Avanzan las reuniones de los compromisarios de los partidos políticos para definir cómo quedarán configuradas las mesas directivas del Senado y Cámara para las próximas legislaturas ahora que hay cambio de Gobierno.
En medio de estos encuentros, habló el senador saliente y presidente del partido Conservador, Efraín Cepeda, sobre las estrategias y acuerdos. Ya el pasado martes Cepeda había anunciado su apoyo para que Alfredo Deluque, del partido de la U, fuera el presidente del Senado desde el próximo 20 de julio.
En esa línea, Cepeda no se mostró muy de acuerdo con ir voto a voto, como lo estaría planteando el Centro Democrático.
“No sé si aquí estamos dispuestos a que sea el Pacto Histórico el que defina la presidencia del Senado. Sería un absoluto contrasentido. Me parece que esa no es la vía, que ese no es el camino”, dijo.
Para Cepeda, el presidente electo, Abelardo de la Espriella, tiene hoy un derecho a expresar su preferencia sobre quién debería ocupar ese cargo (de la presidencia de la mesa directiva).
“Es la presidencia milagro, porque Abelardo de la Espriella se enfrentó a todo el gobierno nacional, los institutos, los ministros, comenzando desde el presidente de la república, que inyectaron ríos de dinero en ese debate electoral. ¿Será que una persona que nos ha librado de las garras de esa izquierda, que lo que ha hecho es destruir la salud, que lo que ha hecho es incrementar el narcotráfico, los grupos armados, la extorsión no tendrá derecho a decir el presidente del primer año”, argumentó Cepeda.
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Cepeda rechazó las críticas contra la participación del mandatario electo en la discusión y sostuvo que resulta contradictorio cuestionar esa posibilidad cuando otros presidentes también han procurado construir mayorías legislativas afines.
“Quiero hacer ese llamado a la mesura, y que, sin duda, aceptemos esa petición del presidente de la República, que acaba de salvar a la Nación, que volvemos otra vez a la democracia. Creo que es lo mínimo que él nos podría pedir”, reiteró.
Sin embargo, el dirigente conservador también hizo un llamado a la prudencia frente a la forma en que se está desarrollando la negociación política, advirtiendo que una confrontación entre los partidos cercanos al nuevo gobierno podría terminar debilitando la coalición y abrir espacio para que sectores de la oposición ganen influencia.