Un grupo armado irrumpió en las últimas horas un frente de cosecha forestal ubicado en zona rural del norte de Antioquia y atacó a trabajadores de Silvotecnia, empresa que presta servicios de cosecha, establecimiento y mantenimiento de plantaciones a Reforestadora El Guásimo.
Según las denuncias conocidas en la zona, los responsables reunieron a los trabajadores que se encontraban en el lugar y, aunque no se reportaron personas heridas, destruyeron y se llevaron parte de la maquinaria utilizada para las labores forestales.
El ataque dejó cuatro tractores y una retroexcavadora incendiados. Además, los hombres armados habrían hurtado otra retroexcavadora y tres tractores. También despojaron a los trabajadores de sus celulares y radios de comunicación. Según el relato conocido, desbloquearon los teléfonos antes de llevárselos.
"Nunca habían hecho exigencias de nada. Se supone que estábamos autorizados por ellos a a trabajar, que no había ningún inconveniente. Pero de la nada aparecieron, reunieron a la gente que estaba en un frente de cosecha, desbloquearon los celulares y los configuraron para que quedaran desbloqueados, y se llevaron todos los celulares, radios de comunicación", manifestó uno de los testigos del hecho.
La zona donde se desarrollan las operaciones comprende unas 7.000 hectáreas, de las cuales cerca del 70 % corresponde a plantaciones y el resto a bosques naturales.
Conocedores del sector señalan que justamente por sus características ha sido identificada como un corredor utilizado por grupos armados organizados. Las denuncias señalan que la presencia de estructuras asociadas a las disidencias de las Farc, particularmente el frente 36, se ha mantenido en los últimos años.
Publicidad
De momento, representantes de estas empresas aseguraron que anteriormente no habían recibido exigencias y que contaban con autorización para desarrollar sus actividades en el territorio.
Tras el ataque, Reforestadora El Guasimo suspendió sus operaciones y Silvotecnia dejó de prestar sus servicios de manera indefinida. La decisión afecta directamente a unas 200 personas vinculadas al proyecto.
Frente a lo sucedido, Fedemaderas rechazó el ataque y pidió a las autoridades una respuesta contundente para recuperar la seguridad en las regiones.