El segundo periodo de gestión de la contaminación atmosférica de 2026 en el Valle de Aburrá terminó con un balance en su mayoría favorable en las estaciones de monitoreo, aunque se presentaron registros puntuales que representaron un riesgo para las personas más vulnerables a los contaminantes del aire en la subregión metropolitana.
De acuerdo con el seguimiento del Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (SIATA), durante este episodio, declarado entre el 13 y el 14 de octubre, los reportes de calidad del aire se ubicaron, en promedio, en las categorías de buena y aceptable.
Publicidad
Sin embargo, el monitoreo también identificó una jornada en la que algunas estaciones registraron niveles considerados dañinos para grupos sensibles, es decir, riesgo para niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares preexistentes.
Mauricio Ramírez, líder del equipo de Calidad del Aire del proyecto SIATA, explicó que esos registros ocurrieron el sábado 17 de octubre en dos puntos de Medellín: el centro de la ciudad y en Belén Las Mercedes, occidente de la capital antioqueña.
"Las afectaciones han sido básicamente meteorológicas. Las lluvias que se han presentado en los últimos días, en las horas de la tarde, nos han generado una atmósfera muy estable, y ha favorecido la acumulación de contaminantes en superficie. También es importante tener en cuenta que no hemos tenido afectaciones externas, no hemos evidenciado ingreso de material contaminado externo", manifestó el funcionario.
Pese a esos registros, las condiciones observadas no llevaron a las autoridades ambientales a establecer medidas extraordinarias adicionales, como las restricciones de circulación vehicular conocidas como pico y placa ambiental, implementadas en otros episodios de contaminación.