Sin orden ni Ley parece estar la vía entre Barranquilla y Santa Marta, en especial en el corredor Ciénaga- Barranquilla, donde en plena temporada turística continúan presentándose retenes ilegales por parte de un grupo de hombres que atraviesan palos y toda clase de objetos sobre la carretera para obligar a los vehículos a detener su marcha y exigirles a los conductores el pago de 30.000 pesos, una cuota que casi duplica al valor del peaje que se encuentra en este tramo.Entre los más recientes afectados por esta situación está el director territorial de la Unidad de Restitución de Tierras, José Humberto Torres, quien se dirigía a Santa Marta el pasado domingo, cuando fue detenido por este grupo de hombres con apariencia criminal y que lucía bajo efecto de las drogas.El funcionario contó a Blu Radio que entre esos hombres había uno que figuraba como cabecilla de una banda delincuencial que se está valiendo de estos peajes humanos para obtener rentas criminales y que lo más preocupante aún es que todo esto ocurrió en presencia de la misma Policía, que ignoró lo sucedido."La mayoría de estas personas estaban con una conducta amenazante contra los conductores, contra todas las personas que transitábamos por allí en vehículos. Y me llamó la atención una persona que fungía como una especie de líder de ese grupo, tenía unas cadenas de oro colgadas al cuello, en la mano, en fin, se trata de una persona que tiene más o menos el control de lo que pudiéramos llamar una banda delincuencial dedicada justamente a este hecho", recordó."Y es lamentable que igualmente llegaron unidades de la Policía, se pusieron al lado de la vía, observaron perfectamente lo que pasaba y no intervinieron absolutamente para nada", aseguró.El director aseguró que a raíz de todo esto interpondrá una denuncia por extorsión ante la Fiscalía, donde presentará como pruebas las imágenes que tomó durante el retén, en los que no solo se ven los rostros de aquellos hombres, sino también a los policías que habrían dejado pasar la situación.
Este martes continúan bloqueadas la Troncal del Caribe y la Troncal de Oriente, principales corredores de carga de la costa norte colombiana y las cuales comunican a esta región con el resto del país.En el caso de la Troncal del Caribe el bloqueo obedece a las protestas de la comunidad de Tasajera, jurisdicción del municipio de Puebloviejo, donde la gente se tomó la vía Ciénaga - Barranquilla para exigir el restablecimiento del servicio de energía, pues llevan varios días a oscuras.Al respecto la empresa de energía Air-e informó que, por tratarse de una población eléctricamente subnormal en su totalidad, “la infraestructura eléctrica pertenece a la comunidad” y el arreglo de las averías no le corresponde a la compañía de servicios públicos.“De acuerdo con lo confirmado por la empresa, la Alcaldía Municipal ha asumido los trámites de consecución e instalación de los equipos afectados, toda vez que es de competencia de la comunidad y el ente territorial la continuidad del servicio, por su condición de subnormalidad”, informó Air-e.El segundo bloqueo se registra en la Troncal de Oriente, donde varias comunidades de la Sierra Nevada de Santa Marta protestan desde la mañana del lunes festivo por “abandono estatal”.Allí, los manifestantes se han declarado en paro indefinido, mientras cientos de vehículos de carga pesada y buses con pasajeros se encuentran atrapados en un extenso trancón sobre la Ruta del Sol 3, en el tramo comprendido entre Fundación - Ye de Ciénaga, cerca del puente de Río Frío, sector de San Pablo.En ese punto hay más de 300 representantes de poblaciones como Siberia, San Pedro, San Javier y Palmor, los cuales advierten que no se marcharán hasta el cumplimiento de varias promesas que les hicieron en 2023.
En medio de las celebraciones de la fiestas patronales de Nuestra Señora de la Candelaria, un trágico accidente dejó cinco personas sin vida, en las vía que de Pueblo Nuevo conduce a Bosconia, en el departamento del Magdalena. Las víctimas, quienes en su mayoría corresponden a jóvenes entre los 28 y los 41 años, estaban departiendo en las fiestas de Pueblo Nuevo y decidieron irse juntos hacia Bosconia, para seguir disfrutando de la celebración. Para esto, se dividieron en dos grupos de tres personas cada una y subieron en una motocicleta para cumplir con su recorrido. Sin embargo, un carro particular Mazda los chocó de frente en medio de la carretera, hacia la 1:25 de la madrugada, dejando a cinco de estos sin vida en el lugar de los hechos y a una persona más herida. De acuerdo con el relato del único sobreviviente, el conductor del vehículo estaba acompañado por una persona, quienes al darse cuenta del alto número de muertos, decidieron huir a pie, mientras que dejaron el carro en el lugar de los hechos. Según explica la mayor Gloria Calvo, jefe de la Policía de Tránsito del Magdalena, el equipo de criminalística busca dar con la identidad de los responsables de este accidente múltiple, debido a que las personas implicadas huyeron del sitio del accidente. Precisó que, hasta el momento, solo dos personas fallecidas han sido identificadas hasta el momento. Estas corresponden a Jorge Miguel Cáceres Escobar, de 32 años y Rafael Enrique Hernández Ibáñez, de 41 años.
Las precipitaciones registradas entre la tarde del viernes y del sábado dejaron con el agua por la cintura a más de 50 familias del sector La Cantera del barrio Las Flores y del corregimiento La Playa, ambos colindantes a la Ciénaga de Mallorquín, en Barranquilla.Estas familias, que en su mayoría son de escasos recursos, manifestaron que nunca habían visto rebosar de tal modo los niveles del agua. Así lo indicó David Pérez, residente del corregimiento.“Las inundaciones aquí son normales, pero esta vez fue peor. Están intransitables las calles y la gente sigue entre el agua. Los más afectados son los residentes de la parte baja”, comentó Pérez.Por la situación, la comunidad hizo un llamado urgente a la Oficina de Gestión del Riesgo para que realicen trabajos de dragado, que permitan darle profundidad a la Ciénaga, la cual registra alta acumulación de sedimentos.Por el momento, Remberto Quintero, coordinador de emergencia de la alcaldía de Barranquilla, garantizó trabajos de rebombeo de las aguas. Sin embargo, reconoció que la evacuación de estas puede tardar hasta tres días.A este suceso, se sumó la caída parcial del techo del tercer piso del centro comercial Viva, ubicado al norte de la ciudad. Una situación que generó pánico entre los miles de visitantes que en la tarde del sábado realizaban compras en el sitio. Los afectados terminaron entre grandes charcos de agua, junto a zonas con electricidad como las escaleras mecánicas.Hasta dos horas tardó el personal en evacuar las aguas lluvia que ingresaron a pasillos y almacenes, siendo esta la segunda emergencia de este tipo que se registró en menos de un mes en el mismo establecimiento, pues el pasado 5 de mayo se cayó el techo en un local de ropa.Escuche el podcast “Zorros y Erizos” y conozca por qué The Economist llama erráticos a Gustavo Petro y Rodolfo Hernández:
Un taxista falleció tras ser arrollado luego de que se bajara de su carro para tomar foto de un choque en una calle de Barranquilla.El grave accidente de tránsito se presentó la tarde de este jueves en la avenida Circunvalar, a la entrada del barrio Las Granjas en el sur de Barranquilla donde, según reporte de la Policía, en primera instancia un taxi y un vehículo particular chocaron, sin embargo, el taxista bajó de su carro y corrió a tomar una foto con su celular por la transitada vía, sin percatarse que detrás venía una camioneta a gran velocidad que terminó arrollándolo, por lo que debió ser llevado a una clínica.Lea también:“Hubo una falta de precaución de ambas partes, primero del taxista que se baja a evidenciar el choque con su teléfono celular no fijándose que está en una vía de bastante flujo y segundo hubo una falta de precaución del tercer vehículo que ocasiona el atropellamiento de este señor”, detalló el coronel Héctor Uribe, comandante de la Policía de tránsito de la metropolitana de Barranquilla.El grave accidente generó también un gran represamiento en la vía, mientras que la Policía de tránsito identificó al taxista como Próspero Manuel Marriaga Urina.
Después de que la pandemia aguantara durante un año el cumplimiento de un fallo administrativo, este jueves inició el desalojo de 44 familias que, al no tener un lugar donde vivir, ocuparon de forma ilegal la zona baja de la ciénaga de Mayorquín, en Barranquilla, frente al barrio Las Flores.Unos 200 funcionarios del Distrito, acompañados por la Policía se encargaron del procedimiento que a esta hora genera enfrentamientos entre la comunidad y la fuerza pública.A las personas desalojadas la alcaldía les entregó un subsidio de arriendo por tres meses, sin embargo, afirman sentirse en un limbo una vez transcurra este tiempo.
Una tractomula cargada con cerveza se volcó en la carretera Barranquilla-Ciénaga este lunes en la madrugada, debido a la invasión de su carril por parte de una camioneta, según las primeras investigaciones.A pesar de lo aparatoso del accidente, ocurrido en el kilómetro 12 de la Troncal del Caribe, el reporte de las autoridades indica que no hubo heridos de consideración.La 'mula' había partido de Barranquillla con un envío de cervezas para varios municipios del Magdalena. El conductor perdió el control al esquivar a una camioneta que apareció sorpresivamente en su carril y se dio a la fuga.El vehículo de carga terminó volcado a un extremo de la vía, lo que fue aprovechado por habitantes de la zona para cometer saqueos.Se trata de la misma vía donde el 6 de julio de 2020 se presentó el volcamiento de un camión cisterna que transportaba gasolina y que explotó en el momento en que era saqueado, con saldo de 45 muertos.Con la llegada de la Policía, el Ejército y personal de la compañía propietaria de la carga se logró un acuerdo para que la comunidad devolviera las canastas de cerveza. La mayor parte fue recuperada en jurisdicción del corregimiento de Palermo, Magdalena.La tractomula fue retirada de la carretera horas después sin mayor alteración del orden público.
El estado de la vía Ciénaga-Barranquilla de nuevo encendió las alarmas por cuenta de la erosión costera que esta vez amenaza el kilómetro 18. En ese punto, afirman expertos, cualquier momento el mar podría romper la banca de esta carretera, que reviste gran importancia para el comercio nacional.La voz de alerta la emitió el senador atlanticense Efraín Cepeda, quien aseguró que “se necesita con urgencia ampliar los trabajos de enrocado que se adelantan en los kilómetros 19 y 20 para tener mayor cobertura y protección”.El congresista también pidió a la ministra de Transporte, Ángela María Orozco, pronunciarse frente al “riesgo inminente de colapso” que afronta esta carretera y “agilizar la licitación para construir la doble calzada con viaductos” en esta zona.El alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo, ha dicho que la responsabilidad en esta situación es de Magdalena y del Gobierno Nacional, pero que desde el Distrito están atentos a que se realicen las obras programadas en el plazo inmediato.
El Consejo Nacional de Política Económica y Social aprobó uno de los planes de infraestructura vial más ambiciosos en la historia del país para intervenir 1.160 kilómetros de vías en 18 departamentos.Las obras, que contemplan una inversión de 9.2 billones de pesos, incluyen el proyecto Conexión Puente Pumarejo – Ciénaga, con el que se construirán 2 viaductos en los puntos más críticos de la vía Barranquilla – Ciénaga, afectados por la erosión costera.Según el informe presentado por el Conpes, la obra tiene un costo estimado de $700.000 millones e intervendrá dos tramos de la vía que contempla la región Caribe con el resto del país. El primero, comprendido entre los kilómetros 14 y 19, y el segundo, entre los kilómetros 24 y 28.Se contempla que las obras de intervención sean contratadas en septiembre del 2021, incluyendo los estudios y diseños de una solución definitiva que permita contrarrestar los efectos del proceso natural de la Ciénaga Grande de Santa Marta, una dinámica que ha consumido gran parte de la carretera y que ya se encuentra a tan solo 5 metros del mar.
En medio del debate realizado este lunes en la Comisión de Ordenamiento Territorial del Senado, el congresista atlanticense Efraín Cepeda expuso fotografías que demostrarían que detrás de los constantes incendios en el Vía Parque Isla Salamanca estarían “trabajos ilegales de extracción de carbón” a partir del mangle quemado.El senador denunció que “hay una mafia que está depredando la Ciénaga Grande de Santa Marta (de la que hace parte Salamanca)”, pues estos “son procesos industriales de grandes empresarios, que cuentan con centros de acopio y hasta exportan”.Cepeda también insistió en que los dueños de fincas se están apropiando de los recursos hídricos de la Ciénaga Grande y, de esta manera, “riegan gratis sus cultivos y se enriquecen a costa de la pobreza de los habitantes de estos municipios, entre ellos los pobladores de Tasajera, quienes, lejos de ser delincuentes, son personas con hambre y necesidad, pero sin oportunidades, porque les han quitado todos los recursos”. "Antes, los pescadores de la zona extraían 25.000 toneladas de peces, ahora solo pescan 3.000", indicó.Lea también: Proyecto con Ocad y vigilancia militar, opciones para prevenir incendios en SalamancaPor su parte, el ministro de Ambiente, Ricardo Lozano, explicó que se han incorporado recomendaciones y ajustes al 'Plan de Manejo del Sitio Ramsar Ciénaga Grande de Santa Marta', incluyendo actualización del diagnóstico y de las características físicas, y la gestión de recursos de cooperación internacional.En este sentido, el congresista conservador también recordó que la carretera Ciénaga-Barranquilla, construida hace más de 50 años, ha contribuido a daños en la reserva natural porque no se dejaron intercambiadores de agua, por lo tanto, instó al Gobierno a que priorice la construcción de esta nueva vía para proteger la Ciénaga y evitar que la erosión del mar acabe con una vía nacional.“Propongo que, para la construcción de la doble calzada, que generaría cerca de 4.000 empleos, se cree una alianza urgente con el Sena para que comience, desde ya, a capacitar a pobladores de las zonas alrededor de la Ciénaga, porque la mano de obra debe ser local”, agregó.Finalmente, en el debate también se pidió priorizar la doble calzada Barranquilla-Cartagena para concluir los 12.1 kilómetros que restan para terminar la construcción de esta importante carretera.
El fuerte sismo registrado durante la mañana de este lunes generó temor entre los habitantes de Santander, especialmente en Bucaramanga y otros municipios donde el movimiento fue sentido con intensidad.De acuerdo con el reporte entregado por Eduard Sánchez, director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, hasta el momento no se han reportado afectaciones significativas en el departamento como consecuencia del movimiento telúrico.“En el departamento de Santander no se nos reporta afectaciones significativas”, señaló Sánchez, quien explicó que los organismos de emergencia sí han recibido reportes relacionados con algunos daños menores en edificaciones.Entre las situaciones identificadas se encuentran afectaciones en algunas fachadas y la caída de objetos que se encontraban adheridos a las paredes, como consecuencia de la fuerza del movimiento sísmico.La autoridad departamental también confirmó que, hasta el momento, no se reportan estructuras viales colapsadas en Santander, por lo que las vías del departamento no presentan, según el balance preliminar, emergencias asociadas al sismo.Uno de los puntos que generaba especial atención era la represa de Hidrosogamoso, debido a la preocupación de las comunidades ubicadas en zonas cercanas. Frente a este escenario, Sánchez entregó un parte de tranquilidad y aseguró que el movimiento telúrico no representa un riesgo para las familias que viven en inmediaciones de la represa.Las autoridades mantienen el monitoreo en los diferentes municipios de Santander para establecer si se presentan nuevas afectaciones como consecuencia del sismo y hacen un llamado a la ciudadanía a reportar cualquier daño que pueda comprometer la seguridad de las personas.El balance permanece en desarrollo mientras los organismos de socorro continúan realizando verificaciones en edificaciones e infraestructura del departamento.
El terremoto registrado este lunes 10 de agosto en Colombia, con magnitud 7,4, es uno de los movimientos sísmicos más fuertes registrados en el país durante lo corrido del siglo y el de mayor magnitud de la última década, de acuerdo con Julio Fierro, director general del Servicio Geológico Colombiano (SGC).En entrevista con en Mañanas Blu, Fierro explicó las características del movimiento telúrico, que ocurrió a las 7:34 de la mañana y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El sismo fue percibido en diferentes regiones de Colombia y también hubo reportes desde Venezuela, Panamá y Ecuador. El SGC actualizó posteriormente la información y ubicó el epicentro a 20 kilómetros de San José del Palmar, con una profundidad de 96 kilómetros.El terremoto de magnitud 7,4 fue uno de los más fuertes del sigloDurante la entrevista, Fierro comparó el evento con otros antecedentes registrados en el territorio colombiano. Según explicó, existen pocos movimientos de características similares durante el siglo XXI.“Sí, de la última década y uno de los más fuertes en lo corrido del siglo. Tiene pocos, pocos antecedentes, quizá el de Tumaco de 1939, que tuvo magnitud 8.1. Es uno de los más fuertes del siglo y sin duda el más fuerte de la década”, afirmó el director del SGC.El experto recordó además que en la misma zona existe un antecedente sísmico registrado el 23 de noviembre de 1979, cuando se presentó un movimiento de magnitud 7,2. El terremoto de este lunes fue sentido con fuerza en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Buenaventura, mientras que también hubo reportes de percepción del movimiento en Bogotá y otras regiones del país. BLU Radio informó sobre daños y personas heridas en distintos puntos del occidente colombiano.¿Por qué el terremoto duró tanto en Bogotá?Uno de los aspectos que más llamó la atención durante el sismo fue su duración. Fierro explicó que la forma en la que se percibe un terremoto depende, entre otros factores, de las características geológicas del lugar.En el caso de Bogotá, el director del SGC señaló que existe un denominado efecto de sitio asociado a los materiales presentes en la Sabana: “Muy probablemente los que estamos en la parte plana de la Sabana de Bogotá sentimos un sismo de una duración bastante larga, pero tiene que ver muy probablemente con ese efecto de sitio, con el hecho de que aquí en la Sabana de Bogotá hay una especie de sopa espesa”, explicó.El experto recordó que la capital se encuentra sobre una zona que tuvo una historia geológica asociada a un antiguo lago. Según señaló durante la entrevista, se trata de la huella del denominado Lago Humboldt.Este fenómeno ayuda a explicar por qué un sismo puede sentirse durante un periodo prolongado en determinados sectores, incluso cuando el epicentro se encuentra a cientos de kilómetros de distancia.El SGC pide no difundir información falsa sobre réplicasOtro de los asuntos abordados durante la entrevista fue la circulación de mensajes en redes sociales que advertían sobre supuestas réplicas de determinada magnitud y hora.Fierro fue enfático en señalar que la ciencia no permite establecer con anticipación cuándo ocurrirá una réplica ni cuál será su magnitud. “Es muy irresponsable estar difundiendo este tipo de información, es muy irresponsable generarla, y por eso nosotros insistimos en que acudan a los medios oficiales”, dijo.El director del SGC pidió consultar información proveniente del Servicio Geológico Colombiano, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y las autoridades locales. También rechazó mensajes que anunciaban una supuesta réplica de magnitud 9,5 y afirmaban que edificios iban a desplomarse.“Pero esto de decir que va a haber una réplica de 9.5 y que los edificios se van a desplomar es absolutamente irresponsable. No es cierto”, afirmó.¿Por qué hubo daños en algunas ciudades?Fierro explicó que la profundidad del terremoto y las características de los materiales geológicos influyen en la forma en que se propagan las ondas sísmicas.Según el experto, los sismos de mayor profundidad pueden dispersar su energía hacia una superficie más amplia, mientras que los movimientos más superficiales tienden a afectar un área menor alrededor del epicentro. También señaló que los materiales que atraviesan las ondas pueden atenuar la energía, aunque algunos terrenos pueden generar efectos de amplificación.En cuanto a los daños reportados en ciudades como Pereira, Manizales y Cali, el director del SGC indicó que la concentración de población y la densidad de las construcciones hacen que exista una mayor posibilidad de registrar afectaciones a personas y estructuras.Para establecer con precisión qué ocurrió en la zona epicentral, Fierro explicó que el Servicio Geológico Colombiano preparaba comisiones para realizar evaluaciones en terreno. “Yo no tengo en este momento una certeza de cuál fue ni la composición geológica, saber si hubo amplificaciones destructivas en la zona epicentral”, manifestó.La importancia de las construcciones sismorresistentesDurante la entrevista, el director del SGC también se refirió a la necesidad de que las construcciones cumplan con las condiciones de sismorresistencia.Fierro explicó que los movimientos sísmicos forman parte de la dinámica geológica del territorio y que uno de los factores determinantes para reducir sus consecuencias es la resistencia de las estructuras. “Tenemos que construir muy bien, que tiene que haber mucha responsabilidad en la sismorresistencia, porque los sismos en general no matan a nadie”, sostuvo.El experto agregó que el principal riesgo para las personas se presenta cuando las estructuras no soportan las fuerzas generadas por un terremoto y terminan colapsando. El sismo de este lunes dejó reportes de afectaciones en diferentes departamentos del país. La UNGRD informó que activó protocolos de seguimiento y mantiene comunicación con autoridades territoriales para verificar daños en viviendas, infraestructura, vías y servicios públicos.Enlaces relacionados sobre el terremoto en ColombiaBLU Radio ha realizado seguimiento a las afectaciones provocadas por el terremoto de magnitud 7,4, así como a la respuesta de las autoridades. Entre los contenidos relacionados se encuentran los primeros reportes de daños y heridos y la información sobre las zonas del país con mayor amenaza sísmica. Primeros reportes de daños y heridos por el terremoto en Colombia Zonas de Colombia más vulnerables a un terremoto
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes buena parte de Colombia dejó importantes daños materiales en Pereira, capital del departamento de Risaralda, en el centro del país, donde se derrumbaron edificios y hubo daños en infraestructuras como el aeropuerto internacional Matecaña, según imágenes difundidas tras el sismo.En el aeropuerto se desprendió parte del techo de una zona en la que se encontraban varias personas, aunque las autoridades todavía no tienen información de heridos o fallecidos.El terremoto, que ocurrió a las 07:34 de la mañana, tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el Chocó, a una profundidad de 82 kilómetros, indicó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).En videos difundidos tras el sismo se observa cómo el pico central de la iglesia de San José de Pereira se desprende, mientras varias personas que se encontraban en la calle se agarran a una motocicleta de la Policía y a otros elementos del entorno mientras son sacudidas por el temblor, en medio del caos y la confusión entre transeúntes y habitantes de la zona.En otro video grabado en Pereira se observa cómo una parte de la fachada de un hotel fue destrozado durante el movimiento sísmico, mientras la persona que registra las imágenes asegura que quienes se encontraban en el lugar están “bien”.En Manizales, capital del departamento de Caldas, aledaño a Risaralda, también se registraron afectaciones graves, como derrumbes en edificaciones, mientras que la catedral sufrió daños en una de sus dos torres, que cedió aunque no llegó a colapsar.Las autoridades locales y regionales de esa zona del centro del país todavía no se han pronunciado sobre las afectaciones del terremoto, que también causó graves daños en otras ciudades del oeste y el centro del país, como Cali y Medellín, las más cercanas al epicentro.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ofreció este lunes el apoyo de su Gobierno a Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió buena parte del país sudamericano y dejó personas heridas y graves daños materiales, principalmente en el departamento del Chocó.“Por supuesto, todo el apoyo que requiera, si es necesario, el pueblo de Colombia, ahí vamos a estar”, afirmó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.La gobernante mexicana aseguró que su administración permanece pendiente de la evolución de la emergencia.“Nos enteramos hace un momento del grave sismo en Colombia. Todavía no tenemos más información, pero estamos muy atentos tanto con nuestra embajada allá como con el embajador aquí”, declaró.El terremoto ocurrió a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su epicentro en la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la costa del Pacífico colombiano, según los primeros reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC).El movimiento telúrico se sintió en amplias zonas de Colombia y provocó daños especialmente en Quibdó, capital del Chocó, donde las autoridades reportaron personas heridas y edificaciones derrumbadas o con afectaciones estructurales.“Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones”, informó en la red social X la gobernadora del departamento, Nubia Carolina Córdoba.La funcionaria señaló que las autoridades realizan una evaluación de los daños para emitir un primer balance oficial de la emergencia.Imágenes difundidas en redes sociales muestran edificios desplomados total o parcialmente en distintos sectores de Quibdó, mientras varios ciudadanos salieron a las calles tras el fuerte movimiento.También se han reportado afectaciones en ciudades del oeste y centro del país como Cali, Manizales, Pereira y Medellín, mientras los organismos de emergencia continúan recopilando información sobre la magnitud de los daños.El Chocó, una de las regiones con mayores índices de pobreza de Colombia y con importantes carencias de infraestructura, concentra por ahora la atención de las autoridades ante la magnitud de las afectaciones provocadas por el terremoto.
Seis aeropuertos suspendieron operaciones debido a las afectaciones sufridas por un fuerte terremoto este lunes, informó la Aeronáutica Civil."Se presentan afectaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cali, Cartago y Buenaventura. Por seguridad, las operaciones aéreas en estas terminales permanecen suspendidas hasta evaluar daños estructurales en la infraestructura", indicó la entidad en X, tras el sismo de magnitud 7,4. El sismo deja un saldo aún no precisado de heridos y de edificaciones dañadas. De acuerdo con la Aeronáutica, la suspensión de las operaciones aéreas se tomó como medida preventiva mientras las autoridades realizan las respectivas evaluaciones sobre las condiciones de estas terminales.Estas ciudades hacen parte de las zonas que resultaron afectadas por el movimiento telúrico. Por ahora, el balance sobre personas heridas y edificaciones afectadas todavía no ha sido precisado. Las autoridades continúan con las labores de evaluación luego del terremoto de magnitud 7,4.