El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez Zuluaga, y la secretaria de Salud, Natalia López Delgado, presentaron una recusación formal contra el superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero Calle, con el fin de que se aparte de cualquier actuación administrativa relacionada con el sistema de salud del Distrito.
La solicitud fue radicada ante esa dependencia y argumenta que existen múltiples factores que comprometerían la imparcialidad del funcionario, entre ellos su paso como alcalde de Medellín entre 2020 y 2023, periodo en el que tuvo incidencia directa en la estructura del sistema de salud local.
Según el documento, actualmente hay litigios en curso entre el Distrito y entidades del orden nacional, incluida la Superintendencia, como la acción popular que busca que se saneen las deudas de las EPS con los hospitales y clínicas, por la cual se radicó un incidente de desacato en febrero de este año, lo que ubicaría a Quintero en una posición de contraparte frente a la administración distrital.
Esto, además, porque, en el momento del nombramiento del exalcalde en este nuevo cargo, la Alcaldía y los representantes legales del Hospital General de Medellín, Metrosalud y la Corporación Hospital Infantil Concejo de Medellín (todos centros asistenciales públicos), entidades a las cuales les aplicaría la vigilancia del actual superintendente de Salud, presentaron ante la Sección Quinta del Consejo de Estado una demanda de nulidad electoral contra el acto que lo oficializó en esta dependencia.
Otro de los argumentos expuestos es la existencia de denuncias penales cruzadas entre el alcalde Gutiérrez y el superintendente, así como investigaciones ante organismos de control, lo que, según la Alcaldía, configura un conflicto que afecta la objetividad del funcionario.
El documento también señala que Quintero ha emitido pronunciamientos públicos en los que califica la situación de la salud en Medellín como “quiebra” o “colapso”, lo que, a juicio del Distrito, constituye un prejuzgamiento sobre asuntos que debe supervisar.
En la recusación se solicita que, en caso de no ser aceptada, el trámite sea remitido a la Procuraduría General de la Nación para que designe un funcionario ad hoc, garantizando así la transparencia y el debido proceso en las decisiones sobre el sistema de salud de la ciudad.
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Esta es la recusación que radicó la Alcaldía de Medellín contra el superintendente de Salud Daniel Quintero, para que no pueda intervenir en decisiones que involucren la red pública de la ciudad. #VocesySonidos pic.twitter.com/7Up8g7G8P1
— Blu Antioquia (@BLUAntioquia) May 2, 2026