en 2025De acuerdo a la entidad, unas 5.147 luminarias han sido afectadas por el vandalismo y el hurto en lo que va de 2025. A pesar de que representa una disminución del 20,6% con respecto a 2024, la cifra no quita la percepción de inseguridad y el alto riesgo de accidentes que se registran en los lugares más afectados.El director de la UASESP, Armando Ojeda, manifestó que “una ciudad iluminada protege a sus ciudadanos… Estamos comprometidos con una Bogotá más iluminada y segura. Para la administración… es fundamental prestar un servicio público de calidad, por ello tenemos un plan estratégico ambicioso para fortalecer la iluminación de la ciudad y a la vez reducir estas acciones vandálicas”.En total, el número de luminarias que tuvieron que ser reinstaladas fue de 499 y repuestas por la entidad 4648.Localidad con alumbrado público más afectadoDe las 20 localidades de Bogotá, la más afectada por el hurto y el vandalismo fue Suba, con 1.537 casos, lo que representa más del 3,5% de su infraestructura. Según la UASESP, la cifra se debe a que es una de las zonas con más instalaciones eléctricas dentro del sistema de alumbrado público de la ciudad.Por otro lado, la entidad también hizo un análisis técnico en el que determinó qué tipos de luminarias son las más expuestas.Las de halogenuro metálico (MH) son las que más sufren casos de hurto y vandalismo, con una participación del 73% de los reportes. Además, el 45% de estas acciones se concentran en la malla vial local, especialmente en zonas residenciales con menor vigilancia nocturna.Lea también: (Megatoma de seguridad en el canal Comuneros deja incautaciones, desmontes y un corredor recuperado).Por su parte, Diego Alejandro Ossa, subdirector de alumbrado público de la UAESP, manifestó que “cada luminaria instalada contribuye significativamente al bienestar y la seguridad de la comunidad”.Para mitigar esta problemática, la entidad, la Secretaría de Seguridad y la Policía Metropolitana de Bogotá están implementando una estrategia para lograr identificar a los responsables.
Según las proyecciones del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), para 2025, Bogotá tendrá una población de 7.937.898 habitantes, aproximadamente, lo que representa un pequeño decrecimiento desde 2024.Así como crece el número de habitantes, también crece la cifra de desechos o basuras, pues se estima que una persona genera, en promedio, entre 1 y 1,6 kilogramos de desechos al día, aunque esta cifra varía según el país y la ciudad, indica el Banco Mundial en su sitio web.Frente a esto, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) informó que habrá cambios en la recolección de las basuras en Bogotá, con el fin de evitar por tiempos prolongados la exposición de residuos en el espacio público.¿Cuáles son los cambios de recolección de basuras en Bogotá?Durante septiembre, la UAESP y Aguas de Bogotá recolectaron 1.407 toneladas de escombros y residuos voluminosos como colchones, muebles y electrodomésticos. Estos materiales fueron botados de manera ilegal por ciudadanos que no saben cómo deshacerse de ellos de forma correcta.Estos residuos, que fueron retirados de las calles de 20 localidades de la ciudad, equivalen a un peso de 234 elefantes adultos.Los cambios anunciados por la UAESP tienen que ver con la implementación de dos estrategias que complementan el trabajo pedagógico en los territorios. Esto, con el fin de evitar que la ciudadanía arroje o saque basura antes de tiempo cuando los camiones recolectores aún no han pasado.Piloto de grupos de WhatsApp por zonas en BogotáEn la ciudad funcionan cinco empresas prestadoras del servicio de aseo, las cuales adelantan un piloto de grupos por WhatsApp en algunos sectores de la capital del país. En la primera fase, se llevó a cabo una sensibilización puerta a puerta invitando a la ciudadanía a unirse a los grupos en la red social, en los que se comparte información como nombre del conductor del camión recolector, la placa del vehículo y los horarios de inicio y fin de la operación.Con esta iniciativa las personas podrán saber con certeza el momento exacto en el que deben sacar la basura, no antes y mucho menos después del horario.El desarrollo de la fase dos comenzó hace una semana con la ejecución del piloto en estos sectores:Lea también: (Hurto de mobiliario público en Bogotá sube y causa pérdidas de más de $65.000 millones).El Laguito – SubaPrado Veraniego – SubaSan Felipe – Barrios UnidosSantadercito – UsaquénLos libertadores – San CristóbalAsimismo, en esta fase se hace una supervisión y seguimiento visual con ayuda de las alcaldías locales y los concesionarios, quienes dos horas antes de la llegada del camión recolector hacen llamados de atención a los habitantes. Es decir, “si alguien es sorprendido sacando basura antes del inicio de la frecuencia se le solicita y acompaña a ingresar los residuos a su casa hasta que el camión inicie la ruta”, indicó la entidad.Tonada de los camiones recolectoresLa segunda estrategia tiene que ver con que los vehículos de recolección contarán con una tonada especial para anunciar a la comunidad que ha llegado el camión, así identificarán el momento exacto en el que deben sacar los residuos de sus casas o comercios“Esta acción busca familiarizar a la ciudadanía con los horarios de recolección por sector e involucrar a los ciudadanos con una cultura ciudadana más responsable y respetuosa con el ambiente”, afirmó Armando Ojeda, director de la UAESP.De igual forma, con la canción “Cumple Tu Cita”, la UAESP busca generar conciencia sobre la adecuada disposición de las basuras. “La tonada tendrá el tradicional sonido de campanas que busca que el ciudadano esté alerta al paso del camión recolector”.Por último, la entidad informó que el proceso tendrá una retroalimentación permanente en el que recogerán las percepciones, mensajes y aprendizajes de la ciudadanía obtenidos durante el desarrollo de ambas estrategias.
Ozempic y otros medicamentos basados en semaglutida están bajo atención por una posible relación con un trastorno ocular poco frecuente que puede provocar una pérdida repentina de la visión. El riesgo ha cobrado relevancia en Estados Unidos debido a los reportes de pacientes que atribuyen sus problemas visuales al tratamiento y a las acciones legales emprendidas contra fabricantes de estos medicamentos.La situación, sin embargo, todavía presenta interrogantes. Aunque diferentes investigaciones han encontrado una asociación entre los tratamientos de la familia de los agonistas del receptor GLP-1 y la neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica, conocida como NOIANA, los estudios disponibles no permiten afirmar que la semaglutida sea directamente responsable de todos los casos registrados.La enfermedad afecta al nervio óptico y está relacionada con una interrupción del flujo sanguíneo que llega a esta estructura. Una de sus principales características es que puede producir una disminución repentina de la visión, generalmente sin dolor. En determinados pacientes, la alteración visual puede mantenerse de forma permanente.Uno de los elementos que complica la evaluación del posible riesgo es el perfil de las personas que utilizan estos medicamentos. La diabetes, por ejemplo, se encuentra entre las condiciones relacionadas con una mayor frecuencia de este trastorno ocular. Por ello, determinar si los episodios están vinculados con la semaglutida, con la enfermedad que motivó el tratamiento o con otros factores requiere analizar cada caso y contar con más evidencia.Una señal detectada desde 2024La preocupación científica comenzó a tomar fuerza en 2024, cuando una investigación observacional encontró una asociación entre el uso de semaglutida y una mayor probabilidad de desarrollar NOIANA en comparación con otros tratamientos utilizados para controlar la diabetes.El resultado llamó la atención porque el análisis apuntaba a una diferencia importante en el riesgo. Sin embargo, al tratarse de un estudio observacional, sus resultados no permitían establecer por sí solos una relación de causa y efecto.Durante 2026 aparecieron nuevos análisis que ampliaron la información disponible. Un metaanálisis que reunió 15 estudios longitudinales y alrededor de 1,5 millones de pacientes encontró una asociación entre los medicamentos agonistas del receptor GLP-1 y un mayor riesgo de presentar NOIANA.Posteriormente, otra investigación publicada en el British Journal of Ophthalmology planteó la posibilidad de que la relación pudiera estar vinculada con la dosis utilizada. Ese análisis también señaló una diferencia entre las presentaciones de semaglutida, ya que no encontró el mismo incremento del riesgo en quienes utilizaban la versión oral.Estos resultados no significan que todas las personas que utilizan Ozempic o medicamentos similares estén expuestas a una pérdida de visión. El posible efecto continúa siendo considerado poco frecuente y la evidencia científica todavía se encuentra en desarrollo.Europa ya incluyó el riesgo en el prospectoLa respuesta de las autoridades sanitarias tampoco ha sido idéntica en todos los países. En Europa, la información oficial de los medicamentos que contienen semaglutida incorporó la NOIANA como una reacción adversa de frecuencia muy rara.La clasificación utilizada corresponde a una incidencia de aproximadamente un caso por cada 10.000 personas. La incorporación de esta advertencia permite que pacientes y profesionales sanitarios tengan presente el posible evento al evaluar cambios repentinos en la visión durante el tratamiento.En Estados Unidos, la situación es diferente. La Administración de Alimentos y Medicamentos, FDA, mantiene una evaluación de farmacovigilancia para determinar si existe realmente una relación entre los medicamentos de este grupo y la afección ocular.Por ahora, esa evaluación no ha llevado a la agencia estadounidense a exigir una modificación del etiquetado equivalente a la adoptada en Europa.Pacientes estadounidenses presentan demandasLa diferencia regulatoria ha coincidido con la aparición de demandas de pacientes en Estados Unidos que aseguran haber desarrollado problemas visuales después de utilizar medicamentos basados en semaglutida. Las acciones legales apuntan contra compañías farmacéuticas responsables de estos tratamientos.Uno de los argumentos planteados está relacionado precisamente con la información disponible sobre el posible riesgo ocular y con la ausencia de una advertencia específica en el etiquetado estadounidense.Las compañías, por su parte, han señalado que continúan evaluando la información científica y de seguridad disponible. En este escenario, las demandas representan una disputa legal que deberá avanzar de manera paralela a la investigación científica y regulatoria.Ozempic y Wegovy pertenecen a un grupo de medicamentos que adquirió una enorme popularidad por su utilización en el tratamiento de la diabetes tipo 2 y por sus efectos sobre la reducción del peso. Ese aumento en el número de personas que reciben estos tratamientos también ha permitido acumular una mayor cantidad de información sobre posibles eventos adversos poco frecuentes.La advertencia europea no significa que la pérdida de visión sea un efecto habitual de la semaglutida. Se trata de un evento clasificado como muy raro y cuya relación con estos medicamentos continúa siendo estudiada.Por esta razón, cualquier cambio repentino en la visión durante un tratamiento médico debe ser valorado por profesionales de salud. La evidencia disponible hasta ahora permite identificar una señal que merece seguimiento, pero todavía no permite atribuir automáticamente cada caso de NOIANA al uso de Ozempic o de otros medicamentos con semaglutida.
El vicepresidente José Manuel Restrepo hizo su intervención ante la Asamblea General de la ONU, leyendo un discurso enviado por el presidente Abelardo De La Espriella.Restrepo empezó haciendo referencia al terremoto que enfrentó Colombia a los pocos días de la posesión de De La Espriella.“El terremoto acabó con la vida de muchos compatriotas y destruyó miles de hogares, edificios e infraestructuras. Pero volvió a recordarnos algo que los colombianos conocemos muy bien: podemos caer, podemos sufrir y podemos llorar. Lo que no sabemos ni podemos hacer es rendirnos”, dice el presidente De La Espriella.Además aseguró que se debe garantizar la seguridad en el país y por eso le ordenó a la fuerza pública la recuperación del control territorial, restablecer plenamente la autoridad del Estado y enfrentar a las estructuras que utilizan el terrorismo.“Mi Gobierno está decidido a dejar atrás los eufemismos. Las organizaciones que asesinan, secuestran, emplean explosivos, reclutan menores y recurren deliberadamente al terror para doblegar a la sociedad son grupos terroristas. Así los llamamos y los estamos enfrentando con toda la fuerza legítima del Estado, dentro de la Constitución y de la ley”, agrega el mandatario.Lucha contra el narcotráficoPor otro lado el mandatario aseguró que las drogas ilícitas que se producen en Colombia llegan a otros países y que aunque él se compromete a enfrentar este flagelo debe haber una cooperación contra el narcotráfico, de diferentes países.“Haré lo que le corresponda para enfrentar ese flagelo. Pero una amenaza transnacional exige que la comunidad internacional también haga su parte. La seguridad, siendo indispensable, no basta. Un territorio que no ofrece oportunidades sigue siendo un territorio vulnerable”, dijo Restrepo.Cuestionamientos a Naciones UnidasEl presidente De La Espriella dijo que desde hace un tiempo ha cuestionado el papel de las Naciones Unidas y si realmente está cumpliendo con la misión para la cual fue creada, De La Espriella dijo que su posición no cambia por estar hablando ante la ONU ni por su llegada a la presidencia.“Mis críticas no nacen de un capricho ni de una animadversión contra las Naciones Unidas. Tienen razones políticas, institucionales y doctrinarias de fondo. Creo en la cooperación entre las naciones. Justamente por creer en ella considero legítimo preguntarnos si las instituciones que hemos construido están respondiendo con suficiente eficacia a los problemas para los cuales existen”, dice el documento leído por Restrepo.Por eso el gobierno colombiano también planteó algunos interrogantes. “Los interrogantes son otros: ¿está la ONU cumpliendo aquellos propósitos con la eficacia que exige el mundo actual? ¿Hay estructuras burocráticas que se han vuelto excesivamente pesadas?”, pregunta el mandatario colombiano.Los Derechos HumanosEn el discurso también se hace referencia al concepto de los derechos humanos, asegurando que Colombia los defenderá.“Pero mi país cree que su protección pierde credibilidad cuando es sometida a cálculos políticos. Rechazo tajantemente que los derechos humanos sean usados como bandera que se levanta contra unos y se guarda frente a otros. Tampoco pueden convertirse en un instrumento que premie amigos, castigue adversarios, o lo que es peor: guarde silencio de acuerdo con las circunstancias del momento”, cuestionó De La Espriella.En el mismo sentido para el gobierno colombiano el respeto a los derechos humanos pasa por la transición en Venezuela.“Mi país es consecuente y por eso quiere una defensa de los derechos humanos creíble. Y en eso, como en tantas otras cosas, las Naciones Unidas todavía pueden mejorar. En este sentido, confiamos en una transición democrática en Venezuela pronta, segura y profunda”, dice el discurso del presidente.
La científica colombiana Ana María Porras fue incluida entre los 101 latinos más influyentes, un reconocimiento que comparte en la lista con figuras como Lionel Messi, Bad Bunny y Pedro Pascal. La ingeniera biomédica, nacida en Bucaramanga, desarrolla investigaciones relacionadas con la salud y también trabaja en divulgación científica.Porras, quien es profesora de Ingeniería Biomédica en la Universidad de Florida, contó que conoció la noticia después de que la revista se comunicara con ella para preguntarle por su trayectoria profesional. Aunque inicialmente no sabía que sería incluida en la selección, posteriormente descubrió que hacía parte del listado.La colombiana explicó que su recorrido académico comenzó en Estados Unidos, donde estudió Ingeniería Biomédica en la Universidad de Texas en Austin. Posteriormente realizó un doctorado en la Universidad de Wisconsin y continuó su formación investigativa en Cornell antes de llegar a la Universidad de Florida, donde lleva cerca de cinco años y tiene su propio laboratorio.¿Qué investiga Ana María Porras en su laboratorio?Su trabajo científico está relacionado con los microorganismos que habitan en el intestino y con la forma en que estos interactúan con los tejidos humanos. Para estudiar estos procesos, su equipo desarrolla pequeños modelos de tejidos y órganos que permiten analizar diferentes interacciones en condiciones controladas.La científica recordó que cuando comenzó su formación, entre 2005 y 2006, la Ingeniería Biomédica todavía tenía una oferta limitada en Colombia, razón por la que decidió estudiar la carrera en Estados Unidos.Además de su trabajo académico, Porras ha dedicado parte de su trayectoria a acercar la ciencia al público. Desde aproximadamente 2018 utiliza las redes sociales y el tejido en crochet para representar microorganismos y explicar conceptos científicos.Durante la pandemia de covid-19, por ejemplo, empleó estas herramientas para hablar sobre microorganismos y vacunas. Su objetivo ha sido encontrar formas diferentes de comunicar investigaciones que pueden resultar complejas para personas que no tienen formación científica.También creó una red para impulsar a latinos en la cienciaPorras es además una de las cofundadoras de Latinos en Ingeniería Biomédica, una iniciativa que funciona como red de apoyo para profesionales y estudiantes latinoamericanos vinculados con esta disciplina. Según explicó, la comunidad ya reúne a más de 600 personas.Su trabajo también se ha enfocado en aumentar la participación y visibilidad de las mujeres en la ciencia. Hace parte de un programa en el que participan 125 mujeres como referentes para niñas y jóvenes, una experiencia que le ha permitido hablar sobre la importancia de incorporar diferentes perspectivas en la investigación.En ese contexto, ha destacado que existen áreas de la salud en las que todavía hay diferencias que requieren mayor investigación entre hombres y mujeres. Entre los ejemplos mencionados está la enfermedad de la válvula aórtica.Su recomendación para los jóvenes está relacionada con mantener la curiosidad y no limitarse a los caminos profesionales conocidos.“Mi recomendación sería para que sigan soñando en grande, explorando muchas cosas nuevas y pues siendo valientes también, porque explorar cosas nuevas también da mucho miedo”, afirmó.
El chance Caribeña Día continúa posicionándose como uno de los juegos de azar más tradicionales y consultados en Colombia, gracias a sus sorteos diarios y a la facilidad con la que los jugadores pueden revisar rápidamente los resultados oficiales.Resultado del Caribeña Día hoy, 24 de septiembre de 2026El número ganador del chance Caribeña Día de este jueves 24 de septiembre de 2026 es el en minutos ¡Felicitaciones a todos los ganadores! Verifique con su vendedor si su tiquete es el ganador.Número ganador: Dos últimas cifras: Tres últimas cifras: La quinta: ¿A qué hora juega el Caribeña Día?El sorteo del Caribeña Día se realiza todos los días y los resultados oficiales pueden consultarse poco después de las 2:30 p. m.. Minutos más tarde, los números ganadores se publican a través de canales autorizados y puntos de venta, permitiendo a los apostadores validar sus jugadas de manera rápida y segura.Cómo jugar el chance Caribeña DíaEste juego ofrece diferentes modalidades de apuesta que se ajustan a distintas estrategias y niveles de riesgo. El premio depende de la cantidad de cifras acertadas y del orden en que coincidan con el resultado oficial.Entre las modalidades más utilizadas se encuentran:4 cifras directo o superpleno: acertar el número completo en el orden exacto4 cifras combinado: acertar las cifras en cualquier orden3 cifras directo: acertar las tres últimas cifras en el orden correcto3 cifras combinado: acertar las cifras sin importar el orden2 cifras o pata: acertar las dos últimas cifras en el orden exacto1 cifra o uña: acertar únicamente la última cifraEstas opciones permiten elegir entre apuestas con premios más altos o jugadas más simples que aumentan las probabilidades de acierto.Cuánto cuesta apostar en Caribeña DíaUno de los factores que mantiene la popularidad de este sorteo es su accesibilidad económica. Los jugadores pueden participar con diferentes montos:Apuesta mínima: $500 pesos colombianosApuesta máxima: $10.000 pesos colombianosDe esta manera, cada persona puede ajustar su inversión según su presupuesto.Requisitos para reclamar premios del Caribeña DíaEl proceso de cobro depende del valor del premio, aunque siempre es necesario presentar algunos documentos básicos:Tiquete original en buen estado, sin tachones ni enmendadurasDocumento de identidad originalFotocopia legible del documento de identidadAdemás, según el monto ganado, pueden solicitarse requisitos adicionales:Premios menores a 48 UVT: solo se requieren los documentos básicosPremios entre 48 y 181 UVT: se debe diligenciar el formulario SIPLAFT en el punto de ventaPremios mayores a 182 UVT: es obligatorio presentar una certificación bancaria vigente, expedida con máximo 30 días de anterioridad. En estos casos, el pago se realiza mediante transferencia bancaria y puede tardar aproximadamente ocho días hábilesCon sorteos diarios, múltiples modalidades de apuestas y reglas claras para reclamar premios, el Caribeña Día continúa siendo una de las alternativas preferidas por los apostadores en Colombia.
La discusión sobre los recursos que tendrá la Rama Judicial en 2027 continúa en el Congreso de la República, mientras las altas cortes advierten sobre las necesidades que enfrenta el sistema de justicia para responder al aumento de la demanda de servicios.La presidenta de la Corte Constitucional, Paola Meneses, se refirió al tema durante una rueda de prensa en Bucaramanga, donde se desarrolla el encuentro regional de la Corte Constitucional, y señaló que la Comisión Interinstitucional de la Rama Judicial ha venido analizando el presupuesto y exponiendo ante el Congreso las necesidades de las diferentes jurisdicciones.“Claro que la justicia también demanda presupuesto. Creo que todas las jurisdicciones demandamos el presupuesto”, afirmó Meneses, quien reconoció que el país atraviesa una situación fiscal que también debe ser tenida en cuenta en esta discusión.La magistrada explicó que varios presidentes de las altas cortes han acudido al Congreso para presentar las necesidades de la Rama Judicial y aseguró que han encontrado apertura de los congresistas para escuchar sus planteamientos.Uno de los puntos que más preocupa a la Corte Constitucional es el volumen de procesos que recibe diariamente. Según Meneses, actualmente llegan alrededor de 6.000 tutelas al día para ser revisadas por la corporación.Además, indicó que en la más reciente sala de selección fueron recibidos 34.200 expedientes, una carga que, según explicó, exige mantener y fortalecer la capacidad operativa de la Corte.“Nos preocupa este posible colapso de las tutelas”, manifestó la presidenta de la Corte Constitucional, quien señaló que esta situación ya ha sido planteada ante el Consejo Superior de la Judicatura y el Gobierno Nacional.Meneses destacó que el Consejo Superior de la Judicatura ha atendido parte de estas necesidades mediante la asignación de funcionarios adicionales, lo que ha permitido implementar un plan de choque para atender el volumen de expedientes.La presidenta de la Corte insistió en que las necesidades presupuestales no corresponden únicamente a la Corte Constitucional, sino a las distintas jurisdicciones que integran la Rama Judicial.