La representante de la Cámara Lina María Garrido se convirtió en el centro de atención después de su intervención en la réplica al discurso del presidente Gustavo Petro en la instalación del Congreso del 20 de julio. En un emotivo y contundente discurso, le dijo al mandatario que su Gobierno ha sido un fracaso y que ha traicionado a los colombianos.
En entrevista con Recap Blu, Garrido afirmó que su objetivo era mostrarle al Gobierno que las palabras ya no son creíbles y que lo que se necesita son obras que demuestren resultados. Además, confirmó que buscará una curul en el Senado en las próximas elecciones.
"Lo que pasó ayer en la réplica nada tiene que ver con mi aspiración al Senado, esa era una decisión que yo ya había tomado y que creo que fue lo mejor que empecé a construir", dijo en Blu Radio.
Garrido tiene miedo
Sin embargo, la congresista también reveló que ha recibido amenazas del ELN y las disidencias de las Farc, y que siente miedo por su seguridad.
"Sin duda me pone en un constante peligro y una vulnerabilidad absoluta. Por tanto, debo hoy decirle al presidente Gustavo Petro y su Gobierno que si algo me pasa a mí o a mi familia, pues es su total responsabilidad", le dijo al presidente Petro.
Garrido defendió su intervención, asegurando que no necesitaba sacar cifras para demostrar la realidad del país: "Los que hoy critican mi intervención, por supuesto, son las que le duelen a los que están con el gobierno". Además, destacó que su discurso fue una respuesta a la desesperanza y frustración de los colombianos que sienten que el Gobierno no ha cumplido con sus promesas.
En respuesta a las críticas del presidente Petro, quien dijo que la oposición respondió con insultos y groserías, Garrido afirmó que al presidente "le dolió" lo que se dijo en la réplica.
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"Él con las ínfulas de dictador no le gusta que lo controviertan; a él le gusta salir ovacionado, le gusta que lo aplaudan. Por eso hace sus manifestaciones en la plaza pública porque ahí puede llevar a los indígenas, puede llevar a los sindicatos, puede llevar a los empleados, a los contratistas del Estado para que lo aplaudan, para darles lechona y que allá griten reelección", concluyó.