Lluvias por frente frío dejaron afectaciones en 13 municipios de Antioquia y un plan de contingencia con recursos superiores a los 70.000 millones de pesos. Autoridades aseguran que aún tomará tiempo la recuperación total del departamento.
Las intensas lluvias provocadas por el reciente frente frío que impactó a Antioquia y generó graves afectaciones en al menos 13 municipios de las subregiones de Urabá, Bajo Cauca y Suroeste, donde las autoridades declararon la calamidad pública.
A pesar de que la emergencia inicial ya fue atendida, las consecuencias siguen siendo evidentes en infraestructura, vivienda y economía local. De acuerdo con la Gobernación de Antioquia, las precipitaciones ocasionaron daños significativos en vías secundarias, afectando la movilidad de miles de habitantes y dificultando el transporte de productos agrícolas.
A la fecha se han entregado más de 22.000 ayudas humanitarias, lo que evidencia la necesidad urgente de asistencia en los territorios más golpeados. Muchas viviendas resultaron inundadas o en condiciones de riesgo, obligando incluso a considerar procesos de reasentamiento en áreas seguras.
La directora del DAGRAN, Vanessa Paredes, indicó que las fuertes lluvias generaron erosión costera en municipios de Urabá y afectaciones en ecosistemas, lo que llevó a la implementación de acciones profundas en diferentes zonas del departamento.
La Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres avanza en la implementación del Plan de Acción Específico para la Recuperación con una inversión cercana a los 72.000 millones de pesos. Este plan no solo busca atender las consecuencias inmediatas, sino también establecer una recuperación a mediano plazo que permita reconstruir viviendas, mejorar la infraestructura vial y reactivar la economía.
Las autoridades advierten que, aunque ya se han dado pasos importantes, la recuperación total tomará tiempo y requerirá un esfuerzo articulado entre entidades y comunidades para mitigar los efectos de este fenómeno climático.